0. INTRODUCCIÓN
Antes de nada, conviene realizar algunas precisiones con vistas a acotar el tema anunciado en el título de esta colaboración. En primer lugar, hay que puntualizar que se ciñe a recursos morfológicos de innovación léxica; es decir, se ocupa de los procedimientos de ampliación del léxico conocidos como formación de palabras, y se dejan de lado los neologismos semánticos autóctonos, así como las innovaciones consistentes en la adopción de unidades léxicas de otras lenguas, tanto si se adopta solo el significado (préstamo semántico) como si se acoge también el significante (préstamo léxico).
Por otra parte, la mayoría de los procedimientos morfológicos de innovación no son exclusivos de los jóvenes: se conocen y se usan en la lengua general, si bien, por su frecuencia de empleo o su productividad, cabe calificar determinados fenómenos como característicos del segmento de edad aquí acotado. Segmento etario, por lo demás, de difícil delimitación, pues resulta conocida la rapidez con que se operan los cambios en las modas lingüísticas de la población joven: el propósito de preservar la propia identidad y la pertenencia al grupo motiva que, en cuanto una palabra o expresión se generaliza, tienda a caer en desuso y a ser sustituida por otra (). En una sociedad como la actual, en la que el ideal de eterna juventud parece haber calado hondo, el mimetismo con lo juvenil no se restringe a cuestiones de indumentaria o hábitos de entretenimiento. Comporta la adopción de usos lingüísticos de los jóvenes. Es posible que la denominada midorexia (‘miedo a envejecer’) sea la responsable del influjo de la lengua juvenil en la lengua general, sobre todo coloquial, de los adultos.
Con vistas también a precisar el campo de investigación, me limitaré, desde el punto de vista diatópico, a España. Esta restricción viene aconsejada por una decisión previa: la de utilizar el corpus que me proporcionan el Diccionario del léxico juvenil en España () y las unidades léxicas caracterizadas como propias de la lengua juvenil (marca juv) en el Diccionario del español actual (, en adelante DEA, en su versión en línea: https://www.fbbva.es/diccionario/).
La mayor parte de las formas que aquí citaré proceden, pues, salvo que indique otra cosa, del citado Diccionario de Regueiro Rodríguez, de modo que, por defecto, no lo mencionaré, mientras que sí haré referencia expresa al siempre que este repertorio, en permanente actualización, registre una voz marcada como específica de la variedad juvenil.
1. DERIVACIÓN IMPROPIA O INMEDIATA
Los considerados por la Nueva gramática de la lengua española (§ 5.6; en adelante, ) como «sufijos derivativos vocálicos átonos» ‑a, ‑e, ‑o siguen produciendo una notable cantidad de derivados deverbales. Ya la propia académica (§ 5.6i) constata que el grupo de los derivados en ‑e «es uno de los más productivos en los tiempos recientes, en especial en la lengua juvenil, en la conversacional y en la deportiva». A este tipo de procedimiento corresponden formas como atocine (solo registrado en juv ‘atocinamiento’, ‘acción de atocinar(se)’ ‘amuermarse’, ‘aburrirse’, ‘sufrir atontamiento o sopor, esp. a causa del alcohol o de una droga’, ‘engordar en exceso’), currela ‘obrero, trabajador manual’ (también en col ‘trabajador’), currele ‘trabajo, actividad laboral’ (también en col ‘trabajo’, ‘acción de trabajar o lugar en que se trabaja’), desparrame col o juv ‘acción de desparramar’ y desparramo juv ‘acción de desparramar’, esparrame pop o juv ‘acción de (d)esparramar’, flipe ‘acción y efecto de flipar’ (del ingl. to flip out ‘volverse loco’) ‘entusiasmar, cautivar, gustar mucho’ (también en juv ‘acción de flipar’), jala ‘comida’, jale ‘comida’.
2. FORMACIONES CON LA TERMINACIÓN -AS SIN VARIACIÓN EN SINGULAR Y PLURAL
Existe en la lengua general un conjunto de nombres de persona, casi todos de contenido despectivo o peyorativo, caracterizado por la terminación ‑as, que se emplean sin variación en singular y en plural: aguafiestas: un aguafiestas ~ unos aguafiestas, un bocachanclas ~ unos bocachanclas. Son sustantivos comunes en cuanto al género: un completo manazas o una completa manazas (). Se trata de voces construidas con plural inherente y «asimilables a los adjetivos» (): cachas ‘musculoso, fornido’, loqueras ‘loco’ o ‘pers. hábil en el trabajo manual’.
En nuestro corpus se documentan las siguientes unidades léxicas: birras ‘persona alcohólica’ (cfr.birra del it. [al. Bier] ‘cerveza’), brasas (m y f) ‘persona molesta, pesada’ (también en ); broncas (m y f) ‘persona pendenciera’; bufas (m y f) ‘persona embustera’; cacas ‘trasero’, ‘persona cobarde’; calandracas ‘pierna(s)’; calvorotas ‘calvo’; carencias ‘persona inexperta o de poco mérito o valor’; chapas (m y f) ‘persona molesta, pesada’; chuleras (m) ‘chuleta, chulo’; gordinflas ‘gordinflón’; golferas (m) ‘golfo’ (también en , col); gumias (m y f) ‘comilón’, ‘gorrón’ (también en gumia, adj y n, juv, desp, ‘comilón’, ‘aprovechado o rácano’; jajas (adj) ‘gracioso’; jodiendas (m y f) ‘persona molesta’; mazas (adj) ‘persona fuerte y musculosa’, (m) ‘hombre muy grande y fuerte’ (: adj invar, jerg, ‘fuerte y musculoso’; notas (m y f) ‘escandaloso, que le gusta llamar la atención’ (nota (adj), juv, desp ‘persona que llama la atención); reguleras adj juv ‘regular o mediano’; (m y f) ‘rojo, izquierdoso’ (también en adj, col, desp, ‘rojo’; solanas (adj) ‘solo, sin compañía’ (también en adj, jerg, ‘solo o sin compañía’).
En la forma híbrida fekas (adj, u t c s) ‘persona falsa’ hay que recurrir al ingl. fake ‘falso, farsante’. Se trata de una de tantas formaciones híbridas de la lengua juvenil () (cfr.infra § 12). La forma europas (m, pl) ‘euros’, formalmente asimilable a las anteriores unidades léxicas, carece de empleo referente a persona.
Son también voces construidas con plural inherente y asimilables a los adjetivos (cfr.) formas como finolis, locatis, millonetis, de más larga trayectoria en la lengua coloquial, registradas ya en el DLE.
3. SUFIJACIÓN
3.1. El sufijo -ata y aledaños
Dos fenómenos llaman la atención en lo que se refiere a los sufijos de la lengua juvenil de hoy. El primero, la pervivencia y productividad del sufijo ‑ata () entre los jóvenes de España. Algunas de las formaciones con ‑ata, con decenios en el idioma y su paso a la lengua coloquial general, siguen siendo utilizadas por los jóvenes; otras, en cambio, figuran como más recientes en el corpus utilizado para este trabajo: bailata ‘baile’, bugata ‘automóvil’ (también en ), camarata ‘camarero’, cañata ‘caña, vaso de cerveza’, chabolata ‘chabolista’, jubilata ‘jubilado, da’ (también en ), jupata ‘chaqueta, cazadora’, mercata ‘mercado’, morata ‘moro, ra’, negrata ‘negro, ra’, ordenata ‘ordenador’ (también en ), pegata ‘pegatina’ (también en ), porrata ‘persona que fuma porros’, ‘porro, cigarrillo de hachís o marihuana’, privata ‘bebida alcohólica’, segurata ‘guardia de seguridad’, sociata ‘socialista’, tocata ‘tocadiscos’.
Análoga connotación poseen formaciones con ‑eta: camareta ‘camarero’, fumeta ‘persona que fuma droga’ (también en , jerg), porreta ‘persona que fuma porros’, sobeta ‘dormido’, vacileta ‘persona complaciente, que carece de opinión propia’, vagueta ‘vago’; ‑eto: bareto ‘bar’ (también en juv), careto ‘cara’, ‘mala cara’; ‑ota: calvorota(s) (cfr. § 2), grifota ‘adicto a la grifa’ (también en jerg), pinchota ‘drogadicto que se pincha’; ‑ote: malote, ‑ta (también en juv, ‘pers. de aspecto y/o comportamiento de malo’), pastillote m juv ‘pastilla grande’.
3.2. Dos sufijos novedosos: -uqui, -inchi
El otro fenómeno antes anunciado es la reciente aparición de un par de sufijos de connotación afectiva, invariables en cuanto al género y con moción de número: ‑uqui (o ‑uki) e ‑inchi. Del primero hay testimonios en el corpus de este trabajo: fiestuqui, ki ‘fiesta’ (también en col), macarruqui ‘macarra’, marchuqui ‘diversión, especialmente por la noche’, piscinuqui ‘piscina’, puebluqui ‘pueblo’. Dado el carácter novedoso ―al menos, para mí― de esta forma sufijal, he recurrido a la base de datos Sketch Engine ([word=".*uqui|.*uquis"], 6/5/2024), que me devuelve, además de múltiples casos de los derivados que acabo de citar, varias decenas de testimonios. Copio algunos de ellos:
ambientuqui ‘ambiente’, aparatuquis ‘aparatos’, cenuqui ‘cena’, cervezuqui ‘cerveza’, comiduqui ‘comida’, despensuqui ‘despensa’, fotuqui ‘foto’, manduqui ‘manduca, comida’, mochiluqui ‘mochila’, modeluqui ‘modelo’, modernuquis ‘modernos’, plantuquis ‘plantas’, pastuqui ‘pasta, dinero’, peñuqui ‘peña, gente’, playuqui ‘playa’, recetuqui ‘receta’, setuquis ‘setas’, truqui ‘truco’, el truqui del almendruqui [sic], vueltuqui ‘vuelta, paseo’, etc.
Del segundo sufijo novedoso (-inchi) no he encontrado testimonios en el corpus acotado para este trabajo, pero sí los he oído a adolescentes. Reiterada la consulta a Sketch Engine ([word=".*inchi|.*inchis"] 6/5/2024), me proporciona también decenas de formaciones sufijales. He aquí algunas:
abuelinchi ‘abuelo -a’, amiguinchis ‘amigos, -as’, barriguinchi ‘barriga’, borrokinchi (vasc. borroka ‘lucha’), carinchi ‘caro’, coleguinchis ‘colegas’, colorinchi ‘color’, currinchi ‘trabajo’, dibujinchi ‘dibujo’, gordinchi ‘gordo, ‑a’, guitarrinchi ‘guitarra’, modelinchi ‘modelo’, pavinchis ‘pavos, euros’, perrinchis ‘perras, dinero’, regulinchi ‘regular’, saludinchis ‘saludos’, sopinchi ‘sopa’, verdurinchis ‘verduras’, etc.
3.3. Otras formas sufijales documentadas
Dentro del corpus acotado, encuentro formaciones con los siguientes sufijos:
-aco: moraco ‘moro, persona del norte de África’ (también en ), pepinaco m juv ‘aparato muy bueno o muy potente’;
-ada: capullada ‘estupidez, tontería’ (también en col), piñada ‘dentadura’ (< piño ‘diente’), (también en jerg);
-amen: bolamen vulg ‘testículos’, huevamen vulg ‘testículos’;
-ancia: jamancia ‘comida’ (< jamar ‘comer’);
-ante: curr(el)ante ‘trabajador’ (también en col), flipante ‘que entusiasma’ (también en adj juv ‘que flipa’);
-arra: bocarras ‘delator, chivato’ (cfr. § 2);
-azo: nextazo (s. v. next), (formación híbrida: ingl. next ‘siguiente’ + -azo) (cfr. infra § 12), en la expr. hacer un __ ‘desatender o mostrar indiferencia a alguien’;
-ear: banear (ingl to ban ‘prohibir’ + -ear) ‘restringir el acceso de un usuario dentro de un sistema informático’, chatear ‘comunicarse mediante chat’, ghostear ‘dejar de hablar con una persona sin dar explicaciones’ (ingl. to ghost ‘esfumarse de la presencia de alguien’), mutear ‘silenciar a alguien’ (ingl to mute ‘silenciar’ + ‑ear) (también en DEA tr Informát ‘silenciar’), ship(p)ear (ingl. to ship y relationship + ‑ear) ‘emparejar a dos personas’, stalkear (ingl to stalk ‘acechar’ + ‑ear) ‘cotillear’, wasapear o guasapear (ingl Whats App + ‑ear) ‘comunicarse mediante la aplicación Whats App’; cfr. infra § 12;
-eo: braseo ‘pesadez’ (cfr. dar la brasa ‘fastidiar o dar la lata’), salseo ‘chismorreo’ (también en col ‘cotilleo’), masoqueo juv ‘acción de masoquearse, comportarse de manera masoquista’);
-ero, ra: bandejero ‘miembro más bajo de una pandilla juvenil’, bultero ‘mentiroso’, hip-hopero (ingl hip ‘cadera’ + hop ‘saltar, bailar’ + ‑ero) ‘amante del hip-hop, música asociada a un movimiento juvenil surgido en Estados Unidos en los años 80, que incluye el rap, los graffiti y el break-dance’, metalero ‘joven que se define por gustos musicales, por la subcultura metal’ (también en ‘de(l) heavy metal. Aficionado al heavy metal y que gralm. participa del movimiento juvenil surgido en torno a él’;
-ico, ca: abusica ‘abusón, persona que abusa’;
-ín: cerebrín ‘persona inteligente’;
-ing: balconing ‘salto de balcón a balcón, o directamente a la piscina desde el balcón de la habitación del hotel’ (también en ), cañoning ‘deporte de riesgo consistente en descender por cañones’;
-ón: cebollón ‘borrachera’, macarrón ‘macarra’ (también en jerg), casoplón ‘casa grande y lujosa’;
-orro, ra: bastorro ‘persona tosca, grosera’, juv o vulg buenorro ‘pers. buena (apetecible sexualmente)’;
-oso, sa: cantoso -sa ‘que canta o llama la atención’, (también en col), hipioso despectivo de hippy ‘movimiento contracultural juvenil’, marchoso ( juv ‘que tiene marcha (actividad o animación)’;
-uno, na: viejuno, na ‘persona anticuada’ (también en adj col ‘viejo’. Gralm con intención desp) ().
4. ABUNDANCIA DE FINALES EN -I
Si prescindimos de abreviaciones (bici, boli, mili, poli, taxi, etc.) y de préstamos léxicos (aizkolari, bonsái, brandi, nazi, selfi, etc.), no abundan en español las palabras acabadas en ‑i (átona). Por eso llama la atención el reciente y creciente uso, en los ambientes juveniles, de formas acabadas en ‑i. Ya me he referido antes (§ 3.2) a los sufijos ‑inchi y ‑uqui. En el corpus de este estudio documento bugati y bugui (a partir de buga ‘automóvil’, ambas formas en el , con la marca juv), cantidubi ‘cantidad (de personas o cosas)’ (también en juv), chati ( juv ‘chica o muchacha’), chuli ‘bonito’ (también en juv), chupi ( juv), churri (también en juv, ‘pers. querida’, ‘chica o mujer’), colegui ‘colega’ (también en juv), compi ( juv ‘compañero o amigo’), cuqui (también en cuqui adj, col ‘cuco’ ‘lindo y gracioso’), flaqui ‘enfermo’, ‘dolor’, holi interj ‘hola’, jari ‘malestar repentino’, jivi adj juv ‘heavy’, mendi ( juv) ‘menda’ mini ( juv ‘vaso muy grande de cerveza para beber en grupo’, milloneti(s) ( col, humoríst ‘millonario’), titi f ( juv ‘mujer, esp. joven’).
No debe descartarse el influjo del inglés en esta abundancia de finales en ‑i. A este respecto, interesa recordar que en inglés la terminación para el diminutivo cuenta con dos alomorfos ‑ie, e ‑y, con la misma pronunciación, y es mucho más frecuente que en español, lo que por influjo analógico refuerza esta tendencia ().
5. PREFIJACIÓN
Aunque varios trabajos sobre la lengua juvenil han destacado el empleo de prefijos intensificadores tales como hiper‑, mega-, super-, ultra- e incluso, en algunos ambientes, su acumulación en una sola palabra (hipermegasuperguay) (), en el corpus utilizado para este artículo escasean las formaciones prefijales. Apenas cabe citar el ya viejo superguay adj (frec invar), que el DEA registra como juv con el significado de ‘estupendo o magnífico’ y que también funciona como adverbio.
Sin embargo, s. v. super-1, Regueiro Rodríguez anota: «Prefijo que significa ‘en grado sumo’. Es forma muy frecuente en el lenguaje de los pijos, que lo añaden a toda clase de palabras: superbién, superalucinante, superdecisiones, superpoco, superguay, superinteresante, supermal, supermogollón, supercaro, superenamorar, superflipar, superilusión, superhortera»; y s. v. mega‑, ejemplifica con la frase «La fiestuqui, ¡megaguay!».
6. COMPOSICIÓN
En el corpus léxico encontramos nombres (sustantivos o adjetivos) compuestos de verbo + complemento, el esquema compositivo más frecuente en español, en formas como asaltacunas (también en col, humoríst ‘pers. que entabla relaciones [sentimentales o] sexuales con otra muy joven o mucho más joven que ella’), chupaculos ‘obsecuente, en especial con el poderoso, ante el que se humilla’, lameculos ‘chupaculos’ (también en col, desp ‘pers. aduladora y servil’), metemierda ‘m. y f. ‘persona que tiende a encizañar [...], crear disensiones o enemistad’, metepatas ‘persona que mete la pata, inoportuno, indiscreto’ (también en col ‘pers. que mete la pata con frecuencia’, pagafantas ‘persona débil’, ‘joven que pretende conquistar a una chica’ (también en m y f col, humoríst ‘pers. que se muestra obsequiosa con otra con la que pretende tener relaciones sexuales, sin conseguirlo. Pers. que se muestra obsequiosa con otra de la que pretende obtener determinados favores, sin conseguirlo’, vendehúmos ‘persona que engaña presumiendo de valor o importancia propia y con falsas promesas’ (también en ‘pers. que hace proclamas o promesas vacías de contenido’, ‘vendepomadas ‘persona que engaña o estafa a otros con asuntos y negocios falsamente lucrativos’, vendesueños ‘vendehúmos’.
Otros esquemas compositivos:
Sustantivo + sustantivo: bocachancla(s) ‘persona indiscreta, que habla más de la cuenta’ (también en bocachancla col ‘pers. que habla sin discreción o dice imprudentemente lo que debería callar’.
Adjetivo + adjetivo: fofisano compuesto de fofo y sano. Es adaptación del inglés dad body ‘cuerpo de padre’, gordibuena ‘mujer atractiva, pero algo obesa’ (equivale al m fofisano para mujeres).
Adjetivo + sustantivo: tontolaba ‘m. individuo muy tonto’ (también en adj (reg) ‘tonto del haba’.
Compuestos híbridos (): mochilaman ‘en eventos masivos, la persona que vende refrescos, que lleva en una mochila’.
En el compuesto yuxtapuesto chorimangui ‘chorizo, delincuente’ se une la abreviación de chorizo con la de mangante, con la final ‑i característica señalada en § 4.
Entre los casos de composición neoclásica o asimilada pueden citarse formas, la mayor parte de carácter humorístico, como chupóptero, ra, ‘persona corrupta y parásita’ (también en desp, humoríst ‘pers. que se aprovecha de los demás’), homosentimental ‘homosexual’, parejómetro ‘instrumento ficticio para medir presuntamente el grado de afinidad entre parejas de famosos’, tatumanía ‘pasión por el tatuaje’, así como las formadas con el elemento sufijal ‑landia ‘lugar o ambiente de’, tomado de la terminación de varios topónimos (Finlandia, Islandia...) y de uso bastante extendido, no solo entre jóvenes: Gringolandia (EE. UU.), Yanquilandia (EE. UU.), yupilandia ‘zona donde viven los denominados yupis (o yuppies, jóvenes ejecutivos de altos ingresos)’.
7. ACORTAMIENTOS
Aunque no se trata de un fenómeno exclusivamente juvenil, los acortamientos léxicos son frecuentes en el corpus delimitado para este trabajo. Entre los bisílabos de carácter tradicional que respetan la división silábica y no modifican su final se encuentran formas como ampli (< amplificador), bille (< billete [de dinero]), bío (< biografía), biuti (< beautiful people ‘gente guapa’), cali (< calimocho), cami (< camiseta), caste (< castellano), choco (< chocolate ‘hachís’, también en ), chori (< chorizo ‘delincuente’, también en col), chubas (< chubasquero), compa juv (< campañero), díver juv (< divertido), fácul (< facultad, ‘estudiante universitario absorbido por sus estudios’), hero (< heroína), maca (< macarra, también en jerg), japo (< japonés, también col), mani (< manifestación, también en col), mate(s) (< matemáticas, también en f pl, argot Enseñ), movi (< movida, ‘alboroto, fiesta o juerga’), pelu (< peluquería, también en col y pelu2 f juv, raro, ‘película, obra cinematográfica)’, mara (< ¿marabunta ‘conjunto de gente alborotada y tumultuosa’?, también en ‘banda juvenil violenta y organizada, de origen hispanoamericano, pasti (< pastilla ‘de droga’, también en juv ‘pastilla, esp. de droga’), tatu (< tatuaje, también en , col), tranqui (< tranquilo, también juv), urba (< urbanización, también en , col), vacas (< vacaciones, también en DEA col, normalmente en pl.), zapa (< zapatilla) y zapas (< zapatillas deportivas, también en juv).
Son bisílabos, pero no respetan la división silábica o modifican el segmento final del acortamiento admin (< administración), barbo (< barbudo), compi (< compañero, juv), facu (< facultad), grafo (< grafiti).
Hace ya algún tiempo puse de relieve la práctica de acortamientos trisílabos, en ambientes juveniles, al lado de los bisílabos tradicionales. En el corpus documento formas como bacala o bakala (< bacalao, bacaladero, ‘miembro de cierto grupo urbano juvenil’, ‘música de ritmo repetitivo y rápido’), currela (< currelante), ecolo (< ecologista, ecologismo), paraca (< paracaidista, también en col), perrofla (< perroflauta), proleta (< proletario, también en col), algunos de ellos con modificación de la vocal final, que tiende a sustituirse por ‑a, también en sustantivos de género masculino: anarca (< anarquista), cafeta (< cafetería), estupa (< [policía de] estupefacientes, también en jerg), furgona (< furgoneta policial, también en col), gasola (< gasolina), legía o lejía (< legionario, también en jerg), manifa (< manifestación, también en juv).
Presentan otras modificaciones trisílabos como gasofa (< gasolina, también en juv; también registra Regueiro Rodríguez el derivado gasofería ‘gasolinera’), gasofo (< gasolinero, ‘empleado de una gasolinera’), mensaca (< mensajero, también en mensaka m y f, col), munipa (< [guardia] municipal, también en m y f, col) y pantacas (< pantalones).
Son monosílabos bi (< bisexual), bro (< ingl. brother), tron (< tronco ‘amigo o compañero’, DEA juv, usado como apelativo).
Un caso de aféresis ofrece teca (< discoteca, también en juv).
Mayor novedad representan los acortamientos de formas compuestas: buenro (< buen rollo o ambiente, buena relación), malro (< mal rollo o mal ambiente, mala relación), mimejo, ja (< mi mejor amigo, ga), porfa (< por favor, también en adv, col, frec en lenguaje infantil y juvenil), porsiaca (< por si acaso, también en adv, col, humoríst), simpa (< sin pagar, hecho de no pagar una consumición en un local público, también en m, col, gralm en la constr hacer un simpa).
8. SIGLAS
En este apartado, lo más característico de la lengua de los jóvenes son las abreviaciones utilizadas en mensajes, redes sociales, videojuegos, registradas por Regueiro Rodríguez, y que apenas tienen trascendencia en la lengua oral. Cito algunas a título de ejemplo: ADS o ads ‘adiós’, afk (< ingl. away from keyboard ‘lejos del teclado’), asap (< ingl. as soon as possible ‘tan pronto como sea posible’), bbl (< ingl. be back later ‘vuelvo más tarde’), bbs (< ingl. be back in a second ‘vuelvo en un segundo’), gg (< ingl. good game ‘buen juego’), gl (< ingl. good luck ‘buena suerte’), gn (< ingl. good night ‘buenas noches’), gtg (< ingl. got to go ‘me tengo que ir’), etc. Se trata, mayoritariamente, de siglas inglesas.
9. ACRONIMIA
En muchas de las formaciones acronímicas de la lengua juvenil se observa un componente humorístico. Constituyen acrónimos creaciones léxicas como acampedo (< acampada + pedo ‘borrachera’, ‘fiesta al aire libre o acampada en la que se consume bebida alcohólica’), charlamento (< charla + parlamento), delicagado (< delicado + cagado ‘cobarde, asustado’), dineuro (< dinero + euro ‘dinero’), fachaleco (< facha + chaleco ‘chaleco que se considera típico de hombres de derechas’), feminazi (< feminista + nazi ‘feminista extremista e intransigente’, también en , desp), juernes (< jueves + viernes ‘período comprendido entre la noche del jueves y la madrugada del viernes’, también en juv), machirulo (< machista + r + chulo ‘hombre machista que presume de serlo’, también en DLE y en ), mariachi (< marihuana + hachís, por imitación de mariachi (‘conjunto musical mexicano’) ‘porro de marihuana y hachís’, merendividad (< merienda + selectividad ‘examen de selectividad para acceder a la universidad), viejoven (< viejo + joven, haplología recogida también en adj, humoríst ‘pers. de cierta edad que conserva rasgos o actitudes de joven’, frec con intención desp).
10. HUMOR
Al tratar de los diversos procedimientos de formación de palabras se habrá percibido el carácter festivo de múltiples creaciones y del frecuente recurso al humor, ya sea por lo sorprendente del hallazgo metafórico resultante (asaltacunas, bocachancla, pagafantas), por el contraste entre los elementos formantes del neologismo (coloquial o vulgar + culto o viceversa: chupóptero, matematracas ‘matemáticas’), por su carácter disfemístico (acampedo, delicagado, municipote ‘guardia municipal’), por su valor onomatopéyico (lolailo, ‑la despect, ‘persona que gusta de la cultura y de la música aflamencada’), por su factura insólita (matequetemata ‘matemáticas’, militroncho ‘militar’), por su naturaleza homonímica (comercio ‘comida’, también en col, humoríst, pastizal m, juv, ‘cantidad grande de pasta o dinero’), por la imitación de variedades idiomáticas marginales (ebros ‘euros’, leuros ‘euros’) o por la combinación de varios de los recursos mencionados (bebercio ‘bebida’, mieditis humor, col ‘miedo’).
11. NOMBRES PROPIOS
Aunque no se trate propiamente de formaciones léxicas ni represente algo exclusivo de la lengua de los jóvenes, cabe constatar, en el corpus de este trabajo, la presencia de nombres comunes procedentes de nombres propios como cayetano ‑na ‘persona de derechas, de clase social alta; pijo’ (cfr.), gepeto, jepeto ‘cara, rostro’ (de Gepetto, nombre del padre de Pinocho en la historia creada por Carlo Collodi), pitufo ‘policía’ (también en jerg, ‘agente de policía’, unga unga m. despect. ‘hombre machista rancio, primitivo’, bollicao ‘muchacha adolescente y muy hermosa’ (también bollycao; de la marca comercial registrada Bollycao, , m y f, col, ‘joven o adolescente, esp. atractivo’; ‘joven lesbiana’).
12. CONSIDERACIONES FINALES
Desde hace algún tiempo viene llamando la atención de lexicólogos y lexicógrafos un fenómeno cuya frecuencia se ha acelerado en los últimos años por la llegada masiva de extranjerismos, anglicismos sobre todo: me refiero a las formaciones híbridas (). Se trata de creaciones léxicas mixtas, ya citadas a lo largo de este trabajo, especialmente habituales en el mundo juvenil, con particular empleo en el léxico sectorial de los videojuegos. ha estudiado los diversos tipos de híbridos, entre los que destacan los cruces ortográficos, «que dan como resultado un término que ni pertenece a la lengua de origen ni a la de llegada» (), que siguen el siguiente esquema:
extranjerismo + sufijo español: fekas, flipar y flipe, hipioso, mutear, nextazo, ghostear, etc.
lexema español + extranjerismo: balconing, cañoning, mochilaman...
Al comienzo de esta exposición me referí a la adopción de usos lingüísticos de los jóvenes por parte de la generación adulta, hecho que ha puesto de relieve, recientemente, . En efecto, son muchas las voces, originadas en el ámbito juvenil, que han pasado a la lengua general, sobre todo en el nivel coloquial. En los repertorios léxicos que conforman el corpus aquí estudiado abundan las palabras registradas ya en el Diccionario académico: anfeta (coloq.), bebercio (fest., coloq.), berzas (coloq.), (coloq.), bocazas (coloq.), cachas (coloq.), calvorota (coloq.), chatear, finolis (coloq.), fula (germ.), gordinflas (coloq.), locatis (coloq.), machirulo (coloq.), metepatas (coloq.), militroncho (fest.), millonetis (coloq.), notas (coloq.), segurata (coloq.), vendehúmos (coloq.), etc. Cuestión diferente, a la que no podré atender aquí, es si se crearon en ambientes juveniles o si estos las tomaron, como se ha demostrado en lo relativo a la procedencia del léxico (), de hablas marginales (jergas de la delincuencia, argots carcelarios).
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Cianca Aguilar, E. & Gavilanes Franco, E. (2018): “Voces y expresiones del argot juvenil madrileño actual”. Círculo de Lingüística Aplicada a la Comunicación 74, 147‑68. http://webs.ucm.es/info/circulo/no74/cianca.pdf, http://dx.doi.org/10.5209/CLAC.60518
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DEA (2023) = M. Seco, O. Andrés & G. Ramos: Diccionario del español actual. 3.ª ed., vers. en línea: https://www.fbbva.es/diccionario/.
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Rodríguez González, F. (2021): “Novedades a propósito del sufijo -i”. Archiletras 11 https://www.archiletras.com/firma/novedades-a-proposito-del-sufijo-i/.
Notas
[1] No me ocuparé de las locuciones de la lengua juvenil (dar la brasa / la turra / la vara, pillar cacho, hacer la cobra / un simpa, sujétame el cubata, en plan, etc.), que son o han sido frecuentes en su sociolecto.
[2] Me refiero a innovaciones semánticas como boquerón3 ‑na adj (juv) ‘que no tiene nada de dinero’, burro ‘motocicleta’ (DEA) o lince m ‘joven que por tener que conducir no ingiere bebida alcohólica’ (Regueiro Rodríguez: s. v.).
[3] Aunque con límites imprecisos y sin unanimidad, se suele utilizar la etiqueta de millennials o mileniales para quienes nacieron poco antes del cambio de siglo; y la de generación Z, para la generación posterior, cuando los anteriores eran ya adolescentes.
[4] ilustra, a través de las estrategias pragmáticas de intensificación, cómo se transmiten elementos: «1) Del argot al habla de los jóvenes (argotización del sociolecto juvenil). 2) Del lenguaje de los jóvenes al registro coloquial (juvenización de la lengua coloquial). 3) Del registro coloquial a la lengua general (coloquialización de la lengua general)». muestra que una gran cantidad de las voces reconocidas como propias por los jóvenes pasan al léxico general como coloquialismos, según manifiesta el subtítulo de su Diccionario: «Del lenguaje juvenil al español coloquial».
[5] En este Diccionario he identificado 125 unidades léxicas que se encuentran caracterizadas como pertenecientes al léxico juvenil con la marca juv (fecha de consulta: 14/3/2024).
[6] La salvedad que acabo de anunciar se refiere, sobre todo, a la presencia, desde hace algunos años, en la lengua de los adolescentes o jóvenes de diversos lugares de España, de formaciones léxicas con las formas sufijales ‑uqui e ‑inchi. Consultada la base de datos Sketch Engine, he podido comprobar que se trata de dos formantes con cierta presencia en las webs y redes sociales de jóvenes. Incluso hay un espectáculo de un relativamente conocido influencer que se llama «La vida regulinchi» (https://gruposmedia.com/cartelera/la-vida-regulinchi-daniel-fez/).
[7] No entro aquí al problema de la dirección de los procesos derivativos, es decir, a la cuestión de si se produce la derivación de verbos a partir de sustantivos o la de sustantivos a partir de verbos ().
[10] También lo recoge el DLE como propio de España: notas m. y f. coloq. ‘nota (‖ persona a la que le gusta llamar la atención)’. U. t. c. adj.
[11] También registra el regulero –ra adj (juv) ‘Regular o mediano. Con intención eufemística o irónica’.
[13] El recoge esta voz con la anotación de «juv», si bien el testimonio de uso que cita corresponde a los años 80 del siglo xx.
[14] «Cabe señalar la aparición de un nuevo sufijo, -i, al límite de la aspectualidad, que se adjunta tanto a bases adjetivas como verbales, y que tiene un claro valor afectivo y coloquial» (). Cita esta autora como ejemplos «palabras cuquis», «muchos tenguis» y «algunos faltis», «chica joven y modernuqui, y colorinchi».
[17] «Es característico también del habla juvenil el abundante empleo de ciertos sufijos (‑aco, ‑aca, muy productivo). [...] Se usa para ponderar la calidad, la cantidad, el tamaño, de algo, o para resaltar que es muy positivo» ().
[18] Este sufijo «forma una serie breve de nombres colectivos: cerdamen, maderamen, pelamen, velamen, que se ha ampliado con creaciones recientes, unas veces humorísticas y otras vulgares» (, que cita testimonios de tetamen, caderamen, papelamen, muslamen).
[19] citan mañaneo ‘acción de salir con los amigos por la mañana’, tardeo ‘acción de salir con los amigos por la tarde’, cerveceo ‘acción de salir con los amigos a tomar cerveza’, terraceo acción de ir a terrazas de bares con amigos’; Alberto de Lucas me proporciona la voz botelleo, equivalente en Murcia a botellón ‘reunión de jóvenes en lugares públicos para consumir bebidas alcohólicas’.
[20] Otras formaciones híbridas que pueden citarse son caraváning ‘turismo con caravana’ (), cárping ‘fiesta estudiantil que se celebra en una carpa’, cuérding o puénting ‘deporte de riesgo que consiste en lanzarse al vacío desde un puente sujetándose con cuerdas’ (), vénding ‘venta mediante máquinas automáticas’ () ().
[22] Si bien es cierto que esta vocal átona se documenta ampliamente en los hipocorísticos españoles (Conchi, Juani, Paqui, Petri, Pili, Rosi, etc.).
[23] Para el habla juvenil de Madrid, han señalado el empleo de «un grupo de palabras acabadas en ‑i (v. besis, guapi, holi, okis) que se emplean para dar un tono más cariñoso y familiar a la conversación. La mayoría se usan en mensajes escritos, apenas en la lengua hablada. Es posible que este tipo de palabras las usen sobre todo las chicas (esta diferenciación por sexos no la hemos detectado en otros grupos de palabras)».
[24] También debe tenerse en cuenta, como señala el autor recién citado, que el valor icónico de la -i anotado por Jespersen deriva del hecho de que, en términos fonéticos, se trata de una vocal alta y cerrada, con una mínima abertura en la cavidad bucal.
[25] Los mismos autores citados, en un trabajo anterior (), señalan como rasgo característico de los jóvenes madrileños el abundante «empleo de ciertos [...] prefijos, que a veces se acumulan de manera exagerada (hipermegasuperguay, hipersupermegabonito)».
[27] Registrado también en DLE (14/8/2024): m. y f. coloq. ‘Persona que ostenta o simula valimiento o privanza con un poderoso para vender su favor a los pretendientes’.
[29] Regueiro Rodríguez (s. v. fofisano), incluye como sinónimos los siguientes lexemas, aunque no precisa si se trata de voces pertenecientes al léxico juvenil de España: curvifeliz, fofibueno, fondón, gordisano, gordibueno, fondonsano, cuerpapi, delgordo, curvisano y barriflaco.
[30] El caso de machoman ‘extranjero prototipo de la falocracia’, a pesar de la homonimia del primer elemento con el español, se trata propiamente de un préstamo léxico del inglés, el nombre propio Macho Man (Randy Savage).
[31] En la forma heterobásico, ca, ‘heterosexual de mente un poco estrecha’, el primer elemento es resultado del acortamiento de heterosexual. «[A]dj. y s. heterosexual y de mente un poco estrecha, tirando a machista [...]. Se dice sobre todo de los hombres, aunque no exclusivamente. Es despectivo” ().
[33] «Entre los recursos lingüísticos utilizados actualmente por los jóvenes en el léxico es muy característica la formación de palabras mediante la unión de dos o más, acortando la segunda: buenro, malro, simpa, Cienmon [< Cien montaditos, nombre de una cadena de bares], etc. [...] Este recurso ha sido siempre frecuente entre los jóvenes, y parece que sigue siendo un mecanismo de creación léxica propio de la juventud (porfa, finde)» ().
[35] Aunque no lo incluyen Regueiro Rodríguez ni el DEA, me permito citarlo por lo extendido de su uso ().


