Este libro forma parte de la serie de la editorial Routledge sobre estudios de la enseñanza de chino como lengua extranjera, que combina la relevancia académica con una significativa aplicabilidad práctica. Su autora, Lijuan Chen, se doctoró en la School of Humanities, Languages and Social Science de la Universidad Griffith de Australia. Es también profesora de chino con amplia experiencia docente y ha centrado su labor investigadora en el ámbito de la enseñanza y el aprendizaje de lenguas asistidos por tecnología, así como en el campo de la enseñanza del chino como lengua extranjera.
En la era digital, la enseñanza/aprendizaje de idiomas en línea está creciendo muy rápidamente, por lo que la publicación de este libro resulta muy importante, especialmente en el campo de la enseñanza/aprendizaje del chino como lengua extranjera. En él se realiza un trabajo de investigación sobre los alumnos de un programa de chino en línea de la Universidad Griffith, y tiene como objetivos estudiar el uso de las estrategias de aprendizaje de los estudiantes de chino en contextos asíncronos (aprendizaje autodirigido fuera de clase en línea y realización de evaluación fuera de clase en línea) y síncronos (participación en clase en línea) y explorar los efectos del contexto de aprendizaje y las características individuales de los estudiantes en el uso de las estrategias, con el fin de proponer nuevas sugerencias pedagógicas para la enseñanza/aprendizaje de chino como lengua extranjera y de ayudar a los alumnos a realizar sus objetivos de aprendizaje. Cabe señalar que la lengua china a que se hace referencia en este libro (incluido en el proyecto lingüístico en que se realiza la investigación) es el chino mandarín, la lengua oficial de China.
Los participantes en esta investigación son estudiantes del programa del aprendizaje de chino en línea de la Universidad Griffith, impartido a través de la Universidad Abierta de Australia (OUA). En total han participado 63 estudiantes, de los cuales 23 han proporcionado datos válidos en el cuestionario y 10 han participado en la entrevista profunda. En este estudio, la autora utiliza «S» más un número para referirse a cada participante. La mayoría de ellos proceden de países de habla inglesa (por ejemplo, Australia y Reino Unido), algunos son de países donde se habla chino como lengua materna (por ejemplo, China y Malasia) y hay también un participante de Corea del Sur. Todos hablan inglés con fluidez y son capaces de aprender mediante el inglés.
Para alcanzar los objetivos de esta investigación, la autora ha empleado un enfoque mixto. Utiliza cuestionarios, entrevistas y observaciones en clase para conocer las estrategias de aprendizaje que usan los participantes cuando se enfrentan a distintas actividades formativas, observar su comportamiento en distintos entornos de aprendizaje y examinar los factores que influyen en el uso de sus estrategias. El cuestionario se divide en tres secciones. La primera contiene información básica sobre los participantes, como la edad, la experiencia de aprendizaje y la motivación, etc. La segunda sección incluye 45 preguntas relacionadas con las estrategias de aprendizaje y la tercera consta de preguntas abiertas sobre las dificultades de aprendizaje de los participantes, las estrategias de aprendizaje más eficaces y sus actos positivos de aprendizaje. En cuanto a las entrevistas, la investigadora no solo las realiza independientes con los diez participantes, sino que también se mantiene en contacto con ellos a través de correos electrónicos y mensajes para conocer más a fondo el impacto de sus características personales en sus usos de las estrategias de aprendizaje.
Este libro se compone de siete capítulos.
El primero es la introducción, en la que se describe la situación actual de la enseñanza/aprendizaje de chino en línea y también se explican los antecedentes y los objetivos de este estudio, así como su metodología de investigación y su objeto. Chen apunta que en la época actual la enseñanza/aprendizaje de idiomas en línea se está desarrollando rápidamente, en especial la del chino, así que la necesidad de aplicar estrategias de aprendizaje de idiomas en el aprendizaje de chino en línea es cada vez más considerable.
El segundo capítulo se refiere al marco teórico de esta investigación. Por un lado, la autora proporciona una base teórica para este estudio mediante la revisión de la bibliografía sobre el aprendizaje en línea, el aprendizaje de idiomas asistido por tecnología y las dificultades de los estudiantes que utilizan el inglés para aprender chino. Por otro lado, expone los conceptos de las estrategias de aprendizaje de idiomas, que se dividen en seis categorías principales, explica cómo se pueden aplicar estas estrategias y destaca su importancia en el proceso de aprendizaje.
Los capítulos 3 a 5 son capítulos de presentación de los datos recogidos. A partir de estos datos, se analizan las estrategias de aprendizaje de idiomas utilizadas y los factores que influyen en su uso.
En el capítulo 3, se investiga la aplicación de las estrategias de aprendizaje de los participantes en los siguientes tres contextos: aprendizaje autodirigido fuera de clase en línea, realización de evaluación fuera de clase en línea y participación en clase en línea. Los datos presentados en este capítulo se recogen mediante cuestionarios y entrevistas y se presentan en tablas. Se reflejan la frecuencia del uso de las estrategias elegidas por los participantes en distintos contextos de aprendizaje, las razones de la selección y las herramientas específicas utilizadas. Se puede observar que los participantes utilizan un gran número de estrategias de aprendizaje en su proceso de aprender chino en línea. También se demuestra que los estudiantes tienen la capacidad de seleccionar estrategias de aprendizaje según las distintas situaciones y sus metas de aprendizaje. Según los datos, los estudiantes emplean diversas estrategias en el entorno de aprendizaje autodirigido, incluidas las estrategias afectivas, las sociales, las de compensación y las metacognitivas. En cambio, utilizan principalmente las estrategias cognitivas y las sociales en la realización de evaluación fuera de clase y participación en clase en línea.
En el capítulo 4, Chen analiza los dos factores principales que afectan al uso de las estrategias de aprendizaje de idiomas por parte de los participantes: los contextos de aprendizaje y las características personales de aquellos. Según los datos obtenidos, los distintos contextos de aprendizaje tienen influencia en el tipo de estrategias de aprendizaje empleado. El contexto asíncrono resulta positivo para el uso de estrategias. En este contexto, los participantes tienen más oportunidades para elegir estrategias según sus necesidades. Los datos muestran que los estudiantes utilizan el 94,6 % de todas las estrategias de aprendizaje mencionadas en este estudio, es decir, solo dos (análisis comparativo y búsqueda de ayuda) de las 37 estrategias de aprendizaje mencionadas en el estudio no se emplean. En el contexto sincrónico, al contrario, la aplicación de estrategias por parte de los estudiantes está más limitada debido a las limitaciones de tiempo y contenido del aprendizaje. En este contexto, los alumnos solo emplean una estrategia compensatoria, cuatro estrategias cognitivas y cuatro sociales. Además, factores como la motivación, los objetivos de aprendizaje, la edad y la experiencia previa en el estudio de chino también tienen un impacto notable en la selección de estrategias de aprendizaje de idiomas y la frecuencia de sus usos. En los casos de los participantes S18 y S14, sus objetivos de aprendizaje y sus niveles de chino influyen en la elección de las estrategias de memorización. S18, que es un estudiante de nivel inicial de esta lengua, quiere poder utilizar el chino en su vida cotidiana, por lo que utiliza el método de elaborar diapositivas para ampliar su vocabulario. Sin embargo, S14 querría alcanzar el nivel máximo de chino y adopta el método de componer frases con el vocabulario recién aprendido para memorizarlas. Asimismo, los estudiantes adultos utilizan estrategias afectivas con más frecuencia durante el proceso de aprendizaje. Y los estudiantes con una amplia experiencia de aprendizaje de chino también pueden utilizar menos estrategias metacognitivas.
El capítulo 5 trata de la presentación de los casos de 10 entrevistados. Todos ellos tienen diferentes antecedentes de aprendizaje y de cultura, motivaciones, metas de aprendizaje. El contenido que están aprendiendo y sus comportamientos de aprendizaje también varían. Asimismo, tienen diferentes dificultades y fortalezas en el proceso de aprendizaje. Esta parte explora más concretamente el impacto del entorno de aprendizaje con respecto a la elección de estrategias a través del análisis de casos. También demuestra el efecto de las estrategias en la adquisición de un idioma, como ayudar a los estudiantes a aprender chino de forma más eficaz y a resolver las dificultades de aprendizaje. A partir de la entrevista con el participante S12, se demuestra que su experiencia de intercambio le permite emplear diferentes estrategias sociales, mientras que el S15 no puede emplear mucho las estrategias sociales en un entorno de aprendizaje autodirigido. Al mismo tiempo, el caso del S17 refleja que las estrategias metacognitivas que adopta pueden ayudarle a mantener sus hábitos de estudio, lo cual es beneficioso para su aprendizaje de chino.
A continuación, en el capítulo 6 se hace un resumen sobre el uso de las distintas estrategias. La autora explica las cuatro características principales de las estrategias de aprendizaje de idiomas en el programa del aprendizaje de chino en línea, a saber: (1) se utilizan diferentes estrategias de aprendizaje en un gran número de contextos de aprendizaje autodirigido, y el menor número de estrategias se utiliza en los cursos en línea; (2) las estrategias emocionales solo se utilizan en el contexto del aprendizaje autodirigido, mientras que las estrategias de memoria y cognitivas se utilizan tanto en dicho contexto como en el de la realización de tareas de evaluación; las estrategias cognitivas, sociales y compensatorias se utilizan en los tres contextos; (3) el uso de la tecnología favorece la eficacia de las estrategias de aprendizaje de idiomas; (4) la combinación de estrategias se emplea con frecuencia en todos los contextos de aprendizaje.
En respuesta a las características del uso de estas estrategias, la autora hace algunas recomendaciones para las actividades prácticas. Por ejemplo, en un entorno de aprendizaje autodirigido, los profesores pueden motivar a los alumnos a utilizar más estrategias afectivas para comunicarse activamente con hablantes nativos de su lengua meta. Y es necesario ayudar a los alumnos a desarrollar una conciencia del uso de estrategias sociales cuando se enfrentan a tareas de evaluación y al entorno de clases en línea.
En la última parte del libro, el capítulo 7, la autora realiza una revisión general sobre el estudio. Señala las aportaciones y las implicaciones pedagógicas de dicho estudio, que aporta nuevas perspectivas al de la enseñanza/aprendizaje de idiomas en línea y aclara la importancia del entrenamiento en estrategias de aprendizaje. Además, hace una reflexión sobre las limitaciones de este trabajo, como la insuficiencia de la muestra o la corta duración de la investigación, y, según los resultados conseguidos, plantea una serie de propuestas relevantes para la enseñanza/aprendizaje de idiomas online y para las futuras investigaciones en este campo. La autora sugiere que en futuros estudios se podrían utilizar más técnicas y herramientas para obtener una comprensión más completa del uso de las estrategias de aprendizaje de los estudiantes de idiomas.
En general, Online Chinese Learning Strategies es un libro muy valioso. En primer lugar, se trata de un avance importante en los estudios en el campo de la enseñanza/aprendizaje de idiomas. Este estudio sigue la corriente actual del desarrollo del aprendizaje de chino en línea. Por un lado, llena el vacío existente en las investigaciones anteriores sobre el papel de las estrategias de aprendizaje de idiomas y los factores que influyen en sus usos, especialmente en entornos de aprendizaje en línea. Por otro lado, aunque gran parte de sus datos coinciden con los resultados teóricos anteriores, el estudio también ha obtenido algunos datos diferentes. Como menciona Chen en el propio libro, de las 37 estrategias de aprendizaje recogidas, 9 estrategias de aprendizaje no figuran en el listado de dichas estrategias propuesto por . En cuanto a la comunicación con hablantes nativos, la autora observa que algunos participantes utilizan estrategias de aprendizaje diferentes a las del estudio de . Y en lo que respecta al aprendizaje colaborativo, los datos aquí aportados demuestran una diferencia con respecto a otros estudios. En definitiva, los resultados de esta investigación ofrecen nuevas perspectivas para las investigaciones relacionadas y completan en cierto modo el fundamento teórico relacionado con la enseñanza/aprendizaje de idiomas a través de Internet.
En segundo lugar, este libro es significativo para futuras actividades de enseñanza/aprendizaje lingüístico en línea, sobre todo para la de chino. La autora formula sugerencias útiles: por ejemplo, que los profesores deben ofrecer a los alumnos formación sobre las estrategias de aprendizaje de idiomas y deben diseñar los cursos según las características de sus estudiantes. Además, el estudio presta atención al papel de la tecnología en la enseñanza/aprendizaje de idiomas en línea y demuestra que la combinación de las actividades formativas y la tecnología moderna es también beneficiosa para el desarrollo de la mencionada enseñanza/aprendizaje. Por otro lado, en el contexto del aprendizaje de caracteres chinos, Chen también subraya la importancia de las estrategias de memoria.
Por último, en este estudio Chen ha utilizado un enfoque mixto. La autora recoge los datos sobre el uso de las estrategias por parte de los estudiantes mediante cuestionarios combinados con entrevistas para validar los resultados y analizarlos con más detalle. Además, realiza observaciones en el aula para observar y analizar de forma más directa a los participantes en el contexto real de aprendizaje. Este método de investigación permite que los resultados sean más completos y reales. Al mismo tiempo, al recoger los datos, se abarcan muchos factores que afectan a las estrategias de aprendizaje. De este modo se consiguen datos muy útiles para este estudio que revelan el uso de las estrategias que realizan los alumnos en distintos contextos.
Sin embargo, a pesar de que la metodología que se utiliza en este libro permite que los resultados sean más detallados, dichos resultados manifiestan ciertas limitaciones debido al tamaño limitado de la muestra. Además, la investigación se centra exclusivamente en los estudiantes de chino en línea de la Universidad Griffith. La muestra no resulta diversa y no incluye a alumnos de una variedad más amplia de entornos. Los antecedentes lingüísticos y culturales de los aprendientes de chino pueden influir en su elección de las estrategias, lo que no se ha explorado a fondo en este estudio. Las investigaciones futuras podrían incluir una perspectiva intercultural para comparar las diferencias entre alumnos de distintas culturas.
Por otro lado, en este estudio no se analizan específicamente las influencias de las estrategias pedagógicas de los profesores y los materiales didácticos usados en clase con respecto al uso de las estrategias de aprendizaje. Según , las estrategias de enseñanza son métodos o herramientas que utilizan los profesores para facilitar el aprendizaje y ayudar a los alumnos a alcanzar los objetivos de aprendizaje. El estudio de también demuestra que el uso de materiales y recursos didácticos afecta a la introducción de estrategias de aprendizaje. Si en futuras investigaciones se pudieran recoger datos mediante el análisis de las estrategias de los profesores y el del contenido de los materiales didácticos, se habrían obtenido datos más completos.
En conclusión, en el mundo moderno, donde Internet y la tecnología se desarrollan rápidamente, el aprendizaje de chino en línea es cada vez más popular. Es muy necesario realizar un estudio en profundidad que analice el uso de estrategias de aprendizaje de los aprendientes de chino en línea. Aunque, como ha señalado la autora, su estudio tiene algunas limitaciones, completa las partes que faltan en los estudios anteriores y propone nuevas ideas y referencias para futuras investigaciones y para la actividad de enseñanza/aprendizaje de idiomas en línea, así que tanto los profesores y estudiantes de idiomas en línea, como los estudiosos dedicados a la investigación lingüística, pueden adquirir ideas útiles a partir de este libro. En el futuro, con el desarrollo y la aplicación de diversas nuevas tecnologías, la enseñanza/aprendizaje de idiomas en línea se enfrentará a cada vez más posibilidades y la importancia de este estudio se hará más evidente.

