1. Introducción
La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia celebradas el 19 de junio de 2022 marcaron un hito sin precedentes en la historia política del país, tomando la izquierda el poder por primera vez por medio del liderazgo de Gustavo Petro al frente de la coalición progresista Pacto Histórico, Colombia Puede.
El panorama político previo estuvo marcado por una profunda desafección y polarización política que se tradujo en un ciclo de protestas como reacción al “paquetazo” de reformas neoliberales del expresidente Iván Duque, el rechazo a la corrupción, la movilización estudiantil por una mayor financiación de la educación pública, las denuncias por asesinatos de líderes sociales y excombatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), así como la crisis de la pandemia de Covid-19 ().
En este contexto surge una reconfiguración de alianzas partidistas y sociales que facilitaron la aparición de candidaturas antisistema como el Pacto Histórico, coalición liderada por Petro, sumando en unas únicas siglas a distintos sectores de la izquierda progresista. Por otro lado, surgiría también la Liga de Gobernantes Anticorrupción, una plataforma personalista y tecnocrática impulsada por Rodolfo Hernández con un marcado discurso antipolítico ().
El 29 de mayo de 2022 se confirma la recomposición del tablero político con los resultados de la primera vuelta. Petro se alzaría con el 40,3% de los votos, seguido de Rodolfo Hernández con un 28,2%. Al no culminar esta primera vuelta con un ganador que superase la mitad más uno de los votos, se procedió al ballottage en segunda vuelta el 19 de junio de 2022; la cual daría lugar a la victoria de Gustavo Petro por un escaso margen, 50,44% de los votos frente al 47,31% obtenido por Hernández.
En este ajustado y convulso proceso electoral, las redes sociales se consolidaron como espacios estratégicos de comunicación política, permitiendo la segmentación y personalización del mensaje y manteniendo un contacto directo con el electorado (; ). Twitter, Instagram, Facebook o TikTok son algunas de las redes sociales más empleadas por los candidatos; entre cuyos objetivos están colocar mensajes virales tratando de explotar emociones como la indignación o el hartazgo ().
En este contexto político surge la cuestión en torno a la centralidad de las redes sociales como espacio de disputa simbólica, prestando especial atención a las emociones difundidas a través de dos de las principales plataformas sociales, comúnmente empleadas como estimulantes de la movilización y persuasión del electorado. Por ello, el presente artículo se propone analizar comparativamente el uso de las redes sociales (Twitter y Facebook) por parte de los dos principales líderes políticos colombianos, Gustavo Petro y Rodolfo Hernández, durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2022, con especial atención a la expresión de emociones positivas y negativas en sus publicaciones digitales. A través de una metodología mixta basada en el sentiment analysis y en el análisis bivariante, se examinará el repertorio emocional de sus discursos y su posible efecto sobre la interacción y recepción ciudadana.
2. Comunicación política y redes sociales
Hoy en día, plataformas como Facebook, Twitter (ahora X), WhatsApp, Instagram y YouTube se han establecido como canales relevantes para la difusión de información política entre la ciudadanía. Sus algoritmos permiten ejercer influencia en la construcción de la agenda pública mediante mecanismos como la filtración de mensajes, la suspensión de cuentas o la priorización de determinadas publicaciones (). El crecimiento de estas tecnologías ha modificado tanto la forma en que se producen como en la que se consume la información política. Esto ha impactado en la visibilidad de los medios de comunicación tradicionales en estas plataformas, en la vigilancia por parte de las autoridades, en la organización de manifestaciones (), así como en las estrategias empleadas por los partidos políticos. Al principio, la cibercomunicación política se consideraba un recurso adicional dentro de las estrategias de movilización ().
Si bien los medios de comunicación tradicionales, especialmente la televisión, siguen siendo indispensables para una comunicación política eficaz, las redes sociales se han posicionado como espacios consolidados donde desarrollar estrategias movilizadoras del electorado (; ). La tecnolopolítica (), ese espacio de competición y de confrontación político-electoral que mediante la viralización de los contenidos tiene como objetivo activar el voto (; ), se ha hecho cada vez más patente.
Esta transformación de la comunicación política supone la inclusión de nuevas tecnologías, como el empleo de bots y la inteligencia artificial para la generación y propagación de contenidos, aunque con un uso aún experimental en el contexto latinoamericano (). Asimismo, el modo en que se accede a la información y se comparten opiniones sobre asuntos de interés público ha experimentado transformaciones notables, influyendo de manera considerable en eventos históricos recientes y planteando desafíos relevantes a las democracias contemporáneas ().
Los medios digitales no solo permiten un acceso rápido a la información, sino que también sirven como plataformas para la expresión de la opinión pública. Esto consolida a las redes sociales como herramientas cruciales para analizar y comprender las dinámicas de la sociedad actual (; ). En este sentido, su impacto no se limita únicamente al ámbito social, sino que también se refleja en el ámbito político, lo que fomenta la participación y el compromiso cívico de los ciudadanos ().
Para que se establezca un vínculo entre ciudadanos, líderes y partidos, el compromiso es fundamental. Las redes sociales permiten el contacto directo y personalizado a través de la construcción de comunidades digitales y redes sociales (). Estos entornos digitales han creado oportunidades para el compromiso político que antes no existían (). Este acceso a la información permite llegar a nuevos públicos, incluso de manera accidental para aquellos que no buscan dicha información, gracias a los algoritmos (; ).
A diferencia de la visión optimista predominante, investigaciones recientes sobre la relación entre partidos políticos y redes sociales identifican cinco tendencias fundamentales en la configuración de la agenda política (). En primer lugar, se observa que los partidos tienden a utilizar estrategias improvisadas y poco profesionales, lo que limita su capacidad de viralización y reduce la aceptación en sus comunidades digitales (). En segundo lugar, la falta de campañas adaptadas al entorno digital es evidente, ya que replican esquemas tradicionales propios del mundo offline, ignorando las dinámicas específicas del consumo en redes sociales. En tercer lugar, se crean comunidades virtuales de apoyo, conocidas como cibermilitantes, que actúan como difusores de los mensajes partidarios de forma acrítica, a menudo asistidos por bots. En cuarto lugar, la eficacia de la difusión de mensajes políticos depende de la sintonía entre el contenido compartido y los intereses de los usuarios que lo difunden (; ). En quinto y último lugar, se destaca que los partidos pequeños o aquellos con discursos alternativos encuentran en las redes sociales una oportunidad para ampliar su visibilidad, superando la influencia de los medios de comunicación tradicionales. Además, la automediación y la producción de contenido propio () se consolidan como elementos esenciales del discurso político digital, favoreciendo un modelo de campaña centrado en la figura del candidato ().
3. Emociones y redes sociales
Aunque la literatura que analiza la relación entre el uso de las emociones en las redes sociales y la participación política online es limitada, existe un consenso generalizado respecto de que las emociones presentes en las comunicaciones en la red, especialmente con altas intensidades, tanto positivas como negativas, pueden impulsar un mayor compromiso político.
Algunos de estos trabajos sitúan una dominación de los mensajes con carga negativa en las campañas electorales (). Una de las razones es la alta tasa de éxito que se le atribuyen a las estrategias de comunicación dominadas por emociones de valencia negativa (; ). Las investigaciones más recientes sitúan a estas emociones, especialmente aquellas vinculadas con la ansiedad, el miedo, el enfado o la preocupación como devaluadoras de las predisposiciones políticas previas (; ). Cuando se produce una disociación entre lo esperado y lo realizado, por ejemplo, cuando un partido político actúa contrariamente a su doctrina política o ideológica, se activaría entre el electorado emociones negativas como el enfado; en cuyo caso, aquellos actuarían buscando nueva información con la finalidad de reevaluar las opciones partidistas y construir una decisión política final (). Por otro lado, estas emociones también pueden servir como refuerzo de heurísticos tales como la ideología o la identificación partidista, especialmente cuando dichas emociones -miedo o enfado- se dirigen hacia un adversario político.
Por otro lado, encontraron que el contenido positivo en las redes sociales tiene más probabilidades de hacerse viral. Esto es coherente con la literatura sobre la funcionalidad afectiva en la política. Las emociones positivas como el entusiasmo, el orgullo o la esperanza están ampliamente vinculadas con la participación política, pero también con las construcción y refuerzo de las identidades políticas. Significa esto que aquellos ciudadanos que experimentan este tipo de emociones estarían más predispuestos a, por ejemplo, compartir los contenidos políticos a los que se exponen y que son coherentes con su identidad partidista o ideológica (). Sin embargo, los autores también destacaron que las publicaciones con contenido emocional, ya sea positivo o negativo, que desencadenan una respuesta emocional intensa, tienen una mayor probabilidad de volverse virales. En definitiva, no se trata sólo de presencia, sino especialmente de intensidad emocional.
Las campañas políticas, al igual que el resto de los fenómenos sociopolíticos, se ven afectadas por la masificación de las tecnologías de la información y comunicación que se experimenta con la entrada en el siglo XXI (). Los distintos actores políticos se ven forzados a adoptar y adaptarse a las nuevas dinámicas sociales y construir sus estrategias aprovechándose de las nuevas esferas virtuales (). Las redes sociales, aparte de ofrecer un gran flujo constante de información y facilitar la interacción entre los distintos actores políticos y la ciudadanía, funcionan como “cámaras de eco” donde los usuarios tienden a agruparse en función de las preferencias políticas particulares (). Todo ello, las convierte en un medio óptimo para reforzar el apoyo político por parte de líderes y agrupaciones políticas, sobre todo, de cara a las contiendas electorales.
No obstante, al margen de los temas de campaña y las distintas propuestas políticas, los componentes afectivos que acompañan a los mensajes constituyen un recurso valioso para los candidatos, ya que pueden llegar a reforzar las preferencias individuales (). En este sentido, resulta de esencial importancia profundizar sobre las estrategias discursivas que llevan a cabo los líderes en los nuevos medios de comunicación. En concreto, identificar y comparar los componentes emocionales que dominan los discursos de los distintos actores, sirve de aproximación para comprender la influencia real que tienen los mensajes emitidos en el medio digital sobre el comportamiento electoral, sobre todo en contextos polarizados, como es el caso del que rodeó las elecciones presidenciales de Colombia de 2022.
4. Metodología y objetivos de investigación
Como hemos mencionado en líneas precedentes, la finalidad que persigue la presente investigación es la de analizar la presencia emocional presente en el discurso político realizado en las redes sociales de Twitter y Facebook por parte de los dos principales líderes políticos en las elecciones presidenciales de 2022 en Colombia: Gustavo Petro y Rodolfo Hernández.
El escenario que acompañó a estos últimos comicios estuvo marcado por una particular movilización social desde mediados del 2021, que resultó finalmente en la victoria del candidato progresista Gustavo Petro en segunda vuelta en junio de 2022. Las distintas agrupaciones políticas canalizaron ese descontento civil en la campaña electoral, bien adoptando las demandas ciudadanas, bien centrando su estrategia en la necesidad de orden y en el refuerzo de la fuerza pública. Las desigualdades estructurales del país, intensificadas con el paso de la pandemia, junto con la inseguridad creciente resultado de los asesinatos tras el acuerdo de paz con las FARC en la Habana, acabaron por deslegitimizar al anterior gobierno liderado por Iván Duque ().
Así, la presente investigación, de carácter fundamentalmente descriptivo, se sostiene sobre dos objetivos específicos que se desgranan del anterior objetivo general expuesto. En primer lugar, se buscará describir la estructura emocional que presentaron los discursos de los candidatos en la segunda vuelta a las elecciones presidenciales, Gustavo Petro y Rodolfo Hernández, a través de las redes sociales. Se considera de interés dibujar la presencia emocional tanto positiva como negativa en los posts de los líderes durante la campaña y acercarse a comprender las posibles diferencias que se puedan llegar a encontrar entre las estrategias de ambos contrincantes. En segundo lugar, se trabajará por identificar los componentes emocionales del discurso de los candidatos, relacionando la emotividad de los posts con respecto al contexto y determinados eventos que sucedieron durante el período de análisis. Se trata de una campaña a dos bandos enfrentados, por lo que se puede suponer cierta coherencia de la evolución emocional de los discursos de ambos líderes.
En este sentido, con el objeto de profundizar sobre dichos aspectos, el presente artículo se construye sobre dos fuentes de datos principales. En primer lugar, con fines fundamentalmente contextuales, se emplean los datos del Estudio de Percepción Política en Colombia del Equipo de Investigaciones Políticas (EIP) de la Universidad de Santiago de Compostela, llevado a cabo a principios del año 2021 (Tabla 1). Identificar los patrones de consumo de redes sociales por parte de La población colombiana durante el período de estudio resulta esencial para orientar las posteriores decisiones de investigación. No obstante, el objeto de estudio sobre el que se construye el trabajo lo representan los posts de las redes sociales Twitter y Facebook de los dos candidatos, Gustavo Petro y Rodolfo Hernández.
Fuente: Elaboración propia
Si bien los mensajes en ambas redes sociales se pueden encontrar acompañados de elementos audiovisuales, proporcionan un soporte comunicativo basado en un contenido textual, a diferencia de Instagram cuyo contenido es fundamentalmente visual. Por tanto, la elección de estas dos redes sociales facilita la realización de un análisis emocional sobre el contenido publicado, aparte de proporcionar un marco de estudio que permite comparar el comportamiento de ambos líderes en dos espacios con pautas claramente diferenciadas (). A pesar de que X se ha venido consolidando como un medio fundamental en la comunicación política contemporánea (), es Facebook la red social más popular en Colombia. No obstante, resulta trascendente la discusión política en la plataforma, de la que frecuentemente se hacen eco los medios de comunicación tradicionales ().
A la hora de proceder con la investigación, en primer lugar, por medio del software FanPage Karma se recopilaron las publicaciones llevadas a cabo por las cuentas de Twitter y Facebook de ambos líderes, Gustavo Petro y Rodolfo Hernández para el período de veinte días que compone la campaña electoral de la segunda vuelta: desde el 30 de mayo hasta el 18 de junio de 2022. En este sentido, para responder a los objetivos de investigación se ha realizado un sentiment analysis sobre el contenido de los posts extraídos, empleando el programa desarrollado por Pennebaker, Booth y Francis, Linguistic Inquiry and Word Count (LIWC). Se trata de una herramienta que, asociada a un diccionario, permite llevar a cabo una evaluación emocional de los textos escogidos. No obstante, a la hora de interpretar los resultados no se pueden obviar las limitaciones que acompañan a este tipo de análisis con LIWC, en concreto, a la hora de identificar ciertos elementos comunicativos como frases hechas o jergas o analizar metadatos que puedan acompañar a los textos en las redes sociales, llevando a cierta pérdida de información posiblemente relevante para el mensaje ().
5. Análisis de resultados
Las redes sociales han democratizado el acceso a la información, en tanto que los ciudadanos, como usuarios, tienen la posibilidad de conocer y acceder a la información en tiempo real y de forma personalizada (). Con ello, las formaciones políticas, así como los propios políticos, han visto en estas plataformas una ventana de oportunidad para llegar a los ciudadanos de manera directa y personal (). El flujo de información a través de las redes sociales también ha permitido que los usuarios tengan la oportunidad de involucrarse activamente en la política, participando del debate público, acudiendo a eventos y creando una conexión de tú a tú con los políticos (; ).
En el caso colombiano, para 2023 existían en torno a 38 millones de usuarios activos en redes sociales (; ). El estudio postelectoral llevado a cabo por el EIP-USC en 2021, previo a las elecciones presidenciales de 2022, muestra como del total de encuestados, un 65,3% afirmaba ser usuario habitual de redes sociales, frente a un 34,7% que decía no serlo. Sin embargo, en lo que respecta al empleo de las redes sociales para recibir información política, los porcentajes se invierten; pues únicamente un 31,4% de los encuestados afirmaba utilizar las redes sociales para recibir información política.

En lo que respecta a las redes sociales más empleadas, en la tabla inferior se muestran los porcentajes de usuarios de las tres principales: Twitter, Facebook e Instagram. Comparativamente, Facebook es la que presenta el porcentaje más elevado de usuarios, pues del total de entrevistados, un 81,8% afirmaba ser partícipe de esta red social. Instagram se situaba como la segunda más utilizada, con un 39,2% de usuarios. El anteriormente conocido Twitter, ahora X, es la que presentaba el valor más pequeño, con apenas un 7,7% de usuarios totales.

Continuando ahora con el análisis de los perfiles de los candidatos, en el gráfico mostrado en la parte inferior se realiza una comparación entre el número de publicaciones de Gustavo Petro y Rodolfo Hernández en Twitter y Facebook. Como ya se mencionó anteriormente, se seleccionaron los 20 días de campaña a contar desde el día posterior a la celebración de la primera vuelta (30/05/2022) hasta el día previo a los comicios de segunda vuelta, el 18 de junio de 2022.
A nivel general se puede observar cómo Petro fue el candidato más activo en ambas redes sociales, con una media diaria de 17 publicaciones en Twitter y 9 en Facebook. Por su lado, Hernández presentaba una media de 10 publicaciones diarias en Twitter y 6 en Facebook. A pesar de que Facebook es la red social más empleada entre los colombianos, los candidatos presentaron una mayor actividad en Twitter que en Facebook. En términos absolutos, en el periodo temporal analizado, Petro presentó un total de 345 publicaciones en Twitter y 187 en Facebook, mientras que Hernández apenas superó los 200 post en Twitter y llegó a los 126 mensajes en Facebook.

Conocida la actividad online de los candidatos, procede ahora poner el foco de análisis en el contenido emocional presente en sus mensajes. Comenzando por las emociones positivas, se observa como Gustavo Petro es el candidato que presentaba los valores más altos en ambas redes sociales. Aunque las diferencias entre ambas plataformas son escasas, tanto Petro como Hernández mostraron una mayor presencia emocional positiva en los mensajes publicados en Facebook, debido quizás a que es una red social menos polarizada que Twitter. En el caso de Hernández, los valores se situaron en torno al 3% en ambas plataformas, con un 2,61% de emociones positivas en sus mensajes de Twitter y un 2,95% en las publicaciones de Facebook. En lo que respecta a Petro, este presentaba un 4,25% de emociones positivas en sus publicaciones de Twitter, frente al 5,58% en el caso de Facebook.

Continuando con las emociones negativas, los valores son comparativamente inferiores al caso anterior, con porcentajes en torno al 1% en los dos candidatos y en ambas redes sociales. Sin embargo, ocurre un suceso diferenciador, pues mientras que en Twitter, Hernández presentaba en sus mensajes más emociones negativas (1,59%) que Petro (1,41%), en Facebook ocurre lo contrario; es Gustavo Petro quien presentaba un valor más elevado, 0,99%, frente al 0,89% de Rodolfo Hernández. Este suceso no aconteció con las emociones positivas, ya que en ese caso ambos líderes mostraban una mayor presencia emocional positiva en sus publicaciones de Facebook.

Tal y como se ha señalado previamente, la campaña electoral de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia se desarrolló entre el 30 de mayo, día inmediatamente posterior a la celebración de la primera votación, hasta el 18 de junio, representando la jornada de reflexión antes de la vuelta a las urnas el día 19. Fueron veinte días de intenso debate donde el conservadurismo de Rodolfo Hernández y el rupturismo de Gustavo Petro compitieron por dominar la esfera política y ganar finalmente la presidencia de Colombia (). Para poder comprender la evolución emocional del periodo de campaña, a través de los posts en redes sociales de los candidatos, es necesario hacer referencia a una serie de circunstancias clave y analizar si repercuten realmente sobre la carga afectiva de los discursos.
En primer lugar, no se puede obviar el clima hostil durante toda la campaña electoral, a lo largo de la cual partidos políticos tradicionales y diversos medios de comunicación advirtieron continuamente del peligro de romper con la institucionalidad del país con una supuesta victoria de los sectores más progresistas por ser considerados como una corriente radical (). No obstante, se han de señalar eventos cruciales que tuvieron lugar durante el período de contienda electoral y que se vieron reflejados en las cuentas de ambos candidatos. Por un lado, la noche del 8 de junio salieron a la luz una serie de grabaciones de las negociaciones del equipo del candidato de Pacto Histórico sobre la estrategia política a llevar a cabo donde discutían sobre cómo desacreditar a Rodolfo Hernández, de las que los medios de comunicación se hicieron eco desde el día 9 (). Por otro lado, a los pocos días de la vuelta a las urnas, el 16 de junio, el Tribunal Superior de Bogotá ordenaba a los candidatos que, dentro de las 48 horas siguientes a la notificación, deberían llevar a cabo un debate a dos, cuestión que acabó por dominar la agenda pública y mediática hasta el día de la votación (). Sin embargo, y tras imponer una serie de condiciones relacionadas con la elección de su ciudad (Bucaramange) para la celebración del debate, con los periodistas participantes o mismo con los temas a tratar, el candidato Rodolfo Hernández rehusó realizar el debate, aludiendo a un supuesto defecto del fallo judicial. Mientras, Gustavo Petro, decidió sostener un discurso centrado sobre la ilegalidad de dicha decisión ().
Así, se procede a presentar la evolución de la presencia de emociones, tanto positivas como negativas, en las publicaciones de Gustavo Petro y de Rodolfo Hernández. Atendiendo a Twitter, en el Gráfico 6 se observa cómo las emociones positivas dominaron los mensajes publicados por ambos candidatos. No obstante, en el caso de Gustavo Petro esta presencia fue mayor durante casi todo el período de análisis. La excepción se encuentra en los días 9 y 10 de junio, donde los mensajes de Rodolfo Hernández tuvieron una mayor carga afectiva positiva, coincidiendo con la difusión de las grabaciones del equipo de campaña de Petro. Algunos de los posts tuvieron por objeto invitar a la movilización para preservar los principios democráticos del país, que supuestamente se veían amenazados. Además, se observa una notable carga emotiva positiva tanto el primer día de campaña, dominado por referencias a la unidad, como el último día. En lo que respecta a Petro, por su parte, destacan emocionalmente los posts del 2 y 11 de junio, centrados en comunicar una serie de propuestas que respaldaban desde su coalición. No obstante, resulta llamativo como para ambos candidatos la campaña en Twitter (X) acabaría con una tendencia ascendente, en lo que a emociones positivas se refiere.
En lo que respecta a la presencia de emociones negativas, en los dos casos siguen una orientación similar, viéndose relegadas a un segundo plano. En el caso de Petro los valores se muestran ligeramente más altos, debiéndose destacar el primer día (30 de mayo) y el 15 de junio, donde se encuentran ciertas alusiones a la violencia y corrupción del gobierno. Para Rodolfo, es durante el último día cuando se encuentra una mayor afectividad negativa, haciendo referencia a cuestiones personales, más que tratar alguno de los temas de campaña.

Con respecto a Facebook, tal y como se expone en el Gráfico 7, las emociones positivas agregadas vuelven a dominar los mensajes de ambos líderes, sobre todo, en el caso de Petro. La tendencia positiva destaca incluso con respecto a Twitter, reflejando los distintos usos que hacen los usuarios de estas. Mientras que la primera ofrece un espacio proclive para la deliberación política, en Facebook se prioriza la creación y refuerzo de comunidades (). En los momentos en los que se encuentra una mayor carga emocional positiva en los mensajes de Gustavo Petro, se observa la centralidad de las ideas de cambio y de progreso. Por su parte, sobre los posts de Rodolfo Hernández se identificó una tendencia menguante de las emociones positivas conforme avanzaba la campaña, donde las crestas se corresponden también al cambio y lucha por el país. Así mismo, y en consonancia con la naturaleza de Facebook, las emociones negativas agregadas adquieren una presencia insustancial, evitando en la medida de lo posible romper con las expectativas de los usuarios hacia los líderes.

Para profundizar sobre la evolución de la carga emocional de los mensajes de los candidatos a lo largo de la campaña, se procede a presentar los resultados reuniendo las emociones positivas de ambas redes sociales, por un lado, y las negativas por el otro.
En primer lugar, atendiendo a las emociones positivas agregadas que, tal y como se ha reflejado previamente dominaron el panorama de campaña en las redes sociales de ambos líderes, se observan diferencias entre los líderes (Gráfico 8). Mientras que en el caso de Rodolfo la carga afectiva positiva siguió una tendencia similar en Twitter y Facebook, para Petro la presencia de emociones positivas fue notablemente mayor en la segunda red social a lo largo de la mayor parte del periodo de análisis. La afectividad de los mensajes de Rodolfo resultó ser más coherente entre ambas redes sociales, mientras que su competidor planteó estrategias claramente diferenciadas y adaptadas en función del espacio virtual.

En segundo lugar, la presencia de emociones negativas se vuelve a mostrar más coherente en el caso de Rodolfo, siguiendo una trayectoria particularmente armónica entre ambas redes sociales. Mientras, para Petro será en Twitter donde se encuentre una mayor afectividad negativa en los mensajes reforzando, una vez más, las dinámicas dominantes características de la misma.

En lo referente al análisis bivariante, a continuación, se muestran los resultados obtenidos de las correlaciones realizadas entre las emociones en las publicaciones de Gustavo Petro y Rodolfo Hernández en Twitter y Facebook.
A pesar de que anteriormente únicamente se midieron las emociones positivas y negativas en su conjunto, LIWC presenta la opción de estudiar tres emociones negativas discretas: enfado, tristeza y ansiedad. Con la idea de enriquecer el estudio y obtener un resultado más certero, se tomó la decisión de incluirlas también en este análisis.
Comenzando por el caso de Twitter, se observa como existe una relación entre las emociones positivas de Gustavo Petro y el enfado en las publicaciones de Rodolfo Hernández (0,474*). A pesar de que se trata de una relación baja, esta puede indicar que una mayor presencia de emociones positivas en el contenido de los mensajes de Petro derivaría en un incremento en el nivel de enfado presente en los mensajes de Hernández. Así mismo, se presenta también una relación positiva entre las emociones positivas de Rodolfo Hernández y la tristeza en los mensajes de Gustavo Petro (0,490*), así como entre las emociones negativas de Hernández y la tristeza en las publicaciones de Petro (0,585*). Aunque en ambos casos el nivel de la correlación es moderado, resulta destacable que la tristeza en los mensajes de Petro correlacione tanto con las emociones positivas como negativas en las publicaciones de Hernández, lo cual supone que la tristeza contenida en los mensajes de Petro se presentaría como activadora de la presencia emocional, tanto positiva como negativa, en los mensajes de Hernández.
Por otro lado, las emociones negativas en los posts de Gustavo Petro correlacionan positivamente con la tristeza (0,446*) y el enfado (0,884**) presente en los mismos. Concretamente la relación con el enfado presenta un nivel de significatividad notablemente elevado, lo que supone que habría una relación moderada entre enfado y emociones negativas, indicando que el enfado es, dentro del conjunto de emociones negativas, la que está más presente en los mensajes de Gustavo Petro, a la vez que ejerce una función de activación entre el electorado. Conviene destacar también la relación entre ansiedad y tristeza (0,554*), indicando una cierta tendencia a que la presencia de una implique la presencia de la otra.
En lo respectivo a Rodolfo Hernández, este presenta una importante relación positiva entre sus emociones negativas y el enfado (0,678**) y la tristeza (0,766**). A diferencia de Petro, en su caso es la tristeza la emoción que presentaría una mayor relación entre las negativas, indicando que, a su vez, cuenta con un mayor protagonismo en sus publicaciones.
En el caso de Facebook, únicamente resultan significativas dos correlaciones, la que se presenta entre las emociones negativas de Gustavo Petro y el enfado en sus publicaciones (0,825**); y la referida al enfado en los posts de Rodolfo Hernández y sus emociones negativas (0,794**). En ambos casos son relaciones estadísticamente significativas, notables, pero que indican que, dentro del conjunto de emociones negativas, es el enfado la que presentaría la relación más fuerte y la que, por tanto, abundaría y caracterizaría mayoritariamente el contenido de sus mensajes en Facebook. Así mismo, y al igual que ocurría en el caso de Twitter, el enfado se posicionaría como la principal emoción activadora y movilizadora en ambos electorados.
6. Conclusiones
Las elecciones presidenciales de Colombia marcan un antes y un después en la historia política del país con la llegada de la izquierda al poder. Este hecho determina el punto de inicio de este trabajo de investigación, llevando a preguntarse por cuál es la estructura emocional de los mensajes políticos en las redes de los dos principales contendientes en la segunda vuelta de dichas elecciones: Gustavo Petro y Rodolfo Hernández.
En primer lugar, resulta reseñable cómo del 65,3% de los que afirman ser usuarios habituales de redes sociales, un 81,8% reconoce emplear Facebook, tratándose de la red social más empleada, seguido muy por detrás de Instagram y Twitter. Sin embargo, analizando la actividad online de los candidatos, se pudo observar cómo su estrategia se enfocaría mayormente en Twitter, reflejando un comportamiento diferenciado en función de la red social. Además, conviene señalar cómo Petro presenta una mayor actividad en ambas redes respecto a Rodolfo Hernández.
En segundo lugar, destaca el predominio de los contenidos forjados sobre emociones positivas en los mensajes de campaña de ambos candidatos. Este hecho contrasta con la mayoría de los trabajos de investigación que señalan el predominio de emociones negativas en las publicaciones de las redes sociales (). No obstante, puede verse explicado debido al carácter movilizador que acompaña a los componentes afectivos positivos, como sucede en el caso concreto de la esperanza.
En este sentido, se observa cómo Petro presenta un mayor porcentaje de emociones positivas agregadas que su contrincante político, lo que podría haberle permitido conectar mejor con su electorado, a la vista de los resultados obtenidos. Esto concuerda con el hecho de que el candidato por el partido más conservador presenta un mayor contenido emocional negativo en sus mensajes, sobre todo en Twitter. Tal y como muestran los datos, el enfado se presenta como la principal emoción negativa en los mensajes de ambos líderes, situándose como movilizadora y activadora de las predisposiciones políticas de los votantes. Paralelamente, teniendo en cuenta que Rodolfo Hernández se caracteriza por una mayor carga de emociones negativas, la tristeza ocupa un papel predominante en sus posts, a diferencia de Petro.
Por último, los resultados del estudio reflejan una estrategia adaptada a la naturaleza de cada una de las redes sociales. Mientras que en Twitter la presencia de componentes afectivos negativos es ligeramente mayor, concordando con su carácter polarizador, en Facebook el dominio de las emociones positivas indicaría una estrategia orientada a reforzar las comunidades digitales afines y las relaciones dentro de las mismas.
Así, el presente estudio contribuye a comprender un poco mejor el papel de las emociones en la política, abre nuevas vías para futuras investigaciones que exploren la relación entre el contenido discursivo de los posts y su componente emocional caracterizador; al tiempo que permite profundizar sobre el uso diferenciado que se otorga a las distintas redes sociales en campaña.
7. Bibliografía
1
Baggiolini, L., y Castro-Rojas, S. (2016). Las redes de la política: Universo narrativo, campañas y microrrelato en Twitter. Inmediaciones de la Comunicación, 11, 159-180. https://doi.org/10.18861/ic.2016.11.11.2621
2
Barredo, D.; De la Garza D. J.; Torres, Á. y López-López, P. C. (2021). Inteligencia artificial, comunicación y democracia en América Latina: Una revisión de los casos de Colombia, Ecuador y México. Profesional de la información, 30(6), 1-17. https://doi.org/10.3145/epi.2021.nov.16
3
Berger, J. y Milkman, K. L. (2012) What makes online content viral? Journal of Marketing Research, 49(2), 192–205. https://doi.org/10.1509/jmr.10.0353
4
Bizer, G.; Tormala, Z. L.; Rucker, D. D. y. Petty, R. E. (2006). Memory-Based Versus On-Line Processing: Implications For Attitude Strength. Journal of Experimental Social Psychology, 42(5), 646-53. https://doi.org/10.1016/j.jesp.2005.09.002
5
Calvo, E. y Aruguete, N. (2018). #Tarifazo. Medios tradicionales y fusión de agenda en redes sociales. Mediaciones de la Comunicación, 13(1), 189-213. https://doi.org/10.18861/ic.2018.13.1.2831
6
7
Cárdenas, A.; Ballesteros, C. y Jara, R. (2017). Redes sociales y campañas electorales en Iberoamérica.Un análisis comparativo de los casos de España, México y Chile. Cuadernos.info, (41), 19-40. https://doi.org/10.7764/cdi.41.1259
8
9
Cazorla, A., Rebollo, M. y Jarque, M. (2022). Procesos de digitalización, seguimiento de la información política y cambios en la cultura política de América Latina. Revista de Investigaciones Políticas y Sociológicas (RIPS), 21(1). https://doi.org/10.15304/rips.21.1.8366
10
Ceron, A. y d’Adda, G. (2015). E-campaigning on Twitter: The effectiveness of distributive promises and negative campaign in the 2013 Italian election. New Media & Society, 18(9), 1935–1955. https://doi.org/10.1177/1461444815571915
11
12
Crespo, I.; Garrido, A. y Rojo, J. M. (2022). El uso de las emociones en la comunicación político-electoral. Revista Española de Ciencia Política (RECP), (58), 175-201. https://doi.org/10.21308/recp.58.06
13
De Aguilera, M. y Casero-Ripollés, A. (2018). ¿Tecnologías para la transformación? Los medios sociales ante el cambio político y social”. Icono14, 16(1), 1-21. https://doi.org/10.7195/ri14.v16i1.1162
14
De la Garza, D. J.; La Rosa, A.; Barredo, D.; Freundt, Ú. (2019). Medios sociales, capital social y sentimiento de eficacia política: Un estudio comparativo entre las juventudes de México y Perú. En M. Badillo, C. Pérez, N. J. Medranda y M. I. Cortés (Eds.), Ciudadanías digitales. Perspectivas desde los medios, el periodismo y la educomunicación. (pp. 133-154). Politécnico Grancolombiano.
15
Del Campo, M. O.; Molina, M. A.; Ferreiro, F. J. y Jardón, E. (2023). Uso y utilización de Instagram como método de comunicación institucional, transparencia y participación ciudadana: el caso del Ayuntamiento de Alicante. Revista de Investigaciones Políticas y Sociológicas (RIPS), 22(2). https://doi.org/10.15304/rips.22.2.9106
16
Enguix-Oliver, S. (2017). Political and informative impact of social media: fields of action and comparison with the media. Anàlisi: quaderns de comunicació i cultura, (56), 71-85. https://doi.org/10.5565/rev/analisi.3090
17
Escobar, J. C.; Ortega, B. y Wills-Otero, L. (2023). Elecciones presidenciales y legislativas en Colombia en 2022. Colombia Internacional, (116), 3-28. https://doi.org/10.7440/colombiaint116.2023.01
18
García-Perdomo, V. y Arroyave, J. (2023). Emotional Campaigning and Political Personalization on TikTok: The Colombian Presidential Elections of 2022. Communication & Society, 36(3), 123-137. https://doi.org/10.15581/003.36.3.123-137
19
Gerbaudo, P.; Marogna, F. y Alzetta, C. (2019). When “Positive Posting” Attracts Voters: User Engagement and Emotions in the 2017 UK Election Campaign on Facebook. Social Media + Society, 5(4). https://doi.org/10.1177/2056305119881695
20
Gil de Zúñiga, H.; Jung, N. y Valenzuela, S. (2012). Social media use for news and individuals’ social capital, civic engagement and political participation. Journal of Computer-Mediated Communication, 17, 319-336. https://doi.org/doi:10.1111/j.1083-6101.2012.01574.x
21
22
23
Jaráiz, E.; Pereira, M. y Rivera, J. M. (2021). Análisis de emociones originadas por las publicaciones en Twitter de los candidatos a las elecciones generales de Bolivia y España en 2019. Journal of Iberian and Latin American Research, 26(3), 371-388. https://doi.org/10.1080/13260219.2020.1909858
24
25
Liu, D. y Lei, L. (2018). The appeal to political sentiment: An analysis of Donald Trump’s and Hillary Clinton’s speech themes and discourse strategies in the 2016 US presidential election. Discourse, Context & Media, 25, 143-152. https://doi.org/10.1016/j.dcm.2018.05.001
26
27
López, D.; Cazorla, Á. y Martín-Lagos, Á. (2024). Medición psicofisiológica de las emoicones políticas. Un análisis de sus antecedentes y propuesta metodológica. Revista de Investigaciones Políticas y Sociológicas (RIPS), 23(1). https://doi.org/10.15304/rips.23.1.9796
28
29
30
Martínez, J. (2023). El outsider digital: Rodolfo Hernández y la política sin partidos. Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, 68(247), 57–82. https://doi.org/10.22201/fcpys.2448492xe.2023.247.83636
31
Montoya-Bermúdez, D. y Ferré-Pavia, C. (2022). Estrategias de comunicación transmedia en campañas políticas: Los casos de Colombia y México en las elecciones presidenciales de 2018. Latin American Research Review, 57(2), 369-387. https://doi.org/10.1017/lar.2022.34
32
Mur, R. (15 de junio de 2022). La justicia colombiana obliga a los dos candidatos presidenciales a debatir en televisión. La Vanguardia. https://www.lavanguardia.com/internacional/20220615/8342375/colombia-petro-hernandez-debate-elecciones-justicia.html
33
34
35
Restrepo, C. (2023). Redes sociales y participación política en las elecciones presidenciales de 2022 en Colombia. Análisis Político, 36(106), 133-164. https://doi.org/10.15446/anpol.v36n106.111058
36
Robles, L. (9 de junio de 2022). Filtración de audio de asesor de campaña de Petro para enlodar a ‘Fico’. Publimetro Colombia. https://www.publimetro.co/noticias/2022/06/09/filtracion-de-audio-de-asesor-de-campana-de-petro-para-enlodar-a-fico/
37
Romero, J. (2022). La crisis de la representación en Colombia: entre el estallido social y la desafección institucional. Revista Colombia Internacional, (113), 115–137. https://doi.org/10.7440/colombiaint113.2022.05
38
39
Savoy, J. (2017). Trump’s and Clinton’s Style and Rhetoric during the 2016 Presidential Election. Journal of Quantitative Linguistics, 25(2), 168–189. https://doi.org/10.1080/09296174.2017.1349358
40
Sechague, J. D. O. (2022). Elecciones presidenciales en Colombia 2022: de los clivajes a la consolidación democrática. Reflexión política, 24(50), 6-15. https://doi.org/10.29375/01240781.4529
41
Soroka, S. y McAdams, S. (2015). News, Politics, and Negativity. Political Communication, 32(1), 1–22. https://doi.org/10.1080/10584609.2014.881942
42
Sulé, J. (17 de junio de 2022). Rodolfo Hernández desacata la orden judicial que le obligaba a debatir con Gustavo Petro. Público. https://www.publico.es/internacional/rodolfo-hernandez-desacata-orden-judicial-le-obligaba-debatir-gustavo-petro.html
43
Tana, J.; Eirola, E. y Nylund, M. (2020). When is prime-time in streaming media platforms and video-on-demands services? New media consumption patterns and real-time economy. European Journal of Communication, 35, (2), 108-125. https://doi.org/10.1177/0267323119894482
44
Tang, G. y Lee, F. (2013). Facebook Use and Political Participation: The Impact of Exposure to Shared Political Information, Connections with Public Political Actors, and Network Structural Heterogeneity. Social Science Computer Review, 316, 763-773. https://doi.org/10.1177/0894439313490625
45
Túñez., J. M. y Sixto, J. (2011). Redes sociales, política y Compromiso 2.0: La comunicación de los diputados españoles en Facebook. Revista Latina de Comunicación Social, (66), 213-234. https://doi.org/10.4185/RLCS-66-2011-930-210-234
46
Valenzuela, S.; Halpern, D. y Katz, J. (2019). Emotional appeals and political participation: The moderating role of social media. New Media & Society, 21(2), 357-379. https://doi.org/10.1177/1461444818792416
47
Vargo, C.; Guo, L.; McCombs, M. y. Shaw, D. L. (2014). Network Issue Agendas on Twitter During the 2012 US Presidential Election, Journal of Communication, 64(2), 296-316. https://doi.org/10.1111/jcom.12089
48
49
We are social & Hootsuite. (2023). Digital 2023 Colombia. https://wearesocial.com/digital-2023/colombia
50
Zuckerman, E.; Yang, J. y Dubois, E. (2022). Political communication in the platform society: Digital affordances, new actors, and everyday practices. Journal of Communication, 72(4), 522–537. https://doi.org/10.1093/joc/jqac011


