Resumen

El modelo de la IV Revolución industrial emerge como un nuevo paradigma productivo, basado en el cambio tecnológico, con un enorme impacto en los mercados laborales con cambios estructurales y permanentes. El caso español es relevante por ser una economía vinculada a una organización supranacional de integración a la que ha cedido su soberanía monetaria. Las peculiaridades de la estructura económica del país explican el funcionamiento del mercado laboral muy expuesto a los embates de la pandemia. Sin embargo, los poderes públicos cuentan con la legitimidad y capacidad jurídica para implementar un plan integral centrado en la inversión y el desarrollo junto con políticas activas de empleo que permita afrontar los desafíos del escenario post COVID-19.