1. INTRODUCCIÓN
La conocida como “escuela de Oviedo”, corriente estructural-funcionalista constituida en torno al magisterio de y desarrollada posteriormente desde los postulados teóricos de J. A. Martínez (explicitados en , , , renovados en y, de forma muy sintética, ), ha abordado en distintos trabajos algunos aspectos fundamentales de la gramática del español. Sus investigaciones, caracterizadas al mismo tiempo por concebir la lengua como instrumento comunicativo y por su orientación a dar explicaciones estrictamente lingüísticas e inmanentes en la caracterización de los fenómenos del lenguaje, han obtenido un grado de reconocimiento significativo.
Algunos de los planteamientos de la escuela de Oviedo, tanto desde un punto de vista teórico (por ejemplo, la relevancia del inmanentismo como acercamiento válido al estudio de la lengua) como por sus instrumentos metodológicos (por ejemplo, la noción de “transposición”), han sido ampliamente discutidos, confrontados, reconocidos e incluso hoy incorporados por buena parte de la lingüística hispánica ajena al estructural-funcionalismo. No obstante, en lo que se refiere a los estudios diacrónicos, pese al empuje inicial del programa funcionalista para abordar la historia de la lengua desde sus presupuestos, ha habido una cierta desatención hacia estos trabajos, que han quedado relegados en favor de nuevas perspectivas teóricas, como las variadas aplicaciones de la teoría de la gramaticalización o las tradiciones discursivas, sin que su potencialidad científica pudiese explotarse del todo.
Este artículo tiene por objetivo ofrecer una revisión de los trabajos históricos de la escuela de Oviedo. Más concretamente, nos centraremos en uno de los rasgos constitutivos de estos estudios: el carácter inmanente (interno) de sus explicaciones lingüísticas, que se manifiesta tanto en el estudio de la sincronía actual como en el de las sincronías pasadas. Así, presentaremos la que consideramos una de las ventajas metodológicas más significativas de esta corriente, pues la gramática funcional ovetense, por su orientación inmanente, constituye uno de los acercamientos formales que pueden integrarse con mayor facilidad con otras perspectivas lingüísticas, y contribuir así a ofrecer un panorama general de la evolución lingüística.
De este modo, tras presentar las peculiaridades del inmanentismo incorporado por la escuela de Oviedo (§2), se ubicará su posición teórica dentro de las corrientes lingüísticas contemporáneas y se ofrecerá una descripción de los procedimientos llevados a cabo en los trabajos de sintaxis histórica funcional, de su objeto de estudio y aportaciones (§3). Más adelante, se profundizará en la capacidad del principio de inmanencia para aplicarse a los estudios de sintaxis (§4). Por último, se mostrarán algunos ejemplos concretos, ilustrativos de las ventajas explicativas del método (§5) y de su capacidad de integración con otros acercamientos “diacrónicos” y ajenos al inmanentismo, como la teoría de la gramaticalización (§5.1) o las tradiciones discursivas (§5.2).
2. EL INMANENTISMO EPISTEMOLÓGICO DEL ESTRUCTURALISMO OVETENSE
La observación de la historia de la lingüística desde una óptica estructural permite trazar un movimiento pendular que explica el desarrollo de esta ciencia, con aperturas y cierres. La apertura es la ampliación del objeto de la lingüística, de sus procedimientos y técnicas, de sus intereses. La necesidad de la ampliación se basa en la naturaleza variable de factores heterogéneos (lógicos, psicológicos, biológicos, sociológicos...) que integran en sentido amplio la realidad del lenguaje. A este movimiento epistemológico de ampliación debe sucederlo otro de cierre para garantizar la estabilidad de la disciplina, su propia categorización como tal, la posesión de un objeto científico en sí mismo. Es lo que se conoce como cierre categorial ().
El nacimiento del estructuralismo europeo con el Curso de Lingüística General () supone un ejemplo evidente de esta segunda actitud, pues se relegan todas aquellas explicaciones que no atañen directamente al objeto construido “lengua” como ente abstracto. A partir del axioma de la arbitrariedad del signo lingüístico se construye una disciplina con un objeto específico de estudio abstracto. Gracias a ello la lingüística se conforma como disciplina autónoma y no como un agregado de conocimientos de difícil incardinación y a menudo excéntricos al propio lenguaje. A las ventajas que ello supuso para la configuración de una disciplina científica, se suman dos problemas evidentes:
-
a) Como ciencia humana, la lingüística no alcanza un cierre total y debe hacerlo a partir de una abstracción (con el riesgo de constituir una idealización) ().
-
b) Son numerosas las facetas del lenguaje que quedan sin estudiar, de ahí que la lingüística de la comunicación nacida en las últimas décadas del siglo xx haya emprendido de nuevo un movimiento de apertura de la disciplina para integrar la pragmática, la psicología, la sociología...
Pero no solo la lingüística de la comunicación mantiene esta actitud de apertura metodológica. Desde el propio estructuralismo, con desigual grado de audacia, han sido varios los intentos por conectar el objeto abstracto lengua con otras facetas y abrir así la ciencia lingüística a la realidad multiforme del lenguaje. De entre todas las escuelas estructurales europeas, la de Oviedo, por su impronta glosemática (y, por ende, ortodoxamente estructural) ofrece una vía de apertura más conservadora. Sin embargo, también pretende conciliar ambas actitudes y el inmanentismo juega en ello un papel muy relevante.
El inmanentismo es un presupuesto epistemológico básico del estructuralismo desde su origen, aunque fue L. Hjelmslev quien lo explicitó en sus Prolegómenos (). Podría explicarse como el
principio según el cual la construcción de un campo (objeto) de estudio debe realizarse mediante una construcción conceptual que no haga intervenir ningún concepto que sea indefinible como componente del campo en cuestión. Se trata pues de construir un campo permaneciendo en él, sin trascenderlo en ningún momento. En la práctica esto implica una construcción circular de conceptos, pues para que todos y cada uno de estos conceptos sean definibles como componentes del campo de estudio, no se debe incluir en la definición de cada uno de ellos ninguna referencia a conceptos no definidos en ese campo. De esta manera, el campo en cuestión acaba siendo una reconstrucción de un objeto de estudio dado antes de la actividad científica a través de los componentes y relaciones establecidos en su estudio. El objeto de estudio es, por tanto, el universo de discurso último de su propio estudio ().
De la derivación de este concepto obtenemos toda una teoría lingüística (la glosemática) cuyos méritos y desventajas nacen precisamente de su intento de configurar una teoría cuyas ramificaciones surgen de lo previamente definido, sin incorporaciones externas. Solo así se garantizaría la cientificidad de la disciplina ().
En contraposición, entendemos por trascendentes aquellas disciplinas o corrientes lingüísticas, hegemónicas en el panorama actual, cuyo desarrollo implica la incorporación de elementos ajenos a la mencionada construcción cerrada o circular. En realidad, las aplicaciones concretas de la glosemática (cfr.) siempre suponen cierta cesión a conceptos externos a la teoría (fundamentalmente, en el caso de Alarcos, heredados de la gramática tradicional), por ello el inmanentismo es, fundamentalmente, una actitud científica sustentada en un principio empírico, el glosemático, que defiende que toda investigación debe ser, por orden de importancia: autoconsecuente (i. e., no contradictoria), exhaustiva y simple (, ).
El inmanentismo supone, en este sentido, una anteposición de la autoconsecuencia a la exhaustividad. Por el contrario, la trascendencia implica partir de conceptos comunicativos a priori y, en algunas ocasiones, aplicarles formalizaciones para integrarlos en el sistema. Desde un punto de vista glosemático, implica renunciar a cierta autoconsecuencia para alcanzar un conocimiento más exhaustivo.
Para sus defensores, el inmanentismo no es de naturaleza esencialista sino estrictamente metodológico y está unido a la pretensión del estructuralismo de describir la constancia subyacente al lenguaje, lo que Saussure llamaría estructura:
Una vez hallada y descrita esta constancia, podrá entonces proyectarse sobre la realidad “exterior” al lenguaje, cualquiera que sea la especie de esta realidad (física, fisiológica, psicológica u ontológica); de modo que, incluso al considerar esa “realidad”, el lenguaje, como punto de referencia central, continúe siendo el objeto principal y no un conglomerado, sino una totalidad organizada, con una estructura lingüística como principio dominante ().
Teniendo todo ello en cuenta, la escuela de Oviedo se caracteriza por conciliar el cierre inmanente con la apertura del método a los fenómenos comunicativos esbozados por otras corrientes. La premisa es clara: todo concepto comunicativo encuentra una identidad con un elemento explicable en términos inmanentes. Llegados a este punto cabe interesarse por cómo esta corriente integra los conceptos comunicativos en su fundamentación teórica. Lo ejemplificaremos con dos de ellos: la noción de “enunciación” y la de “predicación”.
A diferencia de otros enfoques, que han querido formalizar la enunciación desde una premisa comunicativa (, y a partir de él, las teorías de la enunciación; en el caso del español, por ejemplo, ), la gramática funcional busca que sus explicaciones se sostengan sobre conceptos que son el resultado de un sistema de definiciones autoconsecuente. De este modo, aunque no posean el grado de profundidad de los enfoques trascendentes, se evita que los conceptos se originen a partir de un ejercicio taxonómico estrictamente empírico (con la proliferación de clasificaciones con criterios desiguales y arbitrarios que ello puede suponer).
Así, la identificación de una modalidad enunciativa como desiderativa, por muchos rasgos que puedan ayudarnos a agrupar a un conjunto de enunciados como desiderativos (y por mucho que algunos de esos rasgos sean efectivamente formales), es hasta cierto punto arbitraria y en ningún caso comparable con otras modalidades como la interrogativa o la enunciativa, en tanto que en su identificación ha tenido lugar un procedimiento estrictamente empírico (de observación de la realidad y notación de sus rasgos fundamentales). No hay una base formal a priori que justifique la existencia de la categoría “modalidad desiderativa” (como sí la hay para caracterizar la modalidad enunciativa y la interrogativa, los tonemas de cadencia y anticadencia, respectivamente).
En el caso de la enunciación, se parte de un axioma glosemático: las unidades lingüísticas establecen entre sí relaciones-funciones. A partir de ahí, la relación básica es la de dependencia entre un núcleo y un elemento adyacente. En ocasiones dicha dependencia es mutua. A partir de una dependencia mutua (o solidaridad) se explica el signo, relación recíproca entre dos funtivos, el significado y el significante. Se plantea la existencia de dos tipos de signos, el lingüístico y el entonativo, cuyo significante es la curva de entonación y cuyo significado, solidario con el significante entonativo, es la llamada modalidad del enunciado. El enunciado sería la solidaridad entre ambos signos, el lingüístico y el entonativo, pues solo en dicha solidaridad el esqueleto oracional podría actualizarse. De forma esquemática, la construcción conceptual sería algo así:
-
Dependencia [+ mutua] → solidaridad → signo → signo entonativo [en solidaridad con signo] → enunciado [enunciación]
En conclusión, las nociones de enunciado y modalidad son, en su configuración, autoconsecuentes. Y el resultado es prácticamente coincidente con las formalizaciones a posteriori que desarrollan las teorías propiamente comunicativas. Estos instrumentos inmanentes funcionan como goznes funcionales que conectan lengua y mundo.
Si atendemos a la noción de predicación, la lingüística de la comunicación utiliza este término para hacer referencia a la capacidad de la lengua para conectarse con la realidad que la circunscribe. La predicación, entendida en términos semánticos como la atribución de un estado de cosas (), ha recibido también interpretaciones lógicas (relación entre un sujeto y un predicado), sintácticas (presencia de un verbo) y hasta pragmáticas (relacionadas con la estructura informativa). De hecho, a partir de cada una de estas caracterizaciones se han desarrollado tentativas de formalización que nunca son coincidentes ().
Para explicar qué es una predicación, el inmanentismo ovetense () parte de nuevo de la idea de signo y, dentro de este, del funtivo significado, al que ya hemos aludido. Algunos componentes del significado del signo son categorizadores y relacionantes: los llamados morfemas. Pues bien, existen algunos morfemas que, localizados accidentalmente en el verbo, caracterizan a la oración en su conjunto (los morfemas de tiempo, aspecto y modo, conocidos como extensos (); ellos son, para la gramática funcional, los verdaderos responsables de las predicaciones.
Al hacer reposar la definición de predicación en los morfemas extensos es posible conectar un fenómeno codificado en la lengua y explicado a través de un sistema de definiciones circular con las caracterizaciones trascendentes. La existencia de morfemas de tiempo, aspecto y modo en los verbos permiten explicar la intromisión de los sujetos en la lengua, como también sucedía con el propio signo entonativo. Así quedan conectados el concepto inmanente de “morfema” con el trascendente de “sujeto de la enunciación”:
Es el sujeto de la enunciación (su perspectiva temporal, su vinculación o extrañamiento psicológicos respecto de lo que se dice, la condición de realidad efectiva, no realidad, probabilidad o deseo de que dota lo referido, etc.) la sustancia de contenido que, en parte, queda lingüísticamente conformada en los morfemas extensos ().
Expuestos estos ejemplos de caracterizaciones inmanentes para conceptos comunicativos, nuestro análisis se centrará en los estudios de sintaxis histórica, un ámbito donde estas ideas resultan especialmente llamativas, dado que la historia es en sí misma, como fenómeno cultural, una entidad trascendente y parece especialmente complejo aplicar el mencionado inmanentismo a su análisis. En realidad, esta circunstancia demuestra que el inmanentismo es una actitud metodológica, pues desde el funcionalismo se toma conciencia de que cualquier cambio léxico, morfológico, fonológico y, por supuesto y en el caso que nos ocupa, sintáctico, está siempre, si no totalmente determinado, por lo menos continuamente controlado por la necesidad de la lengua de asegurar la comunicación entre los que la practican (). En definitiva, el inmanentismo en su aplicación real es solo metodológico (no esencialista), esto es, posibilista.
3. LA ESCUELA DE OVIEDO COMO CORRIENTE ESTRUCTURAL Y SUS TRABAJOS DE SINTAXIS HISTÓRICA
Fue E. Alarcos Llorach quien recogió las descripciones tradicionales y estructuralistas al estudio del lenguaje y las articuló para desarrollar un método aplicado a la lengua española. Como ya adelantamos, su análisis lingüístico no tuvo una explicitación teórica como tal. Alarcos integra planteamientos tradicionales hispánicos (A. Bello, E. Benot, R. Lenz...) y extranjeros (O. Jespersen), con otros estructuralistas (F. de Saussure, el Círculo Lingüístico de Praga, la obra del Hjelmslev preglosemático y glosemático, el funcionalismo de A. Martinet o la sintaxis estructural de L. Tesnière...). A partir de todos ellos conforma un sistema teórico que, aunque implícito, resulta homogéneo y coherente.
Para la gramática funcional, la sintaxis y la morfología constituyen disciplinas complementarias que estudian los mismos fenómenos desde perspectivas distintas. Si la sintaxis analiza el comportamiento funcional de las unidades lingüísticas en la cadena hablada o decurso, la morfología analiza las relaciones que establecen en el paradigma o sistema (). Así, se puede afirmar que E. Alarcos Llorach desarrolló trabajos de sintaxis histórica, si bien se centró fundamentalmente en las relaciones de oposición entre unidades alternantes (en lo que para la gramática tradicional sería morfología histórica), por ejemplo, en el ámbito verbal ().
Fueron sus continuadores quienes aplicarán la metodología funcional al estudio de las relaciones decursivas entre unidades lingüísticas (parcela sintáctica de la morfosintaxis). En este sentido son pioneros trabajos como Sintaxis de las conjunciones en la obra de Alfonso X, de ; La oración simple y compuesta en la prosa castellana del siglo xv, de ; o Los relativos en la prosa castellana renacentista, de . Todos ellos poseen una serie de características comunes, que se explican por constituir aplicaciones más o menos explícitas de los principios teóricos que expuso Eugenio Coseriu en su obra Diacronía, sincronía e historia (), pero también por su actitud inmanente, de raigambre implícitamente glosemática.
Para conciliar la diacronía y la inmanencia, se concibe la investigación histórica como el análisis y comparación de sincronías sucesivas para rescatar su constancia, su estructura. Así, cada uno de ellos traza una sincronía de un período distinto: analiza la prosa alfonsí de la segunda mitad del siglo xiii, A. la prosa castellana prerrenacentista del siglo xv e varios textos literarios del castellano clásico, del siglo xvi. Al analizar sincrónicamente cada uno de estos períodos se mantiene el análisis horizontal, la comprensión global del sistema.
Ofrecemos a continuación un resumen del conjunto de procedimientos y características metodológicas de los estudios de sintaxis histórica de la escuela de Oviedo:
-
a) El desarrollo de una historia de la sintaxis a partir de la descripción sincrónica, y posterior comparación entre los estados de lengua analizados. En realidad, este movimiento está en consonancia con el propio inmanentismo, vuelve a ser un mecanismo de cierre categorial de la disciplina que garantiza la pervivencia del interés por la estructura.
-
b) La combinación de la investigación sincrónica estructural y la diacrónica (más exhaustiva). La principal ventaja de estos estudios es la búsqueda de explicaciones a los cambios estructurales del sistema en su conjunto y no solo a las transformaciones de elementos aislados a lo largo del tiempo, tendencia tradicional de la investigación filológica, aún persistente en algunos acercamientos trascendentes.
-
c) La priorización de las explicaciones inmanentes y estructurales con respecto a cualquier otra descripción externa.
La gramática funcional aplica a la investigación histórica del español los instrumentos metodológicos y conceptuales de la sintaxis funcional (“función incidental”, “transposición”, etc.): aquellas herramientas metodológicas definidas circularmente a partir de los axiomas básicos del estructuralismo se aplican ahora al estudio histórico, siempre “al hilo” de la investigación sincrónica, para garantizar así su autoconsecuencia.
En este sentido, la sintaxis estructural presenta ciertas limitaciones en su aplicación al análisis diacrónico, como la incapacidad de llevar a la práctica determinadas pruebas formales fundamentales a menudo basadas en la introspección (por ejemplo, la prueba de la conmutación o la permutación). El desarrollo de estas pruebas se realizaría, en todo caso, con un criterio aproximativo, huyendo de afirmaciones rotundas por la lejanía de los textos estudiados, que a menudo contienen expresiones cuyo grado de gramaticalidad desconocemos (al carecer de la posibilidad de aplicar las mencionadas pruebas introspectivas). La relevancia y significatividad de las conclusiones requieren, en consecuencia, de la aplicación de análisis de frecuencias y distribuciones habituales.
La incorporación al ámbito de la sintaxis de una serie de términos heredados de la fonología estructural () constituye otra de sus características más destacadas. Conceptos como función, oposición, sistema, neutralización, rendimiento funcional, presión, reorganización del sistema, etc. serán aplicados al nivel sintáctico no sin cierta controversia motivada por dos razones fundamentales: a) la sintaxis es una disciplina a menudo presentada como indisociable de la semántica (por ser, en cierta medida, el estudio de la construcción de significados) y b) considerada consustancialmente sintagmática.
Estos trabajos desarrollan su investigación en un número limitado de sincronías (normalmente dos, una histórica y otra actual). Como máximo, tienden a realizar tres cortes para garantizar así una exposición más clara de cada uno de ellos y no perderse en las posibles discontinuidades. Para la presentación del resultado de las investigaciones, normalmente se toma primero una descripción panorámica de la sincronía actual, a la que se sigue una descripción más detallada de la sincronía pasada, con la exposición de las diferencias perceptibles entre una y otra. Esta decisión no deja de ser un correlato de la anteposición de la autoconsecuencia (construir un esquema coherente del sistema lingüístico en un período determinado) respecto a la exhaustividad, y vuelve a integrarse en el debate apertura / cierre que afrontan las ciencias humanas.
La renuncia a la exhaustividad está asociada con el planteamiento de un “antes” y un “después” lingüísticos, esto es, una lengua del ayer y una lengua del hoy (castellano medieval / castellano actual (); castellano preclásico / castellano actual (); castellano clásico / castellano actual ()). Se trata de realizar una descripción “integrada” (es decir, en la que quepa todo lo fundamental) y no “integral” (esto es, completamente exhaustiva).
El movimiento trazado es contrario a la gramática tradicional: si hasta ahora los detalles servían para configurar una visión de conjunto, ahora se persigue una visión de conjunto que otros investigadores, funcionalistas o no, puedan llenar de detalles, de datos históricos que “solo pueden intervenir en último lugar, después de haber agotado todas las posibilidades explicativas que ofrece el examen de la propia evolución de la estructura y el estudio de los fenómenos de interferencia” (). La consecuencia negativa de una aplicación acrítica de este método consiste en relegar las discontinuidades a fenómenos accidentales, pero su implantación rigurosa contribuirá a delimitar el carácter ora sistemático, ora casual de los procesos de cambio estudiados.
4. ORGANIZACIÓN INTERNA Y FUNCIÓN EXTERNA. LA PECULIAR ORIENTACIÓN INMANENTE DE LA ESCUELA DE OVIEDO
Una vez descrito el principio de inmanencia tal y como queda recogido por la escuela de Oviedo, ahondaremos en su peculiar puesta en práctica. Si bien este criterio puede distinguir a la escuela de otras corrientes, al mismo tiempo constituye una de las principales razones de su complementariedad. El carácter interno de las explicaciones y la naturaleza estrictamente epistemológica de su inmanentismo favorecen una integración sencilla entre ambos tipos de enfoques. En definitiva, se trata de una concepción siempre realista y equilibrada ():
En cualquier caso, el funcionalismo gramatical del español (que se integra en la lingüística estructural y en el marco semiológico saussureano) concede primacía a las funciones externas (una lengua se usa para comunicarse y por este motivo se forma y transforma) sobre las internas, aunque sean estas las que seleccione como su objeto específico de estudio. Y ello es así, porque ―si se nos permite el símil― un automóvil sirve, en último término, al transporte de viajeros (función externa), pero, precisamente por ello, consiste en un conjunto ajustado de mecanismos y piezas (funciones internas) que han ido evolucionando en buena parte por exigencias propias, aunque en última instancia todo ello se ordene a que cumpla mejor su función originaria y fundamental ().
Como adelantamos, el rasgo distintivo de esta escuela reside en no formalizar los fenómenos comunicativos, sino en partir de conceptos generados dentro del sistema (obtenidos mediante un análisis interno) para, posteriormente, establecer su correspondencia con realidades trascendentes. Así, las tematizaciones informativas se explican desde un punto de vista sintáctico como mecanismos relacionales previstos por el propio sistema (), las simplificaciones y reducciones morfológicas se presentan como consecuencia de fenómenos comunicativos vinculados al procesamiento de la información (), y la existencia de adjetivos explicativos encuentra su fundamento en la sintaxis oracional, cuyas relaciones internas proporcionan algunas claves para comprender las consecuencias cognitivas asociadas a su interpretación ().
Como señala S. Gutiérrez, “el Funcionalismo ya concibió desde un principio la lengua como instrumento de comunicación y destacó el valor de los elementos en relación con la pertinencia comunicativa” (), a pesar de que el modelo estructural orille sistemáticamente “la influencia del emisor, del destinatario, del contexto, del mensaje, etc. en la configuración del mensaje” (). Pero precisamente al “orillar” estos fenómenos, al dirigir su atención sobre una constancia abstracta, previa y rígida, no se producen interferencias con los enfoques pragmáticos que vendrían a completar la constancia descrita.
5. LA CAPACIDAD DE INTEGRACIÓN EN LOS ESTUDIOS DE SINTAXIS HISTÓRICA DE LA ESCUELA DE OVIEDO
De lo dicho anteriormente se desprende que la escuela de Oviedo ha desarrollado una serie de trabajos de sintaxis histórica en los que, por un lado, las explicaciones que atienden a factores internos-inmanentes juegan un papel fundamental; pero, por otro, dichas explicaciones son compatibles con los enfoques propiamente comunicativos, precisamente porque su inmanencia radica en una convención metodológica que acepta la condición trascendente del lenguaje en su conjunto.
El objetivo de este apartado es ilustrar algunas consecuencias de dicha capacidad de integración. En primer lugar, mostraremos cómo se manifestó esta propiedad en los primeros estudios de sintaxis histórica funcional. En segundo lugar, haremos referencia a las posibilidades de integración con tendencias más recientes en el estudio del cambio lingüístico. La integrabilidad se manifiesta en ambas direcciones, en un caso permitió al funcionalismo aprovechar el conocimiento filológico procedente de la gramática tradicional; en el otro, se abre la posibilidad de que el conocimiento sea integrado, pero también integral, en los términos previamente descritos.
A pesar de la aparente distancia entre ambas perspectivas, los acercamientos trascendentes comparten con la gramática tradicional algunas características: búsqueda de la exhaustividad, recurso frecuente a reduccionismos hacia el ámbito de otras disciplinas, saberes acumulativos, desarrollo de sistematizaciones (si las hubiera) siempre posteriores a la aplicación de un análisis empírico sobre la realidad, rechazo a la necesidad de realizar una actividad lingüística inmanente como principio científico... La principal razón de esta comunión es que en ambos casos se trata de corrientes que persiguen la apertura (la ampliación) del conocimiento en torno al lenguaje, frente al estructuralismo, caso paradigmático de cierre categorial en la ciencia lingüística.
5.1. El inmanentismo de la escuela ovetense y sus primeros estudios de sintaxis histórica
Los trabajos funcionalistas de sintaxis histórica no dudaron desde el comienzo en incorporar datos provenientes de estudios anteriores, con una práctica más acumulativa y descriptiva en la investigación de la historia de la lengua, rasgo metodológico de la gramática tradicional. Dichos datos resultaban en principio atomizados, pero la noción de estructura permitió integrarlos. Por ejemplo, partiendo de la exhaustiva descripción de usos de los demostrativos que ofrece A. Bello, construye el sistema de estas unidades, revela el funcionamiento de cada una de ellas en relación con las demás, distingue fenómenos de uso y fenómenos sistemáticos y, en fin, explica de forma cohesionada y panorámica el comportamiento de estas unidades, poniéndolo en relación con otros sistemas como el de los pronombres personales o incluso con el verbo.
Este diálogo con la tradición gramatical solo resulta comprensible desde la actitud abierta que caracteriza al inmanentismo estructural. Así, en un trabajo como Los transpositores oracionales en la obra histórica alfonsí () se toman como punto de partida las minuciosas descripciones presentes en obras como la Gramática de , la de , el Curso superior de sintaxis española de , junto con otros estudios descriptivos sobre aspectos concretos de la lengua carentes de una orientación teórica definida, constituyen el punto de partida para el análisis estructural.
En ocasiones, el examen sistemático del comportamiento formal de determinadas unidades en la historia del español conduce incluso a revisar hipótesis heredadas. Así sucede, por ejemplo, con el trabajo de R. Lapesa en torno al artículo como antecedente de que en el que (); el análisis funcional muestra que la ausencia de autonomía sintáctica del artículo impide atribuirle estructuralmente la condición de antecedente (), a diferencia de lo que sucede con los demostrativos (este que, esa que...).
En consecuencia, la relación entre la gramática “tradicional” y la gramática estructural-funcional es transparente desde el punto de vista historiográfico. Estudios como “Oraciones finales, causales y explicativas en el castellano antiguo” o “Causales integradas e incidentales: sobre el origen de su distinción” (, ) constituyen una reelaboración, tomando como base lo fundamental, de las propuestas formuladas por R. Lapesa en “Sobre dos tipos de subordinación causal” (). La incorporación del molde inmanente de la función incidental renueva el aparato analítico, pero no supone una ruptura con el planteamiento precedente, más bien, prolonga sus intuiciones y confirma muchas de sus conclusiones.
En definitiva, si la escuela de Oviedo siguiese un método estrictamente formal, configuraría una sintaxis histórica desde cero. Por mucho que la construcción de conceptos siga un esquema circular, la gramática funcional es deudora de la tradición gramatical (en ocasiones, los conceptos estructurales son una equiparación inmanente de otros heredados de la gramática tradicional, como sucede con el caso de la propia transposición) ().
5.2. El inmanentismo de la escuela ovetense ante los estudios actuales de sintaxis histórica
Menos evidente desde un punto de vista teórico es el paralelismo que cabe establecer entre la oposición gramática tradicional / gramática estructural-funcional, por un lado (que acabamos de describir), y la gramática desarrollada en el contexto de la lingüística de la comunicación / gramática estructural-funcional, por otro.
Como ya hemos dicho, en términos de apertura / cierre de la ciencia lingüística es posible identificar la gramática tradicional con los enfoques comunicativos con la diferencia de que estos últimos, pese a estar también orientados hacia una apertura de la ciencia lingüística (hacia una ampliación con nuevas formas de conocimiento), presentan un método más autoconsciente y, por ende, más regularizado, aun cuando los intentos sistematizadores resultan sorprendentemente plurales ().
En este sentido, dos de las tendencias actuales con mayor éxito en la lingüística histórica hispánica y románica son a) las plurales aplicaciones de la teoría de la gramaticalización a la evolución de las unidades lingüísticas y b) el estudio del cambio lingüístico vinculado a las tradiciones discursivas. En esta última parte del trabajo se planteará una reflexión sobre cómo el funcionalismo es un método especialmente aprovechable para estas corrientes (y viceversa).
5.2.1. Estructural-funcionalismo y teoría de la gramaticalización
Las teorías de la gramaticalización, vinculadas desde su génesis a la tipología lingüística, conciben sus regularizaciones y las tendencias universales que describen desde una perspectiva muy distinta al inmanentismo. Las motivaciones lógicas, psicológicas y cognitivas de la gramaticalización suponen trascender las fronteras trazadas por la gramática estructural-funcional de la lengua como objeto abstracto. Su concepción del cambio como un continuo también se aleja de la discrecionalidad propia del método estructural. No obstante, la lejanía de perspectivas (consecuencia de un diferente objeto de estudio) implica también una ausencia de conflictos epistemológicos entre ambas teorías que, unida a la vocación tipológica, universalista y sistemática de las teorías de la gramaticalización, facilita su integración con los estudios estructural-funcionales. Ofrecemos a continuación algunos ejemplos que ilustran esta capacidad de articulación mutua.
La teoría de la gramaticalización da cuenta, por ejemplo, del proceso de formación de locuciones conjuntivas a partir de estructuras sintácticas. Un ejemplo de un trabajo orientado a este fin es el estudio de sobre la “conjunción” concesiva comoquiera que. Por su parte, la gramática funcional proporciona una serie de pautas formales que permiten diferenciar las estructuras sintácticas “vivas” de las locuciones, en las que el fenómeno construccional se ha diluido y sus componentes ya no son piezas de la sintaxis.
La condición no sintáctica, sino locucional, de comoquiera que ha sido demostrada mediante la aplicación del método estructural () a partir del estudio del comportamiento anafórico del que. En dicho estudio se constata la coexistencia en la sincronía medieval de un uso todavía sintáctico (donde que mantiene valor anafórico) y otro ya fijado (donde este valor ya se ha perdido). El objetivo fundamental es establecer, a partir de criterios estrictamente formales, el punto de transición entre ambos estadios de la unidad.
El trabajo de responde a una orientación distinta. Su interés no reside tanto en fijar formalmente el límite como en explicar los procesos de cambio semántico experimentados por la construcción y las consecuencias que estos tienen para su comportamiento sintáctico. En el caso de comoquiera que, dicho proceso se vincula al tránsito del significado de generalización hacia el valor concesivo, explicado mediante un mecanismo metonímico. Más allá de esta diferencia de enfoque, explicable a partir de la oposición apertura / cierre ya comentada, las conclusiones de ambos trabajos son convergentes, en ambos casos se persigue una explicación regular del cambio lingüístico, aunque en ámbitos distintos:
5.2.2. Estructural-funcionalismo y tradiciones discursivas
El análisis estructural-funcional tiene como resultado la identificación de constantes que permiten describir de forma general el comportamiento de un grupo de unidades lingüísticas y sus relaciones internas. Sin embargo, desde esta perspectiva, numerosos aspectos se presentan como discontinuidades al entender que no forman parte del núcleo del sistema gramatical (y de los procesos de cambio que en ellos intervienen). Entre ellos, se encuentran factores que, siendo aparentemente externos, se han demostrado fundamentales en la consolidación de los procesos de cambio, especialmente si tenemos en cuenta que no todos obedecen a fenómenos estructurales y que muchos son el resultado de procesos de variación condicionados por factores externos.
Las tradiciones discursivas ofrecen, en consecuencia, dos aportaciones evidentes para la gramática estructural-funcional:
-
a) Complementan con cierta sistematicidad los huecos que deja el método estructural mediante parámetros regulares y coherentes (). Los criterios variacionales garantizan que la abstracción estructural no pierda de vista la atención al uso efectivo de la lengua. Así, sobre la base de la explicación estructural ya mencionada en torno al origen de la estructura artículo + pronombre relativo (), resulta posible describir fenómenos como los patrones de expansión de la construcción, su distribución en distintos tipos de textos, su comportamiento en diversos entornos sintácticos, etc. ().
-
b) En la propia práctica metodológica de la sintaxis estructural-funcional, las tradiciones discursivas contribuyen a corregir ciertos sesgos en la selección de los corpus y en el tratamiento de los textos. El corpus seleccionado por para su estudio de la prosa castellana del siglo xv sería hoy probablemente más variado, con una conciencia mayor de las distinciones entre lo oral y lo escrito derivada de investigaciones posteriores que, entre otras cosas, limitan el influjo latinizante en el siglo xv a ciertas tradiciones discursivas y tipologías textuales (; ).
Con todo, también puede resultar arriesgada una aplicación de los principios discursivos sin una previa explicación sintáctica. En este sentido, el método estructural-funcional proporciona una base inmanente sobre la que se pueden desarrollar ulteriores matizaciones. Si las tradiciones discursivas contribuyen a que la gramática no se despegue del uso, esta permite a aquellas calibrar qué fenómenos son de uso y cuáles son de lengua, y el empleo de un método inmanente ofrece un marco formal desde el que establecer esta distinción con mayor precisión, también en el ámbito histórico.
A partir del esquema general de relaciones sintácticas proporcionado por La oración simple en la prosa castellana del siglo xv (), los estudiosos de las tradiciones discursivas poseen un modelo en el que se describen y explican integralmente las funciones sintácticas oracionales, marco que evita que el desarrollo de trabajos de investigación discursivos se reduzca a mera aproximación empírica, desprovista de una fundamentación estructural explícita y objetiva.
De hecho, son numerosas las parcelas de la historia de la lengua española que se beneficiarían de un análisis estructural paralelo al tradicional-discursivo. Es el caso de las llamadas concesivas pleonásticas, i. e., la agrupación en un mismo enunciado de una oración concesiva y una unidad que remite a ella (empero, con todo, etc.), fenómeno característico del castellano medieval que se extiende al español moderno (con algunas reminiscencias en el contemporáneo). Aunque ha sido ampliamente descrito y pese al interés de los debates generados en torno a esta cuestión, no ha habido una respuesta definitiva sobre las posibles causas de su aparición. Consideramos que la aplicación combinada de ambos métodos contribuiría a una comprensión adecuada del fenómeno, en tanto que:
-
El análisis estructural-funcional aplicado a las sincronías en las que estas estructuras aparecen con frecuencia explicará el comportamiento sintáctico-semántico de estas unidades, evitando la etiqueta de pleonasmo, y precisará su comportamiento funcional, esto es, su motivación interna.
-
El análisis desde la perspectiva de las tradiciones discursivas contribuirá a ajustar las causas materiales de la aparición de esta estructura, el influjo del latín, los tipos de textos en los que aparece, los contextos de uso, etc. En otras palabras, su motivación externa.
6. CONCLUSIONES
En estas líneas hemos pretendido realizar una contribución a la caracterización del método estructural-funcional, y de algunas de sus aplicaciones en la sintaxis histórica del español. Para ello, hemos detallado ciertas propiedades metodológicas de este tipo de trabajos y nos hemos centrado en la actitud inmanente como rasgo diferenciador de la escuela de Oviedo, muy vinculada a la necesidad estructural de cerrar la ciencia lingüística para garantizar su autonomía y cientificidad. Por último, hemos proyectado algunas cooperaciones entre el método y dos perspectivas no inmanentes en el estudio del cambio lingüístico (teoría de la gramaticalización y tradiciones discursivas), y hemos justificado algunas ventajas de esta posible integración.
Bibliografía
1
4
5
6
7
10
11
12
Company Company, Concepción. 2003. La gramaticalización en la historia del español. Medievalia 35, 3-61. https://doi.org/10.19130/medievalia.35.2003.137
13
14
17
18
19
20
21
22
23
24
26
Fuentes Rodríguez, Catalina. 2014. Los límites del enunciado. ELIES 35, 137-160. https://doi.org/10.36950/elies.2014.35.8713
27
28
Garachana Camarero, Mar. 2015. Teoría de la gramaticalización. Estado de la cuestión. En José María García Martín (dir.), Teresa Bastardín Candón y Manuel Rivas Zancarrón (coords.), Actas del ix Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española, Madrid: Iberoamericana / Vervuert, vol. I, 331-360. https://doi.org/10.31819/9783964566492-016
29
30
31
33
35
37
38
39
Kabatek, Johannes. 2008. Introducción. En J. Kabatek (coord.), Sintaxis histórica del español y cambio lingüístico: nuevas perspectivas desde las Tradiciones Discursivas, Madrid: Iberoamericana/Vervuert, 7-16. https://doi.org/10.31819/9783865278623-001
40
Kabatek, Johannes. 2018. Lingüística coseriana, lingüística histórica, tradiciones discursivas, Madrid: Iberoamericana/Vervuert. https://doi.org/10.31819/9783954877508
41
42
43
López Serena, Araceli. 2021. La tradicionalidad discursiva como materia y las tradiciones discursivas como objeto de estudio. Verba. Anuario Galego de Filoloxía 48, 1-40. https://doi.org/10.15304/verba.48.6864
49
Martínez, José A. 1997. El funcionalismo de Rodolfo Lenz. Una tradición de América a España. Historiographia Lingüística 24(3), 307-330. https://doi.org/10.1075/hl.24.3.05mar
50
Martínez, José A. 2002. El funcionalismo después de Alarcos. En Alberto Bernabé Pajares, José Antonio Berenguer Sánchez, Margarita Cantanero y José Carlos de Torres Martínez (eds.), Actas del II Congreso de la Sociedad Española de Lingüística: Presente y futuro de la lingüística en España. La Sociedad de Lingüística, 30 años después, SEL: Madrid, 153-170.
51
52
Martínez, José A. 2023. La sintaxis funcional. En Guillermo Rojo, Victoria Vázquez Rozas y Rena Torres Cacoullos (eds.), Sintaxis del español: The Routledge Handbook of Spanish Syntax, Londres: Routledge, 27-39. https://doi.org/10.4324/9781003035633-4
53
54
55
56
57
Montero Cartelle, Emilio. 1991. La trayectoria y el origen del pleonasmo en la expresión concesiva del castellano medieval y clásico. En Mercedes Brea López y Francisco Fernández Rei (coords.), Homenaxe ó profesor Constantino García, Santiago de Compostela: Universidad de Santiago de Compostela, vol. I, 321-336.
58
59
Octavio de Toledo y Huerta, Álvaro. 2014. Espejismo de la frecuencia creciente: gramaticalización y difusión del artículo ante oraciones sustantivas. RILCE: Revista de filología hispánica 30(3), 916-958. https://doi.org/10.15581/008.30.393
60
Oesterreicher, Wulf. 2007. Gramática histórica, tradiciones discursivas y variedades lingüísticas. Esbozo programático. Revista de Historia de la Lengua Española 2, 109-128. https://doi.org/10.54166/rhle.2007.02.04
61
62
63
64
65
66
67
69
Apéndices
APÉNDICE. CATÁLOGO DE OBRAS DE SINTAXIS HISTÓRICA ESTRUCTURAL-FUNCIONAL
García García, Serafina. 1986. Notas acerca de / sino/ en la Primera Crónica General. Archivum. Revista de la Facultad de Filosofía y Letras 36, 353-364.
García García, Serafina. 1989. Sintaxis de las conjunciones en la obra de Alfonso X [tesis doctoral], Oviedo: Universidad de Oviedo.
García García, Serafina. 1990. Los transpositores oracionales en la obra histórica alfonsí: estudio de sintaxis funcional, Oviedo: Universidad de Oviedo.
García García, Serafina. 1992. Evolución de qual en la lengua literaria desde el siglo xiii hasta el xv. En Manuel Ariza Viguera, Rafael Cano-Aguilar, Josefa María Mendoza Abreu y Antonio Narbona Jiménez (eds.), Actas del II Congreso Internacional de Historia de la lengua, Sevilla: Pabellón de España, vol. I, 445-454.
García García, Serafina; Martínez, José A.; Meilán García, Antonio. 2019. Pervivencia e innovación en las construcciones comparativas, con atención a las no subsistentes. En Antonio Briz Gómez, María José Martínez Alcalde, Nieves Mendizábal de la Cruz, Mara Fuertes Gutiérrez, José Luis Blas Arroyo y Margarita Porcar Miralles (eds.), Estudios lingüísticos en homenaje a Emilio Ridruejo, Valencia: Universidad de Valencia, vol. II, 335-350.
García García, Serafina. 2022. Ecuativas, protoecuacionales y ecuacionales: estudio diacrónico funcional. En Álvaro Arias Cabal (ed.), Construcción del significado y análisis de la expresión en lingüística funcional, Madrid: Iberoamericana / Vervuert, 155-185. https://doi.org/10.31819/9783968693774-008
Iglesias Casal, Isabel. 1992. Sobre algunos casos de neutralización de pronombres y adverbios relativos en el castellano de los siglos xvi y xvii. En Manuel Ariza Viguera, Rafael Cano-Aguilar, Josefa María Mendoza Abreu y Antonio Narbona Jiménez (eds.), Actas del II Congreso Internacional de Historia de la Lengua española, Sevilla: Pabellón de España, vol. I, 511-518.
Iglesias Casal, Isabel. 1993. Los relativos en la prosa castellana renacentista [tesis doctoral], Oviedo: Universidad de Oviedo.
Iglesias Casal, Isabel. 1996. Los relativos en la prosa castellana renacentista, Oviedo: Universidad de Oviedo.
Martínez, José A. 1992. Tres hipótesis sobre el origen histórico de la partícula hasta. En Manuel Ariza Viguera, Rafael Cano-Aguilar, Josefa María Mendoza Abreu y Antonio Narbona Jiménez (eds.), Actas del II Congreso Internacional de Historia de la Lengua española, Sevilla: Pabellón de España, vol. I, 613-630.
Martínez, José A. 2009. La suerte de los participios y adverbios afines. En Araceli López Serena, Antonio Narbona Jiménez y Santiago del Rey Quesada (dirs.), El español a través del tiempo. Estudios ofrecidos a Rafael Cano Aguilar, Sevilla: Universidad de Sevilla, 607-626.
Martínez García, Hortensia. 1990. Del pues temporal al causal y continuativo. En María Ángeles Álvarez Martínez (coord..), Actas del Congreso de la Sociedad Española de Lingüística, Madrid: Gredos, vol. II, 599-610.
Martínez García, Hortensia. 1997. Oraciones finales, causales y explicativas en el castellano antiguo. Verba. Anuario Galego de Filoloxía 24, 179-202.
Martínez García, Hortensia. 1999. Causales integradas e incidentales: sobre el origen de su distinción. En Corona spicea: in memoriam Cristóbal Rodríguez Alonso, Oviedo: Universidad de Oviedo, 571-584.
Martínez García, Hortensia. 2012a. Viejos y nuevos valores de las preposiciones españolas. Verba. Anuario Galego de Filoloxía 39, 7-34.
Martínez García, Hortensia. 2012b. Valor y uso de las preposiciones en el español medieval. En Emilio Montero Cartelle y Carmen Manzano Rovira (coords.), Actas del VIII Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española, Madrid: Meubook / Asociación de Historia de la Lengua Española, 923-934.
Martínez García, Hortensia. 2013. Evolución gramatical de los posesivos en español. En Daniel García Velasco, Santiago González, Francisco Martín Miguel, Ana Ojea López y Rodrigo Pérez Lorido (eds.), A life in language: estudios en homenaje al profesor José Luis González Escribano, Oviedo: Universidad de Oviedo, 287-299.
Martínez García, Hortensia. 2015. Origen y desarrollo de algunos transpositores condicionales y unidades afines. En Studium grammaticae: Homenaje al profesor José A. Martínez, Oviedo: Universidad de Oviedo, 525-543.
Meilán García, Antonio. 1990b. La expresión de la ‘denominación’ en castellano medieval. Verba. Anuario Galego de Filoloxía 17, 331-341.
Meilán García, Antonio. 1991a. La oración simple en la prosa castellana del siglo xv, Oviedo: Universidad de Oviedo.
Meilán García, Antonio. 1991b. El comportamiento funcional del “participio de presente” en el castellano medieval y renacentista. Revista de Filología de la Universidad de La Laguna 10, 281-298.
Meilán García, Antonio. 1992. La función de complemento en asturiano medieval. Lletres Asturianes 43, 37-50.
Meilán García, Antonio. 1994. Función y valores del pronombre “ende” en castellano antiguo. Revista de Filología de la Universidad de La Laguna 13, 245-262. Revista de Filología de la Universidad de La Laguna 10, 281-298.
Meilán García, Antonio. 2000. La oración compleja en La Celestina. En Pilar Carrasco Cantos (coord.), El mundo como contienda: estudios sobre La Celestina, Málaga: Universidad de Málaga, 147-184.
Meilán García, Antonio. 2002. La oración simple en la Celestina. Analecta malacitana: Revista de la Sección de la Filología de la Facultad de Filosofía y Letras 25(2), 479-544.
Meilán García, Antonio. 2007. El adverbio ibi en castellano medieval: su morfematización y translexematización. Archivum. Revista de la Facultad de Filosofía y Letras 57, 197-218.
Meilán García, Antonio. 2012. El pronombre relativo cuyo en el castellano medieval y renacentista. En Emilio Montero Cartelle y Carmen Manzano Rovira (coords.), Actas del VIII Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española, Madrid: Meubook / AHLE, vol. I, 971-982.
Meilán García, Antonio. 2013. Función y combinatoria de delante y adelante en la prosa alfonsí. En Daniel García Velasco, Santiago González, Francisco Martín Miguel, Ana Ojea López y Rodrigo Pérez Lorido (eds.), A life in language: estudios en homenaje al profesor José Luis González Escribano, Oviedo: Universidad de Oviedo, 337-347.
Meilán García, Antonio. 2015. Transposición de sustantivos a categoría adverbial y formación de adverbios en textos del siglo xiii. En Studium grammaticae: homenaje al profesor José A. Martínez, Oviedo: Universidad de Oviedo, 561-580.
Meilán García, Antonio. 2016. Los adverbios medievales suso y yuso: morfosintaxis y desaparición. Revista de Historia de la Lengua Española 11, 89-112. https://doi.org/10.54166/rhle.2016.11.04
Meilán García, Antonio. 2022. Artículo y preposiciones, sustitutos de los casos latinos. Su adaptación en castellano. En Álvaro Arias Cabal (ed.), Construcción del significado y análisis de la expresión en lingüística funcional, Madrid: Iberoamericana / Vervuert, 101-130. https://doi.org/10.31819/9783968693774-006
Pérez Toral, Marta. 1988. Sintaxis histórica de las oraciones impersonales con el verbo hacer [tesis doctoral], Oviedo: Universidad de Oviedo.
Pérez Toral, Marta. 1992. Sintaxis histórica de las oraciones impersonales con el verbo hacer, Oviedo: Universidad de Oviedo.
Pérez Toral, Marta. 1997. Conjunciones y locuciones condicionales en la obra de Berceo. En Claudio García Turza, Fabián González Bachiller y José Javier Mangado Martínez (coords.), Actas del IV Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española, Logroño: Universidad de La Rioja, vol. I, 693-702.
Pérez Toral, Marta; Díez Itza, Eliseo. 2002. Funciones discursivas del polisíndeton en la prosa alfonsí: los usos de la inmadurez. En Teresa Echenique Elizondo y Juan Pedro Sánchez Méndez (coords.), Actas del V Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española, Valencia: Universidad de Valencia, 869-876.
Pérez Toral, Marta. 2006. El orden oracional en el Corbacho. En José Luis Girón Alconchel y José Jesús de Bustos Tovar (coords.), Actas del VI Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española, Madrid: Arco/Libros, vol. I, 987-998.
Pérez Toral, Marta. 2008. Aproximación sintáctica a la lengua notarial. En Concepción Company y José Guadaulpe Moreno de Alba (coords.), Actas del VII Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española, Madrid: Arco/Libros, vol. II, 2079-2096.
Pérez Toral, Marta. 2012. Estructura y organización discursiva en dos textos del siglo xv. En Emilio Montero Cartelle y Carmen Manzano Rovira (coords.), Actas del VIII Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española, Madrid: Meubook / AHLE, vol. II, 2335-2348.
Pérez Toral, Marta. 2015. La lengua notarial en Asturias en los siglos xiii y xiv. En José María García Martín, Teresa Bastardín Candón y Manuel Rivas Zancarrón (eds.), Actas del IX Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española, Madrid: Iberoamericana / Vervuert, vol. I, 989-1002. https://doi.org/10.31819/9783964566492-055
Para una revisión reciente de las bases teóricas de estas obras:
Fernández Viejo, Emilio. 2023. Nota bibliográfica a La oración simple en la prosa castellana del siglo xv. Revista de Historia de la Lengua 18, 165-174.
Notas
[1] Se remite a la edición más reciente de los Estudios de gramática funcional del español, la obra alarquiana con mayor impronta en los trabajos gramaticales. No obstante, conviene anotar que Alarcos incorpora el componente inmanente a la gramática desde su casi-paráfrasis de los Prolegómenos hjelmslevianos (), la Gramática estructural ().
[2] En realidad, es la actitud del Círculo Lingüístico de Praga cuando se adentra en la estructura informativa, del funcionalismo de André Martinet cuando incorpora la noción de pertinencia (), de Eugenio Coseriu cuando abre la lingüística estructural al uso (por ejemplo, a la realidad fonética) ().
[3] ha demostrado cómo este tipo de construcción circular de objetos no puede llevarse a cabo solo mediante análisis (planteamiento defendido por Hjelmslev), sino que requiere en ocasiones una síntesis. La definición de signo es buen ejemplo de ello, pues el todo y las partes son el resultado de una reconstrucción (para definir el signo es necesario utilizar los términos significante y significado, y viceversa). En ocasiones, por lo tanto, el reanálisis es de naturaleza sintética.
[4] Así se explica la presencia de morfemas extensos en construcciones solidarias sin verbo: Omnia praeclara rara; Perro ladrador, poco mordedor.
[6] Un poco distinta es la metodología empleada por M. Pérez Toral en Sintaxis histórica de las oraciones impersonales con el verbo hacer (), donde se trata un fenómeno mucho más concreto y en varios períodos. No obstante, aunque este estudio no se ajuste completamente a las características que detallamos para los otros, sí comparte sus propiedades básicas: su orientación funcionalista o su espíritu inmanente de partida, que combina con acercamientos de tipo discursivo.
[7] Fundamentalmente, en la línea de los postulados de , pero también de André Martinet y su “práctica sincrónica dinámica” (), e incluso del Círculo Lingüístico de Praga (): “no es posible considerar al sistema desde el punto de vista diacrónico, pero en cada etapa de la evolución se puede proceder sincrónicamente a un corte horizontal cuya configuración sistemática es tributaria del hecho lingüístico que se produce”.
[8] Trabajo que, por otra parte, constituye la base para muchas otras investigaciones sincrónicas que se han ocupado de este asunto. En el ámbito del funcionalismo ovetense, puede observarse en los trabajos de o de .
[9] El mismo planteamiento se aprecia en algunos trabajos historiográficos que establecen paralelismos entre autores tradicionales e ideas estructuralistas, como aquel que dedica a Rudolf Lenz.
[10] Para una revisión teórica de estas tendencias, vid. y . Para trabajos sobre gramaticalización aplicados al ámbito del español, .
[11] En se apuntan los criterios inmanentes (estrictamente sintácticos) que permiten la distinción de las locuciones conjuntivas respecto de genuinas construcciones sintácticas.
[12] En palabras de J. Kabatek: este tipo de tradiciones “también conforman un sistema en el que se insertan los productos textuales” ().
[13] Para una revisión y teorización sobre las prácticas metodológicas de las tradiciones discursivas, vid. . De entre las referencias citadas por esta autora, donde de forma más directa se alude a esta cuestión es en , quien señala la existencia de métodos que aceptan la autonomía de la sintaxis en sus partes más nucleares y valoran la importancia de los textos y las tradiciones en zonas más bien periféricas ().
[14] Los debates en torno a su motivación son constantes entre quienes han estudiado la sintaxis histórica de las oraciones concesivas: , , , o . Han sido E. Montero Cartelle (, ) y, recientemente, quienes más han profundizado sobre esta cuestión.
[15] La propuesta que planteábamos en la primera versión del manuscrito ya ha comenzado a desarrollarse. Así, en se ensaya una aproximación estructural al fenómeno que, además de resultar compatible con las descripciones precedentes, propone un marco capaz de integrarlas en una explicación unitaria. Por su parte, planea una primera aproximación al fenómeno desde la perspectiva sistemática de las tradiciones discursivas, con el propósito de esclarecer las condiciones materiales que favorecieron la aparición y difusión de estas construcciones, con especial atención hacia la noción de “latinismo sintáctico”.


