Resumen

Si la pandemia ha sido monstruosa y nos ha obligado a replantearnos nuestra existencia, no solo es porque lo monstruoso se defina como lo que aparece sin haberse previsto, sino porque el modo de existencia de la humanidad ha tenido que ver, desde siempre, con la amenaza de extinción y con la frontera de una vida que se proyecta en el límite. A ese límite de lo real suele apelar tanto el mito como la representación artística, pero tampoco conviene confundir la actual inflación de representaciones con semejante proyección.