Resumen

El objetivo de este artículo es doble. Por un lado, poner en evidencia que la última etapa del pensamiento de Barthes puede ser entendida como la búsqueda de una “ética de la escritura”, cuyo modelo Kierkegaard representa, como el propio Barthes intuye en la Lección inaugural de la Cátedra de Semiología literaria del Collège de France dictada en 1977, en la que se refiere al autor danés como paradigma de la ruptura de la estructura alienante de la lengua. Por otro lado, pensar la primera “autoría” kierkegaardiana en términos de la semiótica figurativa, que busca llegar al límite de lo decible, provocando una revolución del lenguaje, a partir del uso de diferentes recursos retóricos que ponen en cuestión la identidad unívoca del autor y su lugar privilegiado como autoridad “dadora” de sentido, otorgándole de este modo suma relevancia a la figura del lector.