Contido principal do artigo

Teresa Irene Rojas Flores
Universidad de La Habana
Cuba
Mª Jesús Aira
Departamento de Botánica, Facultade de Farmacia, Universidade de Santiago de Compostela
España
Michel Almaguer Chaves
Universidad de La Habana
Cuba
Kenia Caridad Sánchez Espinosa
Universidade de Vigo
España
Vol. 32 (2025), Artigos de divulgación, Páxinas 1-14
https://doi.org/10.15304/nacc.id10661
Recibido: 2025-05-04| Publicado: 2025-09-09

Resumo

Los hongos, gracias a su adaptabilidad fisiológica, pueden colonizar diversos sustratos y causar biodeterioro, especialmente en ambientes interiores y climas tropicales. En edificios de La Habana, se registraron altos niveles de contaminación fúngica, con predominio de géneros como Cladosporium, Aspergillus y Penicillium. La diversidad estuvo relacionada con los materiales presentes, siendo más elevada en estructuras con componentes celulósicos. Algunas especies identificadas pueden afectar a la salud humana, lo que ha motivado acciones para mejorar la calidad del aire. En sitios patrimoniales, la temperatura y la humedad favorecen la esporulación, aumentando el riesgo de deterioro. Se detectaron cepas con capacidad de producir enzimas y pigmentos que afectan a los materiales culturales, lo que resalta la importancia de implementar medidas preventivas. En áreas rurales, el arroz, alimento esencial en Cuba, es altamente vulnerable a hongos fitopatógenos. Se identificaron múltiples especies, algunas productoras de micotoxinas, lo que compromete la calidad del grano y representa un riesgo sanitario para la población. En entornos urbanos, el monitoreo aeromicológico reveló una elevada presencia de esporas, especialmente de Cladosporium. Las concentraciones variaron estacionalmente influenciadas por factores climáticos. También se detectaron especies micotoxigénicas que representan un riesgo significativo para personas alérgicas o inmunocomprometidas.