Resumen

Los cuerpos están hechos de carne e imaginación. Los observamos y fabricamos por medio de un denso entramado de fabulaciones y figuraciones. En este texto estudio una de las figuras fantasiosas —y violentas— que han conformado la corporeidad blanca, en concreto, una fundamental en los espacios museísticos: la figura del aislamiento, que se conjuga en soledades físicas, afectivas, espaciales, pero también temporales. El texto consiste en un relato en primera persona, organizado dramatúrgicamente en torno a diversas escenas, acerca de cómo la corporeidad que he aprendido a encarnar en el museo, aislada sobre sí, entra en conflicto con el espacio abierto de la Bienal de São Paulo de 2023. Durante esta experiencia diversos cuerpos, físicamente presentes o en pantalla, me invitan a tomar conciencia de mi corporeidad blanca y comenzar a intuir posibles formas de comunidad no solo en el espacio, sino también a través del tiempo, que contradicen lo posible según la episteme blanca moderno-colonial.