Resumen

El artículo examina la capacidad interpretadora del pensamiento metafórico y su producto, la metáfora, como un fenómeno específico, vinculado ontológicamente a la cognición y a nuestra experiencia. La organización de las percepciones y los conocimientos es una especie de aprehensión y clasificación del mundo que nos rodea y un principio de interpretación de la realidad extralingüística que aprovecha distintas vertientes de la experiencia humana. Desde dicha perspectiva, el análisis se centra en algunas metáforas relacionadas con los cinco sabores básicos: dulce, salado, agrio, amargo y picante (incluido soso, más bien, falto de sabor), que se han elegido como dominio fuente en el estudio contrastivo entre el español y el búlgaro. Se plantean dos tesis principales: (1) la percepción y la imaginación están arraigadas en los principios que siguen las proyecciones metafóricas sobre diferentes dominios meta; (2) los resultados que se obtendrán en el análisis de las proyecciones del área gustativa sobre los distintos dominios meta en las lenguas contrastadas podrían brindar algunas pistas para buscar las «huellas» comunes ―pero, asimismo, «tamizadas» por las tradiciones culturales―, en las vías que ha seguido el pensamiento metafórico en las respectivas comunidades lingüísticas.