Resumen

Siguen unas líneas que nos ponen en antecedentes sobre la vida y obras de un platero que trabajó para la Catedral de Sevilla en la segunda mitad del XVII. No tuvo una obra destacada, pero sí una trayectoria que le vinculó con los más importantes artífices de la época, especialmente con Pedro Roldán, de quien llegó a tener un Nacimiento. Esto último nos permite situar a Roldán en un nuevo ámbito creativo, en el que su hija Luisa destacó, con lo que podríamos además establecer el vínculo entre maestro y discípula en ese nuevo escenario creativo.