Resumo

La historia del léxico español ha encontrado una valiosa fuente de información en los inventarios de bienes incluidos en documentos notariales. Los inventarios registran un léxico marcado, el de la vida cotidiana, que no siempre formaba parte de obras que sirvieron como base para elaborar los diccionarios académicos. Los inventarios localizados en Protocolos del siglo xviii conservados en el Archivo Histórico Provincial de Burgos ofrecen ejemplos de las adaptaciones hechas por los escribanos sobre voces extranjeras llegadas a la vez que nuevas modas y objetos. Se analizarán en este trabajo palabras pertenecientes a este léxico marcado, cuyo interés desde el punto de vista filológico reside en la dificultad de la traducción directa y en la documentación temprana de dichas voces en el idioma español.