1. INTRODUCCIÓN: LA COMPOSICIÓN COMO MECANISMO MORFOLÓGICO ORIGINADOR DE PALABRAS IDIOMÁTICAS
1.1.
La composición es un proceso lexicogenésico mediante el cual dos o más lexemas (en calidad de bases) originan una nueva unidad léxica (, , , ); ejemplos de voces neológicas originadas a través de composición podrían ser bocacalle, metepatas, pelirrojo o sabelotodo (tomadas de , y ). El mecanismo de la composición difiere de los procesos derivativos de la prefijación o la sufijación en que, en el educto compositivo, el elemento añadido a la base ha sido otra base (es decir, otra pieza léxica) en lugar de un segmento trabado que supondría la adición de un mero afijo (vid. , , , ). De este modo, el recurso lexicogenésico de la composición, que parece ser un mecanismo de creación neológica interna presente en todas las lenguas (vid. , ), origina una nueva pieza léxica que contiene más de una raíz en su configuración interior ().
En lengua española, no obstante, no parece un mecanismo neológico muy productivo comparado con lenguas germánicas como el alemán o el inglés (vid. , , , ), llegando a ser calificado por algunos estudiosos como «pobre» (). De hecho, tampoco parece haber constituido un recurso lexicogenésico muy frecuente en lengua latina, si bien es verdad que la productividad de la composición se incrementó en las lenguas romances (, , ). Aun así, en español sí manifiestan cierta vitalidad y frecuencia determinados compuestos, como es el caso de los verbonominales univerbales (, , , ), esto es, los configurados como una palabra gráfica a partir de la unión de un verbo y un sustantivo, del tipo aguafiestas, cortafuegos, lanzallamas o pararrayos, y representables con el esquema [V‑N] (vid. ). Neologismos verbonominales recientes del tipo pagafantas, cierrabares o follamigo (tomados de y ) ejemplificarían la vitalidad y productividad actuales de este mecanismo lexicogenésico y, en concreto, de este esquema compositivo ().
1.2.
Por otro lado, en los estudios de fraseología hispánicos se conoce con la denominación de palabras idiomáticas o diacríticas a aquellas voces que, desde una perspectiva muy estricta (, ), carecen de significado y tienen limitada su posibilidad de aparición a una unidad fraseológica específica (, , , , , , , , , , , , o , entre otros), si bien desde perspectivas más amplias también podrían contemplarse como tales otras voces cuya disponibilidad léxica está en proceso de disminución y van quedando reducidas al marco de un fraseologismo (), constituyendo, en cualquier caso, «palabras apresadas en la fraseología» (). Serían piezas léxicas como rajatabla, vilo o tutiplén, presentes en las locuciones adverbiales a rajatabla, en vilo y a tutiplén, y que se caracterizan, primeramente, por su marcada falta de disponibilidad léxica como voces autónomas (al menos en la sincronía actual), lo que les hace reducir enormemente su posibilidad de aparición en la sintaxis libre, al ver incapacitada su posibilidad de actualización fuera del discurso repetido (), esto es, fuera de los fraseologismos que las contienen. Efectivamente, no existiría la posibilidad de que aparezcan de manera autónoma, bajo ninguna función oracional, a no ser que se hayan empleado como piezas léxicas libres, de manera puntual y generalmente con finalidad lúdica, persiguiendo efectos de desautomatización (vid. y ). En segundo lugar, y desde una perspectiva estricta, estas voces se presentan como piezas léxicas asemánticas, vacías de significado referencial, hasta el punto de que los diccionarios difícilmente pueden ofrecer una definición concreta para ellas (, , ).
2. METODOLOGÍA Y OBJETO DE ESTUDIO
El objetivo que pretende el presente trabajo es analizar la configuración morfológica de un grupo muy específico de estas voces idiomáticas, como es el de aquellas originadas mediante el procedimiento neológico de la composición y, más específicamente, observar la estructura interna de las que se han configurado como eductos verbonominales, esto es, aquellos compuestos idiomáticos cuyos componentes internos o bases están conformados por un verbo más un sustantivo ([V‑N]) (vid. , ; ). Nos centraremos exclusivamente en aquellos compuestos diacríticos de configuración [V‑N] que han quedado fijados dentro de las unidades fraseológicas que conocemos como locuciones, es decir, combinaciones más o menos fijas y estables de dos o más palabras que funcionan como un elemento oracional y con significado generalmente no composicional (, , ), lo que constituye la segunda de las tres esferas en la que se distribuye la masa fraseológica bajo una concepción ancha de la fraseología como es la de y que suelen observarse como las estructuras fijas más representativas de la fraseología, si no su centro de estudio desde perspectivas estrechas (vid. , , ). El objeto de estudio, pues, serán aquellas voces que han configurado compuestos propios o univerbales (también denominados compuestos léxicos, propios, ortográficos o yuxtapuestos; vid. , , , , ), esto es, los conformados como una sola palabra ortográfica soldada gráficamente mediante un proceso que se ha solido conocer como aglutinación (, ), en calidad de eductos verbonominales, y cuya aparición ha quedado reducida a un marco locucional, del tipo machamartillo, matacaballo, quemarropa, regañadientes o vuelapluma. Estos compuestos, de manera general, presentan un único grupo tónico, recayendo la tonicidad del educto sobre el segundo de los lemas (, ). Además, a la característica unidad tónica de estas voces neológicas compositivas se suma su concepción como unidad morfológica, ya que manifiestan un único plural (, ), al mismo tiempo que autores como observan que la juntura morfemática que se da entre las bases que conforman el compuesto puede dar pie a procesos de elisión y de inserción de elementos de enlace.
El inventario de palabras diacríticas originadas mediante composición de estructura verbonominal analizado aquí se ha conseguido mediante el vaciado de diccionarios generales como el Diccionario de la lengua española () académico (2014 y versión electrónica actualizada 23.8, de 2024) y el Diccionario del español actual () de Seco, Andrés & Ramos (2 y versión electrónica actualizada de 2023) con los procedimientos metodológicos detallados en , a lo que se le han añadido consultas en otros diccionarios generales como el Diccionario de uso del español () de o el Diccionario de uso del español actual () coordinado por , además de diccionarios fraseológicos especializados como el Diccionario práctico de locuciones () de , el Diccionario fraseológico del español moderno () de , el Diccionario de locuciones adverbiales para la enseñanza del español () de , el Diccionario de dichos y frases hechas () de , el () de y el Diccionario de locuciones idiomáticas del español actual () de . Por último, también se ha recurrido a un diccionario etimológico como el Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico () de para ratificar el proceso lexicogenésico verbonominal de las voces integrantes.
Se ha conseguido, de esta manera, un inventario mínimo con las piezas léxicas diacríticas que presentan sus características definitorias de forma más restrictiva, de modo que constituirían las prototípicas. En el anexo 1 se recogen las quince voces idiomáticas verbonominales que conforman nuestro corpus de trabajo, junto con las locuciones que configuran y el tipo locucional y significado(s) de estas.
3. LA ESTRUCTURA INTERNA DE LOS COMPUESTOS VERBONOMINALES IDIOMÁTICOS
El análisis de la estructura interna de las palabras idiomáticas integrantes de este estudio se centrará, primeramente, en la exposición de las características generales que, como compuestos verbonominales que son, tienen en común. De esta manera, se atenderá a sus características gráfico-acentuales como piezas léxicas, a la posible consideración de alguna de las bases componentes como núcleos semántico y sintáctico, a la relación sintáctica establecida entre los formantes del compuesto y a la posible atribución categorial que presentan los eductos, junto con la productividad del patrón compositivo (el verbonominal) que las ha originado. Posteriormente, se profundiza en aspectos relacionados con la naturaleza individual de las bases, como la productividad de las conjugaciones para formar la base verbal en primera posición, la fijación en singular o en plural de la base nominal que ocupa la posición derecha del compuesto y la presencia específica de determinados campos léxicos, como el somático o los zoónimos.
3.1.
En primer lugar, y desde un punto de vista fraseológico, las quince piezas léxicas de las que consta este inventario de unidades idiomáticas verbonominales prototípicas insertas en locuciones españolas configuran un grupo bastante homogéneo de construcciones locucionales, ya que doce de ellas (el 80 % del total) son catalogadas como locuciones adverbiales por diccionarios generales como DLE y DEA, mientras que dos (machamartillo y quemarropa, el 13,3 %) constituyen locuciones policategoriales (con posibles funciones adjetivas y adverbiales) y una sola (pasaperro, el 6,7 %) conforma una locución verbal, como se aprecia en la tabla 1 y en la figura 1:
Las quince piezas léxicas idiomáticas del estudio, así, al ser todas eductos compuestos verbonominales, compartirían ciertas características, comunes a este tipo de compuestos:
A) En efecto, como ya se ha avanzado supra respecto a sus características gráfico-acentuales, al haber sido seleccionados exclusivamente compuestos propios o univerbales, todas estas voces idiomáticas constituirían piezas léxicas fusionadas gráfica y acentualmente. Presentan, pues, un único grupo tónico, cuyo acento recae sobre la base en segunda posición del compuesto (, ), como, por ejemplo, bañalomo, espetaperro, quemarropa, regañadientes, tornapeón o vuelapluma (en sus respectivas locuciones a bañalomo, a espetaperro, a quemarropa, a regañadientes, a tornapeón y a vuelapluma). Se ha de notar que trece de estos compuestos (la gran mayoría, un 86,7 %) presentan, respecto a su acentuación, naturaleza paroxítona, mientras que solo dos (rapaterrón y tornapeón, el 13,3 %) suponen voces oxítonas, condicionadas por la naturaleza acentual de la base nominal originaria que forma la segunda base del compuesto, de modo que la condición paroxítona parece ser la preferible en las bases nominales que actúan en el proceso lexicogenésico y en la condición acentual resultante del educto compuesto idiomático.
No obstante, las estructuras locucionales de muchas de estas voces, a pesar de su completa fusión gráfica y acentual, pueden registrarse en diversas documentaciones o en sus respectivas lematizaciones en diccionarios como el o el con variantes formales consistentes en: (1) su escritura en forma de compuesto sintagmático y sin fusión gráfica, sin mostrar completado su proceso de coalescencia o hipóstasis (, ), si bien las grafías sin lexicalizar de algunas de estas variantes son calificadas como obsoletas o desusadas por la misma gramática académica () o los propios diccionarios que las lematizan, como los casos de a toca teja, a regaña dientes o a vuela pluma, en el y ; (2) como compuestos sintagmáticos unidos con guion, con independencia gráfica y acentual (vid. ); tal es el caso de documentaciones del tipo a baña-lomo, a espeta-perro o a torna-peón. Ambos tipos de escritura mostrarían la fase inicial, con dos acentos, de su proceso de coalescencia o hipóstasis y revelarían, además, el estadio intermedio entre la palabra y la oración (entre una forma verbal transitiva y su objeto directo o sujeto, por ejemplo) que muchos autores (: 15‑7 o : 4759, entre otros) anotan para los compuestos, hasta el punto de poder contemplarse como «una oración recategorizada como un sustantivo» (.).
Algunas de las dos escrituras posibles sin completa fusión gráfica anteriores, que no forman parte del presente estudio, pueden observarse, no obstante, en el conjunto de las documentaciones ofrecidas en el anexo 2, junto a sus variantes univerbales, que constituyen las palabras idiomáticas aquí estudiadas.
B) Atendiendo al núcleo del compuesto, desde un punto de vista semántico, la estructura de los compuestos verbonominales analizados aquí podría contemplarse como exocéntrica o sin núcleo semántico, ya que no sería posible reconocer como componente semántico nuclear ninguna de sus bases integrantes. De esta forma, ninguno de los constituyentes de cada compuesto impondría sus propiedades semánticas (), por lo que sería imposible establecer una relación de hiponimia-hiperonimia entre el significado del compuesto exocéntrico y los significados de sus bases integrantes (, , ). Como ejemplo entre voces libres en el sistema se podrían aducir el compuesto sintagmático piel roja o los compuestos univerbales aguafiestas, aguamarina, baloncesto o manirroto: en efecto, son compuestos exocéntricos porque no designan un tipo de piel, fiesta, agua, balón, cesto o mano (, ), igualmente que compuestos verbonominales idiomáticos como matacaballo o vuelapluma no designan ninguna acción de matar o volar o ningún tipo de caballo o de pluma. No existiría, pues, en los compuestos idiomáticos inventariados, una «interpretación composicional de lo denotado a partir de ninguno de sus componentes» (), condicionado totalmente, como sería obvio, por tratarse de piezas léxicas asemánticas y carentes de referente extralingüístico, como ejemplificarían otras piezas léxicas inventariadas como machamartillo, quemarropa, tocateja o revientacalderas, que solo adquirirían un significado modal actuando en la totalidad de la construcción locucional en las que aparecen (a machamartillo, a quemarropa, a tocateja y a revientacalderas). Sin embargo, hay autores que pueden considerar endocéntricos este tipo de compuestos, considerando la primera base no como un elemento verbal, sino como una sustantivación deverbal (vid. ).
C) Todos los eductos idiomáticos analizados en el presente trabajo se presentan como compuestos heterogéneos, ya que las distintas bases compositivas que se han combinado para formar el educto pertenecen, como lexías independientes, a categorías léxicas diferentes (en concreto, un verbo seguido de sustantivo, que ha sido el patrón compositivo perseguido), como se ejemplifica en las bases de naturaleza verbal y sustantiva de las lexías idiomáticas machamartillo, pasatoro, quemarropa, regañadientes, rodeabrazo, tocateja o vuelapluma, de entre las quince del corpus empleado, ya que el paréntesis etimológico del diccionario académico o la información etimológica del notifican el proceso neológico experimentado o este se desprende del tipo de definición «perifrástica relacional» (, ) o «morfosemántica» () ofrecida por los diccionarios para sus respectivas locuciones, repitiendo en el definiens los mismos elementos morfemáticos del lema. En , además, se observó que la composición heterogénea resultaba predominante entre las palabras idiomáticas originadas mediante el mecanismo neológico compositivo, ya que hasta el 83,9 % de este tipo de eductos diacríticos por composición reflejaban la relación categorial V‑N antes mencionada en un corpus integrado por treinta y una voces idiomáticas originadas mediante distintos esquemas compositivos.
D) Respecto a la relación sintáctica que se establecería entre las bases de cada uno de los compuestos idiomáticos de tipo [V‑ aquí estudiados, tal y como se intuirían si constituyesen palabras aisladas en un marco oracional, esta sería subordinativa entre todos los formantes, ya que, en cada educto compuesto, el primer elemento (verbal) realizaría la función de núcleo regidor, mientras que la segunda base (la sustantiva) actuaría a modo de argumento, complemento o modificador de la base nuclear o saturando la estructura argumental de esta (, , , , ). Los constituyentes del compuesto presentarían, así, una estructuración jerárquica entre ellos (, , , ), de relación hipotáctica (vid. ), como en los compuestos verbonominales cuentakilómetros, escurreplatos, matamoscas o salvamanteles (de entre voces del discurso libre). La hipotaxis entre ambas bases del educto verbonominal idiomático se refleja aquí en bañalomo, matacaballo, quemarropa o rapaterrón, por nombrar algunos de los quince inventariados. Esta relación sintáctica subordinativa resulta, además, notoriamente mayoritaria en el estudio anterior de , suponiendo un 80,6 % de los treinta y un eductos compositivos idiomáticos de diverso tipo (no exclusivamente verbonominales) estudiados allí.
E) Atendiendo a la posición del núcleo sintáctico entre los subcomponentes del compuesto (esto es, el núcleo regidor en la relación sintáctica que se establecería entre las bases del educto por composición; vid. , , composición), se puede observar que, en los compuestos de estructura [V‑N] en español, el núcleo verbal se ubicará a la izquierda, es decir, en primera posición, percibiéndose el núcleo a la derecha o en segundo lugar (de esquema [N‑V] como anómalo y poco productivo (, , , ). Esta ubicación a la izquierda de la base que actúa como núcleo sintáctico se considera, además, la más frecuente en los compuestos en español () y también en las palabras idiomáticas originadas por composición, como se mostró en , al presentarse en el 64,5 % de las treinta y una voces diacríticas de distinta composición allí analizadas. En efecto, los quince eductos idiomáticos compositivos del presente trabajo, al haber sido seleccionados por su estructura [V‑N], presentan todos su núcleo sintáctico (verbal) en primera posición, si bien en se detalla el análisis de una palabra idiomática con estructura invertida [N‑V] o «nominal-verbal», solespones, integrante de la locución adverbial a solespones, que no forma parte de este estudio.
F) Tal y como observan estudiosos como García-Page Sánchez (; ), existiría la posibilidad de asignar una atribución categorial a una voz idiomática gracias a los indicios morfológicos o sintácticos fijados en la configuración formal de las locuciones de las que forman parte o a la propia morfología de la palabra diacrítica en cuestión. Del mismo modo, autores como , o observan que el esquema compositivo verbonominal conforma eductos con la categoría gramatical de sustantivos (cuyo esquema, pues, podría notarse [V-N]N) que, además, suelen presentar predominantemente género masculino (, ). Consecuentemente, podría atribuírsele a las quince piezas léxicas idiomáticas originadas mediante composición verbonominal analizadas aquí dicho valor nominal. Reforzaría esta idea, además, el hecho de que estas voces idiomáticas se presentan en todas sus locuciones como término escueto (esto es, sin determinante; vid. ) de sintagmas preposicionales (introducidos por la preposición a) (vid. , ), a pesar de que la fijación formal de sus respectivas locuciones no revelaría ningún otro indicio gramatical para apoyar esta atribución (como sería la aparición de un determinante o de un adjetivo, por ejemplo).
G) Respecto a la productividad del patrón compositivo verbonominal, este suele señalarse como altamente productivo y no solo en español, sino también en todas las lenguas romances (, , , , , , ). En efecto, en , donde se analizaban hasta catorce esquemas compositivos distintos (entre los que se contaba el verbonominal) como originadores de palabras idiomáticas insertas en locuciones en la masa fraseológica en lengua española, solo el patrón lexicogenésico [V‑N] integraba el 35,5 % de las treinta y una voces diacríticas allí estudiadas, el valor con diferencia más alto respecto a los trece patrones compositivos restantes integrantes de dicho estudio.
3.2.
Este tipo de estructuras fijas, según indican autores como o , origina recurrentemente en español componentes léxicos insertos en locuciones adverbiales de significado modal, normalmente en forma de sintagma prepositivo (SP) bajo el esquema general de una preposición (que suele ser a) más el compuesto, de manera que su notación podría ser [SP[Prep + N]]. En efecto, se verifica aquí que esta estructura sintáctica originadora de locuciones adverbiales se revela sobradamente rentable a la hora de conformar compuestos idiomáticos en español, ya que este inventario cuenta con hasta doce locuciones adverbiales y dos policategoriales (adverbiales con posibilidad de función adjetiva) que reflejan este fenómeno. Un único esquema no reflejaría la naturaleza adverbial de esta construcción, y sería la locución coser a pasaperro, catalogada como verbal por el diccionario académico (s. v.pasaperro), si bien esta ha fijado un circunstancial que presenta el mismo sintagma preposicional presente en las demás locuciones ([Prep a + N]). No obstante, podría plantearse si dicha construcción fija constituiría una «colocación compleja» ( y , y ), constituida por un colocativo (la locución adverbial a pasaperro, con la misma estructura de SP presente en todas las demás locuciones aquí analizadas), que suele restringir sus posibilidades combinatorias con una base verbal (coser) como núcleo. De este modo, las dos estructuras sintagmáticas originadas serían las de SP y SV, desarrolladas como [Prep + N] y [V + SP[Prep + N]], respectivamente, como se observa en la tabla 2:
3.3.
En los compuestos verbonominales es posible apreciar, como observa , una restricción fonomorfológica basada «en el número de sílabas de la base y en el previsible resultado de la combinación», pues son muy frecuentes los eductos que presentan bases bisilábicas en sus dos constituyentes, con una estructura de [2 + 2] sílabas (como las voces del discurso libre abrecartas, cascanueces o taparrabos). No obstante, también es común encontrar desequilibrios silábicos, con eductos que presentan «gradación silábica» (, ) en el primer componente, con una estructura de [3 + 2] sílabas (del tipo engañabobos, escurreplatos o espantamoscas entre voces del discurso libre) o bases monosílabas en el segundo, con el esquema silábico de [2 + 1] (como en ganapán, tragaluz o portavoz). En tales casos parece que, en esta restricción silábica, el número de sílabas del primer componente tiende a ser igual o superior al del segundo. Este mismo fenómeno de gradación silábica puede apreciarse en nuestro inventario de eductos idiomáticos verbonominales, pues, de los quince estudiados, en nueve de ellos (el 60 %) es observable un equilibrio bisilábico de [2 + 2] sílabas en sus bases (en bañalomo, machamazo, pasaperro, pasatoro, quemarropa, tocateja, tornapeón, rapaterrón y vuelapluma), mientras que en uno (revientacalderas, un 7 %) la estructura es trisilábica ([3 + 3]), y otros tres (espetaperro, regañadientes y rodeabrazo, un 20 %) presentan un desequilibrio silábico de esquema [3 + 2]. Notoriamente, los dos restantes integrantes del inventario (machamartillo y matacaballo, un 13 %) presentan una sílaba más en la segunda base (con una estructura de [2 + 3]), lo que rompe la homogeneidad silábica añadiendo, novedosamente, una sílaba más en el segundo componente. Los datos anteriores se recogen a continuación en la tabla 3 y figura 2:
3.4.
Respecto a la relación sintáctica que las bases léxicas de estos compuestos idiomáticos verbonominales establecerían entre ellas, la más comúnmente observable es la de verbo-objeto directo, es decir, aquella en la que la base nominal (en segunda posición) se correspondería con el complemento directo que saturaría la estructura argumental transitiva de la base verbal del primer elemento (vid. , , , , ). En efecto, son ocho, de las quince piezas léxicas del inventario (un 54 %), las que cuentan con una base verbal de naturaleza transitiva como primer componente, seguida de un sustantivo fijado como objeto directo (espetaperro, quemarropa, machamartillo, machamazo, matacaballo, bañalomo, rapaterrón y revientacalderas). No obstante, como observan diversos estudiosos (; , o ), pueden rastrearse otros valores sintácticos para la base sustantiva posnuclear como, por ejemplo, el de sujeto (si bien se suele admitir que esta interpretación no suele ser muy recurrente; vid. ). Esta relación de verbo-sujeto podría observarse claramente en dos (tornapeón y vuelapluma, un 13 %), mientras que resultarían ambiguos cinco casos (un 33 %) cuya base verbal transitiva pudieran presentar una lectura intransitiva (pasaperro, pasatoro, regañadientes, rodeabrazo y tocateja), si bien algunos diccionarios, en su definición relacional o morfosemántica, apoyan la interpretación intransitiva o circunstancial. En la tabla 4 y la figura 3 se ofrece una visión sinóptica de los datos anteriores:
3.5.
Se analizarán ahora distintos aspectos relacionados con la naturaleza individual de los formantes del compuesto.
3.5.1.
Centrándonos en el elemento de naturaleza verbal de estos eductos idiomáticos situado en primera posición, observa que, en el mecanismo de composición verbonominal, esta base verbal en primera posición admitiría cualquiera de los tres paradigmas de conjugación del español (es decir, verbos de las tres conjugaciones, como por ejemplo en taparrabos, rompeolas y abrecartas). Además, parece que esta es una de las escasas ocasiones en la sincronía actual en las que la segunda y tercera conjugaciones mantienen «cierto grado de productividad en morfología derivativa» (). Sin embargo, resulta destacable que, en los quince compuestos idiomáticos del inventario, han sido exclusivamente verbos pertenecientes a la primera conjugación los que han intervenido como base en el proceso lexicogenésico (quizá al ser la primera conjugación la predominante en la lengua; vid. ), como se observa en el hecho de que todos conservan esta vocal temática ‑ a- como elemento de enlace entre ambos lexemas. Habría que recordar, por otro lado, que la naturaleza de esta forma verbal es una cuestión muy discutida, ya que algunos morfólogos defienden que se trata de la forma imperativa, mientras que otros abogan por el tema verbal o por incluso la tercera persona de singular del presente (vid. , , ).
Además, y a pesar de la unidad monoacentual del educto univerbal originado por composición (con sílaba tónica sobre la segunda de las bases, como observan o y se ha comentado en § 3.1.a), en el componente verbal de los eductos revientacalderas y vuelapluma puede observarse la conservación de los diptongos de las bases verbales originarias (vid. ).
3.5.2.
Por lo que respecta al segundo formante del compuesto, diversos autores (como , , la , o , entre otros) observan que la mayoría de las bases nominales presentes en la estructura [V-N] quedan fijadas con un número morfológico en plural si los sustantivos originarios son contables, especialmente si el compuesto es reinterpretable como una estructura argumental transitiva (como en abrecartas, limpiabotas, recogepelotas o salvapantallas, entre piezas léxicas del discurso libre). Asimismo, apunta que este plural no deja de ser un plural meramente formal, fosilizado, ya que «carece de valor cuantitativo para el compuesto». Sin embargo, en el inventario de compuestos idiomáticos verbonominales aquí mostrado, se dan solo dos casos que presentan un segundo componente fijado en plural (regañadientes y revientacalderas, un 13,3 %), mientras que son doce las voces idiomáticas de esquema [V‑N] que cuentan con una fijación en singular en su componente nominal (bañalomo, machamartillo, machamazo, matacaballo, pasaperro, pasatoro, quemarropa, rapaterrón, rodeabrazo, tocateja, tornapeón y vuelapluma, el 80 %). Se encuentra en espetaperro(s), por último, un caso de vacilación singular/plural (el 6,7 %), fenómeno que autores como , la o señalan igualmente como frecuente. Los datos anteriores se muestran en la tabla 5 y la figura 4:
Resultan llamativos, pues, estos doce compuestos idiomáticos verbonominales donde la base nominal en segunda posición se presenta fijada en singular, algo anómalo en este esquema lexicogenésico compositivo, en el que predomina el constituyente nominal pluralizado (). Este fenómeno ocurre, además, como se comentaba en , sin que pueda aducirse claramente ninguna de las causas con las que se suele explicar la aparición de este segundo constituyente fijado en singular, a saber: (a) que el referente sea una entidad única o percibida como tal, del tipo girasol o portafusil, (b) por el carácter no contable de la base nominal, como en cortacésped o guardapolvo, o (c) para facilitar la diferenciación de significados mediante la alternancia singular/plural, como en el caso de catavino (‘recipiente’) frente a catavinos (‘persona’) (vid. , , , , ). De este modo, se muestra que la anomalía consistente en la preferencia por el singular resultaría característica en las voces idiomáticas configuradas mediante composición, como observaba .
3.5.3.
Por último, se ha de notar que, de los catorce sustantivos distintos que actúan como bases a la derecha del compuesto (pues una de ellas, perro, está presente en dos de los eductos, espetaperro y pasaperro), tres (21,5 %) son somatismos (brazo, diente y lomo), mientras que otras tres (otro 21,5 %) son lexías que designan animales (caballo, perro y toro), lo que resulta en que un total de seis de las catorce bases nominales distintas empleadas (un 43 %) denotan algún tipo de animal o parte del cuerpo, dando lugar, pues, a que siete de las quince locuciones aquí estudiadas (esto es, un 46,7 %) hayan quedado configuradas con estos tipos léxicos (tabla 6 y figura 5):

Este fenómeno, postulado como un universal fraseológico (), demuestra la especial relevancia y productividad que presentan los campos léxicos relativos al cuerpo humano y al mundo animal a la hora de originar unidades fraseológicas en general (, , , ) y palabras idiomáticas en particular (vid. ).
4. CONCLUSIONES
A lo largo del presente estudio se ha examinado la estructura interna de quince eductos compuestos verbonominales diacríticos presentes en locuciones en español. Con el inventario conseguido se ha podido iniciar un estudio sistemático de un mínimo de quince piezas léxicas idiomáticas prototípicas (carentes de autonomía sintáctica y semántica, al menos en la sincronía actual, y «difícilmente reconocibles fuera de la locución que componen», ), habiéndose desechado, por varias razones, otras que pudieran ser contempladas desde perspectivas más amplias también como idiomáticas: (a) diccionarios generales monolingües les atribuyen un significado específico, como la voz hincapié (presente en la locución verbal hacer hincapié [alguien]); (b) manifiestan variantes formales con significado, como volapié (en la locución adverbial a volapié), la cual cuenta con una forma diptongada vuelapié a la que podría atribuírsele el estatus de idiomática, pero aparece definida sinonímicamente en el diccionario académico (vid. y, sobre los conflictos que podría confrontar la dicotomía oralidad-escritura, y ); (c) parecen no haberse llegado a consolidar en el sistema de la lengua, como la voz hurtacordel (en la locución adverbial a hurtacordel; vid. ), o (d) han desaparecido totalmente en la sincronía actual, si bien se lematizaron en diccionarios antiguos, como la voz repicapunto (en la locución adverbial de repicapunto).
Así, de manera sinóptica, y según se desprende de lo que se ha analizado aquí, se podría realizar la siguiente caracterización de los compuestos verbonominales idiomáticos en español:
4.1.
A pesar de que para realizar el inventario se seleccionaron compuestos diacríticos exclusivamente con estructura [V‑N] (esto es, verbonominales) y de manifestación escrita univerbal (por lo tanto, con las bases soldadas gráficamente, configurando una única palabra gráfica monoacentual), la grafía locucional de estos, en ocasiones, presenta variantes sin fusión gráfica, como compuestos sintagmáticos, separando ambas bases mediante un espacio en blanco (a macha martillo, a mata caballo, a rapa terrón, a regaña dientes, a vuela pluma, etc.) o con un guion intermedio entre ellas (como en a baña-lomo, a espeta-perro o a torna-peón). Se analizan exclusivamente las formas univerbales ya que, como compuestos sintagmáticos (si bien catalogados como desusados u obsoletos), cada componente dejaría de poder contemplarse como voz idiomática.
4.2.
Este patrón compositivo verbonominal suele resultar, además, enormemente productivo en español actual (y también como originador de compuestos idiomáticos, como se demostró en ), hecho que propició la elección de dicho esquema para el presente estudio.
4.3.
Si bien en los esquemas compositivos de tipo [V‑N] pueden intervenir como bases verbales aductos de las tres conjugaciones en español (o, al menos, la productividad de la segunda y tercera conjugación no resultaría extraña), se ha observado que los quince eductos idiomáticos examinados aquí configuraron su primer componente con bases procedentes exclusivamente de la primera conjugación (conservando todas estas bases verbales ubicadas en primera posición del educto la vocal temática -a-, sin que haya ocasionado problemas de juntura con su posterior base nominal). Del mismo modo, frente a la general predilección de la base sustantiva a la derecha por la fijación con un plural meramente formal que suelen manifestar las piezas léxicas libres originadas mediante composición, resultaría también anómala la preferencia por la fijación en singular de las voces aquí estudiadas, ya que, de las quince, solo una pieza léxica diacrítica ha quedado fijada formalmente en número plural (regañadientes), frente a otra que presenta una posible variación singular/plural (espetaperro/espetaperros). Otra anomalía hallada en el estudio sería, además, la ruptura del equilibrio silábico entre ambas bases del compuesto, con dos eductos idiomáticos (machamartillo y matacaballo) de esquema [2 + 3] (esto es, con una sílaba más en la segunda base), frente a los esperables equilibrios silábicos de [2 + 2] (como pasatoro, quemarropa, tocateja, etc.) o incluso de [3 + 3] (revientacalderas), o la gradación silábica con una sílaba más ([3 + 2]) en el componente de la izquierda (espetaperro, regañadientes y rodeabrazo).
Todos estos fenómenos, así pues, constituyen anomalías de los compuestos verbonominales idiomáticos respecto a los eductos de esquema compositivo [V‑N] originadores de voces integrantes del discurso libre.
4.4.
Catorce de los quince compuestos idiomáticos han quedado conformados como un sintagma prepositivo de estructura [Prep + N] en el que la preposición introductoria es a y que forma construcciones fijas de carácter adverbial de contenido modal que, debido a la transversalidad funcional adverbio-adjetivo, puede manifestarse también con función adjetiva (como documentan explícitamente los diccionarios en los casos de machamartillo o quemarropa). En solo un caso se presenta un tipo locucional distinto al adverbial o policategorial, como es la locución verbal coser a pasaperro, si bien este circunstancial fijado a un núcleo verbal mantiene la estructura prepositiva [Prep a + N] presente en las demás locuciones de carácter adverbial (o adverbial-adjetival).
4.5.
Además, otra característica compartida entre las piezas léxicas estudiadas (debido a la naturaleza asemántica de las palabras idiomáticas como piezas léxicas concretas, carentes de referente extralingüístico) es que la naturaleza de todas ellas, como compuestos, sería exocéntrica, es decir, resultaría imposible reconocer alguna de sus bases integrantes como núcleo semántico, sin que se establezca entre ellas la relación de hiponimia-hiperonimia característica de los compuestos endocéntricos. No obstante, autores como observan que sería posible considerar este tipo de compuestos como endocéntricos si la base a la izquierda es contemplada como una sustantivación deverbal (vid. ) en lugar de como un elemento de naturaleza verbal (sea este una forma imperativa, el tema o la tercera persona de singular del presente; , , ).
4.6.
Debido a que las dos bases compositivas integrantes de cada uno de estos eductos son un verbo más un sustantivo, estos habrían de contemplarse como compuestos heterogéneos. Es más: la relación categorial V‑N de su estructura interna establecería entre cada subcomponente una relación sintáctica de subordinación, con el del núcleo sintáctico posicionado a la izquierda o en primera posición (que resulta la ubicación más frecuente en los compuestos en español, y no solo en verbonominales, sino también en otros esquemas, como compuestos de dos sustantivos [N‑(i)‑N]). La relación sintáctica subordinativa en ocho de estas piezas léxicas sería la de verbo más objeto directo (en quemarropa, matacaballo, bañalomo o revientacalderas, entre otras) o la de verbo más sujeto en dos (en tornapeón y vuelapluma). Sin embargo, podría resultar problemática en otras cinco que presentan una base verbal transitiva pero una interpretación intransitiva (como en pasatoro, regañadientes o rodeabrazo, por ejemplo).
4.7.
Por otra parte, sería posible atribuir una categoría gramatical determinada a las palabras idiomáticas aquí analizadas, como defiende García-Page Sánchez (, ), a pesar de su pretendida asemanticidad e imposibilidad de aparición fuera del discurso repetido. De este modo, los quince eductos compuestos idiomáticos se podrían contemplar como piezas léxicas con valor nominal, y debido no solo a que esta sea la categoría gramatical originada por los compuestos verbonominales (anotable, por tanto, [V‑N]N), sino porque, además, todas ellas se presentan fijadas como término escueto de un sintagma preposicional introducido por la misma preposición (a).
4.8.
Se ha podido comprobar, también, la relevancia y productividad que manifiestan los somatismos y los zoónimos para configurar fraseologismos (y, concretamente, palabras idiomáticas), ya que siete de las quince voces analizadas (junto a sus respectivas locuciones) emplean como base nominal algún sustantivo referente a una parte del cuerpo o a un animal. Este fenómeno, que se ha contemplado como un universal fraseológico, parece ser especialmente recurrente en la creación de léxico idiomático.
4.9.
El presente estudio, no obstante, no supone más que una primera aproximación en sus fases iniciales a este tipo de léxico idiomático, quedando pendientes diversas líneas de investigación futuras. Así, por ejemplo, una rápida consulta en los corpus (al menos, los académicos) y al , centrada en cada una de estas voces, revela interesantes resultados que, dado el carácter global y generalizador del presente trabajo y a la magnitud de los lemas estudiados (quince), no han podido integrarse aquí. Por ejemplo, una voz como rapaterrón parece documentarse lexicográficamente durante todo el siglo xviii (en Autoridades, los diccionarios usuales académicos y en Terreros, todos s. v.rapar) con la variante gráfica à rapa terrón. De esta manera, desde una perspectiva diacrónica, el rastreo individualizado de estos quince fraseologismos revelaría no solo en sus documentaciones (y no solo académicas), sino también en su lematización lexicográfica, su proceso de coalescencia o hipóstasis (y, en esencia, de lexicalización y gramaticalización) hasta convertirse en voces idiomáticas insertas exclusivamente en sus respectivos marcos locucionales, apoyadas por su estructura verbonominal propiciadora de este tipo de locuciones con educto idiomático (como observaba ), e igualmente, revelaría la verdadera vitalidad y posibilidades de actualización en la sincronía actual, ya que las locuciones que contienen las voces rapaterrón, bañalomo, machamazo o tornapeón parecen muy restringidas diacrónica y geográficamente.
Además, para llevar a cabo un estudio fraseológico completo (que queda fuera de los objetivos de este trabajo), también sería necesario ampliar, en trabajos individualizados, las documentaciones de cada una de ellas, con el fin de detectar no solo más casos de la posible transversalidad adverbial>adjetiva en otras de las locuciones inventariadas (más allá de a machamarillo y a quemarropa, los dos casos de posible valor policategorial atribuidos por los diccionarios), sino también otras eventuales variantes locucionales. Por ejemplo, en el (s. v.tocar) se registra la voz tocateja con una manifestación (salir de tocateja) catalogada como locución verbal y con preposición distinta de a, que no se ha considerado en el presente trabajo por su ausencia de lematización en los diccionarios generales o fraseológicos empleados como fuente y por su falta de documentación en los corpus académicos.
Igualmente, y como último ejemplo de línea de investigación por recorrer, del mismo modo que el esquema prepositivo a pasaperro constituye según el diccionario académico una locución verbal porque selecciona exclusivamente el verbo coser como núcleo, se deberían considerar igualmente, mediante mayor número de documentaciones u otras consultas en diccionarios especializados (como o ), las posibilidades combinatorias de las demás estructuras fijas adverbiales inventariadas, para establecer hipotéticas restricciones combinatorias o la realización de estas como posibles variantes como locuciones verbales, e indagar así si constituyen algún tipo de colocación compleja donde el SP actúa como colocativo. De esta suerte, por ejemplo, según se desprende de y de diversas documentaciones, la locución adverbial a tocateja parece seleccionar, en sus coapariciones, un núcleo verbal con el sentido de ‘transacción comercial’, del tipo pagar, abonar o comprar. Menores restricciones combinatorias impondría, sin embargo, la estructura locucional a regañadientes, ya que y reflejan gran diversidad de verbos que coaparecen con ella, como aquellos que denotan cumplimiento o acatamiento de una orden (acatar, obedecer, someterse), admisión o aceptación de una responsabilidad o una orden (aceptar, admitir, confesar), autorización (aprobar, autorizar, conceder), disculpa (disculpar, pedir perdón, perdonar) o apoyo o adhesión (apoyar, secundar, seguir).
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1
Aguilar Ruiz, M. J. (2021): Los neologismos fraseológicos como palabras idiomáticas en locuciones en español: morfología y clasificación. Tesis doctoral, Universidad de Valencia. En línea: https://hdl.handle.net/10550/79780.
3
5
9
11
12
Buenafuentes de la Mata, C. (2008): Procesos de gramaticalización y lexicalización en la formación de compuestos en español. Tesis doctoral. Universidad Autónoma de Barcelona. En línea: https://www.tdx.cat/handle/10803/4879#page=1.
13
16
17
18
19
20
CORDE = Real Academia Española: Corpus diacrónico del español. En línea: http://www.rae.es/recursos/banco-de-datos/corde.
22
CORPES = Real Academia Española: Corpus del español del siglo xxi (versión 1.1, de abril de 2024). En línea: http://www.rae.es/recursos/banco-de-datos/corpes-xxi.
23
24
CREA = REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Corpus de referencia del español actual. En línea: http://www.rae.es/recursos/banco-de-datos/crea.
25
Cruz Modesti, H. (2020): “Las locuciones adjetivo-adverbiales en francés y en español. ¿problema fraseológico o lexicográfico?”. Estudios Románicos 29, 121‑34. DOI: https://doi.org/10.6018/ER.418951
26
28
DEA = Seco, M., O. Andrés & G. Ramos: Diccionario del español actual. Madrid: Aguilar, 20112. En línea https://www.fbbva.es/diccionario/.
29
30
31
32
DiLEA = Penadés Martínez, I. (ed.) (2019): Diccionario de locuciones idiomáticas del español actual. Alcalá de Henares: Universidad de Alcalá. En línea: http://www.diccionariodilea.es/inicio.
33
34
35
36
37
38
39
Echenique Elizondo, M. T. (2021): Principios de fraseología histórica española. Madrid: Instituto Universitario «Seminario Menéndez Pidal». En línea: https://www.ucm.es/smenendezpidal/coleccion-ars-maiorum.
42
43
44
García-Page Sánchez, M. (1990): “Léxico y sintaxis locucionales: algunas consideraciones sobre las 'palabras idiomáticas'”. 12: 279-290. DOI: https://doi.org/10.18002/ehf.v0i12.4052
45
García-Page Sánchez, M. (1991): “Locuciones adverbiales con palabras “idiomáticas”. Revista Española de Lingüística 21/2, 211‑64. En línea: http://revista.sel.edu.es/index.php/revista/article/view/1281.
46
47
48
49
50
51
GTG = Real Academia Española & Asociación de Academias de la Lengua Española: Glosario de términos gramaticales. Madrid: Universidad de Salamanca, 2019. En línea: https://www.rae.es/gtg/.
52
53
54
55
57
López Roig, C. (2021): “Ni a toda virolla ni tumbados a la bartola. Las palabras ligadas fraseológicamente del español a partir de un análisis de corpus”. Revista de Lingüística y Lenguas Aplicadas 16, 143‑59. DOI: https://doi.org/10.4995/rlyla.2020.14063
58
Martínez López, J. A. (1997‑98): “La palabra como unidad de significado: Algunas excepciones al respecto”. Cauce: Revista de filología y su didáctica 20‑21/2, 845‑71. En línea: http://hdl.handle.net/11441/21902.
59
60
61
NTLLE = Real Academia Española: Nuevo tesoro lexicográfico de la lengua española. En línea: http://ntlle.rae.es/ntlle/SrvltGUILoginNtlle.
62
63
64
67
68
69
Prat Sabater, M. & J. García Rodríguez (2018): “Morfología y fraseología: los procesos de formación de palabras idiomáticas en las locuciones”. Póster. XIV Encuentro de Morfólogos. Universitat Autònoma de Barcelona, 10-11 de mayo de 2018. En línea: https://morforetem.wordpress.com/wp-content/uploads/2018/06/6-prat-y-garcc3ada-pc3b3ster-en-pdf-uned-2018.pdf
70
71
72
73
77
Varela Ortega, S. (2018): Morfología léxica: la formación de palabras. Versión corregida y aumentada. En línea: https://morforetem.wordpress.com/wp-content/uploads/2018/06/formacic3b3n-de-palabras.pdf.
78
Zacarías Ponce de León, R. F. (2009). El espacio semántico de la composición nominal. Tesis doctoral. UNAM. http://132.248.9.195/ptd2009/mayo/0643624/Index.html.
79
Apéndices
ANEXO 1. INVENTARIO DE PALABRAS IDIOMÁTICAS ORIGINADAS POR COMPOSICIÓN VERBONOMINAL
ANEXO 2. DOCUMENTACIONES
bañalomo
Monté en pelo el persogao, / vadiando a baña-lomo, / vine ¡sépa el diablo cómo! / por ver si me haj engañao.
Antología poética de J. M.ª Bastar Sasso (1978) [Internet]
espetaperro
Si yo, dijo entre sí, fuera valiente, / con el chuzo en que el báculo remata / le pudiera esperar tras de una mata / y envainársele todo á espeta-perro [...]
J. Somoza, Poesías (1811-1842) []
Desde el comienzo del campeonato, se hace la misma pregunta. En el acto, a espetaperro, Amary, como un autómata, toma el Alfil de Tarsis: 24. Ad3xf5. Es una herejía de bisoño. La sala se enardece ante semejante desatino. Se escuchan incluso comentarios en alta voz: “¿Cómo es posible que un ajedrecista de su talento se ponga a hacer pifias de novato?”.
F. Arrabal, La torre herida por el rayo (1982) []
Abandonó su objetivo, saltó el muro de la Casa de Campo y, ladrando rabiosamente, corrió a espetaperro hacia la fábrica de ladrillos.
J. Maqua, Invierno sin pretexto (1992) []
machamartillo
aquí donde me veis, una mujer liberada, he sido educada en el seno de una familia católica a macha martillo. Una familia donde se rezaba el rosario cada día, pues buena era mi abuela para olvidarlo.
M.ª P. Díaz, Amor en Florencia (2002) []
...Adolfo Muñoz Alonso, catedrático de Filosofía, franquista a machamartillo y jefe de la censura durante muchos años.
J. Leguina, La cruz crepuscular (2010) []
En consonancia con tu credo liberal a machamartillo, que te lleva a poner en tela de juicio la necesidad de que exista un sistema de sanidad pública, probablemente no hagas daño a nadie, como dices.
F. Sánchez Dragó, Santiago Abascal. España vertebrada (2019) []
machamazo
Vos lo guiábades a machamazo, como cristiano viejo que con atestar un poco en una ignorancia que deprendió, cuando muchacho, de sus padres, le parece que no hay que poner duda en su verdad.
J. de Pinea, Diálogos familiares de la agricultura cristiana (1589) []
matacaballo
...será ratificado por el Congreso igualito como sucede con el presupuesto general y otros documentos controversiales que mejor se discuten y se aprueban a matacaballo, de ser posible a altas horas de la madrugada [...].
«Que se apuren» [editorial], La Tribuna (2004) []
Es 15 de junio y un director de cine de origen austriaco llamado Fritz Lang ha hecho llamar a Bertolt Brecht y a uno de sus músicos favoritos, Hanns Eisler. Brecht tiene que escribir, a matacaballo, una historia sobre la muerte del más terrible de los verdugos, Reinhardt Heydrich, el jefe de Seguridad del Reich.
J. M. Reverte, La división azul. Rusia 1941-1944 (2011) []
A partir de las once de la mañana del viernes todo fue jubiloso y emocionante. Tuvimos que ir a mata caballo, pero mis charlas en los institutos fueron estupendas y muy gratificantes.
E. Menducutti, Otra vida para vivirla contigo (2013) []
pasaperro
Cómo llegaron a mis manos los folios cosidos a pasaperro donde George Borrow describe sus dos estancias en tierras aragonesas, no incluidas en su inclasificable libro La Biblia en España, obedece a razones de tipo intelectual que poco tienen que ver con el relato que a continuación expongo [...]
J. F. Aguirre y J. de Uña Zugasti, Nuevas leyendas del Monasterio de Piedra (2000) []
Cosido a diente de perro/a pasaperro: cosido en plano de hojas sueltas en el que la aguja penetra siempre por la misma cara del soporte para salir por la contraria y reaparecer justo por encima del borde de los cuadernos reunidos.
M.ª D. Díaz de Miranda Macías, «Creación de un protocolo de la encuadernación que permita controlar el proceso de restauración» (2007) [Internet]
pasatoro
Con él no hay que descomponerse, sino aguardar a que entre en jurisdicción y humille, aunque el mejor modo y manera de trastearlo es a pasatoro, y luego una buena por todo lo alto y a la cruz.
R. Palma, Tradiciones peruanas (1874) []
De la Rosa [...] toreó sin romperse ni romper, fríamente, a pasa toro. Una pena. Le pidieron la oreja cariñosamente para pasear, al final, el ruedo entre el cariño de los paisanos.
V. Zabala de la Serna, «Alcurrucén contra la demagogia», ABC (2006) []
quemarropa
La causa de la muerte, aparentemente, era una herida de bala. Don Manuel no es médico, pero con el tiempo se ha aprendido el repertorio. A su juicio, el disparo, justo sobre el corazón, había sido realizado a quemarropa.
C. Ruiz Zafón, La sombra del viento (2001) []
El 7 de abril, a las 8 de la mañana, el trabajador Galo Noria le dispara a quema ropa y huye precipitadamente.
E. Tamayo, Resistencias al autoritarismo. Gobierno de León Febres Cordero (1984-1988) (2008) []
El pequeño regresaba de la escuela cuando oyó gritos y lloros en su casa; eran su madre y sus tías. Su padre había sido abatidoa quemarropa por una pareja de la Guardia Civil cuando regresaba a la cueva.
M. Á. Revilla, Toda una vida (2023) []
rapaterrón
...otras circunstancias en función de las cuales el propietario fija la manera cómo quiere cortar la mies, que puede ser: alto, bajo, a media caña o a rape, también denominadas altero, bajero y a rapatierra o a rapaterrón y también entre dos tierras.
Idáñez de Aguilar, A. F., «Léxico de siega y trilla en una comarca en el límite entre La Mancha y Andalucía», Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, 149 (1993) [Dialnet]
Dos pensamientos se me han ocurrido, á mi parecer buenos. El primero es el quitarme el pelo á rapa terrón: para el verano es conveniencia, y para el invierno mejor [...].
F. Afán de Ribera, Virtud al uso y mística a la moda (1729) []
regañadientes
Se dio orden de retirada, y para hacerla más a salvo, nos desviamos del camino, escurriéndonos por una hondonada que caía hacia la dehesa de Amaniel. D. Santiago renunció a regaña dientes a los peligros de una lucha con los dragones que a toda prisa avanzaban.
B. Pérez Galdós, Napoleón en Chamartín (1874) []
Se trata de una chica de Madrid, de 19 años, la segunda de cuatro hermanos. Viene a la consulta a regañadientes; la traen sus padres porque no estudia, no hace nada y desde siempre ha sido una chica de poca voluntad [...].
E. Rojas, La conquista de la voluntad (2010) []
Su padre siempre había ido al pueblo a regañadientes. No tenía nada que ver con la vida rural ni entendió nunca aquella existencia áspera de los abuelos maternos de Adriana.
E. Navarro, Las voces de Adriana (2023) []
revientacalderas
El inicio de muleta puso la bombonera bayonesa a revientacalderas: los cambiados por la espalda desembocaron en un cambio de mano superior. El temple del galo marcó los redondos, dos tandas muy mecidas, espaldina incluida.
Z. De la Serna, «Oreja para Sebastián Castella y Manzanares», El Mundo (2011) []
Esto ha cambiado mucho para bien, en el fútbol nada es seguro pero la idea que tenemos de partido es ir a ‘revienta calderas’. Vamos a ir con todo.
F. Martínez, «Luis de la Fuente: “Vamos a ir a revienta calderas”», Mundo Deportivo (2023) [Internet]
rodeabrazo
Tornando a nuestro propósito, son muy grandes braceros estos gigantes; y tiran una piedra a rodeabrazo, muy recia, y cierta y lejos, de dos libras y más de peso.
G. Fernández de Oviedo, Historia general y natural de las Indias (1535-1557) []
Beatrice Jo Berm armaba jaleo en tanga. Andrea Duvel se había quitado la hopa y la hacía girar a rodeabrazo sobre su pamela mostrando su proteica complexión de fornida europea.
A. Curiel Rivera, Blanco Trópico (2014) []
tocateja
Aunque para empezar ese negocio fabuloso necesitara liquidez, cash, contante y sonante. Quieren pasta a toca teja —nos decía a mi padre y a mí—, para poder sustanciar el gran asunto.
R. Chirbes, En la orilla (2013) []
La música ha sido una de las grandes influencias en mi cine. Todo lo que he ganado en mi vida me lo he gastado en libros y en discos, pagados a tocateja.
Á. Vicente, «El cine quijotesco de un autodidacta: Albert Serra en seis películas», El País. Babelia (2022) []
tornapeón
Labradas las tierras de los pobres [viudas y huérfanos, enfermos ó impedidos por vejez], labraba cada uno las suyas, ayudándose unos á otros, como dicen á torna-peón.
J. Costa, Colectivismo agrario en España (1898) []
Se reputará que existen obreros, a los efectos de que el número sea determinante de la sanción, en los casos en que el dueño del trabajo sea auxiliado por parientes, allegados o extraños que trabajen gratuitamente a títulos de amistad o a tornapeón.
C. García Oviedo, Tratado Elemental de Derecho Social (1946) []
vuelapluma
Julio Llamazares mata los tiempos de espera deambulando por las calles, plazas, bares y restaurantes que los rodean, lugares en los que no deja de pegar la hebra con unos y otros y de anotar a vuelapluma todo cuanto ve y oye [...].
J. J. Ordovás, «El peregrino ateo», El País. Babelia (2008) []
A través de esas cartas se puede ver la manera en que Carrión iba desarrollando algunas de sus ideas, de sus sueños. Hay unas que son un bosquejo trazado a vuelapluma, dentro de ese género epistolar hoy perdido; otras muestran la realización de sus obras, la invitación a participar en ellas.
F. Balseca, «Benjamín Carrión: Pasiones de un hombre bueno», El Universo (2020) []
Sorprende la capacidad de perduración de algo tan frágil como unas hojas de papel sobre las que alguien ha escrito a toda prisa, a vuela pluma, visiblemente lo primero que se le venía a la cabeza.
A. Muñoz Molina, «El borrador incesante», El País (2022) []
Notas
[1] «Persona que se muestra obsequiosa con otra con la que pretende tener relaciones sexuales, sin conseguirlo» (pagafantas).
[4] «loc. adv. 1. De manera estricta, precisa o rigurosa. 2. p. us. A toda costa y resueltamente, pese a los riesgos o dificultades» (rajatabla).
[5] «loc. adv. 1. Sin el apoyo físico necesario o sin estabilidad. 2. Con indecisión, inquietud y zozobra» (vilo).
[7] Se recurre a la catalogación de este tipo de locuciones, basada en la propuesta de y apoyada en la facilidad polifuncional que algunas locuciones suelen presentar (sobre todo, la transversalidad adverbial-adjetiva, vid. , ), para facilitar los análisis estadísticos y cómputos globales, si bien esta clasificación híbrida no concuerda con las catalogaciones más tradicionales de las locuciones (por ejemplo, , , o la ) y suele ser rechazada por algunos estudiosos (vid. , ).
[8] No obstante, para profundizar en los numerosos problemas que plantea la división entre compuestos endo- y exocéntricos y su consideración como obsoleta en la actualidad, vid. .
[9] Por ejemplo, en machamartillo («del [verbo] machar y [el sustantivo] martillo», machamartillo) o tocateja («compuesto del verbo tocar y el sustantivo teja», tocar).
[10] Tales serían los casos de pasatoro («Dicho de dar la estocada: Al pasar el toro, y no recibiéndolo ni a volapié», pasatoro), («Disparar desde muy cerca, prácticamente con el cañón apoyado en la ropa, de forma que esta se quema» (), («Cuando alguien cumple algún mandato de manera forzada, sin ganas y protestando, es decir, hablando o regañando entre dientes», ), («Dando una vuelta al brazo para arrojar o despedir algo con él», rodeabrazo) o vuelapluma («Escribir o hablar velozmente sin detenerse mucho a reflexionar. Como si la pluma, más que escribir, volara sobre los folios», a vuelapluma).
[11] Con voces del tipo , maniatar, manuscribir o vasodilatar, de entre piezas léxicas del discurso libre.
[13] De hecho, de entre los ejemplos que estos autores exponen (vid. y ), cinco de ellos coinciden con voces neológicas idiomáticas estudiadas aquí (espetaperro, matacaballo, quemarropa, regañadientes y vuelapluma).
[15] Como en el caso de pasatoro, regañadientes y rodeabrazo. (Vid. supra sus definiciones la n. 10).
[18] «m. Taurom. Suerte que consiste en herir de corrida el espada al toro cuando este se halla parado» (volapié).
[19] «loc. adv. 1. Taurom. Ejecutando la suerte del volapié. 2. Dicho de correr algunas aves: Ayudándose con las alas. 3. Dicho de pasar un río, una laguna, etc.: Trabajosamente, haciendo unas veces pie en el fondo y otras nadando» (volapié).
[20] «Repentinamente, y sin ser visto ni esperado» (Diccionario de la lengua castellana de M. Núñez de Taboada, 1825: s. v.hurtacordel [apud]).
[21] «Voz que solo tiene uso en el modo adverbial de repicapunto, y vale, que una cosa ejecuta con primor, y con todas las circunstancias de curiosidad y aseo» (Diccionario de autoridades, RAE, 1737: s. v.repicapunto [apud]). Como puede observarse, esta locución quedó configurada como un sintagma preposicional introducido por la preposición de en lugar de a, lo que parece casi una excepción en este tipo de fijaciones locucionales.
[22] Por más que algunas puedan traslucir un mínimo significado aun sin ser elementos libres, como las originadas mediante derivación pierde y soñación, presentes en las locuciones no tener pierde algo («loc. verb. Ser fácil de encontrar, ateniéndose a las instrucciones recibidas», pierde) y ni por soñación («loc. adv. coloq. ni en sueños», soñación).






