1. INTRODUCCIÓN
La figura de la maestra y pedagoga de origen polaco Emma Nicolay de Caprile (1838?‑1884) resulta central en el panorama educativo argentino del siglo xix. Llegada al país en el marco de la política de renovación del magisterio llevada a cabo por el entonces presidente Domingo F. Sarmiento, su actividad se caracteriza por una declarada voluntad de modernización de las distintas dimensiones vinculadas con la enseñanza, especialmente la inicial. Algunas de estas prácticas, como su labor al frente de la primera escuela normal de la provincia de Buenos Aires, la Escuela Normal de Maestras N.° 1, o su actividad como autora de El Rudimentista (1872), que gozaría de una amplia y sostenida aceptación como libro de texto destinado a la enseñanza de la lectura y escritura, han sido objeto especialmente en el último lustro de relativa atención por parte de la historiografía del período. La investigación más reciente, no obstante, ha conseguido recuperar materiales todavía inexplorados por la crítica, que permiten ampliar y complejizar significativamente nuestra comprensión de la significatividad de la actuación de Nicolay de Caprile. En lo que sigue, reconstruimos (§ 2) las principales coordenadas biográficas de la autora, con especial atención (§ 3) a su producción bibliográfica. En § 4, que constituye la sección medular del artículo, establecemos primero el papel de la prensa educativa de la segunda mitad del xix como plataforma que permite la expansión y profundización del circuito libresco, lo mismo que los archivos institucionales de las instituciones educativas, en este caso el Archivo «Rosario Vera Peñaloza», que conserva el fondo histórico de la Escuela N.° 1 y que describimos en sus rasgos principales. La última parte de esta sección se detiene en la presentación de la Revista de la Escuela Normal de Maestras de la Provincia de Buenos Aires, publicación oficial de la Escuela que se edita bajo la dirección de Nicolay de Caprile durante 1878 y 1879 y que hemos recuperado a partir de la indagación en ese Archivo. Luego de una relación general de los contenidos y temas de la revista, nos detenemos en la presentación y abordaje de dos materiales cruciales para reconstruir la práctica educativa de la autora: el «Reglamento para la Escuela Normal de Maestras» y los programas de las asignaturas destinadas a la formación lingüística de las futuras maestras de la Escuela. Como esperamos demostrar, la revisión de estos materiales todavía inexplorados permite confirmar que es necesario un abordaje integral que amplíe la tradicional consideración del libro (de texto) como objeto central para los estudios historiográficos.
2. ALGUNAS COORDENADAS BIOGRÁFICAS
Emma Nicolay de Caprile nació en la ciudad polaca de Poznań, posiblemente en 1838. Sus biógrafos ofrecen fechas divergentes: Houston Luiggi (1959) y Sosa de Newton (1986) la omiten, mientras que Pielacińska & Seniów (2021) proponen como probable la de 1842. Bryszewski (2018) indica el año de 1838; como parte de nuestra investigación, hemos podido recuperar la partida de defunción, inscripta en el Libro de defunciones de la Parroquia de la Piedad con el número 272, que consigna el fallecimiento el día 30 de julio de 1884, a la edad de 46 años, lo que hace probable la fecha de 1838 propuesta por Bryszewski y permite descartar la de 1842.
Nicolay de Caprile pertenecía a una familia de emigrados polacos «que se decía de noble origen que huyeron a Trieste y ocuparon allí parte de un castillo» (Houston Luiggi 1959: 140). Se educó en Florencia, aunque no existen registros relacionados con su formación; en esa ciudad también contrajo matrimonio con Giulio C. Caprile (Houston Luiggi 1959: 140, Sosa de Newton 1986: 441). Ejerció el magisterio en Suiza y, «antes de 1869» (Ramos 2021: 73), emigró con su marido a los Estados Unidos para perfeccionarse como maestra (Houston Luiggi 1959: 140).
En el marco de la política de incorporación de maestras norteamericanas llevada a cabo por el presidente Domingo F. Sarmiento (1868-1874), Nicolay de Caprile llega a la Argentina en 1870 y se incorpora como docente en la escuela dominical administrada por la Sociedad de Beneficencia de Buenos Aires, el Colegio de Huérfanas de la Merced; su contratación fue sugerida a Sarmiento por el cónsul argentino en Nueva York, y parece haber sido favorecida por su condición de católica apostólica romana (Houston Luiggi 1959: 141, Ramos 2021: 75).
En 1874, es convocada por Sarmiento para dirigir la Escuela Normal de Maestras N.° 1 de la provincia de Buenos Aires, establecimiento que había sido creado por el Gobernador de esa provincia, Mariano Acosta, el 30 de julio de 1874. La Escuela se emplazó originalmente en «una vieja casona que pertenecía a la quinta Cambaceres, en la Calle Larga de Barracas, también llamada Santa Lucía y luego Montes de Oca, número 9» e inició sus actividades el 15 de marzo de 1875 con ochenta y siete estudiantes, entre internas y externas, y un solo profesor, «docente de ciencias naturales que carecía de laboratorio y materiales» (Ramos 2021: 74‑5). Hacia 1880, la Escuela se había mudado «a un edificio Tudor, diseñado por el célebre arquitecto Ernesto Bunge con indicaciones y dibujos de Emma Caprile» (Ramos 2021: 77); una manzana entera sobre la avenida Córdoba entre las calles Paraguay y Ayacucho, donde todavía funciona como Escuela Normal Superior N.° 1 en Lenguas Vivas «Presidente Roque Sáenz Peña» y donde una imagen la recuerda como su primera directora.
Permaneció al frente de la Escuela hasta 1884, cuando se retiró y, deteriorada su salud, falleció a los 46 años. El presidente Julio A. Roca expidió un decreto de honores «en vista de sus incomparables servicios a la causa de la educación» (Houston Luiggi 1959: 142). Fue enterrada en el Cementerio de la Recoleta, «y en el cortejo participó Hipólito Yrigoyen», maestro de la escuela y quien sería dos veces presidente de la Argentina durante el siglo siguiente (Ramos 2021: 80). Al frente de su mausoleo, una escultura de mármol que representa a una mujer joven enseñándole a leer a un niño, obra del escultor Lucio Correa Morales, profesor de dibujo de la Escuela, la conmemora en su rol de educadora (Bryszewski 2018: 6).
3. APORTES A LA ALFABETIZACIÓN INICIAL: EL RUDIMENTISTA
Además de su actividad como maestra y directora de escuela, Nicolay de Caprile fue autora de diversos materiales destinados a la educación inicial; Pielacińska & Seniów (2021: 351) identifican entre ellos sus Problemas mixtos para aritmética. Cuadros murales para escritura. Su más importante contribución es El Rudimentista o Método de enseñanza de escritura i lectura alternadas (1872), obra que constituye uno de los textos fundamentales de la alfabetización inicial en la Argentina, entre los que destaca la Anagnosia (1849), de Marcos Sastre, texto predominante en la enseñanza de la lectura durante la segunda mitad del siglo xix, que había introducido en el sistema escolar argentino lo que Braslavsky (2018: 43) denomina «criterio fónico». Para Braslavsky, El Rudimentista se coloca en la tradición teórica de la Anagnosia, aunque pone una mayor atención a los aspectos cognitivos vinculados con la lectura y la escritura:
El Rudimentarista [...] comienza a diferenciarse más notoriamente de las antiguas cartillas. Intenta explicaciones sobre el proceso de la lectura, en el que incluye el «pensar», la «significación», formula la necesidad de «entender» pero solamente con referencia a los aspectos mecánicos de la escritura. Propone con claridad una etapa preparatoria y otra de enseñanza de la lectura y escritura manteniéndose fiel al método fónico. (Braslavsky 2018: 43).
Esa remisión al universo del pensamiento aparece ya en la breve introducción (dos páginas) que Nicolay de Caprile coloca al comienzo de su texto y que dedica «Al maestro». Allí, a modo de epígrafe, enuncia de modo sintético su concepción del proceso de alfabetización: «Mirar, pensar, hablar, escribir, leer». A continuación, las indicaciones despliegan muy rápidamente la fundamentación del método y su organización: se trata, indica, de un método destinado a la enseñanza de la lectura y la escritura adoptado «en las escuelas de la Alemania i Suiza», que «ha dado mejores resultados que los obtenidos por otros»: un «método alternado» ya que ambas se enseñan simultáneamente: «El alumno debe aprender la lectura en combinacion con la escritura: lo que tiene que leer debe antes escribir í esto mismo que ha escrito debe leerlo í entenderlo» (Nicolay de Caprile 1872: III). El Rudimentista no ofrece ninguna otra fundamentación para su recorrido, cuya legitimidad parece descansar en esa remisión al uso probado y exitoso en países europeos de habla alemana; en lo que sigue, las indicaciones a los maestros se centran en la implementación de la propuesta.
El Rudimentista tiene una amplia circulación en el ámbito educativo argentino: se reedita en dieciocho oportunidades (Pelanda & Abiuso 2024) y es adoptado por el Consejo General [de Educación] para la enseñanza de la lectura y la escritura en las escuelas primarias argentinas. Es también utilizado como material de lectura para el primer grado en la Escuela Normal N.° 1, dirigida por Nicolay de Caprile, junto con el Método filosófico de Lectura y Escritura Simultánea (1883) de E. M. Santa Olalla y la Anagnosia de Sastre, lo que permite hipotetizar que para Nicolay de Caprile su perspectiva de enseñanza era compatible con la de esos autores. Es interesante destacar, sin embargo, que tanto la propuesta de Nicolay de Caprile como la de Santa Olalla, a diferencia de la de Sastre, parecen articularse con la adopción del método intuitivo de Pestalozzi, que por esos años comenzaba a difundirse con insistencia en las diversas instancias de formación docente que proponía el Consejo General de Educación de la provincia de Buenos Aires, así como en las intervenciones de los inspectores, que serán fundamentales para la renovación de la enseñanza que tiene lugar durante la década de 1880 (vid. § 4.4). La centralidad puesta en la comprensión y en la articulación de la lectura y la escritura con la observación y la reflexión son aspectos que, como veremos, permiten explicar esta conexión de la obra de Nicolay de Caprile con la enseñanza intuitiva.
4. LA PRENSA EDUCATIVA COMO PLATAFORMA DE AMPLIACIÓN
Como hemos indicado más arriba, El Rudimentista se presenta como un texto escolar que carece de fundamentación pedagógica explícita; sin embargo, esa fundamentación sí aparece en un espacio complementario al del texto escolar: la prensa educativa. En 1882 Nicolay de Caprile publica, en las páginas de la Revista de Educación, una publicación educativa de carácter oficial, editada por el Consejo General de Educación de la provincia de Buenos Aires, «La enseñanza de la lectura y escritura en la escuela común» (1882a, 1882b), un largo trabajo en dos partes en el que pretende trazar la genealogía de los métodos destinados a la enseñanza de la lectura y la escritura y, a la vez, ofrecer las bases teóricas y metodológicas de la propuesta que había desarrollado en El Rudimentista pasados diez años de su primera edición. Hemos explorado en un trabajo previo (Stala & Toscano y García en prensa) ese artículo de Nicolay de Caprile; allí concluimos que si el texto escolar es el espacio donde la autora presenta una renovadora propuesta para la alfabetización inicial, los artículos en la Revista de Educación complementan y amplían ese recorrido con una intervención que soporta la propuesta desde una perspectiva reflexionada teórica e históricamente. En un nivel más general, nuestra investigación parece confirmar lo que, en un trabajo fundamental para el estudio de la gramática escolar en el universo hispánico, había postulado Garrido Vílchez (2023); esto es, que la prensa periódica educativa constituye un insumo fundamental para la investigación historiográfica, lo que la lleva a distinguir metodológicamente entre las que denomina vía manualística (esto es, el libro de texto) y vía mediática (esto es, la prensa educativa). En lo que sigue, buscamos ampliar y profundizar esa perspectiva mediante el análisis de una publicación inexplorada hasta aquí, la Revista de la Escuela Normal de Maestras de la Provincia de Buenos Aires, publicación oficial de la Escuela Normal de Maestras N.° 1 editada durante la gestión de Nicolay de Caprile como directora.
4.1. El Archivo Histórico «Rosario Vera Peñaloza»
La Escuela Normal de Maestras, actual Escuela Normal Superior N.° 1 en Lenguas Vivas «Presidente Roque Sáenz Peña», aloja el Archivo Histórico «Rosario Vera Peñaloza», así denominado en homenaje a quien dirigiera la Escuela entre 1912 y 1917. El Archivo conserva documentación y materiales relacionados con la Escuela desde su fundación en 1874; entre ellos, como han indicado Pelanda & Abiuso (2024: 16), «libros de registro, correspondencias, certificados, recursos didácticos y tesis». Estos autores ofrecen una descripción detallada de algunos de esos materiales: el original manuscrito del Reglamento de la Escuela aprobado en 1874, sobre el que volveremos a continuación; un libro que registra la actividad de las alumnas subvencionadas entre 1875 y 1882, parte de la correspondencia sostenida entre Nicolay de Caprile y Sarmiento, un conjunto de tesis escritas por las estudiantes como trabajo final de graduación, documentos administrativos relacionados con las estudiantes (solicitudes de ingreso, certificados médicos y de buena conducta) y el Cuaderno de problemas de matemática resueltos de Isabel Carlevarino para el año 1881. Nuestra propia exploración de ese fondo nos permitió identificar un material no relevado por estos autores, posiblemente debido a que se incorporó al Archivo con posterioridad a la publicación del artículo: la Revista de la Escuela Normal de Maestras de la Provincia de Buenos Aires, órgano oficial de la Escuela editado durante la gestión de Nicolay de Caprile como directora y, por lo tanto, una fuente documental privilegiada aunque todavía inexplorada para el estudio de las prácticas educativas (y, en particular, para el abordaje historiográfico de la enseñanza de la lengua) durante el siglo xix.
4.2. La Revista de la Escuela Normal de Maestras
La Revista de la Escuela Normal de Maestras de la Provincia de Buenos Aires (en adelante: Revista) comenzó a publicarse en 1878, de forma contemporánea a la graduación de la primera cohorte de estudiantes de la Escuela. Con excepción del Archivo, ningún otro archivo, biblioteca o repertorio institucional parece conservar copia de este material, por lo que es imposible determinar con certeza durante cuánto tiempo y con qué frecuencia se editó: solo se conservan dos volúmenes, que corresponden a los años 1878 y 1879. Cada volumen parece contener todos los números de la Revista correspondientes a ese año, aunque no hay indicaciones paratextuales que distingan un número de otro y la paginación corresponda al volumen total, no a los números puntuales. No obstante, el hecho de que aparezcan remisiones internas del tipo «en el número anterior» o «en el próximo número» hace plausible asumir que se trató de una publicación seriada de frecuencia posiblemente mensual.
El primer número de la Revista comienza con un «Prospecto» que hace las veces de presentación de la publicación, sus objetivos y características. Si bien el texto no tiene firma, se afirma allí que «La Dirección espera que el éxito de esta publicación no quedará abandonado a su sola iniciativa» (Revista 1878: 2), por lo que su autoría puede ser con razonable certeza atribuida a Nicolay de Caprile.
En líneas generales, el «Prospecto» busca situar la Revista en el plano de la formación práctica del magisterio, un complemento a la formación teórica recibida durante la carrera:
El aprendizaje de la maestra no concluye con el exámen que la habilita para ejercer su profesión: se puede decir que las tareas mas árduas de su ministerio empiezan desde el momento que toma bajo su direccion la escuela donde ha de aplicar sus conocimientos teóricos. La inesperiencia encuentra dificultades, que solo vence la práctica despues de haber pasado el periodo irregular del ensayo (Revista 1878: 1).
La Revista es entonces concebida como un suplemento que permita dotar a las maestras recientemente graduadas ―incluso a aquellas «que han asistido á las clases de aplicacion en las Escuelas Normales» (Revista 1878: 1)― de la experiencia que todavía no han adquirido a través de la práctica docente. Pero la publicación no solo se presenta como una suerte de ámbito para la formación continua; es también una proyección de la función de orientación y guía que, durante su formación, las maestras habían obtenido por parte de la directora.
Necesariamente, las educacionistas novicias recurren a la esperiencia ajena para no estraviarse en la senda que van á recorrer, y sucede con frecuencia que la mentora de las maestras es la que fué su directora cuando eran alumnas. Con respecto de esta Escuela Normal, creemos que las alumnas-maestras de seguro reportarian ventajas, si por algun medio pudieran continuar recibiendo el aleccionamiento que exije la direccion de una escuela; y en la imposibilidad de ayudarlas directamente el cuerpo docente, por cuanto no le es dado trasladarse á los establecimientos que ellas dirijan, mucho ménos cuando están en la campaña, y careciendo de tiempo para contestar á las cartas que se le dirijan, crée que puede obviar estas dificultades con la publicacion de la presente «Revista» (Revista 1878: 1‑2).
Accesoriamente, se proponen otros objetivos para la Revista; con el fin de contribuir «al progreso interno de la Escuela Normal», se prevé que publique «todo lo relativo á la marcha del establecimiento, en cuanto pueda interesar á las educandas y maestras»; también de «los apuntes que los profesores dicten en clase para suplir la carencia ó deficiencia de los testos»; finalmente, se anuncia que se publicarán «las disertaciones de las alumnas, como un resorte de estímulo y recompensa á su aplicacion». «Con tales propósitos ―concluye el «Prospecto»―, viene la «Revista de la Escuela Normal» a ocupar un puesto en las filas del periodismo educacionista, al cual saluda, como tambien á la prensa en general» (Revista 1878: 2).
Los números a continuación parecen acomodarse a esa planificación inicial. La Revista ofrece, por una parte, documentos relacionados con la vida académica de la Escuela: en primer lugar, informes sobre los exámenes anuales, una sección que permite no solo difundir los logros académicos de las estudiantes sino también (auto)consolidar el prestigio de su directora. Así, por ejemplo, se presenta el informe que la comisión evaluadora responsable de evaluar en 1877 a las estudiantes de la Escuela eleva a Sarmiento, entonces presidente del Consejo General de Educación; allí,
[...] la Comision crée de estricta justicia, distinguir con un voto de felicitacion á la señora Directora de la Escuela Normal de Maestras, así como á todo el personal docente que le acompaña en su tarea, por la inteligencia, contraccion y laboriosidad que han debido tener en el desempeño de sus funciones para arribar á tan feliz resultado [...] (Revista 1878: 4).
Además del detallado informe que ofrece sobre las evaluaciones (exámenes de ingreso, pruebas parciales o finales) a las que son sometidas las estudiantes, la Revista presenta otras informaciones vinculadas con la actividad escolar: se publican el «Reglamento» de la escuela (del que nos ocupamos en § 4.3), los programas correspondientes a los exámenes anuales (que presentamos en § 4.4) y noticias de la biblioteca, llamada «Estímulo argentino».
Un segundo grupo de materiales está conformado por textos escritos por los profesores de las distintas asignaturas, mediante los que se busca suplir la declarada ausencia de materiales adecuados para la formación en las distintas asignaturas:
NOTA―La falta de testos adecuados y el deseo de facilitar á las alumnas del Establecimiento el estudio de esta importante materia, nos inducen á publicar estos Apuntes, sumamente elementales, dejando al profesor la tarea de darles la estension que las necesidades de la enseñanza requieran (Revista 1878: 12).
Estos textos se publican por partes y en distintos números; se trata de textos posiblemente pensados como complemento del trabajo en el aula, una lista que incluye «Apuntes sobre la literatura española», escritos por Abelardo Vilgré; «Lecciones sobre la geografía argentina», por Carlos Basavilbaso; «Las religiones», «Lecciones de moral» y «Objeto de las constituciones», por Gregorio Uriarte; «Apuntes sobre economía doméstica», «Apuntes sobre la historia de la geografía» y «Apuntes sobre pedagogía», por Emma Nicolay de Caprile, y «Pequeños cuadros naturales», de Eduardo Ladislao Holmberg. Esta línea de ampliación de las lecturas escolares destinadas a las futuras maestras se complementa con una serie de textos sobre distintos temas y disciplinas, a menudo traducciones realizadas por estudiantes o profesores: «El acuario de Berlín», originalmente publicado en alemán en la revista Über Land und Meer; «Las escuelas comunes-primarias en Berlín», texto según se indica «Traducido del Manual General de Instruccion primaria» (Revista 1878: 96); «De la educación moral», por Herbert Spencer; o «El coral», por A. W. Grube. Algunos de estos textos introducen cuestiones estrictamente pedagógicas, en línea con las preocupaciones de Nicolay de Caprile; por ejemplo, «Método de Froebel [Fröbel]» reproduce un trabajo originalmente aparecido en la Revista del Río de la Plata en el que Juan María Gutiérrez analizaba la propuesta pedagógica del pedagogo alemán; mientras que «Aritmética práctica», por James B. Thomson, y «Enseñanza simultánea de la Lectura y Escritura por H. Ferté» examinan problemas específicamente relacionados con la didáctica de las disciplinas.
En una escala más general, se encuentran también en la Revista artículos que abordan cuestiones vinculadas al ejercicio de la profesión docente; por ejemplo, se informa sobre la creación en 1877 de un Colegio de Profesores; un texto, «Estado de la educacion comun en la provincia de Buenos Aires. Año de 1877», ofrece unos comentarios sobre la situación educativa en esa provincia con base en el informe presentado al Consejo General de Educación; finalmente, se examinan los «Textos designados por el Consejo General de Educacion para el uso de las Escuelas Comunes», que recomendaban, en el ámbito de la enseñanza de la lengua materna, los textos de Santa Olalla, Sastre y la propia Nicolay de Caprile para el primer grado; y, «para la enseñanza gramatical», «Bello, Arnaldo Marquez, Martí y Sastre» (Revista 1879: 13). En estos textos, es frecuente el ejercicio crítico, posiblemente (se trata de artículos sin firma) a cargo de Nicolay de Caprile, que tanto parece relativizar el lugar central del texto escolar («Advertimos que ellos no son de uso obligatorio para aquellas maestras que crean poder hacer la enseñanza sin sujecion á determinado texto.») como advierte respecto de la posibilidad de «[...] retroceder en la enseñanza, cuando se hacen servir los textos como hasta el momento ha sucedido en ciertas escuelas, para acostumbrar á los niños á repetir mecánicamente las palabras del libro» (Revista 1879: 11).
Finalmente, unas pocas publicaciones de la Revista parecen alentar algunas formas de interacción con sus lectoras: se presentan unos problemas matemáticos cuyas soluciones se publican en un número posterior; en una única ocasión la revista responde a una consulta formulada por las lectoras, en este caso referida a la formación religiosa de las estudiantes (Revista 1878: 19).
4.3. Un reglamento para el normalismo argentino
El Reglamento para la Escuela Normal de Maestras aparece firmado en febrero de 1877 por Nicolay de Caprile y refrendado por las autoridades del Consejo General de Educación de Buenos Aires: su director Sarmiento y el secretario J. A. Costa. Viene a completar, así, el cuadro de la actividad llevada a cabo por Nicolay de Caprile en el ámbito educativo argentino, que comprende, según hemos visto, la escritura de textos y materiales didácticos destinados a la educación inicial, la producción de textos en la prensa educativa del período que buscan acercar a los maestros la fundamentación pedagógica y didáctica de los métodos propuestos en esos materiales, la propia práctica docente y la gestión educativa, que incluye tanto el diseño institucional de la Escuela como la creación de herramientas de actualización para sus estudiantes y egresadas, tal el caso de la Revista.
Esta publica, durante su primer año de actividad y en entregas sucesivas, una de las versiones de las que disponemos de ese reglamento. Allí se indica que la Escuela había sido «creada por decreto del 31 de julio de 1876» y que su función primordial consiste en «formar maestras para las Escuelas Primarias de la Provincia», razón por la cual la enseñanza que ofrece debe «fijar y profundizar los conocimientos generales, para que la maestra pueda disponer de ellos con conciencia independiente y segura». En relación con la educación primaria, la enseñanza normal debe, por una parte, llevar a cabo una «repetición fundamental de lo aprendido, y por la otra, estender los conocimientos en cuanto á historia, literatura, ciencias naturales, idiomas, etc.». No obstante, se aclara, «la maestra no solo necesita una instrucción científica, sinó que debe adquirir tambien conocimientos en el terreno de la educacion, enseñanza y ciencias auxiliares. Estos conocimientos deben ser teóricos y prácticos» (Revista 1878: 31). El diseño institucional de la Escuela anticipaba así la conceptualización de la tarea docente que Nicolay de Caprile desarrollaría luego en sus trabajos escritos (Braslavsky [1962] 2014, Pielacińska & Seniów 2021, Stala & Toscano y García en prensa), a la vez que hace explícito el lugar de su directora en el funcionamiento de la institución; de acuerdo con su artículo 18, es ella quien «determina los métodos y testos de enseñanza en la Escuela de Aplicacion prévia consulta y aprobacion del Consejo General, y dicta la clase de Pedagogía» (Revista 1878: 48).
La estructura de la Escuela Normal buscaba, en esta línea, garantizar esta articulación de conocimientos teóricos y prácticos. Así, estaba integrada «por dos departamentos independientes, pero íntimamente ligados entre sí»: «la Escuela Normal propiamente dicha, con un curso de tres años, dividido segun el plan de estudios» y una «Escuela de Aplicacion», anexa a la Normal. Esta última era una escuela «graduada completa, con un curso de ocho años, dividido segun el plan de estudios, y cuyo sostenimiento está á cargo de la Parroquia donde está ubicada la Normal». Dirigida por la misma directora que la de la Escuela Normal, podían únicamente desempeñarse como maestras «las alumnas aprobadas de la Escuela Normal» (Revista 1878: 92); los grados superiores de la Escuela de Aplicación servían también como preparatorios de la Normal (Revista 1878: 93).
El Reglamento especifica, por otro lado, las modalidades de acceso, cursada y promoción de las estudiantes, futuras maestras. Así, las ingresantes podían pertenecer a tres categorías: alumnas, aspirantes a alumnas-maestras y alumnas-maestras. Mientras que la instrucción era la misma para los tres grupos, las alumnas debían «proveerse á su costa de los libros y útiles necesarios, obligándose á quedar en el instituto por lo menos un año». En cuanto a las aspirantes, recibían «además de la instruccion, sus libros y útiles gratuitamente». Por su parte, las alumnas-maestras se dividían en dos grupos: internas («las señoritas cuyos padres residan en el campo») o externas (Revista 1878: 90). Las jóvenes que desearan ingresar a la Escuela como aspirantes o alumnas-maestras debían en primer lugar ser mayores de quince años, presentar un certificado médico y otro de buena conducta (Revista 1878: 90‑1); también rendir un examen de ingreso «sobre las materias que hoy se enseñan en las escuelas de enseñanza primaria superior». En caso de aprobar este examen, ingresaban directamente al curso normal; si no, debían cursar en la Escuela de Aplicación, «cuyos grados superiores sirven al mismo tiempo de preparatoria á la Normal». Las alumnas-maestras recibían una subvención de 350 pesos, que podían aplicar al pago del internado en caso de que lo requiriesen; estaban obligadas, no obstante, «despues de terminados sus estudios, á ejercer el profesorado en las escuelas públicas de la Provincia, por cuatro años» (Revista 1878: 91). Adicionalmente, las alumnas-maestras estaban obligadas a dictar clases en la Escuela de Aplicación, sin recibir remuneración ninguna (Revista 1878: 92). Esta articulación entre la escuela normal y la de aplicación, en la que las estudiantes podían entrenarse en la práctica docente, había sido propuesta inicialmente en la ley que decretaba la creación y organización de la Escuela Normal de Paraná, en junio de 1870. El reglamento de esta escuela, que sirvió como modelo para la expansión del normalismo en el resto del país (Solari 1949), estipulaba en primer lugar la creación de un «Curso normal», destinado a que los «aspirantes al profesorado [...] adquieran un sistema de conocimientos apropiados á las necesidades de la educación común de la República» así como «el arte de enseñar y las aptitudes necesarias para ejercerlo»; y, en segundo lugar, la creación de una «escuela modelo de aplicación, que servirá para dar la instrucción primaria graduada a los niños de ambos sexos, y para amaestrar a los alumnos del curso normal en las prácticas de los buenos métodos de enseñanza, y en el manejo de las Escuelas» (Anales 1870 IX: 1, 14‑5). En ese sentido, la formación normalista incluía para primer año del curso normal las observaciones en las escuelas de aplicación y, desde el segundo año, las prácticas docentes.
La Escuela Normal de Buenos Aires adopta un modelo similar a la de Paraná. Tanto los alumnos del curso normal como los de la Escuela de Aplicación debían rendir exámenes anuales, de carácter público, para poder promocionar a la clase o curso siguiente (Revista 1878: 93). Además, existía un examen final oral y escrito, condición necesaria para el egreso, que debían aprobar todas las alumnas-maestras; en la parte escrita, las estudiantes debían preparar una disertación sobre un tema dado, resolver tres problemas de aritmética y abordar un tema de pedagogía. Las aspirantes a maestras infantiles y elementales tenían tres preguntas específicas sobre «Historia y geografía patria», «Ciencias naturales» y «Economía doméstica»; aquellas que aspiraban a graduarse como maestras superiores debían además realizar un ejercicio en «idioma estrangero» y responder a tres preguntas sobre «geometría, psicología é historia general» (Revista 1878: 94). Respecto de la parte oral, constaba de una parte teórica, centrada en las asignaturas «que deben enseñarse en la escuela pública de la categoría á que aspire la alumna»; y otra práctica, «que se hará en las clases de la Escuela de Aplicacion» (Revista 1878: 95).
En relación, finalmente, con el plantel docente, la Revista no ofrece una relación detallada de docentes y asignaturas, aunque es posible reconstruirla parcialmente a partir de las actas y documentos de examen, lo mismo que el conjunto de asignaturas que conformaban el currículo. Para el curso normal del año 1878, las asignaturas y docentes posiblemente fueran los que indicamos a continuación:
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Primer año
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Moral (Máxima Lupo)
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Idioma nacional (Abelardo Vilgré)
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Aritmética (Amalia Kenig)
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Álgebra (Amalia Kenig)
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Geometría (Amalia Kenig)
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Dibujo lineal (Otto Krause)
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Dibujo de mapas (Otto Krause)
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Ciencias naturales (Eduardo L. Holmberg)
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Zoología (Amalia Kenig)
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Física (Amalia Kenig)
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Geografía (Máxima Lupo)
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Historia general (Amalia Kenig)
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Historia argentina (Amalia Kenig)
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Instrucción cívica (Amalia Kenig)
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Economía doméstica (Amalia López)
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Educación y enseñanza (Emma N. de Caprile)
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Música (Grazioso Panizza).
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Segundo año
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Moral (Máxima Lupo)
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Idioma nacional (Abelardo Vilgré)
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Aritmética (M. Melo)
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Álgebra (M. Melo)
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Geometría (M. Melo)
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Dibujo lineal (Otto Krause)
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Zoología (Eduardo L. Holmberg)
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Química (Eduardo L. Holmberg)
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Geografía (Máxima Lupo)
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Geografía argentina (Carlos Basavilbaso)
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Historia general (Carlos Basavilbaso)
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Historia argentina (Carlos Basavilbaso)
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Instrucción cívica (Carlos Basavilbaso)
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Economía doméstica (Emma N. de Caprile)
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Psicología (Amalia Kenig)
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Educación y enseñanza (Emma N. de Caprile)
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Música (Grazioso Panizza).
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Tercer año
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Moral (Gregorio Uriarte)
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Lógica (Gregorio Uriarte)
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Retórica (Gregorio Uriarte)
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Arte métrica (Abelardo Vilgré)
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Historia de la literatura española (Abelardo Vilgré)
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Aritmética (Marcelino Melo)
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Álgebra (Marcelino Melo)
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Geometría (Marcelino Melo)
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Trigonometría (Marcelino Melo)
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Dibujo lineal (Otto Krause)
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Mineralogía (Eduardo L. Holmberg)
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Física (Eduardo L. Holmberg)
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Química inorgánica (Eduardo L. Holmberg)
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Geografía (Máxima Lupo)
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Historia moderna (Carlos Basavilbaso)
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Educación y enseñanza (Emma N. de Caprile).
4.4. ¿Cómo aprendían quienes enseñaban? Los saberes lingüísticos en la Escuela
La cuestión de la formación lingüística del magisterio argentino, en particular aquella que tiene lugar durante el siglo xix, es un problema todavía relativamente inexplorado por la historiografía reciente, que ha prestado hasta aquí más atención a los (de todos modos escasos) textos destinados a la formación gramatical de los maestros (García Folgado & Toscano y García 2015, Toscano y García & García Folgado 2017). Como señalamos, un hito fundamental lo constituye la fundación en 1870 de la Escuela Normal de Paraná, que funciona como el primer centro de formación de maestros y cuyo programa constituye un modelo a seguir para las escuelas normales que, durante los próximos años, comenzarán a fundarse en otras provincias (Fiorucci 2014, Rodríguez 2021). La creación de estos establecimientos irá acompañada, particularmente durante las décadas de 1870 y 1880, por una intensa actividad desplegada desde los distintos órganos oficiales vinculados a la educación. Un elemento crucial, que acompañó la formación docente y la introducción de nuevos métodos pedagógicos, fueron las revistas educativas, cuya publicación estaba a cargo del Estado nacional o provincial, o bien de las asociaciones docentes. Estas revistas adquirieron un papel fundamental en la difusión de los aspectos legales y administrativos de la profesión, así como en la formación técnico-profesional y teórica de los docentes, pues no solo difundían las normativas legales, sino que también difundían textos doctrinarios sobre pedagogía, y materiales educativos que servían para su utilización en el aula (Finocchio 2009).
En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, la primera revista educativa fue Anales de la educación común, fundada por Domingo F. Sarmiento en 1858. Esta publicación será el modelo para muchas otras revistas educativas que aparecerán en los años sucesivos, y se consolidará, durante su primera etapa (1858‑1875), como el ámbito central para la difusión de las doctrinas pedagógicas que buscaban incorporarse a la enseñanza (Bracchi et al. 2006, De Natale & Lidgett 2023). En sus páginas aparecen artículos críticos sobre la enseñanza rutinaria y memorística que imperaba en las escuelas, textos escolares publicados por entregas, informes de inspección, reglamentaciones y, en particular, traducciones de escritos pedagógicos referidos al método intuitivo desarrollado por Pestalozzi, que básicamente proponía una educación comprensiva, centrada en la observación, en la reflexión y en el desarrollo gradual de las facultades intelectuales del niño (García Folgado 2022) y que fue el modelo de la renovación pedagógica propuesta por el normalismo.
Otra vía importante para la formación fueron las conferencias pedagógicas, reuniones formativas que «incluían lecturas y exposiciones teóricas y ejercicios prácticos sobre temas de enseñanza y métodos novedosos» (Ripamonti 2024: 112). Su formato inicial contemplaba reuniones informales en las que se disertaba sobre algún contenido y los docentes asistían para escuchar. Con los años fueron complejizando su formato, y hacia la década de 1880 ya constituían un dispositivo de formación institucional, dirigido desde el Consejo Nacional de Educación.
Sin embargo, existía un factor todavía más influyente que fue decisivo para la renovación de la enseñanza y, en particular, para la formación docente: la acción de los inspectores. El desarrollo del cuerpo de inspectores fue un proyecto inicialmente defendido por Sarmiento de las páginas de Anales, y buscaba emular el modelo estadounidense. Ese modelo, inicialmente reglamentado en la provincia de Buenos Aires con la sanción de la Ley de Educación Común de 1875, se intentó implementar a nivel nacional a partir de un decreto del Poder Ejecutivo Nacional que dictaminó, en 1879, la inspección de la educación primaria en todo el país (Southwell & Manzione 2011). Más tarde, en 1881, luego de la federalización de Buenos Aires, la creación del Consejo Nacional de Educación, también bajo la dirección de Sarmiento, logró implementar con mayor eficiencia la centralización de la inspección a nivel nacional. Desde entonces, el cuerpo de inspectores fue un dispositivo fundamental para uniformar la labor docente e imponer los principios del normalismo en todo el país (Dussel 1995).
La enseñanza elemental y los métodos de alfabetización no fueron ajenos a la acción de los inspectores y a las críticas de las autoridades educativas que buscaban la renovación pedagógica y la implementación en las aulas del método intuitivo. La Anagnosia de Sastre, que como señalamos fue uno de los textos más difundidos en la educación inicial, fue blanco de algunas de estas críticas. En 1869, el Consejo de Instrucción Pública de la provincia de Buenos Aires encargó a Juana Manso, entonces directora de la revista Anales y vocal del Consejo, un informe sobre el estado de las Escuelas Infantiles. Allí ella sostuvo que
[...] desde la lectura enseñada por la Anagnosia, toda la enseñanza está confiada á la repetición automática de los sonidos. La Anagnosia idiotiza al niño, lo rebaja á la especie del autómata, hace abstracción de la analogía de las formas, y suprime su actividad.
Todo el afan es que el niño aprenda á leer aunque no so le enseñe á comparar ni á discernir, sino que imajinándose que la mente humana es una especie de pileta ó de bolsa, de lo que se trata con preferencia es de llenar la pileta ó bolsa, de una cantidad de palabras cuyo significado no conoce, muchas veces ni el mismo que le toma las lecciones de memoria (Manso 1869: 328).
La crítica de Manso ubica la Anagnosia del lado de los textos que proponían una enseñanza memorística, rutinaria, basada en la repetición y no en la reflexión. Acaso la insistencia de Nicolay de Caprile en explicar el desarrollo de su método en la prensa educativa y su defensa de la enseñanza práctica (un aspecto crucial para la pedagogía intuitiva) justifiquen el éxito de El Rudimentista durante las décadas posteriores. Tanto las intervenciones mencionadas de Nicolay de Caprile en la Revista como El Reglamento evidencian la cercanía de la autora con la pedagogía normalista desplegada desde los organismos oficiales, y al mismo tiempo, reflejan su participación activa en la difusión de los nuevos métodos de enseñanza, que también desarrolla en El Rudimentista.
El modo en que las tres instancias mencionadas (revistas educativas, conferencias pedagógicas e inspectores) influyeron en la formación docente, en la imposición de métodos de enseñanza y, en particular, en la circulación de ideas lingüístico-pedagógicas está, como decíamos más arriba, aún por estudiarse, y, sin dudas, constituye un campo fértil para la investigación historiográfica. Es posible que parte de la desatención sobre estos temas esté vinculada con la circunstancia de que es difícil todavía acceder a los programas de las asignaturas que quienes aspiraban a desempeñarse como maestras y maestros debían cursar; eventualmente, es posible identificar los textos recomendados para las diferentes asignaturas, y en particular para las lingüísticas, por los diferentes organismos estatales, pero resulta más dificultoso reconstruir los programas que los estudiantes debían aprender. Estos programas, como señalan Martínez Domínguez & Esparza Torres (2014), son un «testimonio de la progresiva institucionalización de la enseñanza de la gramática» y constituyen, en ese sentido, una fuente fundamental para reconstruir una historia de la enseñanza de la lengua. En ellos no solo se recortan los contenidos institucionales, sino que también se presentan en un orden específico que puede vincularse a la adopción de algún método de enseñanza, o se selecciona una terminología determinada que puede dar cuenta de la preferencia de alguna orientación teórica.
La Revista ofrece, al respecto, un recurso valioso para este tipo de investigación, puesto que presenta los programas de las asignaturas que las estudiantes debían rendir al finalizar cada año de estudios; ofrecemos en el «Apéndice» al final una transcripción de esos programas, en la convicción de que pueden constituir un insumo valioso para investigaciones futuras. Las asignaturas directamente vinculadas con la formación lingüística se ubican en los tres años de estudios que debían completar las estudiantes de la escuela normal: Idioma Nacional para primero y segundo año; Lógica, Retórica, Arte métrica e Historia de la Literatura Española para el tercero.
Como puede verse en la transcripción que incluimos en el Apéndice, los programas articulan la formación lingüística en diferentes asignaturas. Para el primer año la asignatura Idioma nacional comienza con las definiciones básicas, desde las más generales (lenguaje natural y artificial, gramática general y particular) hasta la de los elementos particulares (palabra, sílaba, acento). Luego avanza con los contenidos de analogía, que constituían entonces el centro de la formación gramatical correspondiente a las escuelas primarias (no hay que olvidar que estas primeras escuelas normales eran de formación elemental y no superior, no formaban profesores sino maestros). La analogía se despliega según el tradicional concepto de «partes de la oración» y, aunque este concepto remite a las clasificaciones funcionales de las palabras (es decir, aquellas que las consideran a partir de su función en la oración), el desarrollo de los contenidos sugiere una preferencia por los criterios formales y semánticos, mucho más arraigados en la tradición gramatical escolar de entonces. El análisis lógico aparece como el último contenido para el primer año de estudios, y abarca la caracterización de la proposición y sus miembros (sujeto, atributo y complementos). El orden de presentación de estos contenidos, según el cual la analogía antecede al estudio de la proposición, sugiere una preferencia por método sintético, que va de las partes al todo, y que supone avance gradual de lo simple a lo complejo, aunque en décadas posteriores el normalismo se inclinará por el método inverso, el analítico (vid.Lidgett & Toscano y García 2021).
Para el segundo año el punto de partida es el análisis lógico, que se aborda ahora de manera más amplia, a partir nuevamente de la clasificación de sus miembros, pero avanzando con otros contenidos: la proposición gramatical, las cláusulas y el discurso. La inclusión de las formas gramaticales de la proposición se vincula con el desarrollo del doble análisis, que permitía abordar la oración desde el punto de vista lógico (en su relación con el pensamiento) y gramatical (en relación con su forma), una práctica que durante el período se expande en la enseñanza escolar argentina y que se asocia, al mismo tiempo, con la voluntad reformista del normalismo (vid.De Natale 2022, Lidgett 2024). La inclusión de la cláusula (entendida normalmente como unidad superior a la proposición) y del discurso (unidad superior a la cláusula), finalmente, resulta consistente con la aplicación del mismo método sintético que señalábamos antes y que, en este caso, parte de la unidad más simple (la proposición en su doble consideración, lógica y gramatical) para avanzar hacia las más complejas (cláusula y discurso). Asimismo, el segundo año de la asignatura «Idioma nacional» abarca una unidad de sintaxis que, según el criterio más habitual en esos años, aparece desligada del análisis de la proposición y, en cambio, es abordada según la tradición greco-latina, esto es, a partir de las categorías de concordancia, régimen y construcción, que luego se articulan con la enseñanza de la retórica. Finalmente, se incluyen los contenidos de prosodia y ortografía.
Para el tercer año, las asignaturas vinculadas a la formación lingüística y gramatical se despliegan en diferentes asignaturas, lo que da cuenta de la integración que la enseñanza de las escuelas normales proponía. Así, por ejemplo, aparecen contenidos gramaticales en las asignaturas «Lógica» (que abarca la proposición y su vínculo con el juicio) y «Retórica» (que abarca nuevamente la cláusula y el discurso). La introducción de estas categorías en las asignaturas mencionadas da cuenta una vez más el grado imbricación teórica entre los aspectos lógicos y gramaticales del lenguaje que predominó en la enseñanza de la lengua durante el siglo xix (Calero Vaquera 2010). Un aspecto destacable en relación con la retórica es el hecho de que se incorpore la práctica de la composición, un contenido que desde la década de 1860 era considerado fundamental en la enseñanza de la lengua, por cuanto otorgaba una finalidad práctica y, sobre todo, útil, como lo era el ejercicio de la escritura (Blanco 2022). La composición, además, permitía una articulación positiva entre los contenidos gramaticales (sobre todo los vinculados al análisis lógico) y los de literatura (que aparecen desplegados en asignaturas como Arte métrica e Historia de la Literatura española), pues la lectura aportaba los modelos de expresión que el niño debía emular en la escritura.
5. CONCLUSIONES
El estudio de la actuación de Emma Nicolay de Caprile en el ámbito educativo argentino permite reconocer el diseño, que la autora parece llevar a cabo de modo ejemplar en ese contexto, de un complejo y comprensivo circuito destinado a la formación de las maestras. Resulta razonable reconocer así una propuesta que se despliega al menos en tres dimensiones principales que sin embargo actúan, para Nicolay de Caprile, de manera simultánea e integrada y que dan lugar a un proyecto reformista holístico del magisterio: por un lado, la que podríamos llamar, por analogía con las categorías que hemos presentado de Garrido Vílchez (2023), la vía institucional, que comprende no solo la actuación de Nicolay de Caprile como docente y directora de escuela sino también, y fundamentalmente, el diseño de la institución en el que esas prácticas tienen lugar, lo que incluye el establecimiento del currículo y de los contenidos secuenciados para las asignaturas, de los que nos ha interesado presentar aquellos vinculados específicamente con la formación lingüística de las futuras maestras. Por otro, las dos vías (manualística y mediática) que se vinculan, respectivamente, con la producción de instrumentos lingüísticos destinados a la alfabetización inicial, en este caso El Rudimentista; y con sus publicaciones en la prensa educativa de la época, trabajos que tanto buscan ofrecer la fundamentación teórica y pedagógica de los métodos de enseñanza como ofrecer una formación continua complementaria a la de la instrucción escolar que recibían las estudiantes de la Escuela, y que hemos estudiado en la Revista. Como esperamos haber demostrado, creemos que el objeto que permite abordar de manera más comprensiva, exhaustiva y compleja esas tres dimensiones es el archivo, al que este trabajo propone una primera aproximación.
Apéndices
Apéndice. La enseñanza de la lengua en la Escuela Normal de Maestras. Los programas de las asignaturas
IDIOMA NACIONAL (PRIMER AÑO)
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1. Lenguaje—Lenguaje natural y artificial—Ventajas del lenguaje artificial—Lenguaje hablado y escrito—Idioma.
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2. Gramática general—Gramática particular, su objeto y utilidad—Division de la gramática castellana.
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3. De la palabra—Palabra hablada y escrita—Elementos de la palabra hablada: sonidos simples ó vocales, y sonidos consonantes—Elementos de la palabra escrita: signos ó letras; letras vocales y consonantes—Alfabeto castellano.
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4. Sílabas—Varias especies de sílabas: directas, inversas, simples, compuestas, etc.—Acento prosódico; palabras agudas, graves, esdrújulas y sobresdrújulas.
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5. Acento ortográfico—Palabras que generalmente llevan acento.
Analojía
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6. Partes de la oracion—Partes de la oracion variables é invariables—Lo que se denomina declinacion en castellano.
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7. Del nombre ó sustantivo—Su definicion—Division del nombre fundada en su significacion: nombres propios, comunes, abstractos y colectivos.
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8. Division del nombre fundada en su manera de formarse: nombres simples y compuestos, primitivos y derivados—Formacion de los nombres compuestos—Aumentativos y diminutivos; su formacion.
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9. Del adjetivo—Su definicion—Grados de significacion del adjetivo: positivo, comparativo y superlativo—Grados de comparacion: comparativo de inferioridad, igualdad y superioridad; su formacion—Superlativos absolutos y relativos; formacion de unos y otros—Comparativos y superlativos anómalos.
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10. Del género de los nombres—Índole y orígen del género gramatical—Género masculino, femenino y neutro—Lo que significa y significa hoy el género neutro—Lo que algunos llaman géneros secundarios; epiceno, comun y ambiguo.
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11. Los nombres pueden expresar el género de tres diferentes modos—Reglas para conocer el género de los nombres por su significacion y su terminacion—Uso del artículo antes de nombres propios geográficos—Terminacion femenina de los sustantivos.
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12. Del número de los nombres—Número singular y plural—Formacion del plural: escepciones—Plural de los nombres compuestos—Nombres que se usan esclusivamente en singular y nombres que solo se usan en plural.
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13. Género y número de los adjetivos—Terminacion femenina de los adjetivos; adjetivos de una sola terminacion—Variaciones especiales de algunos de ellos.
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14. Pronombres—Su definicion y division—Pronombres personales, su naturaleza y declinacion—Oficios que estos pronombres pueden desempeñar en el discurso.
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15. Pronombres relativos, concordancia y usos de estos pronombres—Pronombres posesivos, su definicion, su naturaleza y su colocacion con relacion al nombre que modifican.
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16. Pronombres demostrativos; definicion y uso de estos pronombres—Pronombres indeterminados.
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17. Artículo—Artículo determinado é indeterminado—Terminacion del artículo determinado—Casos en que ha de omitirse—Contracciones del artículo el.
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18. Nombres numerales, cardinales, ordinales, partitivos y colectivos—Su naturaleza.
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19. Del verbo—Su definicion y su importancia en el discurso—Sujeto del verbo—Division del verbo en sustantivo y adjetivo—Verbos sustantivos ser y estar, su diferencia—Verbos adjetivos—Division de estos verbos segun la manera de expresar su significacion: verbos transitivos, intransitivos ó neutros, reflexivos y recíprocos.
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20. Accidentes del verbo: número, persona, tiempo y modo—Conjugacion—Lo que espresan los modos del verbo—Significados de los tiempos del indicativo.
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21. Verbos auxiliares: haber y ser—Letras radicales—Terminacion ó desinencia—Tiempos simples y compuestos; su formacion.
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22. Diversas formas de la conjugacion: activa, pasiva y pronominal—Formacion de la voz pasiva de los verbos castellanos.
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23. Verbos regulares é irregulares—Verbos de irregularidad comun; varias clases—Verbos de la primera conjugacion de irregularidad propia: andar, errar, estar, jugar; de la segunda: caber, caer, haber, hacer, (y sus compuestos) poder, poner, querer, saber, ser, tañer, tener, traer, valer, ver, yacer; de la tercera: asir, decir, dormir, oir, pedir, pudrir ó podrir, salir y venir.
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24. Verbos unipersonales: unipersonales propios é impropios—Verbos defectivos—Tiempos y personas usadas de estos verbos.
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25. Significacion y uso de los infinitivos y jerundios—Infinitivos y jerundios compuestos.
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26. Del participio—Participio activo y pasivo—Participios regulares é irregulares—Verbos que tienen dos participios—Usos del participio activo.
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27. Del adverbio—Su definicion y division—Sentido completo de los adverbios; adverbios de sentido incompleto—Sustantivos y adjetivos que se usan adverbialmente—Locuciones adverbiales—Formacion de los adverbios en mente.
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28. De la preposicion—Preposiciones propias é impropias. Preposiciones mas usuales—Complemento de las preposiciones—Locuciones prepositorias.
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29. De la conjuncion; sus varias clases—Locuciones conjuntivas.
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30. De la interjeccion; su definicion y division—¿Pueden estas con exactitud reducirse á clases determinadas?
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31. Principales figuras de diccion: sinalefa, aféresis, síncopa y apócope.
IDIOMA NACIONAL (SEGUNDO AÑO)
Análisis lójico
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1. De la proposicion considerada en sí misma—Definicion y division del análisis lógico—Proposicion—Miembros considerados en la proposicion—Sujeto y atributo—Complementos directos, indirectos y circunstanciales—Formas de los miembros de la proposicion—Sujetos y atributos simples y compuestos, complejos é incomplejos—Complementos complejos é incomplejos, simples y compuestos.
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2. Formas de la proposicion gramatical; segun el órden de colocacion de sus partes: directas é inversas; segun el número de sus partes esenciales: completas, elípticas o pleonásticas—Tambien se dividen las proposiciones en simples y compuestas, complejas é incomplejas.
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3. De la cláusula considerada en sí misma—Proposiciones principales, incidentales y subordinadas—Incidentales esplicativas y determinativas—Cláusulas simples y compuestas, complejas é incomplejas.
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4. Del discurso considerado en sí mismo—Cláusulas principales y accesoórias.
Sintáxis
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5. Definicion y division de la sintáxis—Sintáxis regular y figurada— Concordancia—Concordancia del artículo con el nombre; excepciones—Del sustantivo con el adjetivo; sus variedades y excepciones—Del sujeto con el verbo; variedades y excepciones—Del relativo con el antecedente; especialidad del relativo cuyo.
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6. Régimen—Régimen del nombre con el nombre en general, con el verbo, con los complementos directos, indirectos y circunstanciales—Régimen del verbo con los adverbios que lo modifican.
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7. Construccion—Construccion regular y figurada—Estructura de la proposicion segun el órden natural de las ideas—Construccion del nombre, pronombre y otras partes de la oracion ántes del verbo—Construccion del verbo con las demas partes de la oracion— Figuras de construccion: hipérbaton, elipsis, silepsis y pleonasmo—Objeto y límites de estas figuras.
Prosodia
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8. Definicion de la prosodia—Acento prosódico—Division de las palabras segun la posicion del acento—Palabras que son ordinariamente agudas, graves ó esdrújulas—Del lugar del acento prosódico en los incrementos.
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9. Cantidad prosódica—Sílabas largas y breves—Diptongos y triptongos castellanos—Reglas para conocer cuando la concurrencia de vocales forma diptongos ó triptongos, segun los casos.
Ortografía
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10. De la escritura—Su objeto—Escritura idiográfica, alegórica y jeroglífica—Escritura actual.
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11. Ortografía de las letras—Uso de las letras mayúsculas—Reglas para el uso de las letras b y v, c y z, g y j, r y rr, y la h.
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12. Ortografía del acento—Reglas generales para la acentuacion de las palabras—Acentuacion de los monosílabos unívocos—Del acento en los verbos.
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13. Puntuacion—De los signos de puntuacion y sus nombres— Uso de la coma, punto y coma y dos puntos—Del punto y de la línea de puntos.
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14. Usos del paréntesis—Del guion—De las comillas, de la diéresis ó crema.
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15. Del asterisco—Signos de párrafos—Uso antiguo de los acentos—Apóstrofe—Abreviaturas.
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16. De los signos de interrogacion y admiracion—Proposiciones interrogativas directas é indirectas.
Vo Bo.
E. N. de Caprile.
Abelardo Vilgré.
Nota—Es tambien obligatorio para el segundo año, el programa del primero.
LÓGICA (TERCER AÑO)
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1. Objeto de la Lógica—La verdad—Su division: subjetiva y objetiva—Conciliacion de ambos términos—Conocimiento—Division de la lógica: como ciencia y como arte: natural y artificial.
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2. Facultades de cuya direccion cuida la lógica—Sensibilidad externa é interna—Imaginacion—Inteligencia—Voluntad.
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3. Enumeracion y objeto de los sentidos—Reglas de lógica para dirigir estas facultades auxiliares.
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4. Imaginacion—Memoria—Imaginativa—Inventiva de la imaginacion—Direccion de ambas manifestaciones de esta facultad.
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5. De la sensibilidad anímica—Testimonio del sentimiento—Direccion lógica de la sensibilidad.
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6. Del entendimiento—Objeto de esta facultad—Atencion—Division de los actos del entendimiento—Definicion y division de la percepcion y de las ideas—Reglas para percibir bien—Expresion de las ideas.
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7. Funciones intelectuales regulativas: observacion, abstraccion y generalizacion.
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8. De la definicion—Reglas para que esta sea perfecta—Del juicio y de la proposicion—Del raciocinio y del silogismo.
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9. Estados del juicio: duda, opinion ó probabilidad, certeza y evidencia.
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10. Métodos—Inductivo y deductivo—Analítico y sintético—Funciones integrales del método: esperimentacion, hipótesis.
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11. De los criterios—De conciencia, de sentido comun, de evidencia, de autoridad—Crítica de cada uno de ellos.
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12. Reglas para juzgar las cuestiones que ofrecen á nuestro entendimiento—Cuestiones de posibilidad, de coexistencia y sucesion de las cosas.
RETÓRICA (TERCER AÑO)
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1. Del pensamiento y su manifestacion—Lenguaje y su division—Reglas naturales y artificiales del lenguaje—Gramática—Su division—Retórica—Su diferencia con la Gramática.
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2. Del pensamiento y de las voces.
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3. De las cláusulas—Su division y requisitos.
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4. Lenguaje figurado—Su fundamento y ventajas—Clasificacion de las figuras—Tropos.
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5. Descripcion y enumeracion.
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6. Comparacion—Gradacion—Antítesis.
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7. Apóstrofe—Hipérbole—Personificacion.
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8. Alegoría—Perífrasis—Pretericion—Ironía.
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9. De la composicion y del estilo.
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10. Composiciones literarias—Forma objetiva y subjetiva—Narracion—Descripcion y cuadros—Biografía—Retratos—Caractéres y paralelos.
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11. Del discurso—Su division y requisitos—Discursos didácticos.
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12. De la poesía—Su division—Diversos géneros de composiciones en verso.
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13. El arte en general—Arte literario—Idealismo y realismo.
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14. Facultades que concurren á la formacion de una obra artística—Imaginacion y sentimiento—La razon.
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15. Crítica literaria—Principios que le sirven de norma—Sus ventajas—Crítica moderna—La historia estudiada á favor de la crítica literaria.
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16. Influencia de la literatura sobre las costumbres—La literatura en sus relaciones con la Moral.
Vo Bo.
E. N. de Caprile.
Gregorio Uriarte
ARTE MÉTRICA (TERCER AÑO)
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1. Su definicion y objeto—Verso—Su medida—Cosas á que hay que atender: acento final, hiato y sinalefa.
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2. De la rima—Rima asonante y consonante: versos sueltos ó libres.
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3. Distintas especies de versos—Denominaciones que reciben segun el número de sus sílabas, género de composiciones á que ordinariamente se adaptan y lugar de los acentos.
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4. Combinaciones métricas—Estrofa—Observaciones sobre la rima consonante y asonante—Versos pareados, composiciones en que no deben usarse—Terceto y tercerrilla—Cuarteto y cuarteta.
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5. Quintilla—Sextilla—Octava real ó heróica—Copla de arte mayor—Décima ó espinela—Soneto—Silva—Seguidilla.
Nociones elementales sobre los distintos géneros de poesía
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6. Poesía lírica—Poemas líricos; forma de la elocucion, unidad, estension—Diversas especies de poemas líricos—Oda—Odas sagradas, heróicas, morales ó filosóficas y anacreónticas—Elegía—Cancion, letrilla, epitalamio, cantata—Soneto, madrigal, epigrama—Romance y balada.
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7. Poesía épica—Epopeya—Accion épica, unidad, grandeza, interés—Principales poemas épicos, cantos épicos, leyendas y poemas burlescos—Novela.
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8. Poesía dramática—Del drama en general—Accion dramática, verosimilitud, unidad, integridad, interes—Actos, escenas y estension—Tragedia, comedia y drama propiamente dicho.
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9. Poesía didáctica—Poema didascálico—Poema descriptivo—Epístola: epístolas morales, literarias y satíricas—Sátira—Poemas alegóricos: fábula, parábola, proverbio y metamórfosis—Poesía bucólica.
HISTORIA DE LA LITERATURA ESPAÑOLA (TERCER AÑO)
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10. Orígenes de nuestro idioma—Situacion política de la España en aquel entónces—Poesía erudita y poesía popular; sus caracteres principales—Costumbres dominantes: la religion, el honor y la galantería.
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11. Primera aparicion de la lengua española escrita—Poema del Cid—Su héroe, asunto y versificacion—Poema de Santa María Egipciaca—La adoracion de los tres Reyes—Berceo, sus obras y versificacion.
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12. D. Alfonso el Sabio—Su vida—Sus Cántigas—Su Tesoro— Obras en prosa—Leyes relativas al castellano—La gran conquista de Ultramar—Fueros antiguos—El Fuero Juzgo—El Espejo ó Espéculo—El Fuero Real—Las Partidas y su mérito.
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13. Juan Lorenzo Segura—El poema de Alejandro—Don Juan Manuel, su vida y obras—Su Conde Lucanor—Alonso el Onceno—Su libro de Montería—Crónica rimada—El Arcipreste de Hita—Su vida, obras y carácter—El rabbi D. Santob—Sus obras—Pedro Lopez de Ayala y su Rimado de Palacio—Carácter de la literatura española en esta época.
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14. Siglo XIV—Literatura provenzal—Literatura toscana—Influencia que ejercieron en la literatura española del siglo XV—Dante, Petrarca y Bocacio—El marqués de Villena—Sus obras y sus esfuerzos en favor de la literatura.
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15. Siglo XV—El Marqués de Santillana—Su vida y obras— Juan de Mena—Sus poesías sueltas—Su Laberinto—Mérito literario de esta obra.
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16. Siglo XV—Manrique— Las Coplas de Jorge Manrique—El Cartujano—Sus obras: El Laberinto del Duque de Cádiz, El retablo de la vida de Cristo y Los doce triunfos de los doce apóstoles.
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17. Siglo XV—Escritores en prosa—Fernan Gómez de Cibdareal: El Centon epistolario—Juan de Lucena: Vida beata—Alfonso de la Torre: La vision delectable—Fernando del Pulgar: Claros varones de Castilla, Letras—Observaciones sobre este período de la literatura.
Vo Bo.
E. N. de Caprile.
Abelardo Vilgré.
Nota—Las bolillas de análisis lógico correspondientes al 2° año, son obligatorias también para el 3°.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Fuentes secundarias
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31
Bracchi, Claudia, Marcelo Vazelle, Vanesa Deldivedro & M. Inés Gabbai (2006): “Revista de Educación: Cuando la historia se hizo revista”. XIV Jornadas Argentinas de Historia de la Educación, 9 al 11 de agosto de 2006, La Plata, Argentina. En línea: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.13228/ev.13228.pdf.
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34
Bryszewsky, Marta (2018): 100 x 100 Polonia en Buenos Aires. Un paseo por los lugares polacos en Buenos Aires. Buenos Aires: Embajada de la República de Polonia en Buenos Aires. En línea: https://issuu.com/msz.gov.pl/docs/100x100.
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36
De Natale, Carla (2022): “El análisis lógico en la Gramática española teórica analítica (1867) y la Gramática castellana- analítica (1868) de Andrés Pujolle”. En M. Á. Sidrach de Cardona López et al. (eds.): Una lengua diversa y mudable. Nuevas perspectivas en historiografía e historia de la lengua española. Berlín: Peter Lang, 237‑50.
37
De Natale, Carla & Esteban Lidgett (2023): “Juana Manso en los Anales de Educación Común (1858-1875): prensa, gramática y enseñanza”. En V. Gaviño Rodríguez (ed.): De eruditos, maestros, polemistas y otras figuras en la prensa del xix. Estudios sobre la lengua y su enseñanza. Madrid: Síntesis, 301‑24.
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Southwell, Myriam & Ana María Manzione (2011): “Elevo a la superioridad. Un estado de la cuestión sobre la historia de los inspectores en Argentina. Historia de la educación”. Anuario 12, 1. En línea: https://www.saiehe.org.ar/anuario/revista/article/view/335.
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Notas
[1] Todos los autores contribuyeron en igual medida a la preparación de este trabajo. El orden de presentación es alfabético.
[2] En lo esencial, las dos siguientes secciones siguen la presentación que hacemos en Stala y Toscano y García (en prensa).
[3] En este y en todos los casos venideros, mantenemos para las citas directas la ortografía original.
[4] Sobre Santa Olalla puede consultarse Vásquez (2024).
[5] También la página web institucional del Archivo Histórico «Rosario Vera Peñaloza» ofrece una relación general de los materiales conservados y algunas imágenes de sus fondos: https://ens1-caba.infd.edu.ar/sitio/archivo-historico-rosario-vera-penaloza.
[6] La Biblioteca Nacional argentina registra la Revista en su catálogo, pero no posee ningún ejemplar disponible.
[7] A partir de la Ley N.° 1420, promulgada en 1884, se institucionalizará en la figura de los inspectores el rol de tutoría y supervisión de la práctica docente.
[9] Como dijimos en § 3. 1., el Archivo Histórico «Rosario Vera Peñaloza» conserva la copia manuscrita del documento; también la revista educativa La Educación Común en la Provincia de Buenos Aires reproduce el reglamento en 1877. Esta revista fue la continuación de la primera revista educativa de tipo oficial de la Argentina, Anales de la Educación Común, fundada, en 1858, por Domingo F. Sarmiento. La edición se publicó bajo ese título entre 1876 y 1878 y Sarmiento estuvo a cargo de su dirección durante ese período.


