Resumen

Los deepfakes son solo uno de los muchos productos de la Inteligencia Artificial (IA) generativa en auge. Sin embargo, el especial potencial lesivo y criminógeno de estas creaciones audiovisuales ultrafalsas resulta preocupante y demanda una respuesta normativa urgente. Por otra parte, resulta destacable el impacto desproporcionado de los deepfakes, especialmente de contenido sexual, en las mujeres, lo que invita a analizar el fenómeno como una nueva forma de violencia de género digital que, como tal, ha de ser abordado con la necesaria perspectiva de género. A pesar del potencial lesivo de los deepfakes de naturaleza sexual, el Código Penal español, hasta la fecha, no recoge de forma expresa estas conductas, lo que obligar a indagar sobre la mejor subsunción de estas conductas en delitos tradicionales como las injurias o los delitos contra la integridad moral. En este trabajo, se explorarán algunos de los usos ilegítimos y criminógenos de los deepfakes, se reflexionará sobre la forma en que estas creaciones afectan de manera desigual a las mujeres y se analizarán las posibilidades y las carencias de la actual respuesta normativa ante el imparable avance de los deepfakes de naturaleza sexual.