1. INTRODUCCIÓN
Las lenguas son un hecho social al servicio de sus hablantes (). Es más, el cambio lingüístico () se explica porque las “lenguas individuales históricas (…) van asociadas a una determinada sociedad” (). Así, la historia de una lengua y su evolución no puede desligarse de las personas que expresan sus actos de habla (; ) en unas coordenadas temporales específicas a través de un código y un canal en particular. Esos hablantes, en cada emisión, tienen unas intenciones perlocutivas () que condicionan por qué escogen un tono de voz, una velocidad de habla dada, una palabra, un sufijo, un orden sintáctico u otro. Por todo ello, un análisis más holístico de los hechos lingüísticos debe incluir, además de una investigación filológica, posibles explicaciones teniendo en cuenta la percepción de los hablantes, sus intenciones y sus características sociales.
En consonancia con dicho enfoque, en este trabajo analizamos la aparente vitalidad actual del sufijo -érrimo (; ; ; ) a través de una óptica no solo gramatical, sino también pragmática y psicolingüística.
2. OBJETIVOS
Esta investigación tiene como objetivos: (1) determinar las características morfológicas actuales del sufijo -érrimo, (2) analizar las implicaciones pragmáticas de su uso a través del análisis de trabajos teóricos previos y (3) establecer si su valor semántico percibido por los hablantes lo sitúa en un punto de la escala de superlación morfológica más alto que a -ísimo de manera estructural en el sistema de sufijos del español actual de España.
3. MARCO TEÓRICO
En español, la construcción de la superlación absoluta ‒entendida como el grado o nivel más alto de una cualidad‒ puede llevarse a cabo mediante procedimientos analíticos como, por ejemplo, mediante adverbios (tremendamente), con adjetivos que denotan la superlación de forma léxica (colosal) o con el cuantificador gramatical muy (muy bueno). No obstante, también existe un modo de transmitir este significado morfológicamente mediante los sufijos -érrimo e -ísimo (). A explicar sus características morfosemánticas y pragmáticas dedicaremos los siguientes subapartados.
3.1. Aspectos morfosemánticos
Según la Nueva gramáticade la lengua española (), -érrimo (procedente del formante latino -rimus aplicado a bases terminadas en -er) es un sufijo presente en varios superlativos cultos que se importaron directamente del latín, como en el caso de aspérrimo (áspero), integérrimo (íntegro), libérrimo (libre), paupérrimo (pobre), pulquérrimo (pulcro), etc. (). Los adjetivos derivados varían en género y número para concordar con el núcleo del sintagma: Este lugar es paupérrimo. El acento de fuerza recae sobre la -e- y así se manifiesta ortográficamente porque los derivados son esdrújulos.
Este sufijo compite con -ísimo para formar eductos superlativos equivalentes con base patrimonial como en el caso de asperísimo/aspérrimo, negrísimo/nigérrimo o pobrísimo/paupérrimo, aunque algunos se emplean de forma exclusiva (ubérrimo, libérrimo). , por su parte, señalaba que entre buenísimo y muy bueno apenas había diferencia semántica y que -érrimo seleccionaba bases patrimoniales terminadas en -bre, -ro o -cro, probablemente por desconocimiento de la regla latina. Además de lo explicado, añaden que en el español coloquial de muchos países se usan con intención sarcástica o paródica buenérrimo, elegantérrimo, guapérrimo, tristérrimo y algunos otros derivados. Con las excepciones mencionadas relativas al español conversacional, todas las bases del sufijo -érrimo/-érrima son variantes alternantes cultas de origen latino. No se forman, pues, derivados en -érrimo/-érrima a partir de voces patrimoniales españolas.
Por ello, es posible sostener que entre -ísimo y -érrimo, el primero es el único sufijo hoy productivo, especialmente con bases patrimoniales. Así se afirmaba también en la Gramática española () y en el Esbozo de una nueva gramática de la lengua española (). En la misma línea, se manifestaron décadas después , y , por ejemplo. Incluso la mayoría de estudiosos como , , y consideran las formaciones con -érrimo como préstamos o reliquias latinas y no clasifican este sufijo como operativo en español.
A pesar de todo ello, existen trabajos recientes que describen un comportamiento “anómalo” al considerar este sufijo como productivo y, por lo tanto, no concuerdan con dichos análisis clásicos. En particular, como ya hemos visto, señalaban que, en el español coloquial de muchos países, -érrimo sirve para crear palabras con intenciones humorísticas, paródicas o sarcásticas, y citan entre sus ejemplos formas como buenérrimo, elegantérrimo, guapérrimo o tristérrimo. De hecho, ya recogía su utilización “con intención festiva” en el habla espontánea de México. Esa constatación de la creación de nuevas formas sobre bases patrimoniales también se encuentra en los estudios de , y Méndez Santos y Linares Bernabéu (2020).
elaboró un corpus de trabajo mediante el uso de varias bases (crea, corde y corpes xxi, así como Google) y realizó una encuesta a 107 informantes de diferentes puntos de España para considerar si el género, la edad, el nivel de instrucción o la diversidad geográfica aportaban luz sobre el uso de la superlación. En su investigación constata “usos no esperables” de -érrimo y dentro de los types recogidos lista guapérrimo y monérrimo. De estos usos, así como otros que engloba en su clasificación, la autora señala que son válidas “únicamente” en un registro coloquial ().
trabajaron con dos corpus de la red social Twitter que incluyen las variedades del español y en los que analizaron varios aspectos: la elisión de la /d/ intervocálica, las formas de tratamiento en plural, el uso no referencial de ello, el plural del haber existencial y el empleo de -érrimo. Con respecto a este último, las autoras atestiguaron 112 ejemplos de uso “no estándar” con dicho sufijo que se añadía a 34 bases adjetivas en el corpus de tuits. No obstante, la mayoría de los tokens se refieren a los types guapo, bueno y enorme. Las áreas geográficas donde se documentan dichos usos son Chile, República Dominicana, España y México, aunque son estos dos últimos países donde más utilización se hace de este sufijo. En el segundo corpus que manejaron listaron 355 usos con 88 bases distintas. Cabe apreciar que las autoras describen todas las bases como adjetivas, pero en el caso de uribérrimo, creemos que la base es nominal. En este segundo corpus los adjetivos más repetidos son guapo, bueno y último.
trabajaron con datos tomados del Corpus del español NOW. Estas autoras recopilaron 26 eductos recogidos entre los años 2012 y 2019. Todos ellos de base patrimonial y adjetiva. Los types con mayor frecuencia son guapérrimo (34 tokens) y monérrimo (8 tokens). En este trabajo ellas afirman que analizando los ejemplos es posible afirmar que los neologismos son expresivos y fruto de la voluntad estilística de muchos periodistas. Es más, las autoras afirman que -érrimo parece haber ocupado el espacio semántico de la intensidad máxima en la escala situándose por encima de -ísimo: guapo, muy guapo, superguapo, guapísimo, guapérrimo.
Este fenómeno de vitalidad lexicogenética de -érrimo podría parecer un juego lingüístico aislado y casual en el español de algunos lugares, pero dista mucho de serlo porque también se acreditan casos en portugués e italiano, al menos, que nosotros hayamos podido documentar. En portugués, explicaba que -érrimo aparecía en unidades donde la base no lo requeriría:
A procura de recursos novos para expressar o grau superlativo dos adjetivos levou a uma reanálise dos adjetivos terminados em -érrimo (integèrrimo), ampliando o corpo fònico do sufixo -imo para -érrimo e juntando este também a adjetivos cuja etimologia não o pede.
y acreditan con sus estudios que esa vitalidad atestiguada en los 80 en el portugués todavía sigue vigente. De hecho, Arruda Felix sostiene que el mayor uso de -érrimo en el portugués de Brasil puede ser un indicador sociolingüístico de un habla caracterizada como gay. En el caso del italiano, constata que hay formas de base patrimonial construidas con este sufijo en lengua italiana. En particular, recogió 118 types de los cuales 91 eran hápax.
En suma, la superlación morfológica en español actual se expresa con prioridad a través del sufijo -ísimo, pero el formante -érrimo parece que demuestra cierta vitalidad en el registro coloquial en algunas variedades del español, incluso con bases no prototípicas, como podría ser un sustantivo.
Con esta reflexión histórico-morfológica hemos cumplido el primer objetivo de este artículo: determinar las características morfológicas de -érrimo. Esto nos da paso a plantearnos nuestro segundo objetivo: reflexionar si los valores percibidos son solo pragmáticos o si realmente se está produciendo una nueva reestructuración del sistema morfológico del español.
3.2. Aspectos pragmáticos
Desde un punto puramente morfológico, -érrimo transmite una superlación máxima del adjetivo equivalente a la de -ísimo, como ya explicamos. Así, a priori, parece que la alternancia entre una y otra forma tiene que ver con la etimología y las costumbres de uso. Tanto es así que la Gramática española (), así como en el Esbozo (), presentan los eductos al mismo nivel y de manera conjunta señalando que ambos son cultos e impropios en el habla corriente.
Esta falta de registro de otros posibles valores deviene del hecho de que los usos figurados, humorísticos y sarcásticos tienden a tener menos representación en los trabajos gramaticales. No obstante, como ya apuntamos, en El buen uso del español, reconoce en su utilización intenciones humorísticas, paródicas o sarcásticas utilizadas en el registro coloquial. Por su parte, señala que el uso de -érrimo es inesperado, pero que sus hablantes lo emplean también “como recurso humorístico” y que lo hacen con consciencia de saber que esa intención es propia del habla coloquial.
, en su réplica al trabajo de , percibe también un matiz semántico diferente entre -ísimo y -érrimo:
La naturaleza sustitutiva del proceso tiene una explicación simple: como los derivados en -érrimo sirven para lograr más énfasis (por decirlo de manera simplificada) que con los en -ísimo, los derivados en -ísimo están normalmente presentes en la mente de los hablantes en el momento de la creación de derivados en -érrimo, y así pueden servirles de modelos analógicos inmediatos.
Teniendo en cuenta los corpus de trabajo de los estudios que citamos, es posible restringir este empleo no recto de -érrimo a un registro coloquial y oralizado, y que se emplea también en textos escritos espontáneos como en redes sociales o mensajería instantánea.
especula que en italiano -érrimo se usa porque “è sentito dallo scrivente come dotato di maggior forza intensificante dello stesso -issimo” (…) “é evidente che una terna del tipo base (…) forma in -errimo é sentita come un crescendo di forza intensificatrice”.
En caso de que -ísimo y -érrimo fueran percibidos como diferentes, las posibilidades de supervivencia serían mayores para ambos sufijos. No obstante, por ejemplo, deducen de su estudio empírico de percepción que “es previsible que las formas con el sufijo -ísimo se acaben imponiendo por razones de economía lingüística”.
Teniendo en cuenta estas percepciones de intensificación morfológica vinculadas a una mayor o no intención humorística, sarcástica o lúdica, queremos investigar en este trabajo si -érrimo es percibido morfológicamente como más intenso que -ísimo o no, y si ambos son más intensos que muy + base. Especulamos que si la percepción de -érrimo no es más intensa que -ísimo, entonces podemos afirmar que su valor no es denotativo, sino connotativo y, por lo tanto, quedaría confirmado que esos neologismos tienen intenciones lúdicas, sarcásticas o humorísticas, pues no intensifican más, sino que aportan otros matices. Para desentrañar esos posibles matices pragmáticos, habrá que hacer otros estudios posteriores. En este trabajo que nos ocupa solo buscamos desentrañar la percepción o no estructural desde un punto de vista de procesamiento abstracto del lenguaje y sin contexto.
4. METODOLOGÍA
Para poder poner a prueba la posibilidad de que los efectos de -érrimo sean algo estructural y que hayan supuesto un cambio permanente en la estructura morfológica del español actual, planteamos un experimento, pues del análisis interpretativo de los corpus no podemos inferir cuál es el procesamiento que hacen los hablantes. Dicho experimento consistió en una tarea computarizada en la que los participantes debían emitir un juicio de la intensidad percibida de cada estímulo según una escala de 0 a 100. El resultado del juicio se corresponde con la variable dependiente numérica continua. Como único factor manipulado se incluyó el tipo de forma utilizada (tres niveles: -érrimo, -ísimo y muy+base). Tal y como se explica a continuación, la prueba incluyó 35 adjetivos en sus tres posibles formas, resultando en un total de 105 estímulos.
4.1. Diseño del instrumento
Para realizar el experimento se diseñó una prueba que se dispuso de forma digital. Dicha prueba se distribuyó de manera controlada y cerrada. Con el mensaje de las instrucciones se facilitaba también el protocolo de ética científica y un mensaje de quiénes eran los investigadores, para qué se hacía el estudio, etc.
En cuanto a las cuestiones concretas, en primer lugar, se realizaban preguntas de control y de carácter sociodemográfico para definir el perfil de los informantes. En particular, se preguntaba la identidad de género, la L1, el país de nacimiento, la residencia durante la infancia y si eran estudiantes o no universitarios de filología. Esta pregunta se realizaba para descartar posibles personas que respondiesen condicionadas por sus estudios; también se descartaban no nativos o gente que hubiera residido mucho tiempo fuera de un contexto hispanohablante.
A continuación, comenzaba en sí la prueba con un mensaje informativo e instruccional sobre cómo proceder para realización del test (Véase Figura 1).
Posteriormente, se disponía un ejemplo de cómo manejar el eje de intensidad. Esta forma de medir nos indica en qué punto los hablantes sitúan tanto unidades léxicas construidas mediante -érrimo, como -ísimo y muy… (véase Figura 2). La intensidad se calculaba del 0 al 100, aunque los informantes no veían la escala numérica. Esta se emplea de manera interna para hacer los cálculos estadísticos. El cursor aparecía en el centro, coincidiendo con el valor 50 (aunque oculto), y requería necesariamente que se moviera por parte de la persona participante para poder dar una respuesta como válida. Al llegar al ensayo número 50, aproximadamente a la mitad (de un total de 105), los informantes tenían tiempo de un descanso.
En total se ofrecieron a los informantes un total de 105 estímulos presentados de manera individual en cada pantalla y con un orden aleatorio para cada participante. Los estímulos se basaban en adjetivos y se presentaban de manera triplicada en las tres formas, como ya indicamos, es decir, se encontraban durante la prueba para valorar muy majo, majísimo y majérrimo. Se escogieron adjetivos comunes del español y, entre ellos, los detectados por como más frecuentes usados con -érrimo actualmente. Estos adjetivos fueron alto, bajo, blando, brillante, bueno, difícil, distante, dulce, educado, fácil, famoso, feliz, flaco, formal, grande, guapo, hermoso, infantil, interesante, listo, majo, malo, mono, nervioso, normal, pequeño, poderoso, seguro, sensible, simpático, simple, tímido, tonto, tranquilo y triste. El análisis se realizó mediante unas pruebas ANOVA y pruebas Post Hoc.
4.2. Universo de la muestra
En total, contestaron 38 personas nacidas en España, estudiantes universitarios de carreras no relacionadas con la filología o lingüística y cuya L1 era el español. La media de edad de las personas participantes fue de 20.26 años (desviación estándar = 2.56), 28 de ellas se identificaron como mujeres y 10 como hombres.
4.3. Procedimiento
Los participantes se unieron al experimento de forma voluntaria. Era el profesorado quien les ponía a disposición la prueba mediante un link. Algunos profesores dieron tiempo en clase para hacerlo; otros, les pidieron que la hicieran en casa. Ningún estudiante era de Filología o Lingüística.
5. ANÁLISIS Y RESULTADOS
Del análisis de los resultados de la prueba experimental se desprenden los siguientes datos estadísticos sobre las diferencias del valor semántico superlativo percibido entre las formas muy…, -ísimo y -érrimo.
El ANOVA de medidas repetidas tanto por participantes (F1) como por ítems (F2) sobre la variable dependiente del valor seleccionado en la escala de 100 puntos mostró un efecto principal del tipo de forma utilizada, F1 (2,74) = 10.3, p<.001,η2parcial=.218, F2 (2,68) = 1083.0, p<.001, η2parcial=.970, sugiriendo que el comportamiento semántico percibido es diferente en función de la forma concreta presentada.
En vista de este efecto principal, se realizó un análisis Post Hoc contrastando los resultados en cada uno de los niveles o formas respecto a las demás mediante pruebas pareadas de t de Student tanto por participantes (t1) como por ítems (t2) con corrección de Holm para comparaciones múltiples. Los resultados mostraron que tanto la forma -ísimo como -érrimo resultaban en valores más altos que la forma muy… (diferencias de 18.68 puntos y 14.85 puntos en la escala de 100 puntos, respectivamente; t1 (37) = 6.708, p<.001, t2 (34) = 44.2, p<.001, y t1 (37) = 3.114, p=.007, t2 (34) = 31.4, p<.001). En cambio, no se apreciaron diferencias en las valoraciones dadas a los estímulos con las formas -ísimo y -érrimo en el análisis por participantes, aunque esta diferencia sí fue significativa en el análisis por ítems (una diferencia negligible de 3.83 puntos, t1 (37) =.749, p=.459, t2 (34) = 10.1, p<.001).

Por ello podemos sostener que la superlación en español se manifiesta a través de dos elementos: -ísimo y -érrimo que son percibidos como más intensos que muy+base. Esto contrariaría la tesis de y otros que defienden que no hay diferencia de percepción entre muy+base y la formación con -ísimo.
Por otra parte, en la literatura previa se especulaba como explicamos con una posible mayor superlación de -érrimo con respecto a -ísimo, hecho que no se corrobora con nuestros datos como se puede observar en la Figura 3. Esto nos lleva a afirmar que posiblemente las creaciones léxicas atestiguadas sean más el resultado de la búsqueda de ciertos efectos pragmáticos (diversión, juego de palabras, etc.), que una real reestructuración del sistema morfológico del español para dar entrada a un nuevo sufijo productivo de manera real, operativa y general a la lengua común.
Para poder aseverar que estos resultados de procesamiento sean reales y consistentes, habrá que completar esta investigación con más experimentos basados en uso en contexto. De momento, esta primera etapa apunta a que no hay reestructuración morfológica.
6. CONCLUSIONES
La neología es un mecanismo usado por los hablantes para adaptar los usos lingüísticos a sus necesidades, bien sea para describir nuevas realidades (denotativa) o para transmitir ciertas intenciones y provocar una reacción en el interlocutor (connotativa). En este artículo buscamos analizar cómo se construyen nuevas creaciones léxicas en español actual con base patrimonial mediante el sufijo -érrimo, sus particularidades y valores semánticos y pragmáticos.
Para ello, hemos dispuesto una revisión teórica en la que, a pesar de lo que dicen los textos clásicos, se percibe una vitalidad real de -érrimo con bases no cultas en diferentes variedades del español. Además, se describe una preferencia por bases bisilábicas y llanas para producir eductos esdrújulos y que varían en género y número.
Los usos descritos principalmente para estas nuevas creaciones en las investigaciones previas se restringen al uso coloquial oral y escrito oralizado con intenciones humorísticas, sarcásticas o lúdicas. Para comprobar si esto es así de facto o si -érrimo ocupa un lugar estructural nuevo en la escala de superlación hemos realizado un experimento de percepción de palabras con 105 estímulos.
Los resultados parecen indicar que (1) -érrimo e -ísimo son percibidos como más intensos que las construcciones con muy+base, y (2) que -érrimo no es necesariamente más intenso en la escala que los derivados con -ísimo, por lo que su valor y justificación de uso se deriva más bien de las intenciones lúdicas, humorísticas, sarcásticas, etc., como bien se confirma en los corpus de los trabajos revisados en el marco teórico.
Así, con este trabajo aportamos evidencia psicolingüística no especulativa para afirmar que -érrimo es productivo y que tiene un efecto perlocutivo no recto diferente de la superlación. No obstante, queda pendiente para el futuro realizar más investigaciones en contexto que nos permitan seguir perfilando el uso de -érrimo con especial atención a la descripción de las intenciones pragmáticas. Buscaremos, además, trabajar con más informantes y más estímulos.
Contribución de los autores
María del Carmen Méndez Santos: conceptualización, recolección de muestra, preparación y marco teórico. Jon Andoni Duñabeitia Landaburu: metodología, software, análisis estadístico. María del Carmen Méndez Santos y Jon Andoni Duñabeitia Landaburu: redacción del trabajo y corrección.
Agradecimientos
Agradecemos a todas las personas informantes su tiempo para responder al experimento.
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Notas
[1] Este hecho sería muy novedoso. Defendemos que es base sustantiva porque se refiere a Uribe, el apellido de Álvaro Uribe, expresidente de Colombia. Siguiendo el método del corpus de redes sociales que emplearon dichas autoras, también hemos buscado un tuit por conveniencia para poder analizar este tipo de base. Esta creación podría haber sufrido un proceso similar al de generalísimo en España.
ID del tuit: https://x.com/miiiilhooouse/status/1529667269256675329
[2] En gallego, se recogen las formas en -érrimo e -ísimo como de carácter culto: “Os superlativos terminados en -érrimo teñen un carácter aínda máis culto do que teñen os en -ísimo, non sendo practicamente usados na fala normal” (). En asturiano, el sufijo -érrimo no tiene recorrido. Se emplea -ísimo por influencia del español. En lengua asturiana se suele usar para expresar el significado de superlación formas como “mui, muncho” o “per-”: “ye perguapu” (). Queremos aprovechar esta nota para agradecerle a la profesora Claudia Elena Menéndez Fernández la información recabada sobre el asturiano. En valenciano, en la Gramàtica normativa valenciana () no se menciona nada sobre -érrimo como creador de superlativos. El papel lo copa -ísimo: “Dins dels argumentatius, es pot citar també el sufix -íssim/-íssima amb què es forma el grau superlatiu dels adjectius: boníssim/boníssima”. En aragonés, se construyen los superlativos mediante -ismo, -ón y -az: contentismo (Martínez Cortés et al. 2017).




