1. INTRODUCCIÓN
Las universidades están llamadas a desempeñar un papel protagónico en la producción y comunicación de conocimientos científico-técnicos para atender los problemas contemporáneos (), lo que se ha denominado responsabilidad social universitaria, entendida como una política de gestión integral que conecta a las instituciones de educación superior con su entorno socioecológico (). En este marco, un desafío clave es su contribución a la seguridad alimentaria mediante estrategias que fomenten prácticas de sostenibilidad alimentaria desde los centros educativos (). Una acción concreta en este ámbito son los huertos educativos, particularmente cuando se gestionan bajo principios agroecológicos (). Estos espacios no solo constituyen recursos didácticos para abordar diversos objetivos curriculares, sino que también promueven la seguridad alimentaria en algunos contextos al proporcionar acceso a alimentos saludables (). En los últimos años, han proliferado en instituciones de educación superior de todo el mundo, contribuyendo a la sustentabilidad de los campus y facilitando procesos de educación para la sustentabilidad, ya sea mediante iniciativas estudiantiles o docentes, e incluso en la formación inicial de maestros, donde se ha demostrado su eficacia para promover aprendizajes sobre alimentación responsable y cambios positivos en conductas alimentarias ().
Esta investigación se sostiene principalmente en el marco teórico de la comunicación para la sustentabilidad, un campo interdisciplinario que busca promover cambios de comportamiento, actitudes y prácticas hacia escenarios socioecológicos más justos y resilientes (). Desde esta perspectiva, se concibe que los modelos de comunicación ambiental y socioambiental han permitido analizar los procesos mediante los cuales la información se convierte en conocimiento compartido, acción colectiva y transformación social (). Las universidades, al ser espacios estratégicos de producción y transferencia de saberes, desempeñan un papel central en la implementación de estrategias de divulgación y educación ambiental (). La intención es que estos procesos sirvan no solo para transmitir contenidos científico-técnicos, sino también para fomentar el diálogo de saberes y la construcción de sociedades críticas, capaces de cuestionar y transformar sus entornos inmediatos con nociones de sustentabilidad ().
La literatura sobre divulgación y comunicación de la ciencia muestra en términos heurísticos tres grandes modelos que varían según su nivel de involucramiento con el público objetivo (). En primer lugar, el modelo de déficit que está centrado en el flujo unidireccional de conocimiento desde personas expertas (ej. académicos) hacia públicos diversos (ej. sociedad civil). En segundo lugar, está el modelo de diálogo que enfatiza la retroalimentación y la conversación constante entre emisores y receptores. En tercer lugar, se encuentra el modelo participativo que incentiva la coproducción de conocimientos entre la ciudadanía y los expertos a través de diálogos de saberes, lo que representa una implicación activa de las comunidades. La naturaleza propia de estos marcos de comunicación permite comprender la razón por la que las estrategias orientadas únicamente a la difusión (déficit) con frecuencia suelen limitar el impacto transformador, mientras que las estrategias dialogantes y participativas favorecen la apropiación y movilización social ().
En este proceso, las redes sociales digitales se han posicionado como mediadoras del conocimiento, al posibilitar la creación de canales horizontales de intercambio que trascienden las barreras físicas y temporales (). Por ejemplo, Facebook y otras plataformas han cumplido una función destacada en la difusión de prácticas, experiencias y proyectos socioambientales, generando comunidades virtuales que fortalecen el sentido de pertenencia y la participación social (). En este caso, la literatura sobre gestión de contenidos y community management ha permitido acopiar diversas rutas operativas, siendo la más completa la propuesta por , la cual va desde la tematización hasta el seguimiento. No obstante, independiente de la ruta el proceso completo debe pensarse a la luz de principios como transparencia, respuesta rápida, promoción de la co-creación y retroalimentación sistemática ().
Por otro lado, la selección de formatos de los contenidos (infografías, videos cortos, reflexiones) debe alinearse con objetivos pedagógicos y cognitivos; es decir, simplicidad para la alfabetización visual del público objetivo, videos con duración corta para la atención y espacios para la deliberación (). Finalmente, la evaluación de las estrategias debe combinar indicadores cuantitativos (alcance, impresiones, espacios geográficos) con análisis cualitativos (análisis del discurso en comentarios, temas emergentes, demandas sociales). Esta combinación es coherente con modelos de evaluación formativa en comunicación para la sustentabilidad: los datos cuantitativos indican difusión; los cualitativos revelan apropiación y disposición al cambio (). Por eso, el diseño de la estrategia debe incluir ciclos de retroalimentación que transformen simples métricas en decisiones editoriales y pedagógicas ().
En el caso de la Universidad Veracruzana (UV), en la región Xalapa se cuenta desde 2013 con el Huerto Agroecológico de la Facultad de Biología, uno de los espacios cultivados con mayor trayectoria dentro de la Red de Huertos Universitarios (). Además, es ampliamente reconocido por sus acciones en el centro de Veracruz y en la Red Mexicana de Huertos en Instituciones de Educación Superior (). Este huerto tiene como objetivo principal contribuir a las funciones sustantivas de la facultad (). Para cumplir con dicho objetivo, este espacio presenta un diseño agroecológico que lo convierte en un aula-laboratorio vivo, un recurso didáctico idóneo para ofrecer distintas oportunidades de enseñanza, aprendizaje e indagación (). Adicionalmente, el huerto sirve para desarrollar actividades de sensibilización a través de estrategias de educación para la sustentabilidad e impulsar procesos de divulgación y comunicación de la agroecología. Desde 2019, la comunicación se concibió de manera informal mediante canales físicos y digitales (Facebook) para llegar a los actores clave de la comunidad ().
La ausencia de una estrategia de comunicación clara y estructurada en el Huerto Agroecológico representaba un desafío significativo para el cumplimiento de sus objetivos de divulgación y extensión universitaria durante la pandemia causada por la COVID-19. Esta carencia con frecuencia limitaba la capacidad de las organizaciones de socializar conocimientos, establecer vínculos con la comunidad y generar procesos de aprendizaje colectivo (). Sin una planificación comunicativa que contemplase la identificación de públicos meta, la selección y validación de contenidos, así como la retroalimentación constante, se corría el riesgo de dispersar la información, reducir el impacto de la iniciativa educativa y desaprovechar el potencial de las redes sociales como medios de sensibilización y transformación socioambiental (). Además, la falta de coherencia estratégica puede derivar en una comunicación fragmentada, poco efectiva y sin mecanismos claros para evaluar su alcance e influencia del huerto en la comunidad interna y externa de la universidad.
Aunque se reconoce el valor pedagógico de los huertos universitarios, existe un vacío en torno a cómo estas iniciativas adaptan estrategias digitales de comunicación, particularmente en contextos latinoamericanos y bajo circunstancias excepcionales como la pandemia de COVID-19. Por tanto, la novedad del presente estudio radica en documentar y analizar, a través de un caso concreto, cómo un huerto universitario transformó una estrategia general de gestión comunicativa en un proceso situado, capaz de articular saberes académicos y comunitarios, fortalecer la responsabilidad social universitaria y consolidar una comunidad virtual de aprendizaje (). En este escenario, el objetivo fundamental de este trabajo fue analizar el alcance que tuvo esa estrategia de comunicación en sus inicios, considerando para ello las métricas que proporciona la plataforma.
2. MÉTODOS
2.1 Tipo y enfoque de investigación
Esta es una investigación de tipo exploratorio-descriptivo, con un enfoque mixto (). El carácter exploratorio radica en que se buscó comprender un fenómeno poco estudiado en el contexto mexicano: el alcance inicial de una estrategia de comunicación digital de un huerto universitario. Asimismo, es descriptivo porque permitió caracterizar la comunidad virtual, así como documentar los procesos de difusión y las métricas de alcance e interacción. El enfoque mixto se justifica por la naturaleza de los datos que se manejan, así como por la integración de técnicas cuantitativas y herramientas cualitativas. Concretamente, este es un estudio de caso en el que se analiza una experiencia específica y contextualizada a un lugar y tiempo de terminado ().
2.2 Definición de la estrategia de comunicación
En este caso, el colectivo del Huerto Agroecológico tuvo en cuenta los lineamientos generales de , quien enfatiza en que las estrategias de comunicación en redes sociales deben propiciar el establecimiento de vínculos y relaciones de confianza entre una organización y su comunidad a través de contenidos digitales de interés. Asimismo, se siguió la ruta de estrategia de difusión propuesta por aunque con algunas adaptaciones particulares en las vías de consecución de la información. Ellos conciben una serie de pasos cíclicos como tematización, búsqueda, selección, diseño, validación, publicación y seguimiento. La ruta de la estrategia de comunicación se diseñó como una operacionalización práctica de los modelos de diálogo y participativo que se reseñan en el marco teórico. Así, cada etapa responde a principios teóricos; por ejemplo, la tematización y validación favorecen la coproducción del conocimiento; el diseño y selección incorporan criterios pedagógicos. Por tanto, la definición metodológica no es una mera receta técnica, sino un puente operativo entre teorías de la comunicación, modelos de divulgación científica y principios de gestión digital. En este caso, el proceso se realizó de manera colectiva entre estudiantes, egresados y docentes, a partir de reuniones periódicas entre junio y agosto de 2020. Una vez definida la ruta, se asignaron comisiones con roles y funciones para cada una de las etapas, a fin de monitorear el cumplimiento cabal de la estrategia de comunicación.
2.3 Caracterización de la comunidad y alcance de la estrategia
La caracterización de la comunidad virtual de la página del Huerto Agroecológico se realizó tomando los datos de los seguidores, tales como sexo, edad, idioma y procedencia por países y ciudades. Por otro lado, para determinar el alcance de la estrategia de comunicación se obtuvieron algunas métricas cuantitativas de alcance (personas a las que le aparece el contenido) e interacción del contenido (personas que reaccionan, comentan o comparten), las cuales son proporcionadas en la pestaña Estadísticas de la interfaz de Meta Business Suite. Una herramienta de Meta Platforms, Inc. (empresa tecnológica de redes sociales) que permite a las pequeñas empresas y los creadores de contenido digital administrar desde un sólo lugar sus cuentas de Facebook.
2.4 Análisis discursivo
Adicionalmente, se realizó análisis discursivo de algunos comentarios de la comunidad virtual, una herramienta cualitativa que permite identificar los temas, concepciones y nociones centrales que están inmersas en una serie de expresiones escritas (). Dicho análisis se llevó a cabo teniendo en cuenta un enfoque inductivo, un proceso que no parte inherentemente de teorías o categorías temáticas preestablecidas, sino que busca explorar conceptos y patrones, desde los datos recopilados. Para todo lo anterior, se tomaron en cuenta dos años de difusión como referencia, particularmente el periodo comprendido entre el 2 de febrero de 2021 y el 2 de febrero de 2023.
3. RESULTADOS
3.1. Descripción de estrategia de comunicación
La estrategia de comunicación del Huerto Agroecológico de la Facultad de Biología se configuró como un proceso adaptado y situado en un contexto universitario concreto. Dicha estrategia estuvo orientada para socializar conocimientos y prácticas tanto para la comunidad interna (universidad) como para la externa (sociedad civil). Un resumen gráfico de la estrategia de comunicación en Facebook puede verse en la Figura 1. En el desarrollo de la estrategia de comunicación, las vías primarias de difusión estuvieron centradas en la página oficial del huerto y su dominio institucional. Lo anterior permitió garantizar la formalidad y credibilidad de la información compartida, mostrando cómo la comunicación digital puede fortalecer el reconocimiento académico de una iniciativa universitaria. De manera complementaria, las vías secundarias estuvieron representadas por la compartición de contenidos creados por otros colectivos, páginas y redes afines al proyecto. Por ejemplo, otros materiales que generan iniciativas hermanas de la Red Mexicana de Huertos en Instituciones de Educación Superior. Estos procesos ampliaron el alcance del mensaje y evidenciaron el potencial de las interacciones horizontales para consolidar una comunidad virtual diversa y transnacional en torno temas de mucho interés. Así de forma concatenada, la articulación entre ambas vías demostró que una estrategia de comunicación universitaria es más efectiva cuando combina canales institucionales que respaldan la legitimidad con espacios participativos que promueven la apropiación social del conocimiento.

La vía primaria se estructuró sobre la página oficial del Huerto Agroecológico y su respaldo institucional. Se inició con una tematización colectiva, en la que se definieron los ejes de agroecología, agricultura urbana, huertos educativos y Objetivos de Desarrollo Sostenible. Esta decisión orientó la coherencia pedagógica de los contenidos y fomentó la apropiación del colectivo. Seguidamente, se eligió el tipo de contenido (infografías, fotografías, videos y enlaces), lo que permitió ajustar formatos a objetivos comunicativos y públicos específicos, incrementando la eficacia comunicativa. La construcción del contenido se realizó de manera colaborativa, integrando saberes académicos y experienciales, lo que legitimó los materiales y enriqueció su pertinencia local. La publicación fue periódica y planificada, garantizando continuidad y presencia institucional con tal de mantener entretenida a la comunidad virtual. Finalmente, el seguimiento de métricas y comentarios sirvió tanto para evaluar la estrategia como para retroalimentarla, transformando los datos en decisiones estratégicas para consolidar la identidad y credibilidad del huerto en el ámbito universitario.
La vía secundaria operó mediante la consulta y lectura de contenidos publicado por iniciativas similares. Luego, una comisión de estudiantes del colectivo procedió a validar el contenido mediante comentarios y retroalimentación a partir de la experiencia propia o consulta con los expertos docentes de la Facultad de Biología. A partir de esa validación se produjo el primer acto de compartir los contenidos relacionados con las temáticas y objetivos del Huerto Agroecológico. Posteriormente muchos materiales fueron compartidos nuevamente por terceros, favoreciendo procesos de viralización orgánica. El seguimiento de los contenidos en estas vías secundarias se realizó de igual manera mediante la observación de las métricas de interacciones del público. Esto permitió identificar demandas de temas específicos, reprocesar contenidos y detectar oportunidades de colaboración con otras iniciativas. De esta forma, se pudo evidenciar que la circulación horizontal potenció la apropiación social y la expansión de la comunidad de aprendizaje al favorecer vínculos colaborativos.
3.2. Caracterización de la comunidad virtual del Huerto Agroecológico
La difusión organizada de información digital a través de la página del Huerto Agroecológico-Biología UV en Facebook ha logrado la construcción de una comunidad virtual de aprendizaje formada por 50.812 personas (febrero 2023), de los cuales el 63% son del sexo femenino y el 37% del sexo masculino. Los rangos de edades predominantes de los seguidores se encuentran entre los 25 y 44 años (61%), incluyendo personas de mínimo 13 años y también mayores de 65 años (Figura 2). Esta comunidad está conformada por académicos, estudiantes y público en general externo, quienes cotidianamente interactúan con el contenido de la página.

Nota: Estimaciones de Facebook, Inc. (2023).
Los seguidores de la página se distribuyen en 52 países diferentes, dos de Oceanía, cuatro de África, siete de Asia, 16 de Europa y 23 del continente americano. La mayoría son de México (44.4%), Colombia (12.1%), Argentina (9.6%), Perú (6.7%) y Chile (6%) (Figura 3). En cuanto al público mexicano, gran parte de ellos pertenecen a ciudades como Ciudad de México, Xalapa, Puebla, Oaxaca, Querétaro y Guadalajara. Otro dato relevante es que el 93% de los seguidores son hispanohablantes y el 7% restante habla otros idiomas; en este sentido, es conveniente mencionar que Facebook ofrece la opción de traducción de contenido textual, garantizando así la correcta comunicación con toda la comunidad virtual.
3.3 Alcance e interacción de la comunidad virtual
Durante el tiempo documentado se realizaron 822 publicaciones, que lograron un alcance total de 5.426.667 personas (Figura 4). Esas publicaciones obtuvieron 3.537.661 interacciones con el público; es decir, las personas que las vieron y también reaccionaron, compartieron, comentaron y en ocasiones etiquetaron a otras personas. Es importante señalar que estos contenidos digitales siguen alcanzando personas nuevas y logrando interacciones de forma continua en el tiempo. Particularmente, destaca que el 34.37% de las actividades de extensión del huerto se desarrollaron de forma virtual, contando con buena participación del sector educativo y público en general. Además, es notable que en el tiempo documentado se ha alcanzado interacción con más de cinco millones de personas de países de los cinco continentes, un alcance inimaginable de forma presencial.

Nota: Estimaciones de Facebook, Inc. (2023).
El tipo de contenido digital que ha logrado el mayor rendimiento en términos de alcance (985 mil personas) e interacción (534 mil interacciones) son las infografías; este tipo de material resulta particularmente interesante para el público, gracias a la simplificación de información relevante de una forma visualmente atractiva. De hecho, los picos más altos de alcance de personas se lograron en gran parte gracias a la “viralización” de infografías; esto es, cuando un contenido digital logra difundirse de forma masiva en poco tiempo. Las infografías estuvieron relacionadas con las siguientes temáticas: tipos de huertos urbanos, cultivos en macetas, beneficios de los huertos, prácticas agroecológicas (Ej. Figura 5), cómo hacer composta, tipos de biopreparados para control de plagas y enfermedades, cultivo de hortalizas, valor nutricional y beneficios para la salud de las frutas y verduras. Otros contenidos que lograron mayor rendimiento en la página de Facebook fueron los relacionados con imágenes y enlaces de internet. En promedio, las imágenes alcanzaron a 4.237 personas y promovieron 247 interacciones; por su parte, los enlaces de internet alcanzaron a 3.815 personas y lograron 183 interacciones.

Nota: Adaptado a partir de ilustración de Dorling Kindersley en Seymour (1997).
Las fotografías propias con frases reflexivas fueron un tipo de contenido que logró un importante rendimiento (73 mil personas alcanzadas), especialmente entre marzo de 2021 y marzo de 2023, en el contexto de la pandemia causada por la COVID-19. Aprovechando esta situación de contingencia, a través de la página del Huerto se promovió una campaña llamada Reflexiones desde el Huerto frente a la COVID-19, que consistió en compartir un pensamiento diario sobre la pandemia desde las voces de personas involucradas con huertos educativos y comunitarios. Especialmente, participaron hombres y mujeres que practican la agricultura, educación ambiental, ciencias de la sustentabilidad y que están a favor de los movimientos sociales relacionados con la agroecología. Se lograron 100 reflexiones mediante la participación de 93 personas y organizaciones de países pertenecientes a los cinco continentes. Muchos de ellos eran estudiantes y docentes de diferentes niveles educativos, y había también investigadores pioneros en el campo de la Agroecología (Figura 6). La mayoría de las reflexiones estuvieron centradas sobre la necesidad de realizar cambios profundos en el sistema agroalimentario mundial a través de políticas públicas, el consumo crítico, los mercados locales, la relación alimentación-salud, el autoabastecimiento, la importancia de los huertos para promover empatía por la naturaleza y la necesidad de tejer comunidad en medio de la crisis civilizatoria.

Nota: Elaboración propia (2021).
También destaca el buen rendimiento que tuvieron 68 videos compartidos (6 de elaboración propia, realizados por académicos de la Facultad de Biología, estudiantes del colectivo del huerto y en colaboración con académicos de otras universidades), que fueron reproducidos 87.3 mil veces, posiblemente por esa misma cantidad de personas, y alcanzaron un total de 55.6 mil minutos reproducidos. Los videos propios fueron reproducidos aproximadamente 11.3 mil veces y alcanzaron un total de 5.8 mil minutos reproducidos. Estos estuvieron relacionados con los siguientes temas: el suelo, organismos del suelo, ¿Cómo hacer un huerto en casa?, trascendencia de la Agroecología, seguridad y soberanía alimentaria, y el huerto como espacio de reflexión para la conservación. Los contenidos de estos videos fueron. Destaca en este caso la interacción con el público, pues los vídeos fueron ampliamente reaccionados, comentados y compartidos. Es importante mencionar que los videos cortos (entre 3 y 5 minutos), en los que se compartieron saberes prácticos lograron una mejor interacción con el público, mientras que los videos largos (60 minutos) que incluyeron temas teóricos (estilo ponencias), tuvieron menor interacción.
Finalmente, es importante destacar algunos comentarios relevantes que fueron realizados por algunos miembros de la comunidad virtual del Huerto Agroecológico en Facebook (Figura 7). Dichas expresiones escritas se pueden dividir en dos categorías; por una parte, son calificaciones positivas para la estrategia de comunicación y, por otro lado, protestas a las manifestaciones del sistema agroalimentario globalizado. En cuanto a las calificaciones, predomina el agradecimiento por los materiales compartidos (infografías, manuales, libros), pero también el reconocimiento a la calidad y utilidad de los contenidos que se difunden, los cuales inspiran a reflexionar y tomar acción.
Con respecto a los discursos evocados, prevalecen recomendaciones al no uso de semillas transgénicas y agrotóxicos, así como la responsabilidad de los gobiernos y las empresas de agroquímicos que promueven este tipo de prácticas insostenibles. Adicionalmente, se realizan demandas concretas para no depender de insumos externos, disminuir las importaciones, eliminar los tratados de libre comercio que oprimen a pequeñas familias campesinas y reducir los impuestos al sector agrícola. Además, la comunidad muestra algunas recomendaciones acertadas para construir sistemas alimentarios sostenibles; por ejemplo, se podrían definir dietas locales, volver a lo orgánico y tradicional e incentivar el autoconsumo para asegurar la seguridad y soberanía alimentaria.
4. DISCUSIÓN
La contingencia causada por la COVID-19 ha sido uno de los principales desafíos que han afrontado las universidades para continuar impulsando la sustentabilidad dentro de las instituciones y hacia la sociedad. Durante la pandemia, la cotidianidad universitaria se empezó a virtualizar, lo cual trajo consigo retos importantes para los procesos fundamentales de la educación superior (). Principalmente, para generar ambientes pedagógicos, mantener la atención de los estudiantes, sostener el diálogo fluido que la enseñanza requiere y seguir formando profesionales con los estándares de calidad que la sociedad demanda (). Por otra parte, la nueva normalidad representó una oportunidad para reflexionar sobre los aprendizajes significativos, el papel que juega la academia para la sociedad civil y la relación estrecha entre aprovechamiento sustentable, salud y alimentación ().
Dado el escenario de virtualidad, las redes sociales cobraron fuerza no sólo como plataforma de enseñanza (), sino también como un canal para difundir información y reflexionar (). En este sentido, fue fundamental generar una estrategia de gestión de información digital para la página del Huerto Agroecológico en Facebook, un mecanismo que mantuvo la interacción con la comunidad interna y generó una mayor extensión a la sociedad civil. Desde sus inicios, el colectivo del huerto en diálogo con comunidades había generado una gran cantidad de conocimientos y desarrollado numerosas prácticas sustentables; ahora bien, la virtualidad fue oportuna para realizar divulgación científica de esos saberes acumulados (). Lo anterior, permitió contribuir a la responsabilidad social universitaria, ofreciendo información técnica sobre cómo diseñar, construir y manejar huertos caseros, comunitarios y educativos. Espacios cultivados que brindan múltiples beneficios ambientales, sociales, culturales y económicos; entre los que se puede destacar la restauración ambiental, el bienestar social y el ahorro familiar (). Así, la comunicación digital en este contexto no debe entenderse únicamente como una vía instrumental, sino como un recurso pedagógico y político que contribuye a democratizar la información en las sociedades modernas ().
Por otro lado, la estrategia de comunicación digital implementada por el Huerto Agroecológico demostró una notable capacidad e impacto para llegar a diversos públicos y generar interacción con la comunidad. Sin embargo, una siguiente etapa debe incluir evaluaciones relacionadas con aspectos como su efectividad pedagógica y su alcance transformador (). Por tanto, en futuras investigaciones resultará necesario profundizar en cómo los distintos formatos empleados, tales como infografías, cápsulas audiovisuales y publicaciones reflexivas, inciden en la apropiación de saberes, así como en la movilización de prácticas agroecológicas o estilos de vida saludables. Por ejemplo, midieron el grado de alfabetización y la mejora de comportamientos alimentarios de estudiantes universitarios españoles a través de una estrategia de comunicación en Instagram. En este punto, es importante señalar que, si bien la viralización de contenidos facilita la expansión de la información, no siempre garantiza procesos de aprendizajes significativos, ni cambios sostenibles en las conductas (). Por tanto, es indispensable articular estrategias que equilibren el alcance masivo de los contenidos con su calidad para generar transformaciones, a fin de tener un mayor impacto en los territorios.
Otro aspecto que merece mayor atención es la inclusión digital y la equidad en la participación por grupos de edades dentro de la comunidad virtual generada. En este caso, el público virtual más activo son jóvenes y adultos tempranos, algo que concuerda con las tendencias de uso de redes sociales (), por lo que es necesario reconocer esta limitación y encausar actividades hacia estos grupos en el mundo real. Las desigualdades en la conectividad, las diferencias en las capacidades digitales y la carencia de recursos tecnológicos actúan como barreras que dificultan la participación de diversos grupos sociales. Lo anterior, resulta particularmente contradictorio en el caso de aquellos que podrían obtener mayores beneficios de la información difundida: personas de comunidades rurales y de edad avanzada (). En este sentido, las estrategias de divulgación deben contemplar mecanismos que permitan ampliar la cobertura hacia públicos que comúnmente tienen menor acceso a plataformas digitales. En este caso, también es preponderante promover la interacción más allá de la sensibilización inicial, es decir, pasar “de la divulgación a la acción”. Por eso de manera paralela, el colectivo del huerto realizó múltiples capacitaciones virtuales para la implementación de huertos caseros, la adopción de prácticas sostenibles y el fortalecimiento de redes de intercambio de saberes, abonos y semillas ().
En todo caso, es relevante la significación que han adquirido las tecnologías de informática y comunicación en la educación superior, la extensión universitaria, así como la divulgación de las ciencias y las humanidades (). Los entornos virtuales constituyen un escenario dinámico que resulta motivador, ya que facilita la socialización de distintas voces y experiencias sin límites de tiempo y mejor aún de forma permanente. De esta manera, los participantes se convierten en constructores de significados colectivos, lo que genera una comunidad de aprendizaje alrededor de temas concretos (); en este caso, de tópicos transversales como sustentabilidad, agroecología y alimentación. En otras experiencias de huertos, la comunidad de aprendizaje generada ha girado en torno a cosmovisiones ancestrales, movimientos sociales y formas tradicionales de cultivar (). Es importante que las estrategias de comunicación ayuden a consolidar comunidades virtuales de aprendizaje que estén informadas, sensibles, conscientes, capaces de reflexionar y proponer soluciones integrales a los problemas locales como la falta de acceso a alimentos saludables o la gestión de residuos sólidos urbanos (). Lo anterior, es fundamental para construir ciudades y comunidades sustentables, uno de los principales objetivos del desarrollo sostenible y una meta por la cual deben luchar las universidades.
De manera general, los resultados de la estrategia de comunicación representaron una contribución significativa a la responsabilidad social de la Universidad Veracruzana. Esto fue evidente en tanto que se logró articular la generación y difusión de conocimiento agroecológico a partir de un proceso efectivo de extensión a la sociedad civil con medios digitales. Sin duda, en los últimos años las universidades han adoptado la comunicación digital para atraer fortalecer su marca e impulsar la divulgación científica (). En esta investigación, la estrategia implementada permitió no sólo compartir información técnica y práctica sobre huertos urbanos, sino también construir una comunidad virtual de aprendizaje que trascendió los límites institucionales, esto es sumamente deseable para continuar con la construcción de una sociedad del conocimiento (). Este enfoque responde a los principios de la responsabilidad social universitaria al promover la transferencia de conocimientos, fortalecer el vínculo con el entorno social y generar impactos positivos frente a los desafíos del sistema agroalimentario globalizado ().
Finalmente, la sostenibilidad y replicabilidad de la estrategia de comunicación plantea desafíos adicionales que requieren ser abordados en próximas investigaciones. Por ejemplo, la rotación de estudiantes encargados de la gestión comunicativa de huertos universitarios es un tema que ya se ha tocado en varias iniciativas mexicanas (). Por otro lado, la dependencia de plataformas corporativas como Facebook puede generar tensiones en este tipo de iniciativas que se posicionan ética y políticamente desde la agroecología, una disciplina científica con matices anticapitalistas que defiende la soberanía en todas sus expresiones, especialmente la alimentaria (). Asimismo, resulta pertinente cuestionar los riesgos asociados a la centralización de la comunicación en redes sociales comerciales, considerando la influencia de algoritmos, la exposición a la censura indirecta y la explotación de datos de los usuarios (). Por ejemplo, un asunto que ha preocupado al colectivo son los derechos de autor de las infografías que se han generado, las cuales han sido utilizadas en varias ocasiones de manera irregular por parte de otras organizaciones. Esto también hace parte de los retos inherentes a la divulgación científica en medios digitales, un asunto que deben considerar las universidades al momento de monitorear sus estrategias de comunicación.
5. CONCLUSIONES
Este estudio exploratorio mostró que la estrategia de comunicación del colectivo del Huerto Agroecológico permite difundir de forma periódica y organizada una gran cantidad de contenidos digitales a través de la red social Facebook. Dicho proceso representó una innovación para el grupo de estudiantes y docentes universitarios que gestionaron este espacio cultivado durante la pandemia causada por la COVID-19. Los pasos metódicos para buscar, diseñar y compartir información de interés fueron una guía fundamental para que los estudiantes y futuros profesionales se familiarizaran con los procesos de divulgación científica. Este tipo de actividades resultan ser una herramienta idónea para que los alumnos puedan desarrollar habilidades relacionadas con la búsqueda y síntesis especializada de información, destrezas requeridas por el sector laboral actual.
Adicionalmente, la difusión estratégica de saberes y prácticas vinculadas a la agroecología, salud y alimentación, son una contribución a la responsabilidad social universitaria. Lo anterior, refleja uno de los roles que pueden cumplir las instituciones de educación superior para contribuir al alcance de los objetivos de desarrollo sostenible y las directrices de la Agenda 2030. En este sentido, lo más relevante es el hecho de que este proceso condujo a la creación de una comunidad virtual que calificó favorablemente la estrategia y además expresó continuamente soluciones técnicas y protestas sobre el sistema agroalimentario globalizado. Por todo esto, no hay que subestimar el impacto que pueden tener las redes sociales en las sociedades modernas, no sólo para compartir información, sino también para movilizar discursos y conducir a la acción.
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