1. INTRODUCCIÓN
Dentro del ámbito familiar romano, existe una institución cuya existencia cuenta con el apoyo de la mayor parte de la doctrina romanística, se trata del consilium domesticum o tribunal doméstico, aunque su ámbito competencial dista mucho de ser un tema pacífico en la doctrina. Su ámbito de actuación está delimitado puesto que solo puede juzgar a aquellas personas que se encuentran bajo la patria potestad de su paterfamilias correspondiente, siendo como una especie de órgano que complementa la autoridad del paterfamilias dentro de su grupo familiar correspondiente.
El paterfamilias tenía una serie de potestades sobre los miembros que estaban bajo su patria potestas, siendo el más importante el ius vitae et necis, es decir, el derecho de vida o muerte de sus sometidos. Se trata de un poder sancionador, en un principio con carácter ilimitado; no obstante, creemos que la institución del consilium domesticum servía de mecanismo de control sobre ese derecho de vida o muerte, para que, en ningún caso, tuviese un carácter ilimitado. Sin embargo, este tribunal familiar no tenía ninguna clase de reconocimiento legal, por lo que el paterfamilias no tenía la obligación de someterse al mismo.
En cuanto a la naturaleza de este tribunal, no está del todo claro, siguiendo un estudio minucioso de las fuentes existentes, si en realidad se trataba de un tribunal de jurisdicción penal o civil, por lo que llegar a entender la auténtica finalidad, así como el funcionamiento de este tribunal doméstico, se hace todavía más controvertido.
2. ORIGEN DE LA INSTITUCIÓN
Con respecto a la forma de hacer referencia a tal institución, en las fuentes examinadas no hemos encontrado una forma única de citarlo, lo que no nos ayuda afirmar con certeza que tal institución realmente existió. Entre los términos utilizados al respecto, podemos destacar el de domesticos magistratus, el cual aparece en un fragmento de la obra de Séneca, concretamente en De benef. 3.11.2:
Deinde alia condicio parentium est, qui beneficia, quibus dederunt, dant nihilo minus daturique sunt, nec est periculum, ne dedisse ipsos mentiantur; in ceteris quaeri debet, non tantum an receperint, sed an dederint, horum in confesso merita sunt, et, quia utile est iuventuti regi, inposuimus illi quasi domesticos magistratus, sub quorum custodia contineretur.
O también hacen referencia a un disceptator domesticus, como es el caso de Cicerón, en Pro Caec. 2.6:
Quod quoniam iam in consuetudinem venit et id viri boni vestri similes in iudicando faciunt, reprehendendum fortasse minus, querendum vero magis etiam videtur, ideo quod omnia iudicia aut distrahendarum controversiarum aut puniendorum maleficiorum causa reperta sunt, quorum alterum levius est, propterea quod et minus laedit et persaepe disceptatore domestico diiudicatur, alterum est vehementissimum, quod et ad graviores res pertinet et non honorariam operam amici, sed severitatem iudicis ac vim requirit.
Por último, también se emplea el término domesticum iudicium para referirnos a este consejo familiar, este es el caso de Séneca, en Contr. 2.3.18:
Cestius ac figura declamavit ut rogaret patrem, tamquam (non) exoratus esset raptae pater; deinde ad hanc sententiam transit: numquid peiorem causam habeo, si apud alterum iudicem vici? Eadem figura declamavit et Hispo Romanis, sed transit mollius: scio quid respondere possit mihi: facile est domestico iudici satis facere; videro de te, cum ad raptae patrem veneris.
Cicerón, in L. Pisonem. 40:
Ad horum omnium iudicia tot atque tanta domesticum iudicium accessit sententiae damnationis tuae, occultus adventus, furtivum iter per Italiam, introitus in urbem desertus ab amicis, nullae ad senatum e provincia litterae, nulla ex trinis aestivis gratulatio, nulla triumphi mentio; non modo quid gesseris sed ne quibus in locis quidem fueris dicere audes.
Y, por último, Tertuliano, en Apologeticum, 1.1:
Si denique, quod proxime accidit domesticis iudiciis, nimis operata infestatio sectae huius os obstruit defensioni: liceat veritati...ad aures vestras pervenire.
Lo que sí tenemos claro es que se trataba de un órgano colectivo, como una proyección que buscaba justificar en el ámbito social, cualquier tipo de acto por parte del paterfamilias, cuando ejercía uno de sus poderes en situaciones y casos de gravedad. Lo que no han clarificado los diferentes estudios de las fuentes llevados a cabo hasta el momento, es si la potestad jurisdiccional del paterfamilias excluye, de manera automática, la celebración de cualquier tipo de iudicium publicum.
Los destinatarios del dictamen proporcionado por el iudicium domesticum van a ser, en todo caso, los filii familias, puesto que, por ejemplo, un esclavo, no se encuentra sometido a la patria potestas sino a la dominica potestas de su amo correspondiente, por lo que, en ningún caso, forman parte del entorno familiar.
Los filii familias tienen un parentesco civil con su respectivo paterfamilias y por eso el consilium domesticum puede ejercer su potestad jurisdiccional sobre ellos. Recordemos que en la antigua Roma, el parentesco que realmente era válido era el civil y no el natural, puesto que con el civil se formaba la familia agnaticia. En este sentido, el padre natural no tendría ningún tipo de poder sobre sus hijos; no obstante, en algunos casos excepcionales, el padre natural es el encargado de juzgar a su propio hijo. Esta intervención se llevaba a cabo mediante una delegación senatorial que autorizaba al padre natural ejercer dicha jurisdicción.
Podemos tomar como ejemplo el caso de Décimo Junio Silano, cuyo padre natural, Tito Manlio Torquato, lo juzga por el delito de crimen repetundarum. Para ello, nos hacemos eco de un fragmento de la obra de Valerio Máximo, en donde narra unos hechos que sucedieron en el año 140 a.C. cuando el pretor Décimo Junio Silano, fue acusado ante el Senado por un delito de crimen repetundarum. Ante estos hechos, el padre del pretor, Tito Manlio Torquiato, solicitó al Senado la potestad para poder juzgar a su propio hijo, la cual le fue concedida. El hecho de que el pater naturalis necesitase esa autorización del Senado para poder enjuiciar a su propio hijo, nos ayuda a esclarecer el ámbito de actuación del paterfamilias y del consilium domesticum a la hora de perseguir un hecho en el ámbito privado sin interferir, en ningún momento, en el iudicium publicum que se tendría que llevar a cabo para enjuiciar este tipo de delitos graves.
Los hechos anteriormente descritos, los podemos encontrar en el siguiente fragmento de Valerio Máximo, 5.8.3:
T. autem Manlius Torquatus, propter egregia multa rarae dignitatis, iuris quoque ciuilis et sacrorum pontificalium peritissimus, in consimili facto ne consilio quidem necessariorum indigere se credidit: nam cum ad senatum Macedonia de filio eius D. Silano, qui eam prouinciam optinuerat, querellas per legatos detulisset, a patribus conscriptis petiit ne quid ante de ea re statuerent quam ipse Macedonum filiique sui causam inspexisset. summo deinde cum amplissimi ordinis tum etiam eorum, qui questum uenerant, consensu cognitione suscepta domi consedit solusque utrique parti per totum biduum uacauit ac tertio plenissime die diligentissimeque auditis testibus ita pronuntiauit: 'cum Silanum filium meum pecunias a sociis accepisse probatum mihi sit, et re publica eum et domo mea indignum iudico protinusque e conspectu meo abire iubeo'. tam tristi patris sententia perculsus Silanus lucem ulterius intueri non sustinuit suspendioque se proxima nocte consumpsit. peregerat iam Torquatus seueri et religiosi iudicis partis, satis factum erat rei publicae, habebat ultionem Macedonia, potuit tam uerecundo fili obitu patris inflecti rigor: at ille neque exequiis adulescentis interfuit et, cum maxime funus eius duceretur, consulere se uolentibus uacuas aures accommodauit: uidebat enim se in eo atrio consedisse, in quo imperiosi illius Torquati seueritate conspicua imago posita erat, prudentissimoque uiro succurrebat effigies maiorum [suorum] cum titulis suis idcirco in prima parte aedium poni solere, ut eorum uirtutes posteri non solum legerent, sed etiam imitarentur.
La existencia de esta institución siempre ha estado llena de controversias por parte de la doctrina, puesto que unos defienden la existencia del mismo, mientras que otros muestran su total rechazo ante tal posibilidad.
También se ha cuestionado de forma fehaciente el hecho de que un padre natural, mediante la autorización otorgada por el Senado al respecto, pudiese enjuiciar a su propio hijo sobre el que ya no ejercía ningún tipo de poder, puesto que no formaba parte de su familia agnaticia, formada por el parentesco civil, el realmente importante para el derecho romano.
Debemos destacar la obra de BONFANTE, en relación a su teoría política de la familia, que hemos expuesto con anterioridad, puesto que afirma la existencia de ese tribunal doméstico y equipara su funcionamiento a la soberanía de un Estado. Este autor defiende que el consilium domesticum es un órgano con una jurisdicción propiamente dicha, que funciona paralelamente a la pública, pero en un ámbito privado.
Sin embargo, algunos autores no comparten la visión de BONFANTE acerca de la existencia de esta institución “doméstica” dotada de una naturaleza jurisdiccional propia. Entre ellos, siendo uno de los autores que más ha criticado la existencia del consilium domesticum, posicionándose así, a favor de una potestad jurisdiccional por parte de un pater naturalis ha sido VOLTERRA, insistiendo, además, que la intervención del paterfamilias no supone ningún obstáculo para la celebración de un juicio público ni para cualquier labor que tuviese que llevar a cabo el Senado. Este autor, no sólo critica la finalidad y el funcionamiento del consilium domesticum, sino que también pone de manifiesto que esa doctrina que defiende la existencia de la institución, ni siquiera se ha encargado de aclarar la terminología referente a ella, como consilium, iudicium o simplemente el término domesticum. VOLTERRA afirma que la potestad del paterfamilias no es una jurisdicción propiamente dicha, por lo que la finalidad complementaria del consilium domesticum, de la potestad del paterfamilias, carece de naturaleza jurisdiccional también.
Dentro de la doctrina y partidarios de la teoría de VOLTERRA, acerca de la inexistencia de un iudicium domesticum, podemos encontrar a PÓLAY y a RAMON. Para entender mejor la posición de estos dos autores, debemos traer a colación el siguiente texto de Paulo, en D. 45.1.132 pr:
Paulus libro 15 quaestionum: pr. Quidam cum filium alienum susciperet, tradenti promiserat certam pecuniae quantitatem, si eum aliter quam ut filium observasset. Quaero, si postmodum domo eum propulerit vel moriens nihil ei testamento reliquerit, an stipulatio committetur, et quid intersit, utrum filius an alumnus vel cognatus agentis fuerit. Praeterea quaero, si filium suum quis legitime in adoptionem dederit et ita, ut supra scriptum est, stipulatio intercesserit eumque pater adoptivus exheredaverit vel emancipaverit, an stipulatio committatur. Respondi: stipulatio utilis est in utroque casu: igitur, si contra conventionem factum sit, committetur stipulatio. Sed videamus primum in eo, qui legitime adoptavit, an possit committi, si eum exheredaverit vel emancipaverit: haec enim pater circa filium solet facere: igitur non aliter eum quam ut filium observavit. Ergo exheredatus de inofficioso agat. Quid ergo dicemus, si et meruit exheredari? Emancipatus plane et hoc remedio carebit. Quare sic debuit interponi stipulatio, ut, si eum emancipasset vel exheredasset, certum quid promitteret. Quo tamen casu commissa stipulatione potest quaeri, an exheredato permittendum esset dicere de inofficioso? Maxime, si patri naturali heres extitisset, an victo deneganda est ex stipulatu actio? Sed si ei, qui stipulatus est, non debuit denegari victo filio, nec ipsi deneganda erit debitae pecuniae exsecutio. In eo autem, qui non adoptavit, quem intellectum habeat haec conceptio "si eum aliter quam ut filium observasset", non prospicio: an et hic exigimus exheredationem vel emancipationem, res in extraneo ineptas? Sed si is, qui legitime adoptavit, nihil facit contra verba stipulationis, cum utitur patrio iure in eo, qui haec non fecit, dicit supervacuo: dici tamen poterit commissam esse stipulationem.
En dicho fragmento, se habla de un caso de expulsión de la casa familiar, es decir, de una domo propulerit llevada a cabo por el paterfamilias, argumento que aprovecha PÓLAY para demostrar la inexistencia de un iudicium domesticum propiamente dicho, puesto que estamos ante una facultad propia del ejercicio de la patria potestad de un paterfamilias.
Existen otros fragmentos en los que podemos encontrar más ejemplos acerca de la jurisdicción del pater, entre ellos podemos destacar a Suetonio, Claudio, 16:
Recognitione equitum iuvenem probri plenum, sed quem pater probatissimum sibi affirmabat, sine ignominia dimisit, habere dicens censorem suum
Valerio Máximo, 5.9.1:
L. Gellius omnibus honoribus ad censuram defunctus, cum grauissima crimina de filio, in nouercam conmissum stuprum et parricidium cogitatum, propemodum explorata haberet, non tamen ad uindictam continuo procucurrit, sed paene uniuerso senatu adhibito in consilium expositis suspicionibus defendendi se adulescenti potestatem fecit <in>spectaque diligentissime causa absoluit eum cum consilii tum etiam sua sententia. quod si impetu irae abstractus saeuire festinasset, admisisset magis scelus quam uindicasset.
Aulio Gelio, 10.23.3-4:
III. sed Marcus Cato non solum existimatas, set et multatas quoque a iudice mulieres refert non minus, si vinum in se, quam si probrum et adulterium admisissent. IV. Verba Marci Catonis adscripsi ex oratione, quae inscribitur de dote, in qua id quoque scriptum est in adulterio uxores deprehensas ius fuisse maritis necare: "Vir" inquit "cum divortium fecit, mulieri iudex pro censore est, imperium, quod videtur, habet, si quid perverse taetreque factum est a muliere; multatur, si vinum bibit; si cum alieno viro probri quid fecit, condemnatur.
Otro de los delitos que, según BONFANTE, y que por su gravedad, correspondían juzgar a un consilium domesticum era el de parricidium. Sin embargo, VOLTERRA, en su defensa contraria a la existencia de un consilium domesticum, manifiesta que correspondía un proceso público para juzgar dicho delito. Otro de los autores, partidario de la teoría de VOLTERRA, es RAMON que, a su vez, también analiza con minuciosidad el caso de Espurio Casio. En relación con este delito, podemos traer a colación el siguiente fragmento sobre Espurio Casio, de Livio 2.41.10:
Sunt, qui patrem auctorem eius supplicii ferant: eum cognita domi causa verberasse ac necasse peculiumque filii Cereri consecravisse; signum inde factum esse et inscriptum "ex Cassia familia datum." Invenio apud quosdam, idque propius fidem est, a quaestoribus Caesone Fabio et L. Valerio diem dictam perduellionis, damnatumque populi iudicio, dirutas publice aedes, ea est area ante Telluris aedem, ceterum sive illud domesticum sive publicum fuit iudicium, damnatur Servio Cornelio Q. Fabio consulibus.
DONADIO también analiza el episodio de Espurio Casio y afirma que la intervención del pater para castigar a su filius no es más que una manifestación de su potestad sobre el mismo, sin que sea, en ningún caso, una jurisdicción doméstica propiamente dicha.
En lo que respecta a la composición del consilium domesticum, la falta de fuentes que nos hablen de la misma no nos permite concretar con exactitud cómo era ni tampoco el número de miembros total. En algunas fuentes literarias como es el caso de Cicerón, en Pro cluentio, 63.176, nos dice que estaba formado por amici:
Advocantur amici et hospites Oppianici et ipsius mulieris multi, homines honesti atque omnibus rebus ornati.
Valerio Máximo, también defiende esta composición por amigos en 2.9.2:
Horum seueritatem M. Valerius Maximus et C. Iunius Brutus Bubulcus censores consimili genere animaduersionis imitati sunt: L. enim Annium senatu mouerunt, quod quam uirginem in matrimonium duxerat repudiasset nullo amicorum [in] consilio adhibito. at hoc crimen nescio an superiore maius: illo nam<que> coniugalia sacra spreta tantum, hoc etiam iniuriose tractata sunt. Optimo ergo iudicio censores indignum eum aditu curiae existimauerunt.
Por el contrario, Plinio, en Naturalis Historiae 14.89, habla de una conformación por los sui:
[...] non licebat id feminis Romae bibere. invenimus inter exempla Egnati Maetenni uxorem, quod vinum bibisset e dolio, interfectam fusti a marito, eumque caedis a Romulo absolutum. Fabius Pictor in annalibus suis scripsit matronam, quod loculos in quibus erant claves cellae vinariae resignavisset, a suis inedia mori coactam [...]
Debido a la falta de claridad en torno a dicha institución por parte de las fuentes jurídicas y literarias existentes, unido esto a los numerables términos vistos con los que designaba al consilium domesticum, nos es difícil definir, con exactitud la composición y finalidad del mismo. No cabe duda que la autoridad del paterfamilias sobre todos los miembros que están bajo su patria potestad es irrefutable, pero nos cuesta creer y sobre todo, defender, que el tribunal familiar tuviese una función complementaria de la autoridad del paterfamilias. En todas las fuentes consultadas, la figura central sobre la que pivota la familia es el paterfamilias y en muy pocas se menciona a este consilium domesticum, por ello, creemos que la función del mismo era puramente consultiva, de apoyo a la institución de la familia y cuyo ámbito de actuación no debía traspasar la misma.
3. NATURALEZA DE LA INSTITUCIÓN
Esa naturaleza consultiva del iudicium domesticum nos viene de la denominación que recibe en algunos casos como consilium domesticum, dando a entender que se trata de un órgano asesor, consultivo, de la familia, es decir, un “consejo” cuya finalidad principal sería la de defender y apoyar las decisiones del paterfamilias, máxima autoridad de la institución familiar y así, respetar siempre los mores maiorum.
No cabe duda de que estamos ante un órgano cuyo ámbito de actuación no traspasaba la esfera familiar y que era convocado en aquellos casos cuya gravedad lo estimasen necesario. Un ejemplo de ello es el caso de Lucrecia, que fue ella misma la que lo convoca. Lucrecia era una mujer virtuosa, defensora del honor familiar, una perfecta matrona romana. Sin embargo, se vio envuelta en un plan diseñado por Sexto Tarquinio que pretendía acabar con la fidelidad de Lucrecia a su esposo, Lucio Tarquinio Colatino. Es así como su esposo y los primos de éste, entre ellos Sexto Tarquinio, se dispusieron a visitar a Lucrecia en su casa. Este relato nos lo describe Livio, 1.57.4-11:
In his statiuis, ut fit longo magis quam acri bello, satis liberi commeatus erant, primoribus tamen magis quam militibus; regii quidem iuuenes interdum otium conuiuiis comisationibusque inter se terebant. Forte potantibus his apud Sex. Tarquinium, ubi et Collatinus cenabat Tarquinius, Egeri filius, incidit de uxoribus mentio. Suam quisque laudare miris modis; inde certamine accenso Collatinus negat uerbis opus esse; paucis id quidem horis posse sciri quantum ceteris praestet Lucretia sua. ‘Quin, si vigor iuuentae inest, conscendimus equos inuisimusque praesentes nostrarum ingenia? Id cuique spectatissimum sit quod necopinato uiri aduentu occurrerit oculis’.Incaluerant uino; ‘Age sane omnes; citatis equis auolant Romam. Quo cum primis se intendentibus tenebris peruenissent, pergunt inde Collatiam, ubi Lucretiam haudquaquam ut regias nurus, quas in conuiuio lusuque cum aequalibus uiderant tempus terentes sed nocte sera deditam lanae inter lucubrantes ancillas in medio aedium sedentem inueniunt. Muliebris certaminis laus penes Lucretiam fuit. Adueniens uir Tarquiniique excepti benigne: uictor maritus comiter inuitat regios iuuenes. Ibi Sex. Tarquinium mala libido Lucretiae per uim stuprandae capit; cum forma tum spectata castitas incitat. Et tum quidem ab nocturno iuuenali ludo in castra redeunt.
Sexto Tarquinio quedó prendado de la belleza y de la honestidad de Lucrecia, por lo que decidió presentarse en su casa, otra vez, días más tarde. Este trató de persuadirla, y chantajeándola con que si no cedía a sus deseos sexuales, la mataría y colocaría a su lado un esclavo muerto. Para poder justificar la muerte de Lucrecia, Sexto Tarquinio diría que la había pillado en flagrante adulterio con el esclavo y que por eso la había matado, defendiendo así el honor familiar que no correspondía en ningún caso a él, sino al paterfamilias o sino, por el marido de la uxor. Como se trataba de un delito de especial gravedad, también cabía la posibilidad de convocar un consilium domesticum a tal efecto, como fue este el caso. Ante tal chantaje, Lucrecia cedió y fue violada por Sexto Tarquinio. A continuación, Lucrecia hizo llamar a su padre y a su marido, para que se presentasen allí con un amigo cada uno (el consilium domesticum) para contarles lo sucedido. Inmediatamente y pensando que tenía que reparar de alguna forma el honor de la familia, se suicidó. En este sentido, debemos traer a colación el siguiente fragmento de Valerio Máximo 6.1.1, en el que nos describe el momento en el que Lucrecia lamenta ante el consilium la violación sufrida y el deshonor familiar causado por la misma:
Dux Romanae pudicitiae Lucretia, cuius uirilis animus maligno errore fortunae muliebre corpus sortitus est, a <Sex.> Tarquinio regis Superbi filio per uim stuprum pati coacta, cum grauissimis uerbis iniuriam suam in concilio necessariorum deplorasset, ferro se, quod ueste tectum adtulerat, interemit causamque tam animoso interitu imperium consulare pro regio permutandi populo Romano praebuit.
El episodio de Lucrecia es confuso porque no nos aclara de ninguna forma la verdadera realidad y funcionamiento del consilium domesticum. Si se tratase de un consejo de familiares o amigos cercanos al paterfamilias, ¿quién era el encargado de convocarlo y por qué en este caso lo convoca la propia Lucrecia? Creemos que este caso es una excepción al funcionamiento ordinario de dicho consejo familiar, puesto que, Lucrecia, ante la gravedad de los hechos y la desesperación que la envolvía en aquel momento, reaccionó de esta forma para tratar de disculparse y reparar de alguna forma, el deshonor causado. Creemos que, en realidad, siguiendo la posición de BRAVO BOSCH, estaríamos ante un órgano meramente consultivo que, en ningún caso, se podría equiparar a un tribunal convencional puesto que su ámbito de actuación no abarcaría más allá del ámbito estrictamente familiar y que se convocaba en asuntos de extrema gravedad.
4. CONCLUSIONES FINALES
Dentro del ámbito familiar romano, existe una institución que es el consilium domesticum o tribunal doméstico, cuyo ámbito de actuación está delimitado puesto que sólo puede juzgar a aquellas personas que se encuentran bajo la patria potestad de su paterfamilias correspondiente, siendo un órgano de naturaleza consultiva que complementa la autoridad del paterfamilias dentro de su grupo familiar correspondiente. Este tribunal doméstico era convocado por el paterfamilias quien tenía la potestad para ello de forma exclusiva.
La institución del consilium domesticum servía de mecanismo de control sobre los poderes del paterfamilias para que, en ningún caso, tuviesen un carácter ilimitado. Sin embargo, este tribunal familiar no tenía ninguna clase de reconocimiento legal, por lo que el paterfamilias no tenía la obligación de someterse al mismo.
En lo que respecta a su terminología, en ocasiones aparece como consilium domesticum o iudicium domesticum, con un significado claro de órgano de consulta, de asesoramiento de la familia. También se empleaba como órgano corrector de las conductas que no seguían los mores maiorum y que, por lo tanto, era necesario que se evaluasen y se determinasen si eran adecuadas o no con respecto a los miembros de la unidad familiar.
Con todo ello, y debido a la dificultad encontrada a la hora de valorar la realidad que subyacía a esta institución, nosotros consideramos que, a la vista de las fuentes existentes, debemos considerar al iudicium domesticum como un órgano de naturaleza consultiva, es decir, como un mecanismo al servicio familiar, de carácter interno. Se configuraba como un instrumento de apoyo a la institución de la familia puesto que, además, su ámbito de actuación no debía traspasar la misma y su convocatoria dependía de si la gravedad de los asuntos a tratar así lo requería.
A pesar de que realidad del consilium domesticum resulta algo confusa, supuso un síntoma de modernidad ante el derecho familiar romano que estaba en vigor en la antigua Roma, cuyos pilares fundamentales eran los mores. El hecho de que existiese este órgano, para dar apoyo a las decisiones del paterfamilias, así como para asesorarlo antes las decisiones más difíciles, supuso también un mecanismo de control ante el poder absoluto que ejercía el pater sobre todos los miembros que estaban bajo su potestad.
La convocatoria de este órgano consultivo se realizaba dependiendo de la gravedad de los asuntos a tratar, respetando siempre la privacidad familiar. De ahí la necesidad de convocarlo en muchas ocasiones, puesto que se prefería resolverlos antes dentro de un ámbito familiar y privado, de que unos hechos graves supusiesen un escándalo y se viese en peligro el honor familiar. En el ius romanorum, el honor, en la mayoría de las situaciones, prevalecía sobre todas las cosas.
Además, la aparición de este órgano colectivo, consultivo y de índole familiar, también supuso un avance en relación con el ius vitae necisque del paterfamilias. No creemos que se tratase de una justicia paralela a la del Estado, de índole pública, sino que se trataba de un órgano de consulta, para resolver los conflictos familiares, de índole interno y que, además, asesora al pater en sus decisiones, suavizando así los poderes absolutos que éste tenía, sobre los miembros de su familia, en la época arcaica. Así y todo, el consilium domesticum entendido como un órgano interno encargado de resolver disputas familiares, lo podemos considerar como un antecedente de la mediación actual, es decir, como un método alternativo para resolver controversias y que facilitaba, no sólo la vida dentro del ámbito familiar de todos sus miembros, sino que también servía como mecanismo de ayuda para la desaparición de problemas y controversias en su seno.
Notas
[1] , en donde nos habla sobre esta institución familiar, cuestionada para muchos, pero defendida por la mayor parte de la doctrina.
[2] , en donde nos aporta una definición de dicha institución: “Se trataba de un consejo familiar que asesoraría, o limitaría tal vez, la omnímoda potestad del primitivo paterfamilias: estaba constituido por un tribunal de parientes del marido y de la mujer, cuya misión fundamental era la de garantizar la posición económica de esta, en el caso de que pareciera inmune de aquella culpa que las costumbres consideraban como legítima causa de repudio”.
[3] : “The power to punish severely, to put to death a member of a family belonged to the pater but he had to act with good reason, which would mean in the normal case that the son or other person had to have committed a crime. To establish the facts and also protect himself from any charge of having acted arbitrarily the pater would summon members of the family or friends to sit in judgment with him and would accept their opinion But this family council developed as a social fact; it had no legal standing and the pater was under no legal obligation to summon it. The family council appears prominently in the lay sources and it would be wrong to deny its existence or its importance. [...] The sources for all periods concur in giving the vitae necisque potestas to the pater as an individual and not to the family, but the decision in a family council was by a majority vote”.
[4] : “È fin troppo chiaro che manca ogni riferimento per poter classificare questa pretesa "giurisdizione"(la quale si applicherebbe solo alle persone in potestate) come giurisdizione civile o come giurisdizione criminale ed è anche chiaro come non possa in alcun modo considerare come pronunzia di verba legittima, né come dichiarazione di norma applicabile alla specie, nè come statuizione discrezionale del diritto da parte di un organo imparziale e nemmeno come espressione di imperium”.
[6] De acuerdo con este pasaje, el término disceptator domesticus hace referencia a una especie de mediador o de árbitro perteneciente a la misma familia, al que se acudía par los asuntos menores, mientras que para aquellos de mayor importancia o rango, no sólo se acudía a la mediación de un amigo, sino también al rigor de un juez.
[7] .; : “Otra indefinición que necesita respuesta es la de no haberse planteado con anterioridad en las fuentes conocidas si la potestad jurisdiccional del paterfamilias es excluyente de cualquier otro juicio (de carácter público), o si por el contrario nos encontramos ante un juicio complementario del principal estatuido por el Estado Romano, que le cede facultades jurisdiccionales, pero sin renunciar al papel protagonista en la condena de los actos susceptibles de ser perseguidos”.
[8] , en donde señala: “Previously, as in the commission de repetundis of 171, the senate directed the praetor to appoint five recuperatores for each official being investigated, and presumably there was no question of the recuperatores in turn appointing a consilium. Manlius may thus have claimed that as he was the only appointed specified, he alone was expected to carry out the terms of what was, in effect, a new type of quaestio extraordinaria. That may be why Valerius Maximus says that Manlius did not think he needed a consilium - ne consilio quidem necessariorum indigere se credidit.”; : “Repetundae: Literally the term indicates things (res) or money (pecuniae) which could be claimed back (repetere) by the person who gave them to an official person (a magistrate, a provincial governor) under extortion as a bribe. Hence crimen repetundarum = the crime of extortion. A series of Republican statutes from the Lex Calpurnia (149 B.c.) to the Lex Attila (by Caesar, 59 B.c.) dealt with repetundae; the last statute was still in Justinian's legislation the foundation of the penal repression of extortion. Jurisprudence and imperial legislation contributed to the development of the concept of repetundae to be punished under the statute. According to later legislation any person who "exercising a magistracy, a power (potestas), a curatorship (curatio), an embassy, or any other public office, charge or ministry accepted money" (D. 48.11.1 pr.) was liable under the statute. The Lex Iulia declared guilty of repetundae a judge who took a bribe for rendering (or not rendering) a judgment, a witness for refraining from testimony, even a senator who received money for expressing a certain opinion in the senate. Sons of officials were also guilty of repetundae when taking money with the understanding that they would influence the activity of their fathers. Manifold misdemeanors of officials and persons not embraced by the definition quoted above (which in its general formulation may contain non-classical elements) were subject to the penalties for crimen repetundarum. Originally the giver could claim the recovery of the sum he paid under extortion; later, he could claim a double or fourfold amount, within a year after retirement of the official from service. In extreme instances, seizure of the whole property of the condemned person took place. Persons who had a share in the bribe money (ad quos pecunia pervenit) were liable as well. A person condemned for repetundae could not obtain a magistracy or membership in the senate; he would not be a witness or representative of another in court, or function as a judge. More drastic infractions were punished with exile. Penalties became more and more severe in the course of time. The Lex Acilia (of 123 B.c.) contained detailed provisions concerning the procedure in trial for extortion”.
[10] : "Innanzitutto, è da sottolineare che l’inchiesta pubblica sulla condotta tenuta da Decimo Giunio Silano nei confronti del provinciali non viene annullata da quella domestica, svolta da Tito Manlio Torquato. Essa viene soltanto sospesa, in attesa che il padre del presunto colpevole possa accertare egli stesso le responsabilità del figlio e dichiarare la propria posizione rispetto alla sua condotta. Qui, a mio avviso, è offerta al pater la possibilità di manifestare la propria disapprovazione sulla condotta del figlio, prima che si svolga un processo e che sia emessa una condanna da parte degli organi della civitas”.
[12] : “L’aspetto comune a al tempo stesso fuorviante di queste differenti posizione consiste, a mio avviso, non tanto nel parlare meno dell’esistenza di una giurisdizione domestica (del pater e del consilium), quanto nel porre gli interventi del gruppo familiare, rispetto alle azioni delle personae alieni iuris, in necessario antagonismo o giustapposizione, per così dire, rispetto all’intervento degli organi della giurisdizione statuale e alla repressione criminale pubblica. Si tratta, in realtà, di un'impostazione conseguente alla sovrapposizione tra le soluzioni date in tema di iudicium e di consilium domesticum e la più ampia querelle concernente il rapporto paterfamilias/civitas, gruppo familiare/ comunità cittadina”.
[13] : “Ma d’altra parte è assurdo concepire questa tremenda potestà come una disciplina domestica. Se non che le fonti stesse nel loro linguaggio ci additano la via per la costruzione del vero concetto. A significare l’autorità e i poteri del paterfamilias gli scrittori letterari e giuridici adoperano senza scrupolo i termini stessi del diritto pubblico: termini comuni cono manus o potestas, ma si usa anche la più tecnica designazione di imperium-imperium domesticum- si distingue la coertio e la poena, i due termini esprimenti nel diritto pubblico i due lati dell’impero del magistrato, costringere all'obbedienza il cittadino recalcitrante e punire il colpevole; si chiama il paterfamilias domesticus magistratus ̧censor e simili”, en donde, además, analiza la naturaleza del consilium domesticum y su funcionamiento, haciendo hincapié en que la forma de actuación del paterfamilias a la hora de juzgar a los miembros de la familia se puede considerar como una jurisdicción propiamente dicha, puesto que tiene cierto paralelismo a la jurisdicción pública que corre a manos del Estado.
[14] : “L’episodio remonta al 140 a.C. e sia nella versione liviana, sia in quella immaginosa di Valerio Massimo, probabilmente costruita sulla prima, dimostra anche esso la mancanza di ogni giurisdizione familiare”, para continuar en : “La verità e che nel campo della famiglia romana è erroneo parlare di giurisdizione del paterfamilias. L’attività di questo rispetto al sottoposto non può affatto considerarsi né come una giurisdizione interna del gruppo famigliare, né come espressione del potere giurisdizionale dello Stato. Essa non consiste né in attuazione della legge, né in un rendere giustizia nel caso concreto, né si esprime in un atto processuale. [...] “La condanna, invece data dal padre, appare essere una manifestazione della patria potestas, un atto di esclusiva iniziativa del pater, non già l'applicazione obbligatoria di un munus o di un ufficio pubblico a questo spettante, è chiaro que Livio usa qui la terminologia ̧ iudicium publicum, iudicium domesticum”.
[15] : “Die juristischen Texte, auf die sich Düll beruft, deuten nicht auf das Bestehen einer solchen “Familiengerichtsbarkeit”, sondern vielmehr auf die disziplinierende TÄtigkeit des paterfamilias, oder auf die mündliche Beilegung von Familienzwistigkeiten durch den Hausvater”.
[16] Vid al respecto, , en donde nos habla sobre la vida de Espurio Casio: “ Spurio Cassio Vecellino fu console per tre volte: nel 502 a.C., nel 493 a.C. –anno in cui firmò il trattato con i Latini che prese il suo nome (foedus Cassianum) – e infine nel 486 a.C. Durante il suo ultimo mandato, la tradizione riporta che propose di annettere i due terzi del territorio sottratto agli Ernici, una popolazione stanziata a est di Roma tra le minacciose potenze militari degli Equi e di Volsci,e parte dell’ ager publicus abusivamente detenuto da privati al fine di distribuirlo per metà ai Latini e per metà ai plebei. L’altro console in carica, Proculo Verginio, si oppose al progetto, riuscendo a raccogliere il consenso tanto dei senatori, preoccupati di perdere il loro potere economico e al contempo timorosi che il magistrato cercasse di conquistare un consenso pericoloso per la libertà, quanto della plebe, la quale mostrò di non gradire che alla donazione partecipassero dei semplici alleati: cosicché, una volta scaduto il consolato, Spurio Cassio fu condannato a morte".
[18] , en donde afirma que “la mujer no ejerció nunca la patria potestad sobre los hijos, dado que ese derecho era exclusivo del varón que fuese paterfamilias”.
[19] : “Gli esempi numerosi della storia manifestano che esso viene in campo non per mancamenti all’ordine domestico, ma per veri delitti contro la patria, contro la famiglia, contro le persone e contro i beni; delitti in cui più tardi concorre l’azione dello Stato con quella del paterfamilias. È il crimen affectati, regni, la congiura contro lo Stato, o la fuga davanti al nemico, l’accusa di fradicio o di parricidio, il delitto di concussione. Le forme sono quelle di un giudizio pubblico; come il magistrato ha un consilium di sua libera scelta, così il paterfamilias convoca all’uopo un consilium necessariorum o porpinquorum o anche di amici e di persone autorevole –in un caso, si narra, un paterfamilias chiamò a consiglio quasi tutto il senato- ed ha luogo un vero giudizio, consilium domesticum”.
[20] : “Parricidium: The assassination of a (one's own?) paterfamilias (the head of a family group). The identification of parricidiurn with homicide belongs to a later development. Parricidium was one of the first public crimes (criminal publica) prosecuted by the state”.
[21] : “Anche in questo passo di Seneca, dunque, a cui tanto frequentemente si richiamano gli autori moderni, non si trova alcuna conferma della tesi che combattiamo e tanto meno la prova dell'esistenza di una giurisdizione familiare riconosciuta nel sistema giuridico romano, la quale avrebbe potuto avocare a sé la cognizione di reati e giudicare in sostituzione e in luogo di quella ordinaria emanante dalla civitas”.
[22] : “Quindi, pensare que Spurio Cassio fosse stato condannato per affectatio regni dal padre in forza dell’esercizio della giurisdizione familiare è un’idea che resiste a ogni tentativo di verifica: non si vede, d’altra parte, come la famiglia avrebbe potuto intervenire a reprimere una condotta offensiva non delle proprie divinità parentali, ma di quelle cittadine”.
[23] : “la manifestazione esterna della disapprovazione paterna, per l’agire di Spurio Cassio, è forte, così come esemplare è la pena inflitta al colpevole, proprio perché il capo famiglia vuole salvaguardare l’intero nucleo, che fa a lui riferimento, dalla disapprovazione sociale e conservarsi in armonia con i valori della città e con il suo ordinamento: solo la credibilità che tragga forza dall’esempio concreto dato dai suoi membri con il proprio comportamento, specie se riferito alla via pubblica, può preservare al gruppo di familiari, di congiunti e di amici, l’accesso al governo della res publica e il suo proliferare all’interno della compagine cittadina. [...] Nell’ episodio di Cassio, i propinqui e gli amici, che il padre consulta prima di prendere decisioni contro il figlio, sono, a mio avviso, tutti coloro che hanno sostenuto la carriera política e l’azione pubblica del giovane, e che, con il loro appoggio, hanno reso possibile la realizzazione delle scelte paterne. Diventa chiara così la ragione, per cui il padre di Cassio debba rendere conto anche a loro del modo di agire del figlio e debba decidere, insieme con essi, come tutelare l’intero gruppo, che si è riconosciuto nella scelta di avviare alla vita política Spurio Cassio –dalla disapprovazione sociale e dalle conseguenze materiali per il reato, gravissimo, commesso dal sottoposto”.
[25] : “La condanna del filius da parte del padre, non sarebbe altro – come, ad esempio, nell’episodio di Spurio Cassio- che una semplice manifestazione della patria potestas: un atto, cioè, di exclusiva iniziativa dell’avente potestà”.
[28] : “Il termine consilium, che se etimologicamente deriva da consulere, consultare, sembra indicasse anzitutto il luogo ove si deliberava, poi il corpo delle persone in esso riunite e solo per traslato l’ aluid faciendi aut non faciendi excogitata ratio. Testimonianza di quest'esistenza si hanno anche, per ogni periodo, nel campo familiare, in ordine a decisioni del paterfamilias prese dopo aver consultato un consilium di parenti o di amici”.
[29] Vid. al respecto, , en donde, además, nos habla de la posición de inferioridad a la que se venían sometidas las mujeres en la antigua Roma: “Bien es cierto que subyace en todas las opciones posibles el poder cuasi absoluto del paterfamilias sobre todos los miembros del grupo familiar, y de modo especial sobre las mujeres, habida cuenta de su escasa representatividad en el espacio jurídico de la época. A su nula presencia política por su imposibilidad para desempeñar ningún cargo público ni poder realizar el cursus honorum tan deseado por los ciudadanos de toda condición, se suma el sometimiento a la tutela, del que no podrán liberarse hasta muchos siglos más tarde, lo que provoca la sensación de una incapacitación obligatoria tan sólo por el hecho de pertenecer a la condición femenina”.
[30] : “Come motivi del conservarsi nel vigore della patria potestas, pur quando la civitas ha un compiuto ordinamento penale, possono pensarsi i seguenti: da un lato il desiderio del pater di sottrarre il filius alla umiliazione della pena pubblica e anche, di mostrare il proprio lealismo verso la civitas; dall’altro, in quest’ultima, lo scarso interesse di diminuire un’autorità, che si esplica anche in suo favore. In età storica la giustizia paterna si esercita con le più gravi sanzioni in casi ove lo Stato stesso potrebbe intervenire: si ha quindi una intelligente applicazione di un istituto arcaico”.
[31] : “Thus Lucretia, the subject of an early political legend, was seen as the perfect wife of early Rome, chase and industrious”.
[32] : “Se la pudicizia appare una virtù essenzialmente femminile, esistono altre virtù peculiari degli uomini. Tra queste, innanzitutto, il coraggio. Esso caratterizzerebbe in maniera così esclusiva la natura maschile, che Valerio Massimo può affermare, a proposito di Lucrezia, che solo per un “maligno” errore del destino un animo virile si era venuto a trovare in un corpo muliebre”
[33] : “Nuestra protagonista, Lucrecia, queda reflejada como una mujer virtuosa, honorable, irreprochable en su conducta, moderada, prudente, casta, que guarda la ausencia de su marido mientras se dedica a las tareas domésticas en su propia casa lejos de las miradas de otros hombres, como corresponde a una mujer romana de su condición, ya que el aislamiento voluntario en ausencia del marido servía para proteger todavía más el honor del mismo, puesto que la reclusión en casa reducía los riesgos de la vida social romana, y cualquier posible tentación por parte de la mujer”.
[35] , en donde analiza de forma minuciosa el relato y el estilo de narración de Livio: “El autor latino alaba la figura de Lucrecia por cuanto representa un modelo femenino a imitar, y destaca su heroicidad en mayúsculas durante la descripción minuciosa del episodio, realizando una comparación explícita entre Lucrecia, matrona honorable y las otras mujeres de costumbres relajadas que no complacen en absoluto con su comportamiento a sus maridos, impresionados por la virtud ejemplar de nuestra protagonista. [...] Lo que hace al autor paduano es contar velozmente la pérdida del honor de Lucrecia, destacando que fue vendido su obstinado pudor ante el terror que le había inspirado Sexto, con la amenaza de la deshonra familiar si la mataba y ponía a su lado un esclavo desnudo degollado. Incide en detalles como que el esclavo sería muerto y degollado, algo que sinceramente no aporta más valor al relato, pero de nuestra protagonista no dice nada, no explica su expresión al verse acorralada, ni si Sexto arremetió con más violencia –si cabe- contra ella, ni tampoco describe el dormitorio donde dormía, en un afán claro de respetar la conciencia incólume de Lucrecia, que pierde su pudor físicamente pero no espiritualmente, y que debe ser tratada con la mayor delicadeza a la hora de referirse a ella y al gravísimo momento de la violación. Es por ello que se habla del delito cometido pero con una exquisitez oratoria que busca respetar al máximo a Lucrecia en su dolor, con una falta de elocuencia que no es propia de Livio, sino del terrible suceso que le ha tocado narrar”.
[36] : “Resulta un relato conmovedor, que además explica de forma precisa, aunque sucinta, la importancia de la castidad de una mujer en una sociedad patriarcal. Así, cuando Sexto llega a la habitación de Lucrecia y la amenaza con la espada, ella no cede a sus pretensiones porque prefiere morir con honor que traicionar los mores maiorum, las costumbres de los antepasados que redujeron al ostracismo a las mujeres romanas pero que por otro lado las convierte en protagonistas de la historia si respetan los cánones de moralidad”.
[37] : “La honestidad de la matrona romana se encuentra íntimamente ligada a su pudicitia, valor por excelencia que todos los autores de la literatura latina ensalzan, al que se rinde culto y se valora más que la dote. No en vano la pudicitia o castidad de la mujer es garantía para el marido de la paternidad de su prole, y repercute, además, en él al aumentar su honor y autoridad. La pudicitia es para la ciudadana romana, lo que la fides para ro romano. Esta virtud la ha de proyectar la mujer hacia el exterior en su decencia en el vestir y en el recato de sus ademanes”.
[38] : “Dall’analisi dei testi si può inferire come, piuttosto che una giurisdizione del paterfamilias fine a se stessa, concorrente o parallela rispetto a quella statuale, negli episodi ricordati dalla tradizione si testimoni di una facoltà d’intervento dell’avente potestà ed, eventualmente, del cosiddetto consilium domesticum, a tutela degli interessi del gruppo familiare stesso”.
[39] : “La esigenza che marito e moglie siano entrambi in grado di mantenere un atteggiamento corretto nella relazione di coppia, così che il primo si ponga quale guida e sia d’esempio alla donna nel perseguire i fini che la comunità domestica si prefigge, non nasce tuttavia con l’affermarsi del pensiero cristiano, Già i greci avevano sottolineato l’importanza del fatto che il maschi sappia tenere a freno i propri appetiti sessuali senza abbandonarsi al delirio orgiastico, in modo da conservarsi in buona salute e realizzare la virtù ed il valore militare”.
[40] : “El hecho de que un consejo de familiares o amigos cercanos formen parte de un consilium que puede asesorar al paterfamilias en las decisiones más importantes dentro del seno familiar, o que sirve para refrendar los actos potestativos del cabeza de familia dan cuenta por lo menos de la presencia de un órgano que atempera el poder absoluto que conocíamos con respecto al paterfamilias, refrendado por el ius romanorum”.
[42] Vid al respecto, : “En nuestra opinión, debemos entender que se trata de una institución válida como forma de resolución de conflictos pero que cuya jurisdicción únicamente alcanza el ámbito familiar, dónde extiende sus efectos, sin que sus decisiones tengan transcendencia más allá del propio seno familiar, independientemente de que participasen algunos miembros de la sociedad romana de relevancia o amigos. Este consejo familiar, ante el nacimiento de un conflicto, tiene como fin determinar la existencia de una causa justa, aportando al mismo una solución en equidad, evitando un juicio público que es siempre susceptible de sufrir intromisiones externas”; .
[44] ; , “The Romans themselves knew that such extensive lifelong powers over property and the person were unique to Roman fathers. Because of its association with Roman citizenship, patria potestas became a coveted privilege, and in a sense the paterfamilias made the law within the family circle, though always on the assumption that he was advised by a family committee (consilium)”; “The powers of the pater were extensive, and they lasted over his sons and their children as long as he lived, and over his daughters likewise, unless they previously had passed into the manus of a husband [...] the authority of the pater over his children remained almost intact throughout the classical period. Although the authorities from time to time intervened to check abuses of disciplinary powers, and although the pater was expected to consult a council of family or friends before exercising severe discipline, no legal restrictions were introduced until later imperial times”, continuando en la página 7, en relación con los poderes del paterfamilias que “The paterfamilias was legally liable for the actions of his children, both male and female, as well as his slaves, and if one of these committed a delict the pater must either make himself responsible in court for the damages, or surrender the guilty person”.


