1. INTRODUCCIÓN
Este trabajo examina el funcionamiento de un grupo singular de locuciones del español a partir de la evidencia extraída del corpus bilingüe paralelo . Pretende determinar en qué medida sus rasgos distintivos se ponen de manifiesto en las muestras de oralidad ficticia que encontramos en las obras de este corpus y de qué modo su variedad funcional se revela en el trasvase a otras lenguas. Como punto de partida, esta investigación concibe la rectificación como una operación metadiscursiva compleja con múltiples matices y considera que el uso de un corpus traductológico puede ayudar a discernir esta diversidad y dar sustento empírico a las intuiciones sobre el semantismo de las unidades multifuncionales ().
Siguiendo este planteamiento, el artículo se ha dividido en cuatro secciones. En § 2 se presentan los fundamentos teóricos de la investigación. Por una parte, se definen las operaciones de rectificación dentro de los mecanismos de reformulación y se revisan las principales aportaciones a su estudio en la lingüística española y la alemana. Por otra parte, se delimita el concepto de locución marcadora y se resumen las características fundamentales de los miembros de la categoría. En § 3 se exponen los objetivos del trabajo, la metodología de análisis escogida y las peculiaridades del corpus del que se extraen los materiales examinados. En § 4 se reúnen los resultados de la investigación realizada y en § 5 se hace un breve compendio de las conclusiones alcanzadas.
2. PRINCIPIOS TEÓRICOS
2.1. La rectificación entre las operaciones de reformulación
Un rasgo característico del discurso inmediato no planificado es la aparición frecuente de mecanismos de reparación (; ; ; ). Los hablantes recurren a ellos para resolver problemas de formulación derivados de las condiciones comunicativas en las que se desarrolla un intercambio. Lejos de ser elementos de relleno, las unidades que suelen cumplir estas funciones poseen un papel fundamental en la construcción discursiva: hacen posible la interpretación pertinente de unos contenidos que, en su ausencia, podrían generar inferencias distintas a las pretendidas por el emisor y, con ello, dificultar la consecución de sus propósitos comunicativos.
Este trabajo examina el funcionamiento de un grupo de locuciones, parcialmente gramaticalizadas, que han especializado su significado en la expresión de funciones metadiscursivas relacionadas con la enunciación. Incapaces de aportar contenido proposicional al caudal del texto, las locuciones marcadoras de rectificación (en adelante, lmr) contribuyen a su despliegue explicitando los vínculos existentes entre los segmentos que engarzan. Poseen una base semántica y funcional común, que se describe como un movimiento regresivo por el que un fragmento del texto es recuperado y presentado bajo una nueva formulación. A este valor, que las lmr comparten con el resto de marcadores de reformulación, se añade una instrucción más específica, consistente en la sustitución de “un primer miembro, que presentan como una formulación incorrecta, por otra que la corrige o, al menos, la mejora” ().
Las operaciones de rectificación suelen incluirse hoy entre las modalidades de la reformulación parafrástica (, ); no obstante, a este consenso se ha llegado en una época muy reciente. se refirió a la paráfrasis y la corrección (Paraphrasierung y Korrektur) como mecanismos de construcción textual característicos de la lengua hablada. Pese a reconocer límites imprecisos entre ambos, optó por diferenciarlos sobre la base de los indicadores léxicos convencionalmente vinculados a cada uno de ellos y en atención a su distinta incidencia en una prosecución del discurso basada en el esquema tema-rema. identificaron tres tipos de relación entre los miembros de una reformulación: paráfrasis, corrección y reconsideración (Redebewertung). Apuntaron que la corrección abarca muy diversas operaciones con matices de significado propios; en todas ellas, el sr2 anula total o parcialmente la validez del sr1, lo que las distingue de la mera paráfrasis, pues establecen un contraste semántico entre los segmentos enlazados (cf. ). separó la reformulación de la rectificación, señalando que en la primera “el fenómeno de retroactividad se realiza sobre las inferencias que se descubren en un primer elemento”, mientras que en la segunda “esta vuelta se efectúa anulando la verdad de lo dicho o sugerido”. Ejemplos de marcadores de rectificación son, según este autor, digo, más bien, mejor dicho, miento, por mejor decir y sino. En trabajos posteriores, reunió estas unidades en una clase específica dentro de los reformuladores. solo consideró, en su clasificación de los marcadores de reformulación, aquellos rectificativos que señalan la modificación de la expresión (autrement dit, en d’autres termes), pero no los que expresan su sustitución. Los incluyó dentro de la modalidad parafrástica, puesto que generan una “predicación de identidad” entre los miembros que enlazan y no conllevan una reorientación argumentativa del discurso (cf. ). situaron en la reformulación no parafrástica tanto las operaciones de rectificación (entre las que también incluyeron la invalidation de Rossari) como las de distanciamiento (recapitulación, reconsideración y separación). No obstante, en una revisión posterior, emplazó la rectificación (Korrektur) fuera de las operaciones de reformulación, por suponer la eliminación del sr1 de la memoria discursiva.
En la lingüística española, y definen los marcadores rectificativos como una subclase de los reformuladores. Para , los reformuladores son marcadores textuales de relación jerárquica unidireccional. En su modelo de segmentación de los enunciados en actos, la relación de subordinación que mantiene un miembro de la reformulación respecto al otro se explica como la jerarquía que se establece entre el núcleo del enunciado y una información marginal supeditada a este. En consecuencia, en la reformulación parafrástica, el miembro introducido por el marcador representa un margen que se adhiere al núcleo informativo, el cual está contenido en el sr1; en cambio, en la reformulación no parafrástica, la nueva información se superpone o, incluso, llega a invalidar la previa, por lo que debe ser considerada como el núcleo informativo, pasando el sr1 a ocupar la posición de margen (no obstante, cf. ). Según , las operaciones de rectificación se incluyen en la reformulación no parafrástica (junto a la concreción, el resumen, la generalización, el relieve y la restricción) y, si bien algunos de sus marcadores característicos (más bien, digo, ¡qué digo!) quedan limitados a esta, admiten que otros como mejor dicho puedan actuar como parafrásticos (una capacidad que también atribuyen a bueno, o y o sea). Finalmente, , que ha realizado la descripción más exhaustiva de los reformuladores del español, retoma la distinción clásica entre una reformulación parafrástica, que incluye las operaciones de explicación y rectificación, y una reformulación no parafrástica, que abarca la recapitulación, la reconsideración y la separación. La rectificación forma parte de la primera por establecer una relación de identidad o una correspondencia funcional entre los segmentos enlazados. A diferencia de las operaciones no parafrásticas, no implica un cambio de perspectiva enunciativa ni exige la presencia de un marcador que la explicite. En un trabajo posterior, aboga por separar las operaciones de corrección y rectificación argumentando que la primera “supone la modificación de un segmento anterior considerado inexacto, inadecuado o impreciso por una nueva formulación más ajustada a la intención comunicativa del hablante y al estado de cosas que quiere reflejar”, mientras que la segunda “invalida parcial o totalmente el estado de cosas expresado en el primer segmento y lo sustituye por lo referido en el segmento reformulado”.
En la última década, diversos trabajos han cuestionado la distinción clásica entre una reformulación parafrástica y no parafrástica. Pons Bordería (, ), desde el punto de vista teórico, y , tanto desde la perspectiva teórica como la experimental, sostienen que la reformulación no ocupa el continuo identidad-distancia, sino que representa meramente un espacio de mayor o menor distancia, esto es, un espacio en el que cualquier posible identidad parcial queda subordinada a una distancia comunicativa. Ello distingue la reformulación, por un lado, de la paráfrasis, en la que domina la identidad, y por otro lado, de la corrección, en la que se produce la completa sustitución de un segmento previo.
El término rectificación no alude a una, sino a diferentes operaciones metalingüísticas que tienen en común la expresión de un movimiento regresivo por el que un elemento anterior del discurso es recuperado y formulado de un modo que altera su forma o contenido o los sustituye por otros. En la lingüística alemana, propuso la noción de autocorrección (Selbstkorrektur) para referirse a la rectificación que un hablante hace de sus propias formulaciones en la lengua hablada. Distinguió aquellas correcciones que se deben a violaciones de normas y que, por ello, consideró en cierta medida obligatorias, de las que emanan de la libre voluntad del hablante de ajustar su expresión a unos propósitos o unas preferencias personales. Para , las rectificaciones pueden ser de tres tipos: de expresión, de formulación y de contenido. Con las primeras, el emisor altera la forma lingüística del sr1. Con las segundas sustituye una formulación que considera inadecuada, inexacta o insatisfactoria. Las terceras, que afectan al sentido de lo comunicado, pueden ser de dos clases: genuinas o no genuinas (cf. ; ). retomó la propuesta de y diferenció dos tipos de rectificación: la provocada por errores formales y la generada por inadecuaciones identificadas en el sr1. De cada una se derivan distintas variantes.
distingue entre los procesos de corrección y de rectificación. El primero afecta a aspectos formales (gramaticales), de contenido (léxico-semánticos) o a las inferencias que se obtienen por las implicaturas contextuales. Sus marcadores característicos son mejor dicho, mejor aún, más bien, quiero decir, es decir y digo. La rectificación conlleva la anulación parcial o total del sr1, lo que permite invalidar tanto el contenido proposicional como las inferencias que se derivan de él. Suelen realizar esta operación mejor dicho, mejor aún, quiero decir y es decir.
2.2. Las locuciones marcadoras de rectificación en español y alemán
El término locución marcadora posee todavía poca implantación en la lingüística española. Los primeros en emplearlo fueron y , si bien autores como o ya habían percibido similitudes entre los miembros de esta clase, que propician su agrupamiento y diferenciación de otros fraseologismos. Resulta llamativo el retraso en la consolidación de este concepto y, más aún, en el desarrollo de una teoría fraseológica particular en vista del considerable número de marcadores discursivos formados por dos o más lexemas (cf. ).
Las locuciones marcadoras son unidades pluriverbales con fijación formal y cierto grado de especialización semántica, tendente a la gramaticalización, que relacionan entidades discursivas, no estructurales (; cf. ). Su estatus ha sido objeto de debate. En su división de la fraseología en tres esferas, identificó una serie de fórmulas rutinarias con función discursiva, que cumplen cometidos vinculados a la gestión de los intercambios hablados, pues intervienen en la conversación “regulando la interacción, organizando y precisando lo que se dice, resaltando alguna parte, enlazando unos tópicos con otros, y permitiendo a los interlocutores tomar la palabra, mantener el turno y orientar el cambio de éste”. Dio a estas unidades el nombre de fórmulas de transición y las situó dentro de los enunciados fraseológicos. postuló la existencia de una nueva clase dentro de las locuciones, a la que dio el nombre de marcadoras por su relación con los marcadores del discurso. En ella englobó las tradicionales locuciones conjuntivas y algunas adverbiales que realizan funciones conectivas tanto de nivel oracional como textual. les otorgó un estatus similar al de las locuciones preposicionales y conjuntivas dentro de lo que denominó locuciones particulares y atribuyó a razones epistemológicas la falta de investigaciones específicas sobre estos sintagmas. cuestionó el concepto mismo de locución marcadora, por considerar que se trata de una clase cuya existencia se fundamenta en criterios funcionales y discursivos, más que categoriales. Aunque no vio en ello un impedimento para el reconocimiento de una clase diferenciada, señaló que la peculiaridad de las locuciones marcadoras “reside en su carácter funcional, más que categorial”, pues su significado se ha “especializado en funciones de conexión, atenuación, intensificación o acuerdo, entre otras, esto es, que actúan como categorías pragmáticas”.
Por lo que respecta a los marcadores de reformulación, una revisión de los trabajos de , , Garcés (, ), o permite constatar que un elevado porcentaje corresponde a sintagmas fijos con un grado de gramaticalización intermedio que conservan en gran medida su contenido semántico-conceptual. Comparten los rasgos que atribuye a los marcadores del discurso: son unidades invariables, que no ejercen una función sintáctica en el marco de la predicación oracional, enlazan dos miembros discursivos contiguos y guían las inferencias que se realizan en la comunicación (cf. ). Además, poseen características específicas que los distinguen de las demás clases: implican la reinterpretación de un segmento previo de acuerdo con las instrucciones específicas contenidas en el reformulador, tienen carácter polifónico, establecen una relación jerárquica de igualdad (parafrástica) o de subordinación (no parafrástica) entre los segmentos conectados, su significado de base da lugar a distintas operaciones con matices de significado variados y, aunque poseen cierta movilidad, se sitúan característicamente entre los miembros que enlazan.
Entre los marcadores de reformulación, los rectificativos son aquellos que señalan que “el segmento de referencia no se considera suficientemente adecuado, por lo que se modifica por el segmento reformulado, o que no es apropiado en absoluto y, por ello, se sustituye por una nueva formulación” (). Los más representativos del español son bueno, digo, más bien, más exactamente, más aún, mejor aún, mejor dicho y quiero decir. Además, en determinados contextos, también los marcadores explicativos o sea y es decir y el operador modal perdón pueden actuar como rectificativos (; ). Según , estas unidades “conservan el significado léxico de indicar que la nueva expresión mejora la precedente, por lo que presentan un grado de gramaticalización menor” que otros reformuladores.
En alemán, los marcadores de reformulación no han sido estudiados monográficamente como una clase específica dentro de las partículas del discurso. Por ello, las palabras y los sintagmas que introducen operaciones de rectificación suelen analizarse dentro de otros grupos. incluyen vielmehr (junto a sondern) entre los conectores de oposición y le atribuyen la función de señalar la corrección de lo previamente dicho por el emisor o por un interlocutor (cf. ). Este elemento establece una comparación entre los miembros conectados, por la que el segundo modifica o, incluso, anula el primero. mencionan sintagmas como anders gesagt, beziehungsweise, genau gesagt, genauer gesagt y mit anderen Worten entre los conectores adverbiales, es decir, aquellos que se integran en la estructura oracional. La mayoría poseen la capacidad de desplazarse entre las partes inicial y media del enunciado, y algunos incluso pueden ocupar la posición final. mencionan algunos rectificativos en su clasificación de los operadores metadiscursivos, si bien los agrupan en tres funciones distintas: la paráfrasis (anders ausgedrückt, mit anderen Worten, anders gewendet, anders gefragt), la explicación/precisión/aclaración (genauer, genauer gesagt, besser (gesagt), richtiger (gesagt), (oder) vielmehr) y la gradación (mehr noch, noch besser). proponen, en su lista de conectores, un grupo específico para las partículas relacionales con función explicativa, en el que incluyen a genauer gesagt. alude a oder, anders gesagt y mit anderen Worten entre los indicadores de paráfrasis. proponen una taxonomía de lo que denominan metakommunikative Konnektoren, una categoría que engloba a los conectores relacionados con la formulación y con el discurso (cf. ). Entre los que se vinculan a la formulación, distinguen los reformuladores, identificadores, especificadores, recapituladores y generalizadores. Sitúan a anders gesagt, anders herum/andersrum (formuliert) y mit anderen Worten (gesagt/ausgedrückt) entre los reformuladores y a besser gesagt, genau gesagt y genauer (gesagt) entre los especificadores. Además, aunque excluyen a vielmehr de la clase, le atribuyen una función metacomunicativa como conector aditivo correctivo. Por último, se refieren a oder anders ausgedrückt, mit anderen Worten, besser, genauer, richtiger gesagt y mehr noch como conectores con significado metalingüístico.
3. OBJETIVOS, METODOLOGÍA Y CORPUS
Este trabajo persigue un doble propósito: pretende determinar de qué manera los rasgos distintivos de las principales lmr del español se reflejan en un corpus de textos literarios y, a partir de la evidencia reunida, quiere mostrar qué correspondencias formales y funcionales existen entre estas unidades y sus equivalentes alemanas. Para ello, se han analizado 602 muestras de mejor dicho, más bien, mejor aún, o mejor y más exactamente, extraídas de la sección de ficción del Parallel Corpus German-Spanish (PaGeS), un corpus bilingüe compuesto por 178 obras contemporáneas originales en alemán y español, y sus respectivas traducciones, que contiene cerca de 38000000 segmentos alineados. El estudio se limita a las muestras identificadas en fragmentos relatados o dialogados de novelas, pues en ellos se recoge la voz del narrador y de los personajes, por lo que pueden aportar indicios de la voluntad del autor de recrear las condiciones de la inmediatez comunicativa y sus mecanismos característicos, como la reformulación (). Los datos se han obtenido tanto de los textos originalmente escritos en español como en alemán, pues en el análisis de la traducción no solo se pretende descubrir de qué modo se han trasvasado a otra lengua los rasgos distintivos de las lmr españolas, sino también cómo cada una de ellas es empleada como equivalente de traducción de otros marcadores de rectificación.
En relación con los textos que se han examinado, es conveniente hacer una puntualización. Como se ha indicado, pertenecen a obras de ficción; por ello, y a pesar de que se ha analizado un número relevante de muestras, no se puede considerar que los datos obtenidos tengan el mismo valor predictivo que genera un estudio similar basado en oralidad genuina. Entendemos que analizar los procesos de construcción de la conversación a partir de materiales prefabricados proporciona un enfoque complementario al que dan los estudios fundamentados en corpus de oralidad auténtica, al tiempo que nos provee de una cantidad de ejemplos representativa y suficiente para alcanzar nuestros objetivos, y que serían difíciles de recopilar de otro modo. Los diálogos ficticios evocan rasgos típicos de la conversación genuina como “el fuerte anclaje en la situación real de comunicación, la complejidad de la interacción entre los interlocutores y los implícitos que subyacen a cada acto de comunicación” (), con los que el autor literario crea la ilusión de autenticidad propia de esta forma de discurso (cf. ; ). El hecho de que las lmr aquí analizadas se asocien a ciertas posiciones dentro de la cadena hablada y a instrucciones metadiscursivas muy concretas () es ya un indicio de hasta qué punto sus funciones están contextualmente fijadas y son reconocibles para el usuario habitual de la lengua.
El análisis de las lmr se llevó a cabo en cuatro etapas, en las que se recopiló información relevante sobre sus rasgos formales, contenido semántico y aportación al desarrollo del discurso. Los datos obtenidos se introdujeron en diversas tablas Excel, que permitieron establecer patrones de comportamiento discursivo de cada lmr y correspondencias con sus equivalentes de traducción alemanas. Concretamente, se prestó atención a los siguientes aspectos:
- 1)
caracterización formal de la lmr: grado de integración prosódica y sintáctica, posición sintáctica y conversacional, y relación con los miembros de la reformulación;
- 2)
caracterización morfosintáctica y funcional de los segmentos enlazados por la lmr: estatus categorial, posición oracional y relevancia informativa;
- 3)
función discursiva y alcance de la instrucción expresada por la lmr;
- 4)
propiedades del equivalente de traducción: caracterización morfosintáctica y funcional, posición oracional e integración prosódica y sintáctica.
Un aspecto crucial tanto para el análisis intralingüístico como interlingüístico de las lmr consistió en identificar su función discursiva en cada una de las muestras. Para ello, se adaptó la clasificación de las operaciones de rectificación de ―ya presentada esquemáticamente en la figura 1―, que es la más completa y ajustada a los propósitos de esta investigación. Se distinguieron tres valores fundamentales, con sus diferentes variantes: la rectificación como resultado de la adecuación formal del sr1, como alteración de su contenido semántico-conceptual y de las inferencias derivadas de este y, por último, como recurso estilístico de relieve (rectificación no genuina).
En las siguientes páginas se exponen los resultados de la investigación realizada. En primer lugar, se resumen los datos obtenidos sobre las cinco lmr españolas y se revisa su correspondencia con las propiedades que les atribuye la bibliografía de referencia. A continuación, se examinan individualmente cada lmr y sus equivalentes de traducción en las secciones español-alemán y alemán-español del corpus. Por último, se compendian las conclusiones alcanzadas.
4. RESULTADOS
4.1. Datos generales
Las cinco lmr estudiadas se distribuyen de manera desigual en PaGeS. Por ello, aunque se aportarán datos porcentuales de cada una, solo se puede conceder auténtico valor estadístico a los de mejor dicho y más bien, que son las más representadas.
| mejor dicho | más bien | mejor aún | o mejor | más exactamente | Total | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| esp.-al. | 141 | 128 | 12 | 22 | 15 | 318 |
| al.-esp. | 187 | 46 | 28 | 9 | 14 | 284 |
| Total | 328 | 174 | 40 | 31 | 29 | 602 |
La sección español-alemán de PaGeS contiene 318 muestras de las lmr. Una aproximación preliminar a la forma, distribución y función de las operaciones de rectificación expresadas por ellas arroja los siguientes datos.
El empleo de las lmr en obras originalmente escritas en español refleja en lo esencial las características básicas que les atribuye la bibliografía de referencia:
1) La lmr conecta dos miembros del discurso y forma una unidad singular con el segundo (el sr2), que se constituye en su ámbito de incidencia.
- (1)
[Sandrine,]SR1o mejor dicho, [madame Mercier,]SR2 estaba casada con uno de los industriales más prósperos de Toulouse. (Grandes, 2010, Inés y la alegría)
La secuencia resultante tiene carácter parentético y se separa del resto del enunciado mediante pausas gráficas (comas, rayas y paréntesis), que evidencian su autonomía entonativa y pragmática. Entre la lmr y el sr2 es habitual que también exista una separación (coma o dos puntos), aunque el uso de los signos de puntuación es aquí desigual. Más bien solo va seguida de una pausa en el 18,7 % de sus ocurrencias, mientras que, en las demás lmr, el promedio es del 81,6 %. El empleo de la coma es mayoritario entre la lmr y el sr2, aunque también se dan algunos ejemplos con dos puntos, que solo encontramos tras mejor dicho, o mejor y más exactamente.
2) Como expresiones parcialmente gramaticalizadas, las lmr muestran cierta variabilidad posicional. Suelen aparecer entre los segmentos que unen, a la manera de las conjunciones y los conectores prototípicos; pero también son capaces de situarse a continuación del sr2 o integrarse sintácticamente en él. En la sección español-alemán de PaGeS, la lmr pospuesta al sr2 se da en pocas ocasiones (18 de 318: 5,7 %) y solo se registran ejemplos de mejor dicho y más bien. Su número también es reducido en la sección alemán-español, aunque debe subrayarse que aquí aumenta el empleo de más bien en posición integrada y pospuesta al sr2, que suman el 15,2 % de las muestras recogidas (7 de 46).
- (2)
Lo habían puesto al mando del V Cuerpo del Ejército del Ebro, o, mejor dicho, de lo que quedaba del V Cuerpo. (Cercas, 2001, Soldados de Salamina)
- (3)
—¿Un cofre?
—Un cofrecito, más bien. (Ampuero, 2011, El último tango de Salvador Allende)
Dentro del enunciado, la secuencia formada por la lmr y el sr2 puede aparecer en cuatro distintas posiciones, desde las que repercute de diferente manera en la estructura informativa: inicial, media, final y externa (inciso). La más habitual es la media, lo que coincide con la idea de que las operaciones de reformulación tienen un alcance local (cf. ), que suele limitarse al enunciado o, como mucho, a su prolongación en el enunciado contiguo, que a menudo tiene carácter elíptico.
En cuanto a la posición de las lmr en la estructura conversacional, se constata que su ámbito de actuación fundamental es el subacto sustantivo, al que se adhiere como adyacente textual (cf. ; ). A pesar de ello, el corpus español-alemán aporta una cifra relevante de ejemplos de mejor dicho, mejor aún y, ante todo, más bien en posición inicial de intervención. Todos ellos corresponden a fragmentos dialógicos en los que el emisor rebate enfáticamente una afirmación previa de su interlocutor, negando con ello el contenido y cancelando las inferencias que se pudieran derivar.
3) Como los demás marcadores, las lmr pueden combinarse con otras partículas discursivas, aunque no coordinarse con ellas (). En PaGeS, se combinan a menudo con la conjunción disyuntiva o, pero solo de forma muy esporádica con otros marcadores discursivos, como el conector bueno y el operador modal en realidad. La conjunción, que solo aparece cuando la lmr se sitúa entre el sr1 y el sr2, se da en el 70,1 % de las 318 muestras analizadas, aumentando hasta el 86,7 % en el caso de más exactamente y bajando al 58,2 % en mejor dicho. La presencia de o no parece repercutir en el tipo de rectificación señalado por la lmr ni en su posición dentro del complejo conversacional.
Es interesante observar que existe una vacilación en el modo de representar la relación que mantienen la conjunción y la lmr, que en 49 ocasiones (22 %) están separadas por una coma y en 174, no (78 %). Es lícito pensar que la pausa separa aquí entidades con autonomía funcional. La ausencia de la coma muestra que la conjunción y la lmr forman una unidad única e inseparable; en cambio, su presencia indica que cada una aporta al texto una instrucción metadiscursiva propia: una más general, de presentación de una alternativa (o) y, a continuación, otra más concreta de matización, precisión o sustitución de lo previamente dicho. La única lmr que se emplea predominantemente sin coma es mejor aún (66,7 %).
4) El estatus gramatical de los segmentos enlazados por las lmr es diverso: puede tratarse de lexemas o sintagmas completos, así como también de construcciones verbales y enunciados independientes. Como muestra la tabla 2, la rectificación en PaGeS se da, ante todo, entre construcciones nominales —y en el caso de más exactamente y más bien, también verbales— integradas en el enunciado (cf. ). Los miembros conectados son siempre segmentos textuales explícitos, por más que, con frecuencia, la operación no solo afecte a su contenido sino también a las inferencias que se generan (cf. ; ).
5) Como los demás reformuladores, las lmr poseen valor polifónico. Presentan dos visiones alternativas de un mismo hecho y establecen un diálogo entre sus formulaciones. Las posiciones que se confrontan pueden surgir de un mismo locutor, que se autocorrige (; ), o de dos distintos, con lo que la rectificación adopta la forma de una heterorreformulación (; ). En PaGeS encontramos ejemplos de ambos casos. El primero se da típicamente en el interior de las intervenciones, tanto en posición media como final, e introduce subactos sustantivos directores o subordinados. El segundo suele aparecer al inicio de intervenciones compuestas por un solo acto y contiene la réplica del emisor a una afirmación previa de su interlocutor. Se documentan ejemplos con mejor dicho, mejor aún y, sobre todo, más bien, en los que la lmr suele preceder al sr2 (4), aunque en ocasiones lo sigue (5).
- (4)
—Me halaga.
—Mejor aún, le pago. Y muy bien, que es el único halago verdadero en este mundo meretriz. (Ruiz Zafón, 2008, El juego del ángel)
- (5)
—Lo que sugiere usted es delicado. Por no hablar de que es un delito como la copa de un pino.
—Sin precedente más bien, al menos en los anales judiciales. (Ruiz Zafón, 2011, El prisionero del cielo)
6) Todas las clases de rectificación mencionadas en § 3 están representadas en la sección español-alemán de PaGeS en mayor o menor medida. La rectificación que altera la forma del sr1 puede ser de tres tipos: la primera (6) consiste en un cambio gramatical (de persona, tiempo o modo verbal, de género, de diátesis, etc.), la segunda (7) conlleva la modificación de la expresión, que se considera inexacta o inadecuada al contexto, y la tercera (8) supone un cambio en la designación del referente del sr1.
- (6)
Ahora tengo patrón, o más bien dicho tenía, y vivo más apretado que nunca porque dependo de favores de terceros para conseguir qué echarle a la olla. (Ampuero, 2011, El último tango de Salvador Allende)
- (7)
Fue él el primero en hacer esa pregunta, o mejor dicho, en formular esa pregunta que yo me venía haciendo desde por la mañana, desde la ceremonia y aun antes, desde la víspera. (Marías, 1992, Corazón tan blanco)
- (8)
De haber estado allí presente algún meteorólogo, habría sido capaz de decir que aquello era una célula de convección de tormenta. O mejor dicho, una supercélula. Y que las supercélulas eran sumamente extrañas tan al norte. (Loureiro, 2011, Apocalipsis Z)
La rectificación de contenido tiene dos modalidades. La primera (9) no conlleva la supresión del sr1, sino su modificación y adecuación al contexto, al propósito del emisor o a las expectativas de su interlocutor. El sr2 concreta, matiza o precisa lo afirmado en el sr1 o las inferencias que se derivan. La segunda (10) consiste en la invalidación del sr1, que se considera erróneo, y su sustitución por el sr2.
- (9)
—En tu carta decías que nos conoceríamos en el futuro, o más exactamente, que yo te conocería en el futuro, porque tú a mí ya me conocías —dijo—. (Palma, 2008, El mapa del tiempo)
- (10)
—Deja la llave donde la has cogido. O mejor, dámela. (Vázquez Montalbán, 1974, Tatuaje)
Finalmente, las lmr pueden introducir rectificaciones no genuinas, que se valen de este mecanismo para resaltar una característica del referente del discurso. Aquí, la rectificación es un mero recurso estilístico y genera juegos de palabras y figuras retóricas como la diáfora (cf. ; ).
- (11)
Aquello era el sentido de su vida (o mejor dicho, de su no vida). (Loureiro, 2010, Apocalipsis Z)
En cifras globales, las variantes de la rectificación se distribuyen del siguiente modo:
Comparando estos datos con la tabla 2, observamos que la rectificación que encontramos en las obras de ficción de PaGeS es, ante todo, de contenido. Es así en términos generales, pero también cuando examinamos cada una de las lmr. Dentro de esta variante, todas tienen como función principal la matización del contenido de sr1, excepto mejor aún, en la que predomina la sustitución de este. En más bien, o mejor y más exactamente, la sustitución tiene una presencia relevante, pero se halla a gran distancia de la matización. Finalmente, mejor dicho representa el caso más interesante. Aunque su función principal es la matización de contenido, solo corresponde a una parte de las muestras analizadas. Además, es con diferencia la lmr más relevante en las operaciones de adecuación formal (23,5 %) y rectificación estilística (9,9 %).
4.2. Las lmr españolas y sus equivalentes de traducción
Formalmente, los marcadores de rectificación alemanes comparten muchos de los rasgos característicos de las lmr españolas. El núcleo de la clase está compuesto por construcciones de participio con verbos de dicción (anders gesagt, besser gefragt, besser gesagt, genauer gesagt, richtiger gesagt) y adverbios en grado comparativo (besser, eher, genauer, lieber, mehr, richtiger, vielmehr) o superlativo (am besten, zumindest), que están parcialmente gramaticalizados y poseen cierto grado de fijación léxica y posicional (cf. ; ; ). Junto a ellos encontramos otras estructuras verbales con sagen (man muss sagen, sagen wir, um nicht zu sagen, was sage ich) y expresiones de configuración diversa cuya interpretación contextual como reformuladores se ve facilitada por su significado de base: señalan la identidad de contenido de los miembros conectados (alias, also, beziehungsweise, das heißt, geradeso), la negación (nein) o reconsideración del primero (genau genommen, ich meine, jedenfalls, oder eigentlich), la mayor adecuación del segundo (sag lieber, trifft es besser) o, simplemente, la existencia de una formulación alternativa (oder, vielleicht).
En este grupo heterogéneo hallamos unidades de configuración muy diversa, que en mayor o menor medida conservan los rasgos distintivos de su categoría original. Ello hace imposible establecer para ellas los mismos patrones de comportamiento que se han descrito para las lmr españolas, especialmente, por lo que se refiere a su capacidad de combinarse con otras partículas del discurso o a su posición oracional. Por ello, la comparación entre ambas relativizará la importancia de los aspectos gramaticales y se centrará en los propiamente textuales.
En los apartados siguientes se comentan las principales tendencias observadas sobre la relación de cada lmr y sus equivalentes de traducción a partir de los datos extraídos de las secciones español-alemán y alemán-español de PaGeS.
4.2.1. Mejor dicho
Mejor dicho es la lmr más habitual del español (; ), especialmente, en la lengua hablada (), y también la más representada en PaGeS, así como la única que expresa todas las variantes de la rectificación enumeradas en § 3. La bibliografía de referencia la clasifica como locución reactiva autocorrectiva o rectificadora (), conector reformulativo de corrección () o reformulador (). Sus rasgos posicionales y combinatorios coinciden con lo apuntado en § 4.1 y, funcionalmente, es la más versátil de las cinco lmr, pues sus ocurrencias se distribuyen de manera más equilibrada entre las distintas formas de rectificación (tabla 2): adecuación formal (23,4 %), modificación de contenido (66,7 %) y recurso estilístico (9,9 %).
En la sección español-alemán de PaGeS encontramos 13 distintas soluciones de traducción para mejor dicho, la mayoría de las cuales están escasamente representadas. Besser gesagt no solo es su principal equivalente en cifras absolutas, sino también para cada una de las posiciones y operaciones rectificativas descritas. A gran distancia siguen otras cuatro unidades: vielmehr y genauer gesagt, que expresan tanto adecuación formal como matización de contenido, y besser y genauer, que señalan, ante todo, operaciones de matización y sustitución de contenido.
El análisis posicional de mejor dicho en el texto origen señala tendencias en la elección de sus equivalentes de traducción. Cuando se pospone al sr2, siempre se trasvasa mediante besser gesagt y sag lieber. Al nivel del enunciado, besser gesagt presenta un número relevante de ocurrencias en todas las posiciones y es el único equivalente de mejor dicho en los incisos. Genauer gesagt encabeza siempre enunciados elípticos, mientras que vielmehr suele introducir segmentos que ocupan la posición oracional media o final.
La naturaleza parentética de mejor dicho, que se marca mediante pausas gráficas (comas y dos puntos) se reproduce en gran medida en las obras traducidas. Como excepción, no van seguidas y, a veces, tampoco precedidas de coma ciertas formas adverbiales (beziehungsweise, vielmehr) y verbales (genau genommen, um nicht zu sagen).
En la sección alemán-español de PaGeS, mejor dicho es equivalente de traducción de 20 unidades de configuración diversa. Algunas coinciden con las arriba mencionadas, aunque se dan en distinta distribución. Besser gesagt sigue teniendo el mayor número de ocurrencias, pero su predominio no es tan marcado ni se produce en todas las posiciones analizadas. Aumenta considerablemente la proporción de elementos como vielmehr, genauer gesagt o besser, cuyo significado se vincula a la matización y corrección, pero también de otros cuyo valor reformulador se aproxima más a las operaciones parafrásticas de explicación, como beziehungsweise, das heißt y also. Como clara marca de coloquialidad encontramos rectificaciones con el adverbio de negación nein, la partícula modal eigentlich o la fórmula ach was. Por el contrario, no hallamos otras unidades con valor rectificativo que aparecían como equivalentes de traducción de mejor dicho en la sección español-alemán: genauer, genau genommen, mehr noch o lieber.
La posición de mejor dicho y sus marcadores rectificativos de partida no difiere sustancialmente de lo apuntado para la sección español-alemán del corpus. Los casos en que la lmr sigue al sr2 son muy escasos (1,1 %), reproduciendo el comportamiento del marcador alemán. Llama la atención el elevado número de reformulaciones en forma de inciso, en las que el marcador más utilizado no es besser gesagt, sino vielmehr, y tienen una presencia relevante beziehungsweise y das heißt. Al contrario que en la sección español-alemán, no se han encontrado ejemplos de marcadores de rectificación que contribuyan a la estructura conversacional marcando el inicio de intervenciones ni actos, sino que siempre introducen subactos sustantivos.
4.2.2. Más bien
La bibliografía de referencia clasifica más bien como adverbio reformulador (), locución adverbial () u operador enunciativo (). Su significado y funciones discursivas derivan directamente del contenido semántico de sus constituyentes léxicos, que se conserva intacto. Según , las correcciones introducidas por más bien se refieren al grado de precisión, exactitud o adecuación de lo expresado en el segmento previo, y pueden ser de tres tipos: aquellas en las que sr1 y sr2 comparten un mismo contenido y que conllevan un cambio mínimo, las que sustituyen el sr1 por una formulación que refleja con más exactitud la intención comunicativa del hablante (y, por lo general, posee mayor grado de elaboración y precisión) y las que introducen una concreción del referente o contenido expresado de forma inexacta en el sr1. A ello añade que, por su carácter matizador, más bien también puede introducir la reinterpretación subjetiva que el emisor hace del objeto del discurso.
En la sección español-alemán de PaGeS, más bien indica preferentemente la modificación del contenido de sr1, sobre todo, matizando o precisando su interpretación o las inferencias que pudieran derivarse. Su posición y capacidad combinatoria se ajustan a lo señalado en § 4.1, aunque más bien destaca por ser la lmr con mayor porcentaje de ocurrencias tras el sr2 (tabla 2).
Se han identificado 16 equivalentes de traducción de más bien. Los dos más frecuentes son eher y vielmehr, que expresan valor matizador, y tras ellos se encuentran besser gesagt y besser, que alternan este significado con el de sustitución, así como los disyuntivos oder y beziehungsweise, que introducen una alternativa. Eher presenta el mayor número de ocurrencias y reproduce el valor de más bien en sus distintas posiciones y en casi todas sus funciones. Dentro de la estructura conversacional, se utiliza siempre que más bien aparece al inicio de intervenciones refutativas. Cuando expresa matización de contenido, alterna con besser gesagt, vielmehr y, en menor medida, oder. En operaciones de adecuación formal destaca besser gesagt, mientras que vielmehr es la opción preferida en rectificaciones como recurso estilístico.
El carácter parentético que se atribuye a las lmr no se refleja en el uso de más bien en PaGeS. La secuencia que forma con el sr2 suele estar separada del resto del enunciado mediante pausas gráficas, pero la división entre la lmr y el sr2 solo se explicita en el 19,5 % de las muestras recogidas. En alemán, la secuencia compuesta por el marcador y el sr2 se representa con frecuencia dentro de la unidad entonativa del enunciado y es raro que una coma separe ambos elementos. Ello se ve facilitado por el origen adverbial (eher, vielmehr, besser, lieber) y conjuntivo (oder, beziehungsweise) de los principales marcadores, pero no se cumple en igual medida en aquellos con forma de sintagma de participio (besser gesagt, anders gesagt), que suelen tener carácter parentético.
En la sección alemán-español de PaGeS, más bien es equivalente de traducción de 13 distintas unidades. La mayoría se dan en escaso número e incluyen no solo a los marcadores de reformulación ya mencionados, tanto de rectificación (besser, besser gesagt, genauer) como de explicación (beziehungsweise, das heißt), sino también a partículas modales (ja, wohl) y dos fórmulas convencionales poco gramaticalizadas (man muss sagen, trifft es besser). Como en la otra parte del corpus, predominan los marcadores con forma adverbial comparativa que se vinculan a las operaciones de matización y concreción: eher, vielmehr y, en menor medida, mehr (noch).
La posición de más bien y sus marcadores rectificativos de partida muestra diferencias relevantes con respecto a lo apuntado para la sección español-alemán del corpus. En las obras originales alemanas, el marcador antecede al sr2 en el 61,4 % de las muestras, lo sigue en el 22,7 % y está integrado en el 15,9 %, algo que, sin duda, favorece la naturaleza adverbial de muchas de estas unidades (principalmente, vielmehr y eher). En las traducciones españolas, más bien no reproduce esta tendencia, sino que suele desplazarse delante del sr2 (91,3 %), siendo pocos los ejemplos de posición pospuesta (2,2 %) o integrada (6,5 %).
Por último, señalemos que la rectificación que se traduce mediante más bien tiene un alcance claramente local y suele emplazarse en el interior o al final del enunciado. Dentro de la estructura conversacional, mayoritariamente introduce subactos sustantivos y solo eher es capaz de encabezar intervenciones refutativas.
4.2.3 Mejor aún, o mejor y más exactamente
Aunque estas tres lmr suelen figurar en los listados de marcadores de reformulación del español, no es habitual que se dedique un espacio a su descripción, probablemente, debido a su significado transparente y menos gramaticalizado. Sobre los dos primeros debe apuntarse que consideran mejor como una variante de mejor dicho, que suele combinarse con elementos como la conjunción o o el adverbio aún (cf. ; ). clasifica o mejor como adverbio oracional reactivo autocorrectivo o rectificativo y le atribuye la capacidad de introducir rectificaciones o matizaciones más de contenido que de lengua. Mejor aún posee las mismas funciones que o mejor y, además, da a entender que aquello que la reformulación modifica ya era de por sí bueno. subraya la compatibilidad entre la nueva formulación y la anterior al afirmar que el segundo segmento no invalida el primero y no puede corregirlo en sentido estricto, sino solo mejorarlo (cf. ). Finalmente, define mejor como un operador modal de preferencia y no le atribuye función de rectificación. Sobre el operador argumentativo aún apunta que puede actuar como intensificador de adverbios de cantidad y recoge la combinación mejor aún.
Más escasas son las referencias a más exactamente. , que se refiere a exactamente como adverbio oracional modal realizativo, aporta ejemplos de más exactamente como marcador rectificativo tanto antepuesto como pospuesto a su ámbito de incidencia. alude a exactamente como operador informativo que indica precisión comunicativa, pudiendo utilizarse como conector reformulativo para corregir o precisar una formulación previa.
El número de muestras recopiladas de estas lmr es considerablemente inferior al de mejor dicho y más bien. Solo con reservas puede darse valor estadístico a los datos obtenidos, por lo que nos centraremos en describir las tendencias principales.
Mejor aún solo tiene dos equivalentes de traducción en la sección español-alemán de PaGeS: noch besser y besser noch, con una configuración léxica y sintáctica idéntica a la lmr española. Aparecen siempre antepuestos al sr2 y entre comas, tanto en los textos originales como en la traducción. A pesar del bajo número de muestras, encontramos ejemplos de mejor aún y el sr2 en posición inicial, media y final de oración, así como en incisos. Por lo que respecta a su contribución a la estructura conversacional, tanto mejor aún como sus equivalentes suelen introducir subactos sustantivos, si bien se han identificado ejemplos aislados de su empleo al inicio de intervenciones y actos.
En la sección alemán-español de PaGeS, mejor aún es equivalente de traducción de 7 unidades que explicitan la existencia de una alternativa mejor o más adecuada que la realidad presente: adverbios y sintagmas comparativos (besser, noch besser, besser noch, lieber) y superlativos (am liebsten), construcciones de participio (besser gesagt) y conjunciones disyuntivas (oder) ya mencionados en los apartados previos. La posición de mejor aún y sus marcadores de partida es muy regular. Suelen aparecer antepuestos al sr2, aunque se desplazan con libertad por la estructura oracional. En la conversación, siempre introducen subactos sustantivos. La representación de su carácter parentético varía según el marcador: noch besser y besser gesagt aparecen entre pausas, al contrario que besser noch, am besten o lieber.
En cuanto a o mejor, la sección español-alemán de PaGeS aporta 10 equivalentes distintos, entre los que encontramos marcadores rectificativos (besser, besser gesagt, besser noch, noch besser, am besten, vielmehr), la conjunción disyuntiva oder y dos claras marcas de coloquialidad: el adverbio negativo nein y la partícula modal ja. Llama la atención que, como en mejor aún, los principales equivalentes de traducción son aquellos que reproducen los componentes léxicos de la lmr. En cuanto a sus rasgos formales, el carácter parentético de o mejor solo se pone de manifiesto en besser, besser gesagt y noch besser. Su posición, que los equivalentes reproducen con exactitud, es variable. Se antepone siempre al sr2 y con este puede ocupar el lugar inicial, intermedio o final de la oración, así como constituirse en inciso. Contribuye a la estructura conversacional introduciendo subactos sustantivos.
La sección alemán-español de PaGeS reproduce estas características en gran medida. Aquí, o mejor trasvasa el significado de 7 unidades, entre las que encontramos algunos de los marcadores ya mencionados (besser, besser noch, lieber, vielmehr), la conjunción oder y, de nuevo, dos marcas de coloquialidad: el adverbio nein y la expresión no gramaticalizada was sage ich, que explicita la autocorrección. La posición de o mejor y sus equivalentes es muy regular: se anteponen al sr2 y ocupan el lugar inicial o medio del enunciado. Informativamente, introducen subactos sustantivos. Su integración prosódica varía en función de su categoría gramatical original; sin embargo, en las traducciones españolas, o mejor siempre aparece entre comas.
Más exactamente reproduce en la sección español-alemán de PaGeS los mismos rasgos descritos para mejor aún y o mejor: se antepone al sr2 y, con él, es capaz de ocupar todas las posiciones del enunciado, aunque no llega a formar incisos. Está delimitado por pausas gráficas e, informativamente, introduce siempre subactos sustantivos. También aquí, los principales equivalentes de traducción son aquellos que reproducen los componentes léxicos de la lmr española (genauer gesagt y, en menor medida, genauer y genau genommen), si bien tienen una presencia relevante los que señalan adecuación (besser gesagt, vielmehr) e identidad (beziehungsweise).
En la sección alemán-español, más exactamente trasvasa el significado de unidades que expresan exactitud (los marcadores genauer gesagt y genauer) o identidad (el adverbio geradeso, perteneciente al registro coloquial). Posicionalmente, tanto la lmr como su equivalente alemán presentan un comportamiento muy homogéneo y casi idéntico al que se ha descrito para la sección español-alemán.
4.3 Recapitulación
La indagación realizada confirma que la rectificación es un mecanismo discursivo complejo con matices muy diversos. El análisis de las muestras extraídas de PaGeS ha permitido discernir esta diversidad funcional y aporta datos que, una vez agrupados, deben facilitar una mejor caracterización de esta operación y de las unidades lingüísticas que la llevan a cabo. Señalaremos los más relevantes, tanto a nivel intralingüístico como interlingüístico.
El estudio del comportamiento de las lmr en obras originalmente escritas en español muestra que comparten propiedades fundamentales, que se dan en todas ellas en mayor o menor medida a pesar de su heterogeneidad formal y categorial, así como también en sus principales equivalentes de traducción. Se trata siempre de palabras o sintagmas breves que conservan intacto el contenido semántico de sus constituyentes léxicos, entre los que es habitual encontrar verbos de dicción, adverbios en grado comparativo, construcciones de participio o conectores disyuntivos. Pese a ello, sus funciones ya no son las propias de las categorías que representan, pues su alcance excede los límites de la gramática y se extiende a las relaciones propias del discurso. Este proceso de gramaticalización aún incipiente se pone de manifiesto no solo en su capacidad de actuar como enlaces supraoracionales, sino también en la limitación de su movilidad posicional y combinación con otras unidades lingüísticas (cf. ; ; ). En PaGeS se muestra que las lmr y sus equivalentes concurren a menudo con la conjunción adversativa o / oder y muy escasamente con otros conectores y operadores modales. En cuanto a su posición, que es variable en función del marcador, de su origen categorial y, muy probablemente, de su estadio de gramaticalización, se observa una tendencia muy marcada a reproducir el lugar que ocupan las conjunciones y los conectores prototípicos del alemán y el español, esto es, situándose entre los segmentos que engarzan. Las variaciones a esta tendencia se dan más en los textos originales alemanes que en los españoles y, especialmente, en marcadores monolexemáticos con forma adverbial (eher, vielmehr). Por último, el carácter extraproposicional de las lmr y sus equivalentes se pone de manifiesto mediante los signos de puntuación. Es interesante observar la vacilación en el empleo de las pausas gráficas en el caso de unidades de origen adverbial, que en el habla a menudo aparecen integradas, como más bien y, en menor medida, o mejor en español y eher, lieber, mehr o vielmehr en alemán.
El uso de un corpus bilingüe paralelo ha resultado de gran ayuda para llegar a dos conclusiones que no se habían contemplado inicialmente. La primera es que en ambas lenguas existen unos marcadores rectificativos más prototípicos que otros, que no solo se han encontrado en mayor número, sino que muestran la capacidad de expresar una variedad más amplia de matices dentro de la función de rectificación. Junto a ellos, se ha identificado una cifra importante de palabras y sintagmas con escasa fijación formal y funcional que, en los contextos adecuados, pueden explicitar las mismas instrucciones que los marcadores más gramaticalizados. La segunda conclusión es que las variantes de la rectificación se distinguen por mucho más que leves matices de significado, que en el proceso traductor se ponen de manifiesto mediante la elección de distintos equivalentes. Besser gesagt es el marcador alemán más presente en el conjunto del corpus (34,2 % de ocurrencias) y reproduce todas las clases de rectificación enumeradas en §3, pero no se vincula por igual a cada lmr española ni reproduce en la misma medida sus diferentes funciones y posiciones. Por último, en el contraste interlingüístico también resulta llamativa la diferente proporción en que los marcadores alemanes se dan en ambas secciones del corpus. El caso más interesante es el de mejor dicho, de acuerdo con lo recogido en las figuras 3 y 4, que obliga a plantearse las razones de su gran versatilidad cuando actúa como equivalente de traducción y sus mayores limitaciones cuando es unidad de partida.
5. CONCLUSIONES
El estudio realizado ha permitido alcanzar los dos objetivos que perseguía. Por una parte, se ha podido comprobar que en los fragmentos narrados y dialogados del corpus PaGeS se reproducen con acierto las propiedades que la bibliografía de referencia atribuye a las cinco principales lmr del español. En ellos se refleja su comportamiento sintáctico, combinación con otras unidades discursivas, caracterización prosódica y variación de significado. Por otra parte, se ha demostrado que el análisis de un corpus bilingüe paralelo puede proporcionar detalles relevantes sobre el empleo de unidades multifuncionales que la mera intuición no siempre alcanza a aprehender. En particular, se ha constatado que los muy diversos matices de la rectificación se revelan en el proceso traductor y encuentran su óptima traslación a otra lengua a través de diferentes unidades. Con ello queda probada la validez de esta aproximación para proporcionar evidencias empíricas adicionales para el conocimiento de las unidades con valor procedimental. Al fin y al cabo, la traducción de estos elementos no solo consiste en reproducir su contenido semántico, sino también en asegurar el correcto trasvase de su carga pragmático-discursiva y adecuación al contexto.
La experiencia realizada es replicable y adaptable al análisis de otras clases de marcadores del discurso. Puede ser de utilidad en el estudio de una o más unidades con matices de significado diversos o con distinto grado de gramaticalización, así como también ayudar a esclarecer cuestiones como la similitud de unidades pretendidamente equivalentes (como aquí sería el caso de mejor dicho y besser gesagt). Por último, las características del corpus PaGeS y sus opciones de búsqueda permiten analizar fenómenos relacionados con la construcción de la oralidad ficticia en español o alemán, así como su traducción.
Financiación
Este trabajo se ha realizado gracias a una ayuda del Ministerio de Universidades del Gobierno de España en el marco del Programa para la Recualificación del Sistema Universitario Español.
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Notas
[1] Al primer miembro de la reformulación nos referiremos aquí como sr1 (segmento de referencia) y al segundo, como sr2 (segmento reformulado).
[2] Según , las correcciones motivadas por la inadecuación del sr1 a las intenciones del emisor ponen de manifiesto la proximidad entre esta clase de rectificación y la reformulación parafrástica de concreción.
[4] Según este autor, “si no se resuelve el difícil problema de la entidad categorial de los marcadores del discurso, difícilmente podrá consolidarse este concepto, pues elaborar una clasificación de ellas sería en principio una tarea supeditada a la clasificación de la clase de palabras equivalente” ().
[5] Los todavía escasos estudios dedicados a comparar los marcadores de reformulación del alemán y el español (; , , ) estudian su funcionamiento desde la gramática del texto. Estos trabajos se han centrado en la reformulación explicativa, dejando pendiente la reflexión sobre las singularidades de los marcadores de rectificación y su papel en la construcción discursiva.














